Opinión
Racismo y marxismo
¿Eran racistas Marx y Engels? ¿Es el racismo consustancial a una ideología que superpone las diferencias de clase sobre cualquier otro? ¿Explica eso, en parte, que Adolf Hitler afirmara que “No soy únicamente el vencedor del marxismo… soy su realizador”?
Para Marx y Engels la subyugación de pueblos de diferente origen étnico no era nada extraño o reprobable en la práctica del marxismo. Lo que es, sin embargo, poco conocido es que el racismo ha sido consustancial con los principios marxistas, a partir de lo que el propio Marx (conjuntamente con Engels) dijeron sobre el tema. La feminista Michele Barrett, en su Women's Oppression Today, publicado en 1988, reconoce el fiasco de las feministas marxistas para analizar adecuadamente el papel teórico y político de las razas en la perpetuación de las divisiones sociales. Barrett enuncia que el modelo determinista del marxismo clásico falla en teorizar la subjetividad, aferrándose a los simplistas términos clasistas.
Marx declaró en su folleto Zur Judenfrage, que "una revolución proletaria emancipará al mundo del judío y de su usura". Hasta el propio Hitler hubiera podido hacer uso de esta referencia. En cuanto al antisemitismo de ambos "clásicos del marxismo" se halla bien documentado. Dice Marx: "No busquemos el secreto del judío en su religión, sino en el judío real. ¿Cuál es el fundamento profano del judaísmo? La necesidad práctica, el interés personal. ¿Cuál es el culto profano del judío? El tráfico. ¿Cuál es su dios profano? El dinero (...) La emancipación social del judío, es la emancipación de la sociedad respecto del judaísmo". Lo que impacta es que, a partir de tales criterios, sería legítima la propuesta de Adolf Hitler de la exterminación industrial de los judíos.
En ocasión del Manifiesto comunista, Marx se expresó sobre la cuestión de la raza de una manera muy claramente definida y en un mismo artículo agrupó a minorías y razas juntas, sobre todo la eslava, caracterizándolas como "deshechos étnicos". El pangermanismo residual de Engels se manifestaba en su negación a retractarse de su opinión desfavorable de los eslavos occidentales. A eso se suma la visión ingenua de Marx y Engels en el Manifiesto acerca de que la interconexión entre las naciones a través del comercio propiciado por el capitalismo pronto provocaría la superación de los conflictos nacionales.
Por su parte, Marx exaltó la conquista llevada a cabo por los pueblos "racialmente superiores" y se mostró despectivo con los esfuerzos nacionalistas de los "pueblos inferiores". Por ello elogió a los húngaros por su actitud de prolongada contención de los eslavos y atribuyó esto a la “superioridad” de la raza húngara.
Pese a que en su época, la trata y esclavitud africana y el racismo eran puntos escandalosos incluso en Europa, Marx y el marxismo se centraron en las relaciones de clase marginando como derivativas las raciales. W. E .B. Du Bois se enfrentó a esta categorización marxista argumentando que las relaciones raciales no eran una variable dependiente, un epifenómeno de procesos sociales subyacentes, sino un principio estructurador irreductible de las relaciones sociales, culturales y políticas en el mundo moderno.
La equivocación de Marx fue creer que el capitalismo de esa época creaba espacios donde las relaciones de producción tomaban la forma de modos de producción precapitalistas (la plantación esclavista). Todo para no aceptar que el esclavo en las plantaciones tropicales rompía todos sus esquemas de clase y que su reivindicación en nada estaba vinculada a la del proletariado. Cuando era todo lo contrario, pues esta supuesta producción precapitalista determinaba la formación de un vasto espacio geoeconómico que iba desde la cacería del africano hasta la venta del azúcar en la bolsa.
En los textos de Marx abundan los criterios discriminatorios contra los mexicanos, los judíos, los indios y los chinos. Al escribir sobre la anexión de California por parte de Estados Unidos luego de la guerra con México, apuntó lo siguiente: "Sin violencia jamás se ha conseguido algo en la historia". Y, seguidamente se preguntaba: "¿Es una desgracia que la espléndida California fuera arrebatada a los vagos mexicanos, que no sabían qué hacer con ella?". Por su parte, Engels añadía: "Hemos sido testigos de la conquista de México, y nos hemos alegrado. Es en interés del propio México que quede bajo la tutela de Estados Unidos”. Los dos artículos importantes sobre el pan-eslavismo, publicados en la Neue Rhenische Zeitung, en enero y febrero de 1849 se sabe que fueron escritos por Engels, y estos reportajes contienen la mayoría de las caracterizaciones doctrinarias de las naciones eslavas más pequeñas que fueran abandonadas de una manera explícita en la literatura marxista posterior. En un artículo publicado en 1852, en la misma revista Neue Rheinische Zeitung, Marx se preguntaba cómo librarse de esos "pueblos moribundos", es decir, los bohemios, los dálmatas, los carintios: "Con la excepción de los polacos, de los rusos y de los eslavos de Turquía, ninguna nación eslava tiene futuro, puesto que los eslavos no poseen las bases históricas, geográficas, políticas e industriales que son necesarias a la independencia y a la capacidad de existir. Los pueblos que no han tenido jamás su propia historia, que apenas han alcanzado el grado más bajo de la civilización, no son capaces de vivir y no podrán jamás alcanzar la menor independencia".
