Disidencia, Represión

El opositor Rolando Ferrer, en huelga de hambre, expulsado con violencia de hospital

El lunes por la tarde, efectivos de las tropas especiales y de la Seguridad del Estado irrumpieron en el hospital y “golpearon a los miembros de la Coalición Central Opositora”

El disidente Rolando Ferrer Espinosa, quien se encontraba hospitalizado en Santa Clara junto al opositor Alcides Rivera Rodríguez, ha sido expulsado del hospital de manera violenta por oficiales de la policía política cubana, informó el sitio “Martí Noticias”.

“Me levantaron en peso aproximadamente diez efectivos y me montaron en una silla de ruedas; fuertemente me aprisionaron y como yo estoy débil no pude hacer nada (…)”, denunció el ex prisionero político Ferrer Espinosa, quien agregó que fue introducido en una ambulancia y conducido a la fuerza a su vivienda.

El opositor se encontraba ingresado en el Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro, donde recibía oxígeno artificial, tenía fiebre alta, había perdido peso corporal y sentía mucho decaimiento.

El opositor, en huelga de hambre desde el 28 de septiembre, denuncia su salida del hospital como un “secuestro de la Seguridad del Estado”, al haber sido obligado a abandonar el hospital y conducido a su domicilio a la fuerza, estando enfermo.

“Tengo una alta fiebre que estoy temblando, y el régimen dice que yo estaba clínicamente apto para irme a mi casa”, señala.

El lunes por la tarde, efectivos de las tropas especiales y de la Seguridad del Estado irrumpieron en el hospital y “golpearon a los miembros de la Coalición Central Opositora”.

“En presencia mía golpearon a Julio Columbié Batista, de Ciego de Ávila —también en huelga de hambre desde el 28 de septiembre—, que estaba cuidándome, y se lo llevaron de forma brutal”, añadió.

“Estoy muy preocupado por mis hermanas que las oí gritando y por Alcides Rivera Rodríguez, el otro huelguista, que queda allá en el hospital y no he podido comunicarme con él”, agregó.

El disidente exige el cese de la violencia contra los opositores, especialmente contra las mujeres.

Por su parte, Zuleika Cepero, esposa del opositor, confirmó el acoso de la policía política.

Comunicó que dieron el alta médica a su esposo y, ante su rechazo y reclamación, fueron obligados a abandonar la sala.

Columbié Batista recibió muchos golpes, añadió Cepero.

Y luego policías de civil y en uniforme recogieron a todos, incluso a las mujeres presentes, y se los llevaron a la fuerza.

Cepero reportó además a martinoticias.com que el opositor va a continuar la huelga de hambre a pesar de su estado de salud.

© cubaencuentro

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