Teatro
«Quiero vivir»
De paso por Miami, Héctor Quintero, el más popular dramaturgo cubano, habla de sus grandes pasiones.
Héctor Quintero, el dramaturgo que llena teatros, es de los pocos "habaneros" que sí nació en La Habana, la de los tranvías, vitrolas bullangueras y personajes auténticos en cada esquina; esos que hoy pueblan su teatro popular, cargado de picardía, creíble.
Sin artistas en su familia, el pequeño Héctor recitaba y cantaba frente al espejo. De su padre no le hablen. Su madre se divorció cuando tenía dos años. Fue madre, padre, tierna a la vez. Y lo apoyaba. De bombachos lo presentó recitando en la Corte Suprema del Arte.
Sería estrella naciente junto a Pablo Milanés, Luisa María Güell, Caridad Cuervo, Aurora Basnuevo. Pronto se la buscaría en la calle. De niño actor infantil en la radio. De adolescente doblaba al español la serie hollywoodense Maverick. Y el teatro comenzaba a ser su obsesión.
Veía cuanto podía en las minúsculas salas que comenzaron a inundar La Habana, en la segunda mitad de la década del cincuenta. Pero sin dejar de observar a la mulata que lloraba un bolero, a las carteleras de oscuros cabarés, a la vedette bellísima en la portada de la revista Carteles, al acere de la flor tatuada que jugueteaba al dominó.
Con la revolución, Sartre sustituyó a Tennesee Williams; el cine Rodi se volvió Teatro Mella; Fuenteovejuna compitió con Santa Camila de la Habana Vieja, y Héctor Quintero encarnó al proxeneta Bonitаo, de Elpagador de promesas, bajo la dirección de Adolfo de Luis. Stanislavski empujaba al actor. El dramaturgo procesaba su Habana.
Con 20 años, escribía Contigo pan y cebolla; con 22, El premio flaco. El actor pasaría a engrosar las filas del mítico Teatro Estudio. Compulsado a escribir, estrenaría un título tras otro. Y se haría director. Sus obras, bajo su dirección artística, llevarían al teatro a las amas de casas y estudiantes. Sus espectáculos humorísticos musicales, como Algo muy serio, desbordarían por meses la sala Hubert de Blanck.
Para entender el arrebato que provocaba su nombre en cartelera, valga esta anécdota. Teatro Estudio presentaba los sainetes andaluces de los Hermanos Álvarez Quintero. Héctor fue como espectador. A la salida, dos señoras mayores, elegantes, con clase, lo abordaron. Una de ellas, le dice: "¡Ay, Quintero, no se ponga bravo, a mi me gusta más usted cuando escribe solo que cuando escribe con su hermano!".
Ha llovido sobre esta anécdota y sus protagonistas. Han pasado huracanes sobre Cuba. Pero, los 60 años de vida artística de Héctor Quintero —premio nacional de teatro 2004—, el autor cubano de más éxito de público, quizá el más publicado y traducido, hoy de visita en Miami, valen esta entrevista.
¿Escribes para la mayoría? ¿Buscas un teatro fácil? ¿Haces concesiones? ¿A qué atribuyes tu popularidad?
Tal vez sea mi origen popular lo que hace que mi teatro logre esa comunicación con el gran público. Recientemente tuve una experiencia desagradable. Me invitaron a Panamá para una puesta de Contigo pan y cebolla. Me pagaron el viaje. Pero les dije: "esta obra ha sido un éxito en todas partes, pero esta puesta es un desastre". No, nunca he hecho concesiones.
El bufo cubano (aquel que dio origen a la guaracha, llenaba el Alhambra y el Martí, que dio figuras como Arquímedes Pous, Alicia Rico, Candita Quintana) fue considerado populachero por las autoridades culturales de la revolución. De hecho, lo eliminaron. ¿No crees que en el bufo están las raíces de un teatro nacional?
Por supuesto, en el bufo y en el vernáculo está la única raíz del teatro nacional. Si alguna herencia teatral hemos recibido los cubanos, han sido los personajes pícaros, la música contagiosa, y la sátira política del bufo, elementos que yo he desarrollado a lo largo de mi carrera.
Tu Lala Fundora de Contigo pan y cebolla, habla el lenguaje de la calle. ¿Tiene que ver con que te criaste en la Habana Vieja? ¿Calificarías tu teatro de costumbrista?