En carta a Pavel Annenkov, del 28 de diciembre de 1846, Marx exponía lo siguiente: “La esclavitud directa es un pivote de nuestro industrialismo actual, lo mismo que las máquinas, el crédito, etcétera. Sin la esclavitud, no habría algodón y sin algodón no habría industria moderna. Es la esclavitud lo que ha dado valor a las colonias, son las colonias lo que ha creado el comercio mundial y el comercio mundial es la condición necesaria de la gran industria mecanizada. La esclavitud es por tanto una categoría económica de la más alta importancia. Sin la esclavitud, Norteamérica, el país más desarrollado, se transformaría en un país patriarcal. Si se borrara a Norteamérica del mapa del mundo, tendremos la anarquía, la decadencia absoluta del comercio y de la civilización moderna. Pero hacer desaparecer la esclavitud equivaldría a borrar a Norteamérica del mapa del mundo. Le esclavitud es una categoría económica y por eso se observa en cada nación desde que el mundo es mundo”.
El análisis de Marx sobre la formación nacional es injusto también en el caso brasilero, al enfatizar que fue problemático el proceso pacífico de transición de colonia a república, puesto que, a diferencia del caso en otras regiones de América Latina, la aparición de un mito de democracia racial estuvo ligada a conflictos sangrientos entre patriotas y realistas. Por ende, los marxistas ubicaron al movimiento antiesclavista como un conflicto primordialmente de carácter social.
Por su parte, en 1849, Engels llamaba a la exterminación de los húngaros que se habían rebelado contra el Imperio de los Habsburgo. Pero Engels no paró ahí, y aconsejaba la eliminación de los serbios, de otros pueblos eslavos, de los vascos, los bretones y los escoceses, por considerarlos también "inferiores". Para Marx y Engels, los supuestos promotores de la sociedad igualitaria del futuro, guías incluso de la política del Estado cubano y de otros, la raza por sí misma es un factor económico, y para ellos, la superioridad racial de los pueblos "blancos" era algo "científico". Marx nunca debatió cómo sus ideas racistas llegaron a entrar en conflicto con la supuesta emancipación socialista. Por eso no extraña que en su juventud, tanto Adolf Hitler como Benito Mussolini no encontraran extraño al marxismo y se declarasen socialistas.
En una carta que dirigió en julio de 1862 a Engels, Marx se refería a su rival político Ferdinand Lassalle, como "negro judío" quien siempre “tapa su cabello lanoso con todo tipo de aceites y maquillaje”, y que “es perfectamente obvio, por la forma de su cabeza y el tipo de cabello, que es descendiente de negros”. Asimismo, agregaba: "Para mí está completamente claro ahora, como lo prueban la forma de su cráneo y su pelo, que desciende de los negros de Egipto, suponiendo que su madre o su abuela no se mezclaran con la negrada. Esta unión de judaísmo y germanismo sobre una base negra tiene que producir un producto peculiar. La protuberancia del colega es, asimismo, la propia de la negrada".
Engels, a su vez, no se quedaba atrás en su filosofía racial. En 1887, el yerno de Marx, el mulato cubano Paul Lafargue, se postuló para concejal en un distrito parisino que contaba con un zoológico. Engels sostenía que Lafargue tenía "un octavo o un doceavo de sangre de negrazo". En una carta fechada en abril de 1887 y dirigida a la esposa de Lafargue, Engels escribió lo siguiente: "Al estar, en su calidad de negro, un paso más cerca del reino animal que el resto de nosotros, sin duda es el representante más adecuado para ese distrito".
En el Anti-Dühring, Engels da por sentada la superioridad racial de los blancos, como si fuese una verdad científica: “Si, por ejemplo, los axiomas matemáticos son en nuestros países perfectamente evidentes para un niño de 8 años, sin ninguna necesidad de recurrir a la experimentación, es como consecuencia de la ‘herencia acumulada’. Por el contrario, sería muy difícil enseñárselos a un bosquimano o a un negro de Australia”.
Los asuntos de género y raza no existen doctrinariamente en el marxismo al estar incluidos en el análisis global de clase y por tal razón nunca han podido lidiar adecuadamente con las experiencias hombre-mujer y blanco-negro.
Pero el racismo sobrepasa a las ideologías políticas. Así, eminentes marxistas mostrarían su fobia racial. Asombra que a estas alturas se piense (al igual que el cubano Esteban Morales) que con la sociedad gestada por el marxismo es posible resolver los conflictos raciales. Los clásicos del marxismo (Karl Marx y Friedrich Engels) nunca ocultaron su apoyo a la raza blanca y su desdén por los negros, y los portaestandartes de tal teoría en la práctica, Vladimir I. Lenin, Josef Stalin, Mao Zedong, Joseph Broz Tito, etcétera, se mostraron implacables en sus políticas estatales y sanguinarios ante las minorías étnicas dentro de sus territorios.
Ahora bien, dentro de las teorías marxistas tradicionales, el concepto de cultura no tenía ese sentido. El concepto que más se acercaba a él era el concepto de ideología que Marx había vinculado con el concepto de modo de producción capitalista. Esta famosa metáfora del edificio nos muestra una sociedad conformada por dos partes: una estructura (fuerzas productivas / relaciones de producción) sobre la cual se construye un edificio (super-estructura): formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en suma, ideológicas, dentro de las cuales los hombres toman conciencia.
