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Testimonio

Un niño frente a la revolución

A 56 años del asalto al cuartel Moncada, el escritor Vicente Echerri relata la otra cara de la épica revolucionaria.


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Al tiempo que el régimen castrista se dispone a conmemorar una vez más el asalto al cuartel Moncada y cuando la comunidad internacional parece avenirse al concepto de que su larga estancia en el poder constituye su mejor carta de legitimidad, persisto en negarle permanencia a ese fenómeno que se impuso en la vida cubana, con el consorcio de gran parte del pueblo, aquel día de Año Nuevo de 1959 en que se desplomaron las instituciones políticas de nuestra república.

Ninguna fecha es tan trágica en mi memoria. Me gustaría poder borrarla de mis recuerdos como una pesadilla, pero tal amnesia resultaría fútil, porque ese día, los hechos de ese día, determinan el resto de mi vida como el resultado de un maleficio inescapable y paradójico: la simultánea cancelación y perpetuación de la infancia. El triunfo de la revolución cubana ese 1 de enero le puso un abrupto fin a mi niñez y, al mismo tiempo, me congeló definitivamente en ella. Más de medio siglo después y, a pesar de mi aparente envejecimiento, es el niño que aún soy quien escribe este texto.

A los diez años recién cumplidos que tenía en vísperas del triunfo de la revolución, y pese a que no me faltaron juegos y diversiones, solía leer —además de novelas de aventuras, textos de historia y cuanto libro caía en mis manos— los dos o tres diarios que llegaban a casa, así como varias revistas, nacionales y extranjeras, entre estas últimas Life y la brasileña O Cruzeiro. Me interesaba la actualidad política del mundo —las tensiones de la Guerra Fría, las convulsiones que estaban ocurriendo en los territorios coloniales, la puja entre democracia y autoritarismo que vivíamos en América Latina— afín a la geografía universal que estudiaba en mi aula de sexto grado.

En ese contexto me repugnaba la violencia revolucionaria, que parecía haber alcanzado una apoteosis en la Unión Soviética y en China. Me parecía inconcebible que Estados Unidos, que había llegado al término de la Segunda Guerra Mundial con una incontrastable supremacía, hubiera permitido los avance de Stalin por media Europa y la paridad atómica de la URSS. Ya entonces no le perdonaba a Truman el haberle impedido a MacArthur la destrucción del régimen maoísta.

Rechazo semejante me provocaba la revolución que en ese momento tenía lugar en Cuba y que, a partir del verano de 1958 —cuando fracasara la pregonada "ofensiva" del gobierno contra la guerrilla de la Sierra Maestra—, aumentaba peligrosamente su pertinencia. Abominaba esa revolución, no tanto por simpatía hacia un régimen que no podía mostrar limpieza de origen y cuya corrupción y arbitrariedades eran notorias, cuanto por repugnancia hacia el fenómeno revolucionario mismo, hacia la idea de que un grupo de irregulares pretendiera derribar las instituciones consagradas para imponer un nuevo orden; de que una serie de hechos violentos y torpes, de simples actos delictivos, pudieran llegar a establecerse como fuente de derecho.

Coexistencia familiar

El tema solía abordarse en las reuniones de los mayores de mi casa —familiares y amigos bastante equitativamente divididos entre "batistianos" y "revolucionarios"— a las que yo asistía con cierto recato infantil, aunque en alguna que otra ocasión me atreviera a participar. Los revolucionarios solían defender la legitimidad del hecho insurreccional apelando al precedente de nuestra propia guerra de independencia contra España: una vanguardia ilustrada, anhelosa de dotar al país donde vivía de una identidad soberana que, ante la intransigencia de la metrópoli, había recurrido a la violencia revolucionaria para constituir un nuevo Estado.

Recuerdo que mi madre —que consideraba a los rebeldes una banda de facinerosos— defendía la revolución separatista como un movimiento fundacional, en tanto le negaba ese crédito a las revoluciones como la que vivíamos, más cercanas a la guerra civil.

Este argumento me resultaba bastante convincente (y aun hoy estaría dispuesto a defenderlo), pero entonces llegué a pensar que, si iba a ser consecuente con mi posición antirrevolucionaria, no podría extenderle mis simpatías a los próceres independentistas —por quienes los míos sentían auténtica veneración— y que tal vez España y el máximo exponente de su campaña antiguerrillera en Cuba, Valeriano Weyler, habían tenido después de todo la razón.

Me acuerdo que el 10 de febrero de 1958 decidí conmemorar —con un montón de banderas españolas y un retrato de Weyler— la llegada a Cuba del temible y denostado capitán general, gesto que mi familia tomó como un deliberado insulto a la memoria de mi abuelo mambí, quien había muerto en esa misma fecha ocho años antes.

Sin embargo, las tácticas de contrainsurgencia de Weyler —como la de sacar a los campesinos de una zona donde operan guerrillas— son, hasta la fecha, de probada eficacia. Batista contempló evacuar a unos 50.000 habitantes de la Sierra Maestra a mediados de 1958; pero bastó que el ex presidente Grau lo acusara de remedar a Weyler para que abandonara la medida. Pocos años después, el régimen castrista la aplicaría con éxito en el Escambray y, ahora mismo, el gobierno de Pakistán no ha vacilado en desplazar a dos millones de personas con vistas a liquidar un foco guerrillero.

El triunfo de la revolución me encontró en La Habana, acompañando a un tío mío que esperaba entrar en posesión de un alto puesto en el Ministerio de Educación, en el gobierno que estrenaría el presidente electo el 24 de febrero del 59. En el ínterin, cuidábamos la casa de otro tío que se encontraba con su familia como exiliado político en Nueva York: ¡los adversarios de la contienda civil coexistían amorosamente dentro de la misma familia!

Alegría obscena

Si pudiera simbolizar lo ocurrido aquel primer día del triunfo revolucionario, lo representaría con el estrépito de una avalancha, en el que se mezclaban los aullidos de la muchedumbre, el ruido de los parquímetros que descabezaba la turba, el asalto a los casinos… A mí lo que más me preocupaba y consternaba era el espíritu de arrolladora inevitabilidad (que había logrado deslegitimar al instante el intento de darle una continuidad constitucional al gobierno acéfalo).

Mis mayores, acostumbrados a otras crisis, para quienes la caída de Machado 25 años antes no era algo tan remoto, empezaban a pensar que se trataba de un simple cambio de papeles entre protectores y protegidos y que, más o menos, todo seguiría igual. Los asaltos a las casas particulares no parecían tan violentos como el 12 de agosto del 33 y, hasta donde uno sabía, no se habían producido linchamientos. En pocos días veríamos que la revolución en el poder impartiría "justicia" mediante tribunales de sangre.

Sin embargo, a mí no lograron convencerme los argumentos con que, en mi familia, se tranquilizaban mutuamente los revolucionarios victoriosos y los ex gubernistas derrotados. Mis instintos, más que cualquier conocimiento, me advertían contra aquella aparente unanimidad. De súbito, la revolución y sus líderes se convertían en iconos incuestionables e intocables, por encima de las contingencias de la política tradicional.

Esa súbita sacralidad me aplastaba y me conturbaba. Aunque tal vez no fuera capaz de definirlo con estos términos, me di cuenta entonces de que nuestro país había salido del ámbito de la historia tradicional (al cual pertenecían Batista y sus matones y los políticos que se les oponían y los periodistas que los denunciaban, etcétera) para entrar en la intemporalidad de la historia sagrada. La desbordante y universal alegría con que el pueblo saludaba a la revolución era lo más obsceno.

Por supuesto, esa unanimidad era aparente. Aunque apoyado por una inmensa mayoría, el castrismo nunca contó, en verdad, con los porcentajes de respaldo popular que sostienen aún muchos de los estudiosos de la revolución, tanto amigos como enemigos.