En una época me ofendía que me calificaran de costumbrista. Era mi ignorancia. Hoy no me da ningún pudor. Nunca he sido un escritor de vanguardia, de búsquedas formales. Aunque mi primer texto adolescente fuera una obra del absurdo, por influencias de Ionesco. Y qué cosas tiene la vida, cuando me dan el premio del Instituto de Teatro de París, por El premio flaco, uno de los jurados era Eugene Ionesco.
Actores que han trabajado contigo se quejan de que eres un director difícil, caprichoso, de mal carácter. Famosas actrices como Berta Martínez o Mirtha Ibarra pasaron por eso…
Debo reconocer que en mi juventud tenía una personalidad explosiva. Cuando hacía teatro musical, con decenas de bailarines, músicos, actores, me veía obligado a ponerme el disfraz de tirano. Por eso logré mantener por doce años una compañía tan grande y compleja como el Teatro Musical de La Habana. Pero cuando hacía teatro dramático, con pocos actores, me preocupé más por la armonía. Ahora soy un pan, uno va mejorando.
¿Cómo fueron tus años en Teatro Estudio? ¿Tuviste discrepancias con Raquel Revuelta?
¡Muchas! Sin embargo, la admiraba, porque era el ídolo de mi niñez. ¿Quién me iba a decir, cuando la veía en la televisión con Manolo Coego, que la vida me llevaría a trabajar con ella? Y debo reconocerle que Teatro Estudio me formó. Allí pude estrenar mis obras. Tuve la dicha de trabajar con los grandes actores y actrices del grupo, como José Antonio Rodríguez, Ana Viña, Enrique Almirante…
En los años setenta y ochenta, en la Isla había decenas de grupos teatrales, en cada temporada se estrenaban obras de autores del patio. ¿Pudieras comparar esos años con el teatro que se hace ahora?
Ya no tenemos grandes compañías. Teatro Estudio, Bertold Brecht o Irrumpe, ya no existen. Hay pequeños colectivos, quizás demasiados. Pero la gran diferencia, es que las carteleras teatrales de aquella época anunciaban a figuras como María de los Ángeles Santana. Y hoy, sólo los recién egresados de las escuelas de arte pisan los escenarios. Cuando comienzan a tener demanda en la televisión o el cine, se largan.
Escribes teatro, ensayo, poesía. Diriges, eres actor, cantante, declamador, compones música, ¿Te sientes genio? ¿Cómo anda tu ego?
Sólo soy un cubano polifacético. Eso sí, la musa me ha salido buena, no puedo quejarme. Si ahora descansa un poco, no voy a echarme a llorar. Algunos escritores ganaron la fama con sólo dos obras. Yo he escrito medio centenar, algunas mejores, otras peores. Unos críticos me alaban, otros no. Pero el público siempre me responde. Mi ego anda bien.
Desde que llevaste a escena tu polémico monólogo Antes de mí: el Sahara, no hay nada tuyo en cartelera. ¿Por qué? ¿Fuerzas extrañas?
¡Nada de eso! Tuve problemas cardíacos. El susto de morirse lo cambia a uno. Ahuyenté las tensiones que da el teatro. Además, perdí todas los escenografías que tenía almacenadas en el teatro Olimpic, del Vedado. Ni siquiera podía hacer reposiciones. Un día se decidió reconstruirlo para hacer allí el teatro Raquel Revuelta, y pasó, lo que sólo se da en Cuba: vino un camión, cargó con todos mis decorados y nunca más aparecieron.
Recuerdo los musicales Pedro Navaja, Tía Mame, Mi bella dama… ¿Qué sientes cuando te paras en la esquina de Consulado y Virtudes y ves las ruinas del Teatro Musical de La Habana?
Trato de no pararme ahí, y si no queda otra, camino rápido, sin mirar, porque duele. Narré un documental sobre el teatro musical en Cuba, que dirigió Jorge Aguirre, un estudiante del ISA. Fue su trabajo de tesis. Entrevistó a Nelson Dorr, a José Milián y a mí. Incluyó los pocos fragmentos de grabaciones de obras que sobrevivieron.
Cuando vemos esas imágenes doradas y escuchamos los aplausos del público, mezcladas con las fotos de las ruinas de ese amado teatro donde dejamos tantos años de nuestras vidas, me hace sentir el artista más triste del mundo. Más cuando sabemos que en esa esquina de Consulado y Virtudes estuvo el glorioso Alhambra.