A este fin, debemos recordar que Htiler le confesó al general Otto Wagener que sus desacuerdos con los comunistas son “menos ideológicos que tácticos”, y que el problema de los socialistas alemanes es “que no han leído a Marx”. No sólo fundó un partido al que llamó nacional-socialista, sino que, como señaló el economista austríaco Ludwig von Mises, en su obra Estado omnipotente, Hitler, una vez en el poder, implementó ocho de los diez puntos del programa de emergencia propuesto por Marx en el Manifiesto Comunista, “con un radicalismo que hubiese encantado a Marx”. Como resultado, Hitler estaba en lo correcto cuando le contó a Hermann Rauschning (tal como lo relata Rauschning en su libro Hitler me dijo) que: “No soy únicamente el vencedor del marxismo… soy su realizador”, para luego proseguir: “No voy a ocultar que he aprendido mucho del marxismo… Lo que me ha interesado e instruido de los marxistas son sus métodos. Siempre he tomado en serio lo que habían imaginado tímidamente esas mentes de tenderos y mecanógrafas. Todo el nacional-socialismo está contenido en él. Fíjese bien: las sociedades obreras de gimnasia, las células de empresa, los desfiles masivos, los folletos de propaganda redactados especialmente para ser comprendidos por las masas. Todos estos métodos nuevos de lucha política fueron prácticamente inventados por los marxistas. No he necesitado más que apropiármelos y desarrollarlos para procurarme el instrumento que necesitábamos”.
Un marxista como Gramsci tomó otra vía diferente a la de Marx para explicar los mecanismos sociales, como la jerarquía entre las ideologías orgánicas o esenciales (claro está, el marxismo es la “orgánica” del proletariado) e ideologías “inorgánicas” o parias. El hecho de reducir supone en sí la existencia de una razón y de ciertos valores para juzga lo que es accesorio y lo que no lo es, lo que la realidad es (razón) o lo que debe ser (ética). El fracaso del Poder se encuentra en el corazón mismo del reduccionismo. Su simplificación arbitraria de la realidad no llega a someter a la realidad; lo que obtiene el reduccionista es un fetiche.
Sería Gramsci precisamente quien más se acercó al papel que en las sociedades desempeñan las razas y los grupos étnicos, al llevar a cabo su análisis sobre la separación entre dos modos de dominación: la coercitiva y la hegemónica. Para Gramsci, ambos son modos de dominación, pero basados en formas distintas de control. En la dominación propiamente dicha, el control es político y directo, y se ejerce a través de la coerción y, en última instancia, a través del recurso a la violencia física. Pero ni este poder coercitivo, ni el poder propiamente económico que deriva de la relación de explotación, son suficientes para mantener y reproducir el sistema social. Es necesaria la dirección político-ideológico-cultural, en el cual una clase o sector logra una apropiación del poder, admitiendo “espacios” donde los grupos subalternos (no hegemónicos) desarrollan sus prácticas.
El problema de la legitimidad de la reducción se plantea, pues, cuando nos interrogamos en nombre de qué, de quién, a partir de qué base puede una razón concreta afirmarse como universal. Para los reduccionistas, este problema está resuelto por el poder: como Gramsci indica, la imposición es el fundamento de toda legitimidad pues tiene la razón quien vence y consigue aplastar al otro.
Frente a esta montaña de evidencia, los izquierdistas modernos han elegido defenderse argumentando la pureza de sus intenciones: la construcción de un mundo justo y perfecto de armonía social. Y han dicho, y continúan diciendo, que los crímenes cometidos por los gobiernos comunistas del siglo XX no son propios a la esencia del comunismo, sino una “desviación” de estas intenciones y, por tanto, son una “degeneración” o una “perversión” de las ideas socialistas originales. Sin embargo, esta defensa queda desmontada tras un análisis imparcial y completo de la literatura socialista. En efecto, el análisis de dichos textos indica que el racismo, el genocidio y el totalitarismo son características consustanciales al pensamiento socialista original.
Como lo señaló Jean-Françoise Revel en su libro La gran mascarada: “Es en los orígenes más auténticos del pensamiento socialista, en sus más antiguos doctrinarios, donde se encuentran las justificaciones del genocidio, de la depuración étnica y del estado totalitario que se blanden como armas legítimas indispensables para el éxito de la revolución y la preservación de sus resultados. Cuando Stalin o Mao llevaron a cabo sus genocidios no violaron los auténticos principios del socialismo: aplicaron, por el contrario, esos principios con un escrúpulo ejemplar y con una total fidelidad tanto a la letra como al espíritu de la doctrina”.
La teoría de clases es una aplicación del darwinismo social a la historia y se halla, por su noción de clase escogida, emparentada con la de nación y raza elegida. Si el comunismo de Marx sólo es aplicable a las sociedades desarrolladas (las dirigidas por élites blanco-europeas), se halla implícita una teoría racial del devenir histórico. No por gusto George Watson escribía que el genocidio era una teoría propia del socialismo. De ahí que tanto Marx como Engels, darwinistas y mendelianos además, considerasen que el colonialismo implicaba un progreso histórico y que existían razas, grupos étnicos y naciones superiores e inferiores.
Si bien el marxismo se insertó en el lenguaje de muchos movimientos anticoloniales, como ideología no estableció raíces significativas, y sólo un puñado de obras de relieve se produjeron, como Ensayos de interpretación de la realidad peruana, de José Carlos Mariátegui, y Los Condenados de la Tierra, de Franz Fanon.
La trampa de los “espacios” que se consiente a los grupos no hegemónicos (minorías étnicas y raciales), es que tal consenso legitima de manera permanente al poder hegemónico que no se ve desafiado por fuerzas contrahegemónicas o hegemonías alternativas. A la diferenciación económica y política que separa a los hegemónicos (dominantes) de los no hegemónicos (dominados), hay que sumar una tercera diferenciación, la simbólica o cultural que determina dos tipos de humanos: hegemónicos y subalternos.