Aunque apenas visibles en aquellos primeros días, había por lo menos tres segmentos de la ciudadanía que no participaron de ese entusiasmo inicial: la vasta nómina de empleados públicos, que debían sus puestos al gobierno y que esperaban, lógicamente, la inmediata cesantía (salvo a los que amparaba un estatuto de inamovilidad, como era el caso de jueces y maestros); los pequeños propietarios agrícolas que, por tradición y desconfianza natural, nunca son revolucionarios y que, en el caso de la sierra del Escambray y de la cordillera de los Órganos, no tardaron en nutrir las filas de la contrarrevolución activa; y los estratos más bajos de la población, sobre todos los negros, entre quienes Batista siempre había tenido sus aliados más fieles.

La revolución había sido hechura de la clase media, mayoritariamente blanca, a la que se sumaban algunos sectores obreros y, por convicción o conveniencia, gran parte de la clase alta. Puede afirmarse, además, que había un ingrediente de racismo en la oposición a Batista: su mestizaje le enajenaba a casi toda la población social y económicamente activa del país.

No habría de pasar mucho tiempo antes de que la clase media siguiera a la clase alta empresarial como víctima de los desmanes del poder revolucionario y empezara a desertar masivamente. Sin embargo, esa pérdida de popularidad para el régimen se vio compensada por la captación de sectores más pobres y marginados que no habían simpatizado con la revolución en el principio y que se incorporarían luego, seducidos por las demagógicas promesas del poder y un explicable resentimiento social. Es decir, los negros batistianos se harían revolucionarios por el mismo tiempo en que muchos blancos desencantados de la revolución se marginaban o tomaban el camino del exilio.

brart

La voluntad de cambiarlo todo

Por mi parte —y sin consultar con nadie—, decidí no reconocer como legítimo ese "nuevo orden" que se instauraba con un jolgorio universal. La fascinación de casi todos con el ostentoso desaliño de los triunfadores era la señal más visible de los tiempos que se iniciaban, y su fealdad me entristecía. En los días sucesivos, la llegada a La Habana de los rebeldes, con sus barbas, sus escapularios y su mugre, fue un ingrediente que degradó de inmediato el carácter de la ciudad. Nadie hubiera podido imaginar en ese momento que el envilecimiento masivo de un pueblo y la destrucción física de uno de los conjuntos urbanos más bellos del mundo había comenzado.

Objetivamente, La Habana de 1959 seguía siendo una ciudad hermosa y pujante, a la que se sumaba el regocijo general por el fin de una guerra y el estreno de un gobierno muy popular; sin embargo, por debajo de esas apariencias (o, más bien, reflejado dramáticamente en ellas) algo más importante y vital —muchísimo más que el derrocamiento de una dictadura— había sufrido un quiebre, y yo lo percibía, aunque no fuese capaz de expresarlo claramente en categorías intelectuales.

Lo sentía con esa particular sensibilidad que tienen los niños para entender ciertos fenómenos primordiales —esa intuitiva captación de lo maravilloso— que luego la razón adulta se niega a reconocer; y, al mismo tiempo, lo entendía con la alarma de algo que agredía mis naturales o incipientes criterios estéticos: la realidad que se nos imponía era fea —acaso porque era caprichosa e improvisada— y esa desarmonía contaminaba y maculaba todo, el orden mismo de una cultura, los soportes de la convivencia civilizada.

Si algo advertí enseguida, como una agresión casi física, era la voluntad del poder revolucionario de cambiarlo todo, de trastocarlo todo, empezando por los nombres (al campamento militar de Columbia, fundado por el ejército interventor a fines del siglo XIX, no tardaron en rebautizarlo con el ridículo nombre de Ciudad Libertad), con la deliberada intención de interrumpir nuestra continuidad histórica, de marcar un divorcio con lo precedente, al tiempo que el pasado se execraba, se adulteraba, se envilecía.

La revolución triunfante se presentaba como una fuerza indiscutible que inauguraba una nueva era. Esa novedad no lograba suscitar ni un átomo de mi entusiasmo; al contrario, yo estrenaba la nostalgia por los valores, costumbres, hábitos, atuendos y maneras que el nuevo poder empezaba a dejar detrás. Mi amor pertenecía por entero al mundo que desaparecía.

Regresé a mi natal Trinidad a fines de enero, luego de haber presenciado la entrada en La Habana del líder de la revolución a quien, ese mismo día, una de mis tías, fervorosa lectora de las Escrituras, no dudó en definir como "una bestia del Apocalipsis". Cuba ingresaba, pues, en la escatología milenarista mediante una revolución popular dirigida por un agitador elocuente que, desde el primer momento y más allá de cualquier discurso conciliador, se proponía la subversión de lo tradicional.

Nuestro país se hacía una extensión de los poderes de las tinieblas por obra de aquel orador que enardecía a la multitud con una paloma en el hombro. Me di cuenta horrorizado de que habíamos caído en una trampa gigantesca, víctimas de un hechizo colectivo, del que sólo podría sacarnos un poder externo y superior.

Cuando volví en mayo a La Habana, las señales del incipiente deterioro se me hicieron notorias, pese a que —visiblemente— la ciudad se conservaba intacta. Todavía estaba espléndida, pero con un ligero toque de vulgaridad que la degradaba.

Por ejemplo, apenas si se veían hombres con trajes blancos de lino y sombreros de Panamá que, por generaciones, habían caracterizado el verano de Cuba; y los hermosos jardines del Capitolio, donde había dejado de sesionar el Congreso, estaban llenos de tractores en celebración de la Reforma Agraria. Esto último no sólo afeaba el entorno, sino que rebajaba la dignidad del edificio más emblemático de la república. Ahora creo que ese efecto era el resultado de la decisión deliberada de acanallarlo todo, acorde con la chabacanería que, abierta o insidiosamente, empezaba a adueñarse de la sociedad.

'Aspiro a recobrar el curso de mi infancia'

El verano de 1959 sería largo, tan largo que, para mí, no ha terminado todavía. Ha pasado medio siglo con todos los posibles incidentes —amables y desgraciados— que pueblan cualquier vida en ese lapso; pero, en lo más íntimo de mi psique, ese mes de septiembre en que habría de cumplir 11 años, a tiempo de iniciar otro curso escolar, no ha llegado aún.

Mi mundo anímico —donde la madurez debe arraigarse— sigue uncido a la noria hechizada en que transitan mis diez años y el advenimiento de un régimen en cuya provisionalidad sigo insistiendo como un artículo de fe y cuya desaparición es inseparable de cualquier logro personal. Aspiro a recobrar el curso normal de mi infancia —eternizada en un secuestro— para, simultáneamente, poder trascenderla de una vez. El requisito indispensable para que esto suceda y se quiebre el pavoroso encantamiento es sólo uno y lo conozco desde el principio: el brusco fin de la revolución cubana.

© cubaencuentro

58 Comentarios


58 by Jorge 66 (Usuario no autenticado) 01/08/2009 13:20

Yo habia escrito un comentario que por algun motivo no salio. Tenia en mucho en relacion con la vision que da el espanol del comentario 49, una vision desde afuera, desde el no somos cubanos para entender mejor nuestros problemas que hierven dentro de una cazuela a toda presion. No me canso de repetir que nuestra nacionalidad practicamente recomienza con la republica y que la cantidad de inmigrantes que invadio la isla tambien invadio los puestos de influencia y poder, desplazo a los criollos, los discrimino. Entre los nuevos usurpantes surgio otro sentido de la cubanidad, ningun apego a la tierra y menos al negro cubano. Fidel Castro no ama a su pueblo porque no lo considera suyo, el propiamente no entiende que significa ser cubano. Ser blanco y de buena familia era todo lo que se necesitaba para triunfar en Cuba. Gracias a su padre, un gallego, Batista perdono a Fidel Castro. Esa cupula pseudocubana, por una parte ayudo al pais y por otra lo afecto en su sistema de valores patrioticos. Devino en bailes, vicios, juegos, comidas, fiestas,costumbrismo criollo. Asi somos los cubanos hasta hoy. Es un tema menos conocido y poco estudiado. Existe uno llamado Reynaldo Gonzalez, el escritor, quien quizas tenga la catedra en este asunto como en su tiempo la tuvo Villaverde. Y miren que poco a cambiado la fenomenologia del proceso cubano desde aquella epoca a esta. Es necesario analizar el efecto de la migraciones en nuestro proceso nacional. De donde provienen tal brutalidad y poca estima? No es el mismo caracter el de Menocal que el de Fidel castro? Y como Vicente, a lo negro negro y a lo blanco blanco.