Te escuché decir que estabas cansado de hacer de Quijote. ¿Qué o quiénes son para ti los molinos de viento?
El Quijote no era joven, pero tenía el brío que ya yo no tengo para enfrentarme a las dificultades. El poco que me queda es para seguir viviendo. Quiero vivir. Trato de no tropezar con esos molinos de viento inevitables que son, tú sabes, todos sabemos, parte de la vida.
Tu obra El premio flaco fue llevada al cine por Juan Carlos Cremata. ¿Participaste en el guión? ¿Por qué no se ha estrenado?
Estoy esperando el estreno de un momento a otro. Feliz de que al fin alguien se haya decidido a llevar una de mis obras al cine. No. Yo no participé en el guión. Nunca me pidieron colaboración. Sólo autoricé a que usaran el texto. Y puse mi voz para una pequeña narración que se escucha.
Tengo en casa el legendario filme La Rumba, de Oscar Valdés, donde aparece Celeste Mendoza espléndida. Tú eres el narrador del documental. ¿A cuántos cortos del ICAIC pusiste voz?
Entre cortos y mediometrajes, narré más de 300 documentales. Recientemente puse voz al documental sobre el teatro musical que te conté, y otro sobre el centenario de la revista Bohemia. El ICAIC me encasilló como narrador, hasta ahora que Juan Carlos Tabío me dio un papel en su película El cuerno de la abundancia.
Te vi a través de HBO, ahorcado, colgando de una soga, en una de las últimas escenas de El cuerno… junto a Perugorría. ¿Estás satisfecho con tu actuación como el estafador suicida?
Aunque Tabío no me dio destaque en los créditos, el personaje se siente, no pasó de largo. Superó mis expectativas de reacción del público. En Cuba la película gustó mucho. ¿Qué te pareció a ti?
Me aburrió. Pero no cambies de palo pa' rumba… ¿Vuelves a la actuación? En el pasado Festival Nacional de Televisión ganaste el premio como actor protagónico masculino…
Gané con un cuento de Jorge Luis Borges. Ya sabes, el genial argentino habla de regresar al punto de partida… Volveré a la actuación, cuando el personaje me interese. Me propusieron actuar en una telenovela que no acepté. Me ofrecieron encarnar un depravado sexual, y de eso nada. Quiero que el público me recuerde como el que le hizo pasar buenos momentos.
También has puesto a llorar a la gente. Tu telenovela El año que viene, que, fiel a tu tradición de hombre orquesta, escribiste y dirigiste, aún se recuerda. ¿Te han propuesto volver a dirigir en televisión?
Fui yo el que propuse llevar a la televisión la comedia musical Las vacas gordas, de Abelardo Estorino, con música de Piloto y Vera. Pero me dijeron que no había dinero para hacerla.
Los cubanos que han llegado después del noventa han cambiado Miami. Hace diez años, parte del exilio repudiaba a Rosa Fornés. Ahora una nueva generación la entrevista en televisión. ¿Crees posible el reencuentro de las dos orillas?
Hay artistas cubanos que admiro, otros que me repugnan, independientemente del punto geográfico en que estén. Rosita cada vez que pasa por Miami provoca un alboroto. Desapareció el Centro Vasco por anunciarla en cartelera, se armó la gorda porque visitó la casa de Willy Chirino. Rosita pareciera dinamita. Y los que la conocen saben que si alguien es ajena a la dinamita, es ella. Rosita es todo candor. Sí, Miami esta cambiando. Ha cambiado. Ojalá se derrumben esos muros de intolerancia. Y no sólo en Miami, de ambas partes.
Si pudieras dar marcha atrás al tiempo, cuando de aspirante a actor esperabas a que te dieran un papelito a las puertas de CMQ, ¿qué cambiarías?
¡Mi corazón! Quisiera tener un corazón nuevo, más grande, para querer más a los que me rodean. Creo que el amor salva tantas cosas. Nos hace falta mucho amor a los cubanos, los de aquí y los de allá.
© cubaencuentro
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33 Comentarios
33 by janczeck (Usuario no autenticado) 28/06/2009 9:40
Esto es algo que tenemos que terminar,la gente vive donde quiera estar y a mi me molesta por que vine para aca a no tener que permitir que alguien me quiera gobernar,eso es comunismo lo que hay alla Hector Quintero de caracter no es facil pero eso demostraba que todo lo que hacia le quedara bien y sobre Rosa Fornes,si en mundo artistico existe una persona incapaz de acerle dano a nadie esa es Rosa Fornes,a ella no le fue bien con el sistema pero no le dio la gana de irse y si alguien pudo hacerlo fue ella,que tiene la ciudadania,pero dijo de Cuba muerta por que yo soy mas cubana que este que quiere que yo me marche.