Sólo si existe una lucha por la hegemonía —en base a la búsqueda de la diferenciación dentro de la homogeneidad, del abandono de la creación de consenso por la creación de nuevas formas de distinción— pueden los “espacios” admitidos a los grupos subalternos desarrollar prácticas autónomas no funcionales para el sistema.
Sólo por la importancia que tuvo el proceso de descolonización, se produjeron cambios en la mirada de Occidente sobre el “otro” y, específicamente, la mirada que tenía la antropología sobre las “otras” culturas. Fue a partir de la descolonización afroasiática y de la revolución por los derechos civiles en Estados Unidos, en los 60, que algunos teóricos marxistas europeos, aguijoneados por Jean Paul Sartre, buscaron acomodar el tema de la liberación de las minorías negras dentro del marco de la ideología.
Pero el fenómeno del multiculturalismo conlleva el peligro de que sea sólo un cínico reconocimiento del dominador para con los que domina, como lo ejemplifica Edward Said en su interesante texto Cultura e imperialismo. Según él, es el excolonizador, ahora "civilizador", quien otorga sentido a la historia y la existencia del excolonizado, al ser el único en capacidad de conferir reconocimiento a los pueblos que no habían logrado superar la descolonización.
En el caso de las sociedades sin clases (Cuba, por ejemplo), supuestamente las relaciones de producción sólo pueden apelar a una superestructura ideológica, es decir a un sistema de representación que refleje las relaciones de sus condiciones reales de existencia.
La construcción del “otro” por la desigualdad social, la desigualdad cultural dentro de sociedades occidentales, no occidentales u occidentalizadas, o las desigualdades entre culturas fueron temas abordados en los 60 y 70 del siglo pasado por George Balandier, Maurice Godelier y García Canclini.
Para preguntarse sobre las razones de dominio en una supuesta sociedad sin clases, Maurice Godelier no tenía que recurrir a las sociedades precapitalistas; tenía los ejemplos de los estados-naciones del bloque soviético —de composición multiétnica, pero de dirección monoétnica—, y si no quería sondear en los “impuros” socialismos tribales africanos y árabes, pudo asomarse a Cuba, en la cual existían “razas” diferentes. Tanto el análisis clásico como el de Godelier tienen un punto flaco: que “las condiciones reales de existencia”, por las cuales se asume legitimidad para controlar, es el imaginado por los individuos que precisamente ejercen ese poder. Esto implica una participación desigual del negro y del blanco en las altas instancias del poder político y económico, que se refleja en la distribución, el consumo, los niveles de vida.
Al estar basada la sociedad socialista cubana en un sistema racial desigual, reproducirá ese sistema desigual a través de maneras y formas desiguales. La diversidad como la diferencia en la población cubana son hechos empíricos verificables; en este caso, la desigualdad del negro vis a vis el blanco es una realidad más allá del tiempo o del espacio pero no está dada de manera “natural”, sino como producto de un constructo histórico que viene de la esclavitud.
© cubaencuentro
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37 Comentarios
37 by Ignacio Muguruza (Usuario no autenticado) 10/11/2010 22:42
Karl Marx era JUDIO, incultos. Igual que Troski y buena parte de la cúpula del partido bolchevique en el 17. Mucho antes de Sartre los socialistas se adherían a la lucha antirracista (el partido comunista en eeuu era el UNICO que ya en los años de 1920 estaba en contra de la segregación que practicaban demócratas y republicanos; hay canciones comunistas y anarquistas de la guerra civil española antirracistas, y yo he conocido a gente que luchó en el bando republicano y sé cómo pensaban, por ejemplo mi abuelo); en cuanto a Hitler es ABERRANTE decir que fue marxista. Socialista es cualquiera que quiere cambiar la sociedad de raíz; el marxismo es tan solo un socialismo más (el más popular, por eso se usa a veces como si fuera un sinónimo), pero Histler defendió un socialismo totalmente antimarxista, de derechas, y que precisamente tildaba a Marx de sucio judío. Mis felicitaciones al autor de este post por ponerme las cosas tan fáciles.
36 by satanas lll (Usuario no autenticado) 16/07/2010 9:20
jaja, ustedes malinterpretan a marx, primero aprendan aleman i luego lean sus obras del mismo aleman, y ustedes mismo me diran si es o no otra interpretacion del texto
35 by javier mendoza solis (Usuario no autenticado) 21/04/2010 8:00
Pues si seguimos leyendo a Marx como si de la biblia se tratase, y pensándolo como el mesías del mundo, claro que importa si es racista o marxista o hasta nazi. La cosa es simple, lo que importa es su teoría, analicemos eso, sus alcances, limites... y dejemos descansar al pobre Marx, pongámonos a pensar nosotros!!!!! saludos desde Mexico jocovsky@hotmail.com
34 by El anticomunista (Usuario no autenticado) 20/04/2010 22:20
Ah,ah,ah,!!! asi què rachismo, marchismo y faschismo , no tiene naca que ver en comun segun los suciosdichos mequetrefes que opinana aqui, ah,ah!! qué chocha tiene la vida, que es el socialismo si no un fascismo, y el fascismo, si no esotra cosa que socialismo... Peo na, seguun los energumenos cubanos con infulas de sabios , esos son dos chochas muy, peo muy diferentes , ah, yo solo invito a los que quieran salir de la duda que analisen los resultados finales , no el cuento de camino, si no los millones de muertos, los campos de concentraciones, la esclavitud hechas alos hobres , la negacion da la dignidad humana, etc,etc,etc, y veran si no es el mismo perro con diferente collar , peo oiga el perro sigue mordiendo y conqué ravia!!! Y el socialismo es la perfeccion del racismo total y cuba es su maximo esponente, , en ningun lugar del mundo los negros son tan humilladfos , despresiados como en cuba, y eso en el nombre del socialismo!!!