57 by Lala Dilla (Usuario no autenticado) 28/07/2009 0:40

El comentario Nº 44 (de Sentido Común) es lo más sensato e inteligente dentro de todo lo que se ha escrito acerca de este artículo, incluido el propio articulo del Sr. Echerri. En la gran mayoría de todo lo restante solo hay posiciones irreconciliables de clases y grupos sociales estúpidamente antagónicos para beneplácito del Dictador de turno, llámese Castro, Batista, Stalin, Machado, Franco, Chávez o Pinochet. Cada cual observa, opina y asume posiciones según su experiencia y su procedencia, pero en un sitio de opinión cuyo nombre es “ENCUENTRO” deberíamos ante todo buscar lo que nos une. Aclaro que no me refiero a comulgar ni hacerle el juego a la Gerontocracia que mantiene esclavizado a nuestro pueblo desde hace 50 años. Pero si me refiero a buscar puntos comunes entre todos los que queremos ver una Cuba verdaderamente libre y soberana. Solo podremos salir adelante como nación cuando construyamos una democracia madura y sepamos aprovechar una de sus grandes virtudes: la pluralidad, la tolerancia y el entendimiento entre las diferentes partes que, al fin y al cabo, son complementarias. Finalmente, al españolito del “arraigo” (Nº 49) le recuerdo que Franco murió viejito y por una enfermedad. Si el Generalísimo, Don Francisco Franco Bahamonde, hubiese tenido buena salud, tú aún estarías saludando con el brazo extendido y cantando “Cara al Sol”! Españolito, ¿de qué arraigo hablas? ¿en cuál España tu vives? En la España donde yo vivo, el himno no tiene letra y la bandera es considerada un símbolo “facha” por los “progres” y los nacionalistas la queman repetidamente. Es la España donde el español se impartirá como “segundo idioma (al igual que el inglés)” en la Nueva Cataluña Donde el PP y el PSOE solo se preocupan en sacar los trapos sucios del otro y no hacen una sola ley consensuada por ambos partidos mayoritarios para el bienestar público más elemental. ¿De qué amor a la tierra hablas? La única tierra que aman en España es la del Cortijo! Y aquí también la corrupción da al cuello! Sois “ricos advenedizos” que no habéis conseguido nada por propios méritos y mucho menos por arraigo y patriotismo. Lo que tenéis ahora es gracias al dinero inyectado por tuberías tras la entrada en la Unión Europea. Que, por cierto, ya se acabó. Y cuidado, que el camino por el que transita España actualmente es muy incierto. Debías demostrar el arraigo de que hablas pensando en cómo solucionar los problemas peninsulares. ¿No será que aún te duele que Cuba dejase de ser “una provincia de ultramar”? Gilipollas!

56 by Alejandro Anreus (Usuario no autenticado) 27/07/2009 18:00

Vicente con su usual prosa clara y elegante ha escrito un magnifico articulo. Este y otros articulos (ya escritos y por escribir) son necesarios en el proceso desmitificador del stalinismo tropical. Debo añadir que aunque estoy a la izquierda de Vicente (soy social-democrata), siempre he apreciado la integridad de su posición conservadora. Hac años mi tía Idalia Anreus me dijo que Echerri era "nuestro W.H. Auden." Aquí añado que es tambien un poco nuestro William F. Buckley, Jr., aunque en versión anglicana.

55 by Ni guanatabeyes, ni siboneyes (Usuario no autenticado) 27/07/2009 16:00

Al españolito... El desarraigo de los cubanos y la falta de co....s es el mismo que el de los españoles "de tal palo tal astilla". En Cuba no quedaron indios o sea que ¿de dónde es el 58% de la población de Cuba? ¡Adivinaste! El resto es africana y un montoncito de chinos. Así que como dice un descarao por allá, saque usted sus propias conclusiones

54 by España autodestruída (Usuario no autenticado) 27/07/2009 11:40

Al español: dice un dicho "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo" o mejor "no tires piedras al tejado de tu vecuino si el tuyo es de cristal... ¿Por qué no te callas?

53 by Excelente comentario (Usuario no autenticado) 27/07/2009 11:40

Pedro Pérez Arteaga: Permítame copiar y pegar su excelente comnetario para que no se me olvide nunca . No he leído algo más acertado que su comentatario y el artículo de Echerri por supuesto.

52 by El pez león (Usuario no autenticado) 27/07/2009 11:20

Que asco seguir mirando la cara del cerdo, hasta cuando esta revista nos ofendera con esta primera plana.....

51 by Dupre (Usuario no autenticado) 27/07/2009 11:00

Que jodienda de racismo solapado. Esa regresion hipnotica revela las añoransas de una cultura Cubana que se aferra al pasado. Ni el convivir en la ciudad mas diversa del mundo ha podido borrar los paradigmas de este catalan y muchos de sus co-terraneos.

50 by Jaime Alfaro (Usuario no autenticado) 26/07/2009 21:20

Cubaencuentro aprovecha para poner una foto del hijo de perra de fidel castro sonriente por tres dias consecutivos, con tantas fotos de las que se puede escoger? Muy sintomatico. Nos quieren restregar la sonrisa del zatrapa por la cara. Yo de gente que me publica con ese formato me cuido bien. Que pasa cubaencuentro? Les gusta la sonrisa del que les esclaviza, del que nos esclaviza a todos? Creo podian haber escogido cualquier otra foto, incluso mas alegorica a lo que el articulo dice; muy mal sintoma. Por lo demas, el articulista en esencia, tiene razon: lo que se vino despues de Enero del '59 fue sangre y represion.

49 by español (Usuario no autenticado) 26/07/2009 21:20

Lo que os pasa a los cubanos es que nunca tendréis el arraigo que de verdad hace falta para uno amar su tierra y luchar por ella. En realidad, como el resto de América Latina, esa ausencia de arraigo trae como consecuencia la dejadez en la lucha por los valores democráticos, la corrupción instalada a todos los niveles y la aparición de "figuras" de la calaña de los Castro, Chávez, Zelaya, Correa y compañía...

48 by Perseguido, Barcelona (Usuario no autenticado) 26/07/2009 17:20

Para la información de este foro, vivo en la calle General Weyler, de Badalona, provincia de Barcelona. No me hace ninguna gracia el nombre de la calle, pero el apartamento está muy bien. Pueden buscar esa localización en Google poniendo Carrer General Weyler, Badalona. Gracias.

47 by rumayor (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:20

ABAJO FIDEL Y RAUL

46 by Camilo J Marcos. Weston, Florida. (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:20

"Es decir, los negros batistianos se harían revolucionarios por el mismo tiempo en que muchos blancos desencantados de la revolución se marginaban o tomaban el camino del exilio". Probablemente, lo anterior es en realidad lo que Echerri queria enfatizar. Lo demas, es floreo.

45 by yagruma (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:00

Como me identifico con tu reflexion; yo tenia 8 annos, y ademas me horrorizaba con los fusilamientos que salian en la Bohemia. yo quisiera tener una varita magica y borrar el 1er de enero de 1959. !Tan alegre que estabamos! !tanta tragedia que se avecinaba! tambien condeno a truman por genocida: pearl harbor era un objetivo militar y su bombardeo no trajo una hecatombe nuclear. hiroshima y nagazaki eran dos ciudades y aun estan pagando las consecuencias.