32 by grazia de michele (Usuario no autenticado) 25/06/2009 14:40
Scrivo dall'Italia, ma conosco la realtà cubana attraverso testi, poesie e libri tradotti dallo scrittore Danilo Manera, grande traduttore. Voglio dire a Hector Quintero che la sua è grande drammaturgia e dovrebbe essere conosciuta presso qualunque popolo ami etica, verità e giustizia.
31 by Beton Nuriao (Usuario no autenticado) 01/06/2009 8:20
Que clase de Parguela!!
30 by Macho Pocho (Usuario no autenticado) 01/06/2009 8:20
Esto es para Cuba Encuentro, su direccion y todo el que tenga que ver con la edicion y los comentarios. Ustedes o tienen un gran comemierda encargado de las ediciones o tienen el mal de la tirania castrista de censurar lo que les venga en gana; Publiquen todo, obren del mismo modo que critican.
29 by Barbaro Mendoza (Usuario no autenticado) 01/06/2009 8:20
Quien niega el talento de alguien como Héctor Quintero, esta negando la historia del teatro cubano, creo que si como dicen algunos ya perdonaron determinadas actitudes, que a mi en lo personal no me constan, creo entonces que es hora de hablar del talento y los aportes que ha hecho a NUESTRA CULTURA, LA CUBANA (donde quiera que estemos) este señor de la escena cubana que responde al nombre de HECTOR QUINTERO, gracias Hector, por ser, existir y estar.
28 by Maria A Leal (Usuario no autenticado) 01/06/2009 8:20
Siempre jugo el las dos aceras me refiero politicamente, ha venido a USA y solo sabe criticarlo todo, claro nunca ha tenido cojones para hacerlo en el potrero donde vive
27 by El Criollito. (Usuario no autenticado) 31/05/2009 21:20
Me da mucha gracia sobre todo la penultima pregunta como todos critican la intoleracia de Miami pero nadie llama por su nombre la intolerancia de la Tirania de Cuba por 50 años, en Miami si han habido personas que tienen su opinion sobre los cubanos de Cuba cuando vienen a cantar u otra actividad, pero ninguno se atreve a criticar la intoleracia de la Dictadura, el solo se limita a decir de ambos lados sin mentar como funciona la intoleracia de Cuba y su Gobierno que deja chiquito a Miami. En Miami vienen y hacen lo que le da la gana aunque se proteste, pero en Cuba ni pueden ir.
26 by Ric (Usuario no autenticado) 31/05/2009 21:20
¡Dios mío, la cabeza le ha seguido creciendo! Es que, tan talentoso, siempre la tiene llena de ideas sobre cómo complacer a la oficialidad cubana queriendo parecer que hace críticas. Señores, eso no es fácil.
25 by Apoyo al 22 (Usuario no autenticado) 31/05/2009 17:20
Si bien he elogiado el talento costumbrista del teatro de Quintero, no es menos cierto que desde el punto de vista politico era y sigue siendo muy comodo criticar el pasado otorgándole mas defectos que virtudes(asi opera la censura en Cuba...y la autocensura aprendida). Desgraciadamente, este no fue un caso de compromiso marcado con el padecimiento crónico de millones de cubanos en el aqui y ahora nacional. De cualquier manera, cuando vi "Contigo Pan y Cebolla" en la Habana, disfrutaba mas la vida llena de motivos de los personajes, que la frialdad y rutinaria vida a que nos tienen acostumbrados los jefes de la finca comunista hasta hoy. De modo, que ver algo del pasado republicano, siempre deja un contrasentido, un punto de comparacion muy valido, independientemente del proposito explicito del autor. Repito, los personajes estaban llenos de vida, de ilusiones, de sueños, que los cubanos de la epoca "revolucionaria", no podiamos ni tan siquiera aspirar a soñar.
