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ELPAÍS: “Muerto en vida” (Entrevista a Sergio Schoklender, ex convicto por parricidio y principal acusado por desvío ilegal de los fondos de las Madres de Plaza de Mayo)

sto es, sin duda, un despropósito. Es probable que no haya habido, en este sistema bloguero, muchas entradas/posts de este tamaño. Pero su largo –unas 25 carillas– es una de las razones por las cuales decidí publicar esta entrevista en este lugar. Solemos creer que internet exige textos cortos; no nos paramos a pensar que internet permite, entre tantas otras cosas, textos del tamaño que cada cual decida. Quizás éste sea un exceso, o quizás haya lectores todavía, gente a la que no le asusten unas cuantas páginas si les cuentan algo que les interese.
Por otro lado, no quería publicar este relato de una larga tarde con quien es, para muchos argentinos, la encarnación del Mal, en un medio argentino: su sentido habría cambiado mucho. Virtuales, extraterritoriales, estas líneas son un intento de presentar a uno de los personajes más y menos conocidos de mi país: Sergio Schoklender, el parricida, el preso, el extremista, ahora el estafador. Para los argentinos es un modo de profundizar en una historia muy cercana; para españoles y otros latinoamericanos, una buena aproximación al paisaje de la Argentina actual.
A lo largo de esa tarde Schoklender me dijo muchas cosas que me sorprendieron. Aquí están sus relatos de cómo roba el Estado argentino, de cómo las Madres de Plaza de Mayo se financiaron con asaltos, de cómo los medios se venden a los políticos, de cómo Cristina Fernández abandonó el proyecto Sueños Compartidos, entre otros. Si alguien –algún medio o persona– quiere reproducirlos es libre de hacerlo; solo le pido que cite la fuente, o sea: que diga de dónde los sacó.

 

GENERACIÓNY: “La FMC y su imposibilidad de reformarse”, por Yoani Sánchez

Llegaste a los seis años y ya estaba esperándote la pañoleta, la consigna de “Pioneros por el comunismo, seremos como el Che”. Después, fue tu entrada al preuniversitario y en automático, sin que nadie te preguntara, formabas parte de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM). Seguías creciendo, la saya te apretaba y bajo la blusa del uniforme un par de brotes comenzaban a notársete. Cuando  arribaste a la pubertad, formabas parte ya de los Comités de Defensa de la Revolución y también fuiste a parar de cabeza a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). Tediosas reuniones, señoras que vigilaban si llegabas tarde a casa, lenguas listas para delatar cualquier frase irreverente que se te escapara.
Te impartieron una docena de cursos sobre el papel de la féminas en la Revolución, pero nadie vino a detener la mano del marido que te golpeaba en casa. Eras sólo un número en las listas de federadas y –más de una vez- desviaste dinero de la recaudación de la FMC para poder llegar a fin de mes. No te fue difícil aprender a separar el lenguaje de los comunicados que leías con voz arrobada, de aquellas frases domésticas en las que sí mostrabas tu disgusto. Desarrollaste varias técnicas para controlar los bostezos en esas asambleas donde te exigían “más sacrificio, mayor entrega”. Y en un momento, todo aquello comenzó a parecerte tan inútil, tan despegado de la realidad, tan distante de la pensión ridícula que te entregaba el padre de tus hijos y del jefe que te exigía “favores” para mantener tu empleo. Te percataste que el verdadero discurso de tus días era el que salía de aquella olla semivacía -como una boca abierta- en mitad de tu cocina.

 

NEOCLUBPRESS: “'Sentado en el aire' o el deslumbramiento”, por Rodolfo Martínez Sotomayor

La nostalgia es el recuerdo de un momento feliz cuando aún no sabíamos que lo era; es evocar lo que nos parece un sueño desde el presente tan distinto. Y Juan Carlos Recio nos muestra lo que nos enseñó el desarraigo, que el hombre no necesita de una raíz como un árbol porque lleva su memoria a cuestas, es decir, su vida.
Juan Carlos Recio es un poeta cargado de vivencias y ha sabido resumirlas entre los versos; ellos son como acantilados que evitan la entrada del mar para barrerlo todo. Nos dirá que su cabeza nunca ha estado fuera del país donde sus padres abonan su elegancia, que estuvo en el interior todos estos años, aun cuando las ciudades frías y distintas a las de su origen lo alejen de la infancia.
Su poesía es también un collage de lecturas asimiladas, de esa capacidad de asombro que no ha perdido, como el eterno joven que ambiciona ser.
No sólo habitan fantasmas disímiles como Rimbaud y Parecelso por su libro Sentado en el aire, también la narrativa deja una huella visible y a su vez transmutada; la literatura como parte de un camino, un recorrido que no cesa, que se tuerce y confunde para confluir en un poema cuando dice:

 

EDUARDODELLLANO: “Festibar (notas)”

El Festival, lo dicen todos, resultó anémico, abúlico y caótico.
En algún momento debió parecer una buena idea que la gente entrara a la sala oscura en cola apretada, de uno en uno, escurriéndose sobre la pared como un chorrito de líquido hacia una sola puerta, aunque el cine tuviera tres o cuatro. El objetivo supremo, seguramente, era el orden ciudadano. La misma razón debió aconsejar que la gente saliera, terminada una función, por las puertas laterales, para no obstaculizar la entrada de quienes disfrutarán la próxima tanda. Claro que razonamientos como esos, en manos de un colectivo humano tan refractario a la operatividad y el sentido práctico como es la policía, se convierten en metodologías absolutas, no importa si el público son sesenta personas o dos mil que llevan dos horas esperando. De ahí la fascinación por la molotera a que se refiriera Pineda Barnet en la presentación especial de su película Verde, verde el lunes 12.
En comparación con años precedentes, vino poca gente, y pocas figuras de primera fila. Tampoco es que las experiencias y el trato generen entusiasmo y ganas de repetir. Osvaldo Montes, el compositor, multi instrumentista y productor argentino autor de la banda sonora de Vinci (y de un montón de clásicos del cine latinoamericano) vino a ofrecer un concierto ensamblado a partir de trozos de la música de esos mismos clásicos. Terminó haciéndolo… en el Pabellón Cuba, un sitio apropiado para exposiciones, ferias y conciertos de salsa, pero desde luego no para una presentación multimedia que debía competir con los ruidos de la calle y las luces del recinto. Y además, me dijo que nunca pudo quejarse a ninguna autoridad del Festival, porque eran invisibles.
El bar Esperanza, este año en el Carmelo junto al cine Riviera, es, además de ubicuo, inoperante. Ese sitio es un restaurant, tiene ese espíritu, y no el de un bar bohemio para que los artistas se reúnan.

 

PENÚLTIMOSDÍAS: “Christopher Hitchens in memoriam”, por Juan Carlos Castillón

Sabes que un pensador es inteligente cuando desafía tus ideas y te obliga a pensar. Pero sabes que además es sincero cuando se atreve a hacerlo empleando palabras que cualquiera puede entender. Sabes que un escritor es bueno cuando es claro y sabes que es claro cuando traducirlo primero y leer después lo traducido no es un trabajo sino un placer.
Las grandes ideas no necesitan de grandes palabras. Son las pequeñas ideas, las ideas confusas, los sofismas, los que necesitan de grandes términos para esconder su mezquindad o su falsedad, y en el peor de los casos una combinación de ambas cualidades. Las grandes ideas no temen al humor porque saben que no podrán ser ridiculizadas. No es, pues, una sorpresa saber que Hitchens, que nunca empleó una palabra fuera de lugar y supo buscar en todo momento el matiz correcto de cada expresión, fue sin embargo un enemigo de las grandes palabras, de las construcciones difíciles y los sofismas. No es tampoco una sorpresa el saber que disfrutó de un gran sentido del humor.
La claridad es el prólogo del pensamiento correcto, y el humor un complemento perfecto del pensamiento inteligente, y por pensamiento correcto no me refiero al “pensamiento políticamente correcto” que tantas veces nos meten a la fuerza —ese pensamiento Hitchens lo contradijo en numerosas ocasiones—, sino a aquel pensamiento que descansa en el análisis y no se deja cegar por los convencionalismos ni el odio al contrario. Yo, que tantas veces me dejo arrastrar por el rencor y rara vez soy objetivo a la hora de hablar de mis amigos, he apreciado a lo largo de los años el placer de tener que traducir a alguien con mejores virtudes.

 

CRUZARLASALAMBRADAS: “A la deriva”, por Luis Felipe Rojas

A Irma Cáceres de 52 años de edad y trabajadora desde hace décadas en la empresa de acopio del municipio de San Germán, provincia Holguín le han denegada la solicitud de retiro por enfermedad.
Según consta en los documentos médicos expedidos al efecto, Irma presenta hipertensión arterial, obesidad, dos hernias, ciatalgia crónica, artrosis y deficiencia en el sistema circulatorio
“Aun así -me dice Irma- la comisión médica que me examinó el pasado mes de agosto me negó la baja médica por enfermedad alegando que aún con esas dolencias yo no reunía los requisitos”.
Me explicó la señora Cáceres que la única solución que ofrecieron los “especialistas” fue que la dirección de la empresa debía ubicarla en otra labor.