44 by sentido común (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:00

no quiero entrar como tal en la discusión de estar o no de acuerdo con el articulista. cada cual es libre de pensar lo que quiera, si echerri se siente cercano a batista y a weyler pues mira, tiene que haber gente pa todo. solo una observacion: ese es el tipo de ideas que hace que para todo el que ha vivido en cuba y haya estado mas o menos cercano al regimen, cierre filas y prefiera en ultima instancia el hambre castrista a las "represalias" de los anticastristas. nos guste o no, el pueblo apoyo masivamente ese gran engaño que fue la revolucion. el tono para hablarle a quien vive en cuba debiera ser: "cometimos todos errores, podriamos enmendarlos" (porque han sido muchos, muchisimos, los que por una cosa u otra han estado cercanos al regimen) y no el tono de "fuiste cómplice de las atrocidades...". mi humilde opinion es que hasta que no entendamos eso, no dejaremos nunca de ser un pais administrado por militares y delincuentes. muchas gracias.

43 by irene serrano (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:00

No creo que valga la pena comentar estas subjetividades del sr. vicente.El tiene derecho a escribirlas y hasta publicarlas,pero eso no quiere decir nada y a la vez puede decir mucho de la persona que escribio....ya lo conozco para la proxima....Encuentro lo puso en primerisima plana ,ahora pienso no era para tanto;pero ya lo conozco.

42 by Pedro Perez Arteaga (Usuario no autenticado) 26/07/2009 11:00

Ahora si intentaré dar mi opinión: Primero que todo no pretendo calificar el artículo; lo que está bien o lo que está mal, y menos hacerle a este señor un psico-análisis, lo que opino es, como ya dije, que esta es su historia personal de un acontecimiento que nos marcó a todos. El AMIGO TIEMPO nos ayuda cada día a poder VER y situar en su lugar estos 50 horribles años que hemos vivido donde un auténtico spicópata puso patas arriba todo un país y junto a él, a todo un pueblo. Fidel Castro con su odio enfermizo y su estirpe mafiosa, se propuso DESTROZAR todo lo que hasta ese momento, oliera a normalidad, a tradición; lo mismo cultura política, que religiosa, civilidad, historia democrática, etc, etc. Fidel Castro fue, ni más ni menos, que EL COLOFÓN DE LOS DICTADORES LATINOAMERICANOS, DISFRAZADO DE REVOLUCIONARIO, DE PROGRESISTA. Fidel castro pasa a la historia como uno de los Dictadores más complejos y sofisticados; !Y mira que América Latina ha tenido Dictadores importantes! Fidel Castro traicionó al movimiento revolucionario, entre ellos el internacional, al cuál tuvo la gran astucia y osadía de engañar miserablemente. Fidel Castro, aún hoy, hace valer su fuerza utilizando la fuerza bruta de las capas más bajas de la sociedad, unos aún engañados con su histórica manipulación y verborrea; y otros muchos chantajeados por vivir sumidos en absoluta corrupción; desde los generalotes, hasta el ínfimo biznero que vende tabacos al turista hasta que a la policia le de la gana. La corrupción en que se encuentra el país es patética, y va desde el simple ciudadano que vive al margen de la ley para poder sobrevivir, utilizando para ello la única verdadera economía que existe en Cuba, el Mercado Negro; hasta los grandes jerarcas, militares, funcionarios, que dilinquen hasta el momento que ponen en duda la autoridad del Jefe Mafioso; como le sucedió hace muy poco a dos de sus "perros" más fieles, Lage y Perez Roque. Fidel Castro ha sumido a Cuba en la más absoluta agonia y lo dicho aquí por el comentario del señor Echerri, amén de expresar alguna opinión no muy afortunada, fruto del rencor posiblemente, y de su ideología y forma de ser, retrata muy bien muchas verdades del desastre cubano. Y PARA AQUELLOS INDIGNADOS con este artículo, solo les digo que es penoso que asistan aquí para seguir defendiendo una Revolución que fue escamoteada casi desde el primer momento. Que se miren en un espejo y se pregunten si en verdad son revolucionarios o se siguen prestando para seguir hundiendo a la patria en una profunda letrina, donde ya hace nuestra dignidad, nuestra historia y nuestras tradiciones SAGRADAS DE LIBERTAD.

41 by el Amigo (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

Estimado Don Vicente: con todos mis respetos, lamento decirle que mis memorias de aquel primero de enero de 1959 resultan diametralmente opuestas a las suyas. También soy de un pueblo del interior de la Isla, y recuerdo la tiranía de Batista como una larga y envilecida noche, borrada de golpe por una revolución tremendamente popular. Que las cosas hayan derivado después en una nueva dictadura, es algo que no discuto, y creo que eso es lo nos une a los que quisiéramos un destino diferente para nuestro país. Por otra parte, hay afirmaciones en su texto que resultan innecesariamente ofensivas, como tildar de obscena la alegría del pueblo cubano aquel primero de enero de hace 50 años, o meter en un mismo saco batistiano a todos los cubanos de la raza negra. Lo más antihistórico -y lo más obsceno en verdad- es pretender legitimar el genocidio de aquel Capitán General que bien podría ser catalogado hoy como un antecedente menor de Adolfo Hitler o Iosef Stalin. ¿De veras ama usted la Historia? Con todo respeto, Don Vicente, me parece que no.

40 by cubana en alemania (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

Al 20 "Eso es" ¡¡¡Menos mal que los rusos no pudieron hacer lo que pretendían!!! hubieran convertido a la humanidad en un gigantesco Gulag. Eso sin contar que toda su obsesión por llegar a Berlín era apropiarse de las investigaciones atómicas que ya tenían los alemanes, con la misería y represión a la que tenían sometidos a su propio pueblo. La estela de violaciones y desmanes que iban dejando los del ejército ruso por los pueblos "conquistados" es espeluznante. Tengo familia alemana que sus mujeres sufrieron esas violaciones. El pueblo alemán, un pueblo noble, que en su día se dejaron hipnotizar, COMO NOSOTROS LOS CUBANOS por un loco esquizofrénico y magalómano y toda la camarilla de secuases que lo secundaron.

39 by La Popa (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

La metáfora de los tractores en los jardines del Capitolio es genial. Eso es la Revolución Cubana que ha diferencia de muchas como la francesa no ha servido para cambiar nada Sólo para imponer la mierda, la ignorancia, y la mediocridad. Impresionante artículo Vicente.

38 by Para los Liberatos (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

Liberato, como es posible que usted se haya tomado en serio la ocurrencia del nino Vicente...Parece mentira Liberato, no leyo el contexto? No ve que el nino esta proyectando una escena? Liberato, Anticomunista total, sabra ud acaso en que consiste la idea del comunismo, donde, como, porque se formo? Contra que lucha? Cual es su ideologia? Entonces le convendra el fascismo? No es comunismo, claro. Liberato, aprenda a leer y a interpretar, a no dejarte llevar por ligeras impresiones para que no engendrar mas Liberatos. Anticomunista duro y se remite a las primeras publicaciones de los que ya se sospechaban comunistas para retar e insultar a un hombre que trata de despejar dudas con honestidad? Se sientes parte de aquel jubilo y masividad que salio a la calle el primero de enero de 1959. La misma turba que salio a lanzar huevos y a apedrear en el 80. Es la misma gente Liberato. No sabe nada, pobre de ud con con sus 62, es de aquel monton de guajiros ignorantes de que Fidel Castro se valio para imponer sus leyes anticonstitucionales. Le duele mas Weyler, claro, la Reconcentracion afecto mas a esa masa de gente pobre. Esta a tiempo de actualizarse Liberato. Luchamos por la democracia en Cuba. El delito no es ser comunista, es enganar, violar leyes, robar, imponer... Jorge66