33 by Miguel Cossío Woodward (Usuario no autenticado) 17/04/2010 0:41
Me asombra la ignorancia de un escritor a quien he leído con gusto anteriormente. Hay mucho que criticar en la aplicación dogmática del marxismo, que el propio Marx rechazó, y hay mucho que discutir sobre sus teorías de fondo. Pero identificar racismo, marxismo, fascismo y nazismo es una de las más aberrantes interpretaciones de todo cuanto he leído y estudiado de Marx durante más de cincuenta años. La discusión está en otra parte, Benemelis. El racismo está en la práctica castrista, que es un monstruo de mil cabezas.
32 by Laertiada (Usuario no autenticado) 14/04/2010 15:00
La verdad es una sola: el fundador del Fascismo (que viene de Fascis o los haces de las mieses o la unión de varias varillas como las que tiene el Escudo) Benito Mussolini, era un fanático marxista. O el propio Hitler repudiaba el capitalismo. De hecho no era Social Demócrata. El Partido Nazi era el Partido Nacional SOCIALISTA OBRERO Alemán.
31 by Tony (Usuario no autenticado) 12/04/2010 22:00
Excelente articulo... solo quisiera anadir que las equivocaciones de Marx fueron mas abundantes que las faltas de ortografia de Esteban Lazo. Por ejemplo, jamas pudo entender que el desarrollo tecnologico se convertiria en el principal generador de empleos de de la sociedad y en el motor impulsor de su desarrollo, NO es su destruccion.
30 by Zacarías Monterrey (Usuario no autenticado) 10/04/2010 8:40
Realmente es una estupidez este artículo. Pero más pedestre me parece el Consejo de Redacción de la Revista, que publica estos artículos sin sentido.Leyendo estos artículos sigo entendiendo el por qué Castro se ha mantenido durante 50 años con una dictadura afectándonos a todos lo cubanos.Por favor, Benemelis le sugiero que lea un poco las biografía sobre Marx publicadas en Cuba, y que la propia dictadura se encargo de esconder. Estas biografías hablan del joven Marx y como se fue articulando su pensamiento. Dichas biografías la dictadura cubana las vino a sacar en la Universidad de la Habana, después de la caída del muro. Pero le digo un par de cuestiones más: Todos los pensamientos pensamientos humanos son susceptibles de ser dogmatizados.Además, su perspectiva es androcéntrica, ya que excluyes los aportes de la relación FEMINISMO-MARXISMO. Pero cometes la abominable ignorancia de no mencionar las contribuciones de las mujeres marxistas.Le sugiero que se regale, usted mismo, unos años sabáticos y después vuelva a escribir.La Cuba del futuro, donde seguramente el fantasma de Marx estará rondando, necesitará personas que se respeten.Nunca precisará esto que usted acaba de mostrarnos. Un saludo y sigo desde mis profundidades de Centro Habana.
29 by Amicus Plato (Usuario no autenticado) 07/04/2010 22:40
El tema de las influencias ideológicas es muy complejo, pero fascismo y socialismo no tienen el mismo origen filosófico, aunque hay corrientes afines que se cruzan. El primero está más emparentado con Nietzche y Shopenhauer; el segundo con el materialismo de Fuerbach por un lado, y del otro, con el idealismo post-hegeliano. Entre ambos se cuela el anarquismo de Proudhon. Las corrientes antisemitas y el racismo contaminaban todo el espectro del pensamiento europeo. Ademáa de su concepción de la lucha de clases, lo que caracteriza a Marx es su obsesión con la idea del progreso, por ello consideró positiva la invasión de México por Estados Unidos y la colonización de la India por Inglaterra. Pero nada de eso tenía que ver con lo que hoy se llama "colonialismo". Para él representaba la entrada de vastas regiones atrasadas a la modernidad capitalista, paso necesario para la futura liberación humana.