24 by preciso (Usuario no autenticado) 31/05/2009 17:20
Para mi ,la premiada "El Premio flaco"es una obra fruto de la mmezcla de"La Strada"de Federico Fellini y "El Alma buena de Se-Chuan"de Bertold Brecht
23 by marisa (Usuario no autenticado) 31/05/2009 17:20
Es cierto que tiene muchos valores pero coincido con Covarrubias: Se opuso de frente a los nuevos creadores y no sólo hablaba pestes de todos ellos sino que desde su posición aventajada bloqueó proyectos renovadores. Cuando alguien le caía mal,lo hacía tierra y luego alardeaba de ello en privado. Ya está mayor y sin poder,pero no es bueno perder la memoria
22 by Francisco Covarrubias (Usuario no autenticado) 31/05/2009 10:00
León Tusao (15), si lees mezquindad en mi análisis, qué pena. Yo sólo pienso en alta voz a partir de lo que la entrevista muestra, y hago balance de lo bueno y lo malo del artista, según mi humilde opinión, esa que tengo derecho a emitir en esta página que es para los cubanos libres y de opinión diversa. Entiendo que endioses al señor Quintero, pero mi generación de teatristas cubanos no podemos hacer lo mismo. Nos hizo mucho daño desde el poder del ministerio de cultura, nos hizo campaña abierta y sólo porque detestaba el experimento escénico. Su postura era la del teatro convencional y todo lo que se arriesgase en otros aspectos lo despreciaba y/o saboteaba. Déjeme decirle, ahora que me busca la lengua, que no habría Contigo Pan y Cebolla sin Aire Frío, y que aún siendo un muy buen texto, el aspecto de crítica social se quedó ahí, en el pasado capitalista, mientras Piñera y otros más cojonudos se la jugaban con textos muy contestatarios con respecto al presente. Las obras de los ochenta y noventa se quedaban en la periferia de los problemas reales, reflejando con amabilidad la crisis económica (Sábado Corto, por ejemplo) sin ir más allá de las causas sociales, como sí lo hizo en Contigo Pan y Cebolla. No soy juez de nadie, si acaso fui víctima de la faceta menos creativa de Héctor Quintero, junto con otros muchos más de los jóvenes atrevidos de los ochenta y noventas. No le guardo rencor alguno, como creo que ya los otros de mi época también, ya maduros, aprendimos a separar las cosas buenas de las no tan buenas, sobre todo cuando estas últimas, de una o de otra manera, son propiciadas por el propio contexto, en este caso, por una política cultural llena de persecusiones y paranoia. No todos mueren verticales como Piñera, pero no hay que borrar de la historia cultural a otros que también hicieron grandes aportes, sólo porque no fueron tan coherentes.
21 by rayma para el 14 (Usuario no autenticado) 30/05/2009 19:00
para el 14: No pretendo hacer apología para nadie en particular, sino para el teatro cubano y en general para esa generación de actores magníficos. Me refería a Holywood por lo que tiene de galáctico con sus megaestrellas mediocres, (no todos por suerte pero sí la mayoría). En Broadway, salvo ecepciones, para triunfar sí hay que ser muy bueno. Mucha más suerte para tí.
20 by Rolando Moure (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
Armando López hace juegos de palabras ocurrentes pero: Sartre NO sustituyó a Tennesee Williams, de este dramaturgo frances solo se puso allá en Cuba, "La ramera" un para de puestas nada mas.En cambio de T.Wiliams, se ponen una detras de otras sus mejores títulos., "Fuenteovejuna" no compitió con Santa Camila, ni puede, distinto público y distintas fechas
19 by Contertulio (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
No exageremos los méritos de Héctor Quintero, ni tampoco intentemos anularlos, que los tiene. Justipreciémoslos. HQ pasará sin duda a la historia del teatro cubano, pero como un autor secundario de comedias costumbristas que condenan los errores del pasado en tano glorifican los horrores del presente (viejo presente que ya se convirtió en pasado, pero sin acabar de pasar). Mientras el teatro cubano era aplastado sin misericordia con la llamada parametración de los 70, HQ blindaba su tejado de vidrio. Siempre había en cartel algo suyo, fresco y pasteurizado, para provocar la risa fácil y desproblematizada. HQ parecía gozar de inmunidad. ¿Por qué?
18 by El Vellocino (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
Se me da un aire a Miguel Barnet. Son familia ellos?