37 by Iznaga, Borrell y otros (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

Leyendo algunos comentarios aquí, me corroboran ¡¡¡ y de qué manera!!! la veracidad contundente del artículo de Echerri. No comulgo con su "opinión" de WAYLER pero con respecto a la mediocridad, frivolidad y chusmería que se apoderó de Cuba al triunfo de la revolución no hay más que leer algunos comentarios para darlo como prueba irrevocable Don Vicente, de que le asiste toda la razón y le digo que estoy de acuerdo con usted. Soy Trinitario enamorado profundamente de lo que queda de la elegancia, sabiduría y secularidad de esa, nuestra hermosísima villa y sepa usted que estoy orgulloso de que usted sea un trinitario. Hay que comprender a esos que aquí, acatando órdenes, bien remuneradas por supuesto, no han tenido más que ridiculizarlo con el tema del niño que si filósofo, que si genio, que si no sé que sandeces más, los pobres no cuentan con más conocimiento ni grandeza para refutar con argumentos serios su mensaje. Qué dicho sea de paso, bienvenidos sean. Gracias a Dios no son todos los que aquí escriben. La gran mayoría se han dado cuenta de lo que usted quiere decir. Felicito al del comentario 6, trinitario como nosotros que ha sido de los primeros en apoyarlo y adentrarse en las entrañas de la bestia y lo que ha significado para Cuba. También felicito al del comentario 16 por su elegante y sabio comentario pero quien más me ha impresionado ha sido el señor Pepe Balsa, su comentario señor, es absoluto y sí, si nos despojáramos de tanta hipocresía, si fuéramos más "políticamente incorrectos" y llamáramos a las cosas por sus nombres, el socorrido "al pan , pan y al vino, vino." si tuviéramos menos miedo a que nos tilden de todo por llamar a las cosas por su nombre, y sobre todo como las pensamos en nuestro más profundo yo. la sociedad en su conjunto hubiese sido capaz de dejar atrás muchos de los lastres que hoy la entorpecen. Mis felicitaciones Don Vicente hacía tiempo que no leía buen periodismo por esta zona.

36 by Rolando Morelli (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

Si he leído bien, el articulista no "defiende" a Weyler, sino que habla, desde la perspectiva del niño que entonces era, y desde sus circunstancias personales —a las que hace referencia previamente—, a su simpatía por el general español o por la eficacia de su política anti-insurgente. Es natural que el niño no comprendiera la naturaleza de la misma y acaso a ello se deba que favoreciera "la autoridad" representada por el señor Weyler, sin tener una idea clara de su comportamiento. La referencia a Weyler y su política le sirve a Echerry para ilustrar (lo que a fin de cuentas le interesa hacer en su artículo) la eficacia de la misma cuando Fidel Castro decidió aplicarla para derrocar la oposición a su régimen, cosa que ni Batista llegó a hacer cuando se le comparó con Weyler, precisamente. Las críticas al respecto buscan obviamente oscurecer el resto del trabajo de Echerry, lo que en parte consiguen. Sin embargo, una mayoría de lectores tuvieron más luces y esta táctica de enmascaramiento y censura fracasó. Rolando Morelli, Philadelphia

35 by Marat (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:40

De que instituciones consagradas habla. Batista había dado un golpe de estado, suspendido las garantías constitucionales, robado, torturado y asesinado. Obtuvo al poder con violencia y para arrancárselo había que usar la violencia. La gran mayoría del pueblo cubano apoyo la revolución para arrojar a Batista del poder, como la apoyo para librarse de Machado, como dieron su sangre los mambises para librarse de Espana. Cada conquista social del hombre se ha conquistado por la fuerza. Los opositores una vez en el poder no quieren soltarlo y el ciclo de revoluciones se repite. Fidel Castro rompió el mecanismo porque sus oponentes no se atreven a usar la violencia. Y a los poetas de cuello de pajarita, alias articulista, le asustan las revoluciones.

34 by Montelongo Cañongo (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

Señores: La mayor desgracìa nuestra es que solo sabemos irnos a los extremos. Lo dijo el Generalìsimo. Si los que apoyan a rabiar el artìculo o lo denigran totalmente pues, claro estan en los extremos. para aquellos que pintan canas o tienen el pelo blanco, podràn recordar que la inmensa mayorìa del pueblo cubano apoyò desinteresadamente la Revoluciòn Cubana y a Fidel en aquel momento, Ya en el 60 las cosas empezaron a cambiar drasticamente. Y lo demàs es historia. No resolvemos absolutamente nada mirando hacia atras, para nuestra desgracìa el caudillismo nos ha perseguido desde el inicio en que se empezo a formar el sentido de nacionalidad, no embalde somos descendientes de españoles. La gran diferencia estriba que los españoles lograron superarlo y nosotros no. Nos persigue el paternalismo y siempre pensamos en lo bueno del paternalismo. Para aquellos que vieron por TV una comparecencia del actual presidente de Cuba, Raul Castro, cuando dijo "Fidel es nuestra papa". Mejor botòn de muestra no hay. La verdadera democracia es aquella en que el pensamiento de otros se tolere y se critique, pero sin denigrar a la persona que lo expresa. Es una verguenza leer muchos de los comentarios expresados. Los señores que asì hablan lo hacen desde La Habana o desde Miami, o de algun otro lugar del mundo? Es pregunta.

33 by Julio Oyarzabal (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

Unas palabras con respecto a este articulo del Senor Echerri. Aunque tambien opuesto a la dictadura cubana, pongo mi valladar justo en el punto en que el autor encomia la gestion de Valeriano Weyler como Capitan General de una isla que en 1896 todavia pertenecia a Espana. Quiero precisar que comprendo que el hecho historico de la llegada al poder de los Castro haya destruido la vida de varias generaciones de compatriotas, la mia incluida. Pero cuando se echan en saco comun los valores por los que nuestros ancestros se fueron a la guerra contra Espana y todo el proceso posterior de instauracion de un gobierno tiranico en Cuba, esto me jode sobremanera. Una cosa es denunciar a los Castro y otra es el exaltar a Weyler. Cuando el autor sustenta que la politica de reconcentracion fue de probada eficacia, se me ocurre que tambien lo fueron en su momento Treblinka y Bergen-Belsen, Dachau y Austwitch. No creo necesario el exaltar la figura del proconsul espanol en aras de condenar a la actual dictadura cubana. Ella misma se ha encargado a lo largo de este medio siglo, de acumular desatinos e injusticias que la condenan de motu propio. Mi punto: estimo execrable la invocacion del fantasma de la reconcentracion, que en su momento trajo muerte y desolacion al campo cubano, en afan de critica a la dictadura. Weyler y Castro van de la mano en su desapego al costo humano de sus proyectos personales. A mi juicio, dictadura por dictadura es igual a dictadura. Ni Weyler ni Castro sino un futuro gobierno democratico, si es que este medio siglo de eclipse nos ha ensenado algo como nacion.

32 by taladrorojo (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

Otro perro: El autor no siente ninguna admiracion por Weyler, sino que reconoce la demagogia de los que critican a Weyler y sin embargo ponen en preactica sus medidas. Populacherismo, vulgaridad; horda de los sabuesos rabiosos, sueltos y sin bozal. En Italia se le llamo Fascismo, en Alemania Nazismo, en Cuba se le llamo Revolucion,

31 by Tula Gomez (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

No lo iba a comentar pero que tristeza da esa imagen de Castro en la que se le nota su caracteristica maniaco depresiva y el titulo de un ninno frente a la revolucion.

30 by German Gutierrez (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

Echerri me quito el sombrero, tu narrativa es especial y tu conocimiento es muy profundo, se aprende mucho leyendote. Sigue produciendo estos articulos interesantes que somos muchos los que queremos leerte. Un fuerte abrazo de cubano agradecido.