 

CUADERNODECUBA: “Razonamiento torcido”, por Alejandro Armengol

En su blog Penúltimos días, Ernesto Hernández Busto recurre a una referencia curiosa para explicar su apoyo a la enmienda de Díaz Balart.
Dice Hernández Busto que en los primeros tiempos del Tercer Reich, la letra gótica dominó todos los impresos de la propaganda nazi. Sin embargo, en enero de 1941 se produjo un cambio. La letra gótica quedó prohibida por decreto. La verdadera razón detrás del cambio ―según el autor del post― era puramente práctica: a medida que el imperio alemán iba creciendo, necesitaba también ampliar su protocolo de comunicación. Y la tipografía gótica, de poca legibilidad, se hacía difícil de entender en los territorios ocupados. El otro motivo era que la sobreabundancia de material impreso en el Tercer Reich tropezó con una carencia de tipos móviles en letra gótica. En las fundiciones e imprentas del resto de Europa (Francia, Holanda…) la cantidad era reducida. Así que se decretó el salto al tipo romano.
En el caso que explica Hernández Busto, la carencia de un producto no se determina por una falta específica en la producción, sino por un incremento inusitado de la demanda. Los alemanes adoptaron la solución más práctica, y también la más fácil, pero el ejemplo es interesante porque muestra que el pragmatismo se impuso sobre una ideología fundamentalista.

 

LAMALALETRA: “Capitalismo salvaje”, por Regina Coyula

Para aquellos que duden que aquí las cosas se van a poner peor, les anuncio que los primeros en instaurar el modelo chino son algunos en el emergente sector privado. Obligados a pagar altos impuestos por la licencia, más el salario y las prestaciones de los empleados, aprietan al de abajo. Empleados sin salario fijo, cobran un % de la facturación. De esa forma el neo empresario nunca pierde, al que no le guste, puede irse y siempre habrá otro desesperado.
Para mi asombro, cuando ya pensaba que el posteo estaba, supe que en el sector estatal también hay algo muy parecido. En los nuevos taxis que ruedan por la ciudad, identificables por su blanco y amarillo, los choferes deben tributar diariamente una cantidad fija, además de correr con los gastos de mantenimiento y combustible; de incumplir más de dos veces dicha entrega, el taxi es entregado a otro chofer de una larga lista de espera.

 

HAVANATIMES: “Cuba: una isla biotecnológica”, por Isbel Díaz Torres

Gracias al finalizado congreso internacional Biotecnología Habana 2011, es que el público cubano pudo conocer, muy superficialmente, por qué caminos nos arrastran los bio-tecnócratas del patio.
Este año el evento, como era de esperar, estuvo dedicado a la biotecnología en la agricultura. Actualmente, este es uno de los sectores que más dividendos arroja a las trasnacionales productoras de organismos genéticamente modificados (OGM).
Para que no quedaran dudas, el evento sesionó conjuntamente con una Feria Comercial. Esta sería, a las claras, el principal destino de los más de 300 delegados extranjeros asistentes, provenientes de 29 países.
Carlos Borroto, vicedirector del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) y miembro del comité organizador, declaró que su Centro cuenta en la actualidad con más de 20 proyectos de investigación y desarrollo, dirigidos a la agro-biotecnología.

 

HAVANATIMES: “Cuba: ciudadanía y poder”, por Fernando Ravsberg

Leyendo un análisis científico sobre los órganos de poder en Cuba me vino a la cabeza una frase de Tomás Gutiérrez Alea, “Titón,” quien, desde su óptica de cineasta, definía al socialismo como un buen guión con una pésima puesta en escena.
Pero no voy a hablar de las ideas del director de “Fresa y chocolate” sino del licenciado en Derecho Julio Cesar Guanche, autor de innumerables ensayos e investigaciones y asesor de Alfredo Guevara, Presidente del Festival de Cine de La Habana.
Evidentemente el investigador es una voz de izquierda pero logra desarrollar una gran objetividad crítica en su estudio sobre “La participación ciudadana en el Estado cubano,” donde analiza el proyecto original y su posterior aplicación práctica.
Guanche explica que institucionalmente el sistema político cubano ofrece dos posibilidades de participación ciudadana, las elecciones y el referendo popular, aclarando que este último nunca ha sido promovido desde la base.

 

ANODIS: “Llama la ONU a abolir ejecuciones de gays