28 by pedro saca (Usuario no autenticado) 06/04/2010 7:20
el que tiene que leer y de ser posible aprender es usted compadre,lo que dice ese hombre esta bien claro,hitler puso en practica lo que marx diseño,solo a un retrasado mental adoctrinado se le ocurriria negarlo,de exceso de teoricismo utopista esta llena la izquierda que ha engendrado todos los monstruos del siglo pasado con ideologias trasnochadas del siglo 19 como bien reconoce otro sapingo por alla abajo tratando de justificar la misma imbecilidad,en fin aqui todo cabe
27 by Sean John (Usuario no autenticado) 05/04/2010 15:41
Coincido con Manuel F Queved.... Compadre, se te fue la mano, yo comprendo de que no te guste el Marxismo por x o y ideas, pero hacerle un link a los dos solo porque Hitler uso el nombre Social Democrata como demagogia.... Yo leia este blog con bastante respeto, pero te has hechado un Cubo de agua fria mi hermano o hermana, ni me he fijado quien los escribio para decirte la verdad. Saludos, y para la otra lee un tin mas sobre economia Politica e historia universal. Saludos
26 by Manuel F Quevedo (Usuario no autenticado) 05/04/2010 10:40
Hitler fue el que a fin de cuenta cometió el atropeyo y no Marx. Con Marx o sin Marx, Hitler hubiera hecho lo mismo, en eso no tratemos de echar palas de m... al filósofo. Cuando leí algunas cosas de Marx, recibí una manera de pensar bien sólida y aún ha quedado en mí de esa forma; pero también mucho tremendismo apocalíptico precipitado quizás presionando por compromisos con la Internacional Socialista. De hecho no sé en concreto, pero por una parte veía la sociedad socialista como algo muy futuro, a nivel internacional y con un supremo desarrollo de las fuerzas productivas; y por otro lado sus "sentencias". En la concreta siempre se me desmostró que la vida es otra cosa muy distinta a esos trabalenguas y especulaciones que nos encontramos en la lecturas de los teóricos, donde más del 90% es pura retórica y bla, bla, bla culto. Mi experiencia en Cuba fue más que suficiente, y luego haber vivido en USAtanga durante estos 13 años, para saber que no existe ni el bueno ni el malo dentro de este interminable serial de la vida siempre lidereado por HP en este eterno presente en sucesión donde se imponen mis bolas contra las tuyas. ¿Cree usted que el chulo de Birán se basó en los teoricismos marxistas y observaciones martianas para ese 'arroz con mango' que es la Cuba de hoy? ¿Lo está haciendo Chávez...? No mezclemos las cosas. Gracias
25 by querubin (Usuario no autenticado) 03/04/2010 2:00
Enlazar a Hitler y Marx es esencial y aplaudo la idea del autor, creo que esta en lo correcto y mucho mas quizas de lo que suponemos. Para mi sin dudas estan vinculados, no coincidieron el facismo hitleriano y el marxismo-leninismo en el tiempo?. Quienes fueron los verdaderos fundadores de las ideas de Marx? Quienes fueron sus patrocinadores? Era Mrax judio de verdad? Era Mason? Que hay de Engels? Debemos creer todo lo que dicen los libros de historia escritos por los ganadores?. Las funciones del facismo son multiples, durante la 2da guerra mundial era el diablo a combatir, despues fue el marxismo-leninismo. Que relacion habia entre Stalin y Hitler?, no seamos ingenuos, quizas eran agentes al igual que Alex(fidel castro) al servicio de los verdaderos ganadores de esta pelicula, quienes? los banqueros monopolistas mundiales. Racismo? bueno, todos lo que no sean de esa elite son vistos como inferiores sin importar color.
24 by REVER (Usuario no autenticado) 02/04/2010 20:20
Eran racistas Marx y Engels ? Sí, claro. Como lo eran la absoluta mayoría de los pensadores, expertos y filósofos europeos. Desde el Renaissance hasta mitad del siglo XX. En plena tradición romana clasificando el mundo entre civilización y barbarie. Basta leerse a Max Weber, Kant, Hegel y Hume entre otros, para entender que dentro del Zeitgeist de Europa el negro, el indio, la mujer y el judío eran elementos bien menospreciados. Quizas sea Voltaire una buena excepción pero no lo he leído mucho. Viendo el artículo desde este marco histórico y archiconocido - es algo banal y fuera de contexto. Mirandolo desde el punto de vista de algo provocativo, enlazando a Marx a a Engels con Hitler...no tiene precio y tampoco valor.
23 by Raul Castrada (Usuario no autenticado) 02/04/2010 20:20
Humberto Herrera no vive de lo que escribe,vive de lo que habla, porque le pagan por ser chivato para la seguridad. Una prostituta tiene mas honor y valor que este tipejo.
22 by Cangrejo Moro (Usuario no autenticado) 02/04/2010 20:20
Gracias Humberto (17) por el ofrecimiento del link, pero de veras que no lo necesito. Mal que bien sé buscar en Internet, y como soy libre y vivo en un país libre, con mi salario compré una computadora y tengo acceso irrestricto a Internet, un servicio que también me costeo. Sería bueno que le pasaras el link, junto a la posibilidad de conectarse libremente a Internet y tener computadora, a los cubanos que dices defender, los todos revolucionarios, como señales, que viven en la isla, pues ya sabemos que en Cuba ese es un servicio sólo para privilegiados y testaferros. Un saludo democrático
21 by Cangrejo Moro (Usuario no autenticado) 02/04/2010 20:20
Para Cangrejo Carles: Jajaja, de veras que no vas a ninguna parte tratando de relacionarme, de la manera que sea, con Humberto Herrera Carles... de todas formas, adelante si eso te hace feliz, o fue la instrucción que te dieron, ya sabemos que una de las tácticas de la dictadura castrista es la de denigrar de cualquier forma a los que se le enfrentan o simplemente la critican en un foro... una lástima porque quisieran tener el mundo lleno de Granmas y juventud rebeldes, pero no, so sucede así. ¡Qué inteligente eres!... me quedo patitiezo.
20 by Inti (Usuario no autenticado) 02/04/2010 20:20
Qué manera de hablar bolas. Marx y Engels racistas? Los mismos que dijeron que "los proletarios no tienen patria", que ellos "tienen los mismos interéses" y "proletarios del mundo unios"... ? Ademas, para su informacion Marx fue... judio, si eso mismo. Asi que decir que era antisemita... es una estafa ideologica. Atacar a Castro, para eso no hay lio, pero atacarlo descreditando a Marx es una estupidez : Castro no marxista, es Fidelista.
19 by Raul Castrada (Usuario no autenticado) 02/04/2010 9:00
Yo pensé que Humberto Herrera ya se había cansado de hablar mierda, y resucitó de nuevo!!!!!