29 by Tula Gomez (Usuario no autenticado) 26/07/2009 10:20

Liberato Criollo: No rete tanto, debata, escriba su opinion.

28 by libertad digna (Usuario no autenticado) 25/07/2009 12:40

magnifico articulo ,siga escribiendo señor Echerri ,no preste atencion a los seguidores del regimen ,a ellos les pagan para eso ,hacer leña de la verdad y las brigadas de respuesta rapida en a cuba ,para darles leña a los que digan la verdad. VIVA LA DEMOCRACIA !

27 by Think Tank (Usuario no autenticado) 25/07/2009 12:40

Es increible la imbecilidad de algunos. ¿Echerri escribio ese articulo a los diez años o ahora siendo adulto? Pero no, hay que hacer todo lo posible por alejar a los lectores del mensaje del articulo, y para eso, ¿que mejor que la mofa? La chusma en accion. Hay que dar "mitines de repudios" ciberneticos. Por suerte, la mayoria entendio el mensaje.

26 by Ferrer (Usuario no autenticado) 25/07/2009 12:40

Tin Marín: El autor tiene razón, ese Enero de 1959 significó el triunfo de la chabanaquería, la mediocridad y la estupidez que se encontraba en nuestra República y creo como ejemplo de esto está el pseudónimo que us usa: Tin Marín, creo tecleado apresadamente en alguna oficina del gobierno cubano (a uds le miden plan de producción por número de artículos protestados?). Siga conatribuyendo a la destrucción da nuestra nación (caso quede algo de ella), su día está llegando.

25 by LIBERATO CRIOLLO (Usuario no autenticado) 25/07/2009 12:40

Trate de contenerme para no involucrarme en esta discusion, pero ya no puedo mas. Trato siempre de no hacer alusiones personales en mis argumentos, pero lo de este tal Vicente Echerri llega al colmo de la desfachatez y la ignominia. Nunca, lo juro, nunca hubiera creido que un cubano que respetara a su patria, a su pais, a sus ancestros y a sus compatriotas fuera a conmemorar algo a favor de Valeriano Weyler, un energumeno que tengo entendido hasta en un pueblo de España querian quitar su estatua por ser tan repulsivo. Por otra parte, yo tenia doce años el 1ro. de Enero de 1959, y no hay quien diga que las manifestaciones de apoyo y jubilo nacional no eran masivas. Remito a Vicente Echerri y afines a las 3 primeras ediciones de Bohemia en Enero de 1959, donde se refleja muy bien el sentir de una nacion, y la Bohemia en aquel entonces era privada y dirigida por Miguel Angel Quevedo. Reto a Vicente Echerri a que revise estas publicaciones y me desmienta. Y para que Vicente Echerri no se las de tanto de niño precoz y estudioso, aprovecho para repetirle aca un poema cubano anonimo de aquella epoca, que se me grabo por la fuerza que tiene. SONETO A WEYLER Mirada de reptil, mente de enano, instinto de chacal, alma de cieno hipocrita, cobarde, vil y obsceno, como el mas asqueroso cuadrumano. Un tiempo azote del pais cubano fue a todo noble sentimiento ajeno. Y hoy al mismo Satan convierte en bueno esta excrecencia del linaje humano. Ruina, desolacion, hambre y miseria las obras son que a cometer se atreve este horrible monton de vil materia. Y a un monstruo asi, con intencion aleve, el gobierno de Cuba encargo Iberia al expirar el siglo diecinueve. Fin ¿Te sientes identificado con alguno de estos rasgos, Vicente Echerri? PD: Soy anticomunista total, y ABAJO FIDEL CASTRO

24 by a otro perro con ese hueso (Usuario no autenticado) 24/07/2009 23:40

Coincido con el autor en muchos recuerdos, somos casi de la misma edad. Pero creo que se ha pasado en su admiración por Weyler, que no deja de ser un ser diabólico tanto como el tirano que martiriza nuestra patria.

23 by Pepe Balsa (Usuario no autenticado) 24/07/2009 23:40

Pues yo conozco, por experiencia propia, que un niño puede tener una sensibilidad aguzada y sensorial de las cosas cuando van a ocurrir para bien o para mal. Creo que desde que nacemos traemos un codigo de apreciacion de lo estetico que condiciona muchas percepciones y el autor de este articulo pudo, secillamente, oler el tufo de algo que venia podrido, que no traia nada bueno, y de ahi en adelante poner esto como antitesis de todos sus valoramientos del proceso social a su alrededor. Con 10 años de edad han habido niños heroes, niños manipulados convertidos lo mismo a heroes que a terribles hacedores de historia, asi que todas esas descalificaciones para el autor de parte de tanta gente aqui es una agresion estupida y superficial. Creo que Echerry fue parte de un proceso unico que funciono en el alma y en la psiquis de muchos niños de una forma especial. Y el, ahora adulto, ha puesto palabras y sentido racional a sus instintos, solo eso. Bravo señor Echerry, su articulo me ha conmovido. Yo tengo un gran amigo que nacio en el 1958 y me conto que con seis años se encerro un dia en un closet de su casa a llorar porque su mama renunciaba a un cargo en las lineas aereas de un pais occidental para integrarse de a lleno a la Revolucion, cambiando su uniforme elegante y graciosamente femenino por los pantalones y camisas de mezclilla clara para hacer trabajos voluntarios los fines de semana. Eso marco a mi amigo de una forma increible y contribuyo a que viera el proceso Revolucionario feo, destructivo y envilecedor. Mi amigo no miente y era un niño de seis o siete años. Echerry, su articulo es honesto y no hay que ser politicamente correcto (hipocrita) todo el tiempo para llamar a las cosas por su nombre, los negros, son negros, los blancos son blancos, los ricos y los pobres actuan de acuerdo a tal, la chusmeria es chusmeria y las instituciones democraticas es el unico medio para mantener todo eso en balance. Bravo!!!!

22 by querubin (Usuario no autenticado) 24/07/2009 23:40

El principito: una dedicatoria perfecta. Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Pero tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de comprenderlo todo, incluso los libros para niños. Tengo una tercera excusa todavía: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Tiene, por consiguiente, una gran necesidad de ser consolada. Si no fueran suficientes todas esas razones, quiero entonces dedicar este libro al niño que fue hace tiempo esta persona mayor. Todas las personas mayores antes han sido niños. (Pero pocas de ellas lo recuerdan). Corrijo, por consiguiente, mi dedicatoria: A LEÓN WERTH cuando era niño

21 by Pedro Perez Arteaga (Usuario no autenticado) 24/07/2009 23:40

Si tengo tiempo intentaré dar mi opinión; a priori digo que me gustó mucho el artículo y lo encuentro muy interesante, sobretodo desde el ángulo particular de donde mira el articulista. Lo otro que quiero decir es que han entrado aquí un aluvión de Segurosos a poner patas arriba el artículo y todo lo que suene a condenar la Revolución de esa "Bestia del Apocalipsis" que dice la tía del comentarista. Abajo la Dictadura, para, primero que todo no perder el norte.

20 by Eso es (Usuario no autenticado) 24/07/2009 19:20

Nada en contra del niño y su melancolia. La segunda guerra mundial seria ganada por los Rusos incuestionablemente sin ayuda alguna de los norteamericanos, ingleses o los pocos guerilleros franceses que tenian valor. Tal vez demorara un poco mas terminar con los alemanes, pero al fin y al cabo los Rusos ganarian y hubieran podido dominar hasta la mismisima España exitosamente. Esta referencia me hacerca a lo que encontramos en la literatura norteamericana sobre la segunda guerra mundial. Pero bueno, los niños suelen ser intranquilos, amorosos y por que no... perversos.

19 by Jorge L. de la Paz (Usuario no autenticado) 24/07/2009 19:20

Sr. Echerri: Siempre disfruto sus artículos por sus argumentos polémicos. Permítame en este caso hacer comunión con su Sra. madre en lo relacionado a la Guerra Necesaria de 1895 y el fraude de 1959.