17 by Raul Vigon (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
Muy buen comediógrafo y buen libretista con reconocimiento.De acuerdo con Covarrubias no fue un gran director, aunque tampoco malo. pero para el Sr Marañon: ¿Que fue victima? "con intento por destruirlo por parte del castrismo, es una victima más dentro de nuestra cultura" Se ve que Ud, no conoce el teatro cubano. Hector Quintero siempre ha tenido apoyo de la oficialidad,dejo el Teatro musical cuano él mismo quizo..Se movio, como pez en agua, en el teatro, el ICAIC y la televisión. De la directiva de la UNEAC ¿Victima?.. ¡Para Nada¡
16 by Leoncio Badia (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
...la mejor voz narrativa de Cuba.....
15 by León Tusao (Usuario no autenticado) 30/05/2009 8:40
Sin dudas un contribuyente sobresaliente al acerbo cultural cubano. Baste su autoría de Contigo Pan y Cebolla, su aporte DECISIVO al Teatro Musical de la Habana y la renovación de la telenovela con la ya clásica Para el Año que Viene. Pero tiene mucho más. Francisco Covarrubias (11) erigido en juez ha querido darnos lecciones de ética a todospero ha conseguido mostrarnos su mezquindad.
14 by Para el CINCO (Usuario no autenticado) 29/05/2009 23:20
Yo creo que si quieres hacer una apologia sobre H.Quintero deberias usar mas bien Broadway que Holywood. Suerte.
13 by LIBORIO (Usuario no autenticado) 29/05/2009 23:20
Una de las cosas que recuerdo de mi salida de Cuba es la novela "El año que viene". Cuando me fui de Cuba la estaban pasando en TV y estaba "fuera de liga". Tan cubana..... Que calidad! Hector Quintero usted es los grandes y se mereces todo el apoyo, respeto y admiracion de nuestro pueblo.
12 by preciso (Usuario no autenticado) 29/05/2009 19:20
Para jancszeck...Tienes razon , Hector es de caracter fuerte, pero eso no es un defecto.La anecdota que cuentas lejos de acusarlo lo ennoblece. Demuestra a un artista con genio y personalidad que puede equivocarse y pedir disculpas. es cierto que sobre todo su "lengua mordaraz" es famosa en la escena cubana. Yo me quedo con todos sus valores y aportes artisticos
11 by Francisco Covarrubias (Usuario no autenticado) 29/05/2009 19:20
La historia deja un equilibrio entre lo bueno y lo malo. Héctor Quintero, si bien es una de las luminarias del teatro cubano moderno (de su dramaturgia, porque como director no hizo aportes importantes), también tuvo su fase reaccionaria, cuando estaba a cargo del consejo de artes escénicas, y su postura conservadora a ultranza lo llevó a bloquear, atacar y serruchar el piso a las nuevas generaciones que pujaban por el experimento teatral. Utilizando su talento, su posición y su ironía, también se opuso a la vanguardia de los ochenta y noventa. Recuerdo opiniones muy despectivas (ingeniosamente groseras y dichas en cualquier parte sin escrúpulos) sobre el Buendía, Víctor Varela y Vicente Revuelta, por sólo poner unos ejemplos. Su posición ante la censura siempre fue parca, sin riesgos. Sus obras fueron enarboladas como una crítica al pasado capitalista, y eso lo salvó de caer en desgracia, como otros (Piñera, Milián, Triana...) que reflejaban la realidad a través de la poética teatral. Su dramaturgia de los noventa, con obras muy populares y efectivamente costumbristas, mostraban una parte de la vida cubana, sin arriesgarse demasiado en cuestionamientos políticos viscerales, esos que sí salían a flote en las viejas obras, esas que contaban sobre la época prerrevolucionaria. Cada quien arma su vida y tiene el derecho a obrar como quiera y a rectificar si así lo entiende, y está claro que la obra de las personas a veces se va por encima de sus actitudes. Sus textos, ya clásicos, y su aporte al teatro musical, finalmente, dejan un saldo amplio de positividad al legado de Héctor Quintero.