18 by cangrejo carles (Usuario no autenticado) 02/04/2010 9:00
Coño cangrejo moro, tu y herrera carles se parecen en que no entienden nada, ¡que brutos son!
17 by Humberto Herrera Carles (Usuario no autenticado) 02/04/2010 9:00
Cangrejo Moro esta frase seguro fue pensada en personas como Ud."Se conocen infinitas clases de necios; la más deplorable es la de los parlanchines empeñados en demostrar que tienen talento". Santiago Ramón Y Cajal Si de frases se trata le dejo el link de la recopilacion de libros de frases que hice alguna vez, si quieres te lo envio gratis para que te cultives. http://www.lulu.com/content...nsamientos-para-la-vida/948430
16 by Rambo #1 (Usuario no autenticado) 02/04/2010 8:40
Racismo y Marxismo Es lo mismo que Fracaso Socialista y Comunista no pegan una.
15 by Humberto Herrera Carles (Usuario no autenticado) 02/04/2010 8:40
Cangrejo Moro lo que tenia que decir lo dije en el # 2, pero como eres nuevo en este sitio, te dire que ni tengo jefe, ni vivo de lo que escribo, tengo mi trabajo a parte y escribo aqui para defender de calumnia y la difamacion a mi patria. saludos revolucionarios
14 by Bergado (Usuario no autenticado) 02/04/2010 8:40
Felicito a Haroldo Dilla por su agudo comentario y agregaria que querer interpretar el racismo actual en Cuba por el marxismo es un absurdo fenomenal. El futuro de nuestra isla, y de todos nosotros y nosotras requiere que nos liberemos de tan suprecheria que Dilla llama ideologica y yo llamo propagandistica. Necesitamos discutir nuestro futuro desde todas las posiciones
13 by querubin (Usuario no autenticado) 01/04/2010 23:40
Humberto Herrera Carles sin nada que decir, asombrado cuando le mezclan a su dios marx con su odiado hitler solo atina a saludar la "honestidad intelectual" de otro comentarista. Este articulo esta bueno; pero le faltan segun mi humilde opinion 2 cosas:1) Un toque de "teoria" de conspiracion, deja entrever algo al poner sobre la mesa una relacion entre los origenes del marxismo y el facismo, como si hubieran sido "ideados" por otros que no se llevaron esa gloria; pero quizas si mucho billete. y 2) Una conclusion bien redactada y polemica. Si tengo tiempo escribire mi opinion sobre los origines del marxismo y el facismo, sobre porque existieron. Como me gusta buscarle un origen cospirativo a los eventos de este planeta y como creo que nada importante ocurre por gusto, sospecho entonces que la discusion se pondra buena.
12 by Cangrejo Moro (Usuario no autenticado) 01/04/2010 23:40
Haroldo Dilla, pues sí, es antimarxista... ¿y? Es como ser antifacista... fuera de los libros marxismo y facismo son los hermanitos gemelos de la historia... las ideas románticas nunca se han demostrado, los ríos de sangre sí. Por cierto te felicita Humberto El Múltiple Herrera Carles (me queda claro que bajo ese nombre escribe toda una sección de correveydiles), realmente creo que debes sentirte avergonzado porque...“Si el sabio no aprueba, malo; si el necio aplaude, peor” ANÓNIMO
11 by Humberto Herrera Carles (Usuario no autenticado) 01/04/2010 22:20
# 1o Haroldo Dilla gracias por honestidad intelectual. saludos
10 by Haroldo Dilla (Usuario no autenticado) 01/04/2010 21:00
Este articulo -a pèsar del reconocido prestigio de su autor- es una construcción ideologica antimarxista basada en citas sacadas de contextos, de pòco conocimiento sobre el tema que se discute y de una ahistoricidad absoluta. Señor benemelis: la abrumadora mayoria de las teorias y propuestas politicas europeas del siglo XIX tuvieron sesgos racistas y colonialistas, en la misma medida en que todas fueron variaciones del pensamiento teleologico iluminista, de lo que el marxismo fue una disidencia de izquierda mas brillante. Despachar a Marx, Gramsci, en poquisimas palabras y cuatro citas (en las que Marx que era judio habla mal de los judios: sabe Ud que significaba contextualmente el judaismo en esa epoca?) es muy poco serio. Citar nada menos que a Hitler y tomarlo como fuente de sabiduria es detestable.
9 by Cangrejo Moro (Usuario no autenticado) 01/04/2010 21:00
Jajajajajaja, como algunos se recomen de sus hígados ante tanto dato irrefutable.
8 by Javier Valdes (Usuario no autenticado) 01/04/2010 21:00
Esta es una monumental perdida de tiempo. Benemelis, ha considerado usted siquiera por un momento que extraer aspectos del contexto historico donde ocurren para demostrar una teoria no es otra cosa que una falsificacion de los hechos?
7 by Jaime Alfaro (Usuario no autenticado) 01/04/2010 21:00
El tema esta complicadito, pero, que me dicen de los judios que ya hace milenios pensaban que eran el pueblo escogido? Veamos lo que dice el propio autor:"La teoría de clases es una aplicación del darwinismo social a la historia y se halla, por su noción de clase escogida, emparentada con la de nación y raza elegida. Si el comunismo de Marx sólo es aplicable a las sociedades desarrolladas (las dirigidas por élites blanco-europeas), se halla implícita una teoría racial del devenir histórico. No por gusto George Watson escribía que el genocidio era una teoría propia del socialismo. De ahí que tanto Marx como Engels, darwinistas y mendelianos además, considerasen que el colonialismo implicaba un progreso histórico y que existían razas, grupos étnicos y naciones superiores e inferiores". Por este camino llegamos a la conclusion, LOGICA, de que todos los pueblos o razas que se crean los elegidos, en realidad son un peligro para los demas y representan una fuente de genocidio en potencia. Ojo abierto con los judios y con cualquier otro pueblo que ande en los mismos pasos, lease los musulmanes!!!! Ojo con los que se creen elegidos!!