18 by Tin Marín (Usuario no autenticado) 24/07/2009 19:20

¡Don Vicente apretó! Si con diez años de edad era tan maduro, ahora con sesenta debe de estar ya putrefacto.

17 by Tula Gomez/West New York (Usuario no autenticado) 24/07/2009 19:20

Vicente Echerri: Si, nuestra infancia se paralizo. Entra en mi alma lo que dices. Me sumergi por unos dias-fin de mi ninez- en una dicitomia que enfrentaba mi fascinacion por aquellos hombres barbudos que me fascinaban fuertes, rebeldes como Robin Hood y el dolor que sentia mi familia por lo que acontecia. Me senti muy culpable de admirarlos y de pensar o intuir en mi inocencia que venian a crear un paraiso. Yo ni sabia bien lo que era un paraiso pero me parecia algo muy bueno, sobre todo que era una nina que lloraba los viernes en el acto del Beso de la Patria.No se si fue la influencia del catecismo tambien. Y entiendo muy bien el efecto chocante de produjo en otros ese desalino vulgar. Oi cuando mi prima, una muchacha de pueblo de campo, le dijo a mis tios, muy bajito, recien llegada de su dia de estudio en la escuela Normal: no quiero volver, hoy entraron en la escuela para hablarnos esos hombres sucios, barbudos, con mal olor y malas palabras. Estaba triste y aterrorizada, nerviosa.

16 by Jorge 66 (Usuario no autenticado) 24/07/2009 19:20

No es necesario juzgar al nino que fue o quiso ser Vicente, se trata de juzgar a las generaciones en 1959, los que apoyaron el triunfo, la generacion del majarete con leche como me gusta decirle a esa gran parte del pueblo cubano que solo se interesaba en las comidas, los bailes y las diversiones, los tantos devotos de la virgen Maria, con sus rosarios se fueron a rezar a Miami y desde alli rechazaron a la otra gran parte de su propio pueblo que llego en el 80. El majarete con leche, rico panque, bailadores, aventureros, ignorantes, chulos, pesimos abuelos... Se tragaron al tirano y despues les repugno. No sabian mas que luchar como papagayos contra el comunismo, sin saber nada de los metodos de los regimenes dictatoriales, generacion de ignorantes... Vicente Echerri esta diciendo que siendo nino el no sintio esa euforia de triunfo, el es de mi ciudad natal y lo entiendo cuando habla de su familia, las familias trinitarias que siempre se caracterizaron por el apego a las costumbres criollas, castellanas, me gustaria saber mas de la familia Echerri. Los trinitarios a pesar de, nunca aceptaron al ogro, y en el escambray resistieron. En fin, la nacionalidad cubana no se vertebro desde finales del XIX con el machete en la mano como se piensa, sufrio un descalabro, se traiciono asi misma, y ese nuevo rumbo que empezo en 1901 a paso de discriminacion, corrupcion,imponencia, llego a cristalizarse en 1958 dando una falsa imagen de igualdad social. El mito surge alli donde se es mas debil, igualdad, miren que ya nadie habla de Marti. La historia de Cuba huele a m....! Dios valga por los que amamamos el respeto y la sociedad de valores!

15 by Cheo Fernandez (Usuario no autenticado) 24/07/2009 18:40

El 4to parrafo es lo que mas me gusta del articulo. Como mismo los cubanos odiamos a John F Kenedy, Los Europeos del Este odian a Roosevelt y los Chinos a Truman. La historia demuestra que no se puede andar con panos tibios con los enemigos de la libertad. Una leccion que no podemos olvidar.

14 by Marañon que aprieta (Usuario no autenticado) 24/07/2009 18:40

Hay que descubrir verdades desde dentro de la paja que puede contener este artículo, creo que una gran verdad que se describe y que da ganas de llorar es la desrucción del pais por esta bestia que aparece e la foto de arriba y sus secuaces, la otra es como se valieron del engaño y la verdad más relevante es como acabaron con los sueños, fantasias e inocencia de generaciones de niños en estos cincuenta años politizando toda la vida de un pais que efectivamente necesitaba en 1959 deponer a Batista, pero no se merecía ese pueblo lo que se le ha venido encima con estos malos seres humanos de gobierno en los últimos cincuenta años.

13 by Niavelo Maquicolao (Usuario no autenticado) 24/07/2009 18:40

Supongo que la gente se ha tomado demasiado en serio el recurso metaforico de: ''el niño que habla ahora..'', yo particularmente lo veo como una melancolica alusion a lo vivido por el autor en el año 59. ademas, que un niño culto de 10 años pueda tener un sentimiento adverso intrinseco hacia algo o alguien, es perfectamente posible. supongo que su exageracion fue parte del esquema dramatico del articulo... :) pero en fin, como siempre Don Echerri, usted brilla por su genio, lucidez y cultura. Reciba de uno que disfruto mucho el articulo, calurosos saludos. pd: por cierto totalmente de acuerdo con el #11, si la foto esta ahi como recurso repugnante prelectura, fue una buenisima eleccion.

12 by Muy Bien (Usuario no autenticado) 24/07/2009 18:40

Excelente artículo, quizá de los mejores q se hayan publicado recientemente en este portal. Una pena tantas opiniones vacías y llenas de sin sentido sobre el mismo, cuando básicamente se trata de un análisis de una vivencia personal sin super profundidades históricas.

11 by abajo fidel (Usuario no autenticado) 24/07/2009 17:20

Por favor a la gente de cubaencuentro. ¡¡¡¡¡Quiten la foto esa del diablo porque la veo y me parece que se está riendo en mi cara y me da unn....

10 by isela garcia (Usuario no autenticado) 24/07/2009 17:20

que nino tan talentoso!!! Parece que las neuronas se le quemaron tambien ese primero de enero, porque este adulto que escribe quiere pasarnos por tontos con eso de que todo lo sabia antes de que nadie, y con una lucidez digna de UN FILOSOFO. WOW!!! Si ya lo digo yo, entre cubanos, sobran los genios -escondidos.

9 by querubin (Usuario no autenticado) 24/07/2009 17:20

Me parece interesante la genialidad de Vicente(si me lo permite), a pocos lustros de nacido ya hablaba cosas complejas con adultos, aunque puede ser, no derroto capablanca a su padre cuando tenia apenas pocos anhos? Tambien esto puede ser un recurso literario como el que uso Exupery al escribir el principito y dedicarselo a su adulto amigo "cuando este era un infante"; pero centrandonos en asuntos mas importantes, creo que hubo un poco conocimiento del proceso que vivio Cuba y el mundo en esa epoca, la falta de conocimiento(mejor conocida como ignorancia) nos lleva seguir cometiendo errores, no en balde "castro"(o como se llame) lleva en el poder 5 decadas, no en balde surgen Chavez, Morales, Zelayas, Bush, dictadores africanos, etc... Si seguimos ignorando la realidad que tenemos ante los ojos, si seguimos sin analizar la historia de Cuba con objetividad, vamos a seguir en las misma. Lamentablemente existen personas que tienen la lamentable funcion de desinformar a los lectores y escribir historias antiguas a su manera, en ese grupo podemos incluir a Marifelis Perez, PhD Candidate Lopez Levi(callejas), Rafael Rojas entre otros. Por eso, es tarea nuestra estudiar los hechos. Despues de 5 decadas creo que estamos en condiciones de responder a todas las preguntas sobre la "revolucion" cubana, fatidico proceso que cuba no necesitaba; pero si necesitaban los que mandaron a "Castro" a hacer una "revolucion" en Cuba, si, fueron los mismo que encomendaron al "Agente Lenin" realizar la "revolucion socialista de octubre" en la Rusia Zarista, no por gusto llego este junto con otros "revolucionarios" en un tren sellado cargado de oro a Rusia. Golpe de estado del titere de los "oligarcas mundiales" batista en 1952, impuso un gobierno criminal apoyado impopular en la poblacion, esto creo las condiciones para que el joven agente(alex) mejor conocido como Fidel Castro saliera a la palestra publica de verdad creando el movimiento "26 de julio" y asaltando un cuartel ese mismo dia de 1953, increiblemente "castro" sobrevivio al asalto, no lo condenaron a muerte como debio haber hecho Batista, no solo eso sino que tambien convirtio su "autodefensa" en discurso televisivo hacia todo el pais conocido como "la historia me absolvera" aumentando su popularida enormemente, luego paso unas vacaciones dicen que el prision en Isla de Pino para luego irse a Mexico, organizar la expendicion del granma, llegar, y con 12 hombres derrotar a un ejercito profesional de mas de 100 mil miembros. Increible verdad? Recibio ayuda Castro? tenia ordenes Batista de permitir que todo esto ocurriera? En caso afirmativo quien estaba detras de todo esto? Estas preguntas se responden facil si analizamos lo que paso despues de 1959.