10 by Marañon que aprieta (Usuario no autenticado) 29/05/2009 19:00
Este señor es de los que hay que quitarse el sombrero cuando pasa, el arte del teatro cubano vernáculo le debe mucho a él a pesar de todo el intento por destruirlo por parte del castrismo, es una victima más dentro de nuestra cultura, él y su buen teatro cuando toda la pesadilla pase será recordado por siempre. Haciendo un aparte, quien haya visto una escena de Carlos Pous (el negro) con Candita Quintana (la mulata), tuvo que apretarse el abdomen para no orinarse de la risa ¡AH! y sin mencionar un palabra de politica, aquello era teatro y del bueno, de ese que entretiene y cura con risa hasta el hambre. Lo del teatro musical da mucha pena, ya que nunca se ocuparon de su mantenimiento correcto, simplemente no estába entre las prioridades, la entretención sin politica no camina en Cuba desde hace cincuenta años y el Teatro Musical no era un buen ejemplo para el hombre nuevo, lo mejor era dejarlo destruir y con ello ese arte burlesco y popular, a eso se han dedicado los ministros de cultura del régimen de cincuenta años a acabar con la cultura una arista más de la destrucción dejada por el paso del fanatismo enfermizo que ha aplastado la nación cubana.
9 by Maritza Rodriguez (Usuario no autenticado) 29/05/2009 19:00
Estoy muy agradecida a Dios por la familia que tengo y por las amistades que me puso en el camino, entre las cuales se encuentra Hector Quintero, un magnifico dramaturgo, de nuestra fabulosa cultura,que me ha hecho reir muchas veces y llorar otras. Y muchas gracias a Armando por esta entrevista. Bienvenido a Miami Hector.
8 by Su Excelencia. (Usuario no autenticado) 29/05/2009 15:00
Aplauso cerrado despues de cada funcion. Cubania autentica. Un director de los imprescindibles. Y si, nos hace falta mucho amor a los cubanos de ambos lados....Pero tambien un gran acto de exorcismo contra el cerdo viejo y ladron que nos lo arrebato de decada en decada.
7 by blanca la librana. (Usuario no autenticado) 29/05/2009 15:00
si cubaencuetro puede enviar mis saludos a un buen amigo, excelente teatrista y ser humano se los agradeceria. !bienvenido, librano!
6 by janczeck (Usuario no autenticado) 29/05/2009 13:40
Era terrible en los ensayos vi varios choques uno fue con Laritza Vega en los ensayos de Para el ano que viene y otro con Susana Perez,la primera se quedo muerta cuando el le dijo :yo no te traje no se quien eres tyrabajas bien o te vas, la segunda saco las unas como pocas veces lo hace,tanto que hector le pidio disculpas y dijo para que nadie pienso que soy un mal educasdo Susana tienes toda la razon te pido disculpas.
5 by Rayma (Usuario no autenticado) 29/05/2009 13:40
Héctor Quintero, Omar Valdés. José Antonio Rodriguez, Miravalles, Raquel Revuelta , Vicente Revuelta, LLauradó Eso si ha sido y es Teatro Cubano y de lo mejor del mundo. Mucho mejor de lo que hoy brilla en Holywood. Mucho trabajo tendrán que hacer los historiadores de Arte en Cuba para que las generaciones futuras no olviden nunca a estos actores Felicidades Héctor y a Cubaencuentro!!!!!!!!!!
4 by carlos felipe cabrera (Usuario no autenticado) 29/05/2009 13:40
Conoci a Hector en 1964 en el teatro de La casa de Las americas , cuando ensayaban "El Pagador de Promesas", de ahi me converti en un fiel seguidor de su obra , y lamento tanto como el la desaparicion del Musical , donde durante muchos años iba al menos una vez al mes.carlos felipe cabrera Bienvenido MAESTRO .
3 by El lapón libre (Usuario no autenticado) 29/05/2009 8:40
Muy buena y candorosa entrevista. Excelentes preguntas e inteligentes -y muy modestas- respuestas. Héctor Quintero es uno de esos pocos profesores-artistas grandísimos, que todavía se mantiene en la isla, porque no se sienten vivos lejos de ella. Tiene tanta experiencia y taller de trabajo dentro de la cultura cubana, que bien podía habérselas dado de Gran Divo. Sin embargo, ha sido un gran ejemplo de sencillez, cordura, actualización, profesionalismo, esperanza...tolerancia. Muchos deberían ver, entre estas líneas, mucho más que aspectos artísticos y aprender para la hora del futuro de un simple Hombre de éxito.
2 by El Analista (Usuario no autenticado) 29/05/2009 8:20
Bienvenido Hector Quintero!
1 by pedro maravilla (Usuario no autenticado) 29/05/2009 8:20
Una entrevista que me dejo una sensación de nostalgia. Creo que al final muchos en el fondo lo que tenemos es eso, nostalgia de lo que no fue bien y sabemos que podía haber sido. Ahora es con el futuro impredecible, como siempre.