6 by Jacobo (Usuario no autenticado) 01/04/2010 20:40
Muy buen artículo de Benemelis. Sin dudas Marx era el más conservador de los filósofos en cuanto a su vida personal. Las declaraciones sobre la ocupación de las tierras mexicanas son algo escándalosas, aunque con cierta razón en el fondo. Su desprecio por Bolivar y sus luchas independentistas. Veamos algunas otras bellezas con que caracterizaba a los eslavos: "la chusma eslava" "razas retrógadas" "comedores de repollos" "basura étnica" Curiosamente, Marx no le atribuía ninguna superioridad ética al socialismo o comunismo sobre el capitalismo. Esto quiere decir, me parece a mi, que él preconizaba el comunismo porque era inevitable, no porque era mejor. Pero la palabra inevitable siempre tiene una connotacion cósmica o mística incompatible con el ateismo. Realmente si se quiere definir el fascismo mediante una ecuación: fasc = marxismo + darwinismo
5 by anónimo (Usuario no autenticado) 01/04/2010 20:40
Un poco, bastante, largo pero es un buen material, aunque debió centrarse más en el "caso cubano".
4 by Fernando Fernandez. (Usuario no autenticado) 01/04/2010 20:40
Excelente trabajo investigativo, yo he venido diciendo por años a todos, pocos escuchan, que la verdadera naturaleza de dictadores com Hitler y Mussoline, mal llamados actualmente de derechas eran , en realidad, dictadores socialistas-comunistas (hoy se les tendria que llamar de izquierdas) como un todo, fieles seguidores de las doctrinas marxistas en todos los aspectos, desde las razas, el racismo al problema de la igualdad de la mujer o de los homosexuales y judios y la relacion de la produccion con la demanda y el derecho a disfrutar de beneficios.
3 by Respondiendo a irene serrano: (Usuario no autenticado) 01/04/2010 20:40
La principal doctrina del marxismo es la creacion de una dictadura del proletariado. En la practica esa dictadura tiene caudillos que se apoderan de todos los poderes economicos y politicos de su nacion. Crean un codigo penal con leyes que garantizan el poder de forma vitalicia a los caudillos a base de silenciar a todo ciudadano que piense diferente. El Partido Comunista de esas dictadura no tolera convivir con otro partido politico en la misma sociedad. Existe una discriminacion a todos los ciudadanos que no son afines a la ideologia marxista por parte de los comunistas. Los comunistas tienen las mejores oportunidades que los no comunistas a ocupar mejores puestos de trabajo y a escoger las mejores carreras universitarias.
2 by Humberto Herrera Carles (Usuario no autenticado) 01/04/2010 20:40
En su libro, El origen de la familia, Engels demuestra que la opresión de las mujeres no ha existido siempre, sino que surgió con las sociedades de clase. Fue sólo con la aparición de una clase dominante que quería ejercer el control sobre "su" propiedad, que el control sobre las mujeres, así como su reproducción, llegó a ser necesario para el mantenimiento de la estructura social. Así que la opresión de las mujeres apareció en un momento histórico específico, y vino ligada a cambios más amplios en la sociedad. Igualmente, en las diferentes sociedades de clase desde entonces, la forma de esta opresión ha ido cambiando. El racismo es mucho más reciente que la opresión de las mujeres. En las sociedades antiguas, existía miedo y sospechas hacia los forasteros, pero esto no tenía un componente racial como se entendería hoy. Estas sospechas se aplicaban, incluso, a una persona de un pueblo cercano; entonces no existía el concepto de pertenecer a una nación, ni mucho menos a "una raza". Fue sólo con el capitalismo que apareció el racismo. En el feudalismo, nunca se le ocurrió a nadie afirmar la igualdad del Rey, el señor y el siervo. La clase capitalista, sin embargo, estableció su dominio bajo los lemas de Libertad, Igualdad, Fraternidad y cosas por el estilo. La desigualdad detrás de las palabras llegó a su punto máximo con la esclavitud y, consecuentemente, con la total negación de todos los derechos a millones de seres humanos. La ingeniosa solución, impulsada por respetables pensadores de la época como David Hume y Thomas Hobbes, fue inventar la idea de "diferentes razas". La gente africana, de la que dependían los jugosos ingresos de las plantaciones caribeñas, no era plenamente humana. De ahí empezó toda una industria de teorías racistas, que sigue hoy en la sociobiología y algunas aplicaciones de la genética. Para el marxismo, la existencia de toda opresión es algo que hay que explicar, no simplemente asumir, y esta explicación tiene que ser material, no basta con decir que los hombres, los blancos, los heterosexuales... son malos. Si vemos que la opresión es parte íntegra de la sociedad de clases, vemos que la solución para la opresión tiene que ir de la mano de la lucha social. Los ideales socialistas son antiracistas por su esencia. Lo demas es pura manipulacion.
1 by irene serrano (Usuario no autenticado) 01/04/2010 14:00
Achaquele todos los males del mundo moderno al carlos marx y federico engels....siempre habra perros ladrandole a la luna y mas si cree recibiran un hueso por ello.