8 by trinitario orgulloso (Usuario no autenticado) 24/07/2009 17:20

Vicente: No me acuerdo quien empezó a decir"los hombres no lloran" ni tampoco me acuerdo quien oyendo esto una vez, respondió "pobrecitos los hombres". Sepa usted que he llorado con su artículo o crónica, cómo se llame. Amén de estar, con algunos aspectos en desacuerdo con usted, pienso que en la esencia tiene usted toda la razón, he comprendido perfectamente su mensaje. Pobre nuestra patria linda. Esta "bestia del Apocalipsis" ha logrado destruir en 50 años lo que a la Nación cubana le costó construir casi 500 años. Castro es un encantador de serpientes, Le ruego a los lectores que no se queden en la superficie, hay algunas frases de Echerri que sólo denotan rasgos de su personalidad pero lo que nos quiere decir es lo que tenemos que tener en cuenta, Que Cuba, ese hermoso ingenuo, alegre, elegante, inteligente, presumido, y riquísimo país cayó en manos hace 50 años de un sicópata, desnaturalizado arrogante, beligerante, pendenciero y mal educado, con un talento increíble y bien enriquecido para la hipnósis colectiva. Castro no ha hecho más que extender por todo el país, prolongar por toda Cuba, su propia personalidad. Los cubanos creyeron que la revolución era de ellos, los vítores del 59 eran porque cada uno de nosotros pensábamos que era nuestra victoria. Lejos estábamos de imaginar que en lo más oscuro del cerebro de la bestia desde mucho antes del 59 Castro sabía que aquello era "su" revolución. Que poco a poco y con gran habilidad y sagacidad terminaríamos haciendo todos lo que a él le diera la gana. Su sonrisa aquel 8 de enero era la sonrisa del diablo viendo como nos había ganado a todos para SU causa, que él nombró la causa de Cuba. Pasarán muchas generaciones para que nos desprendamos del maleficio que ese hombre ha extendido sobre nuestra pobre y sufrida patria. Vicente mis felicitaciones

7 by Qasco Mdan Cominhangas (Usuario no autenticado) 24/07/2009 17:20

No entiendo la algarabia virginal de los primeros comentarios. El autor simplemente narra los hechos desde su punto de vista y aunque algunas expresiones puedan parecer chocante, tienen un punto valido. Por ejemplo, la comparacion implicita entre la tactica de destierro utilizada por Weyler y replicada por Fidel Castro. Acaso no es verdad que la chabacaneria se apodero de la ciudad y la sociedad en general? Que la mayoria celebraron el 1ro de Enero? Si, pero principalmente celeraban la caida de un tirano, no el nacimiento de otro. Y que celebracion esa! Todavia estamos celebrando.

6 by yo (Usuario no autenticado) 24/07/2009 15:20

yunta ensenna el nobel de literatura o algo parecido....porque si usted con diez annos es capaz de hacer análisis al estilo... "Me di cuenta horrorizado que habíamos caído en una trampa gigantesca, víctimas de un hechizo colectivo, del que sólo podría sacarnos un poder externo y superior." ...entonces a estas alturas con 60 annos debes tener tres nobel en la sala junto a la foto con King Harald V... esto es como diría un socio... Guayaba!!!!

5 by manjuarí silbante (Usuario no autenticado) 24/07/2009 15:20

jajajajajajaja pero esto qué es?! me parto de la risa con el artículo! Dios! qué enorme sin sentido! Los comentarios anteriores lo han dicho todo... bueno no, es imposible, pero da igual, ya han señalado bastantes cosas y no hace falta malgastarse. Pero vamos, este artículo en primera plana, uufff mala propaganda para el sitio. Dice el niño que "por su parte, decidió no reconocer como legítimo el nuevo orden." Toma! "los negros batistianos se harían revolucionarios por el mismo tiempo en que muchos blancos desencantados de la revolución se marginaban". Bueno, ¿y por qué los negros no podían estar desencantados con la revolución? Y no sabía que los batistianos fueran particularmente negros. ¿Está además el autor reconociendo el racismo de la sociedad antes de la revolución y que esta intentó remediarlo en sus inicios? Bueno, es que yo creo que puedo escribir una tesis con este artículo analizando una por una cada oración.

4 by 10 AÑOS? (Usuario no autenticado) 24/07/2009 13:20

Caballeros, este análisis debe de haber surgido del pensamiento del hombre adulto que es el escritor, nunca de un niño de 10 años. A lo de fascista, se le une un pensamiento ultraburgués, racista y excluyente. Porque el totalitarismo dictatorial que existe en nuestra Cuba, se empezó a fraguar tiempo después del 1o de enero, y ha llegado a su climax por la ambición y el aferramiento al poder de un gobierno octogenario ( y también excluyente), que se ha acercado más a todas las dictaduras de la historia en la medida que envejecen sus miembros

3 by ivan ivanuski (Usuario no autenticado) 24/07/2009 12:20

Echerry, tenian que haberte llevado a un psicologo infantil. No puede ser que un nino de diez annios tuviera esa amalgama de reflexiones en su cabecita.

2 by Indignado (Usuario no autenticado) 24/07/2009 12:20

A este caballero le falta un par de hervores. Como siempre nos pasa a los cubanos, nunca somos capaces de ver las luces y las sombras. Incluso los menos enterados saben que las instituciones políticas cubanas estaban anuladas mucho antes de 1958. Muchísimo antes. Y ¿de qué violencia revolucionaria se asquea quien pidió a gritos, con diez años, que borraran de la faz de la tierra a media Europa y a medio Asia y lo dice con orgullo? Ya lo de Weyler ni siquiera vale la pena mencionarlo. Señor mio, lamento informarle que su guerra fria terminó. Su espiritu de guerrero ni nos conviene, ni lo queremos. La Cuba que está por crearse no puede surgir de la violencia que usted pregona y defiende o no romperemos la espiral en que hemos vivido desde 1492.

1 by el observador (Usuario no autenticado) 24/07/2009 12:20

esta crónica representa un atentado a la inteligencia del cubano y una ignorancia de la historia, motivada por intereses personales de la familia acomodada del autor. ??cómo olvidar que la revolución derrotó a la dictadura de Batista? ??cómo ignorar las muertes provocadas por la dictadura, muchas veces de jóvenes acribillados a balazos y dejados en las calles, otras de ilustres personajes políticos, como el caso de Pelayo Cuervo? es importante separar las aguas, podemos hasta comprender que la infancia de echerri fue frustrada por el primero de enero de 1959. Estaremos de acuerdo con el autor si argumenta que la revolución traicionó sus ideales y se convirtió en un régimen totalitario, pero no se puede escamotear que el 1 de enero de 1959 fue festejado por un porcentaje significativo de la población cubana, aunque claro que eso no fue compartido por los que vivían en los palacetes del vedado, miramar y el club náutico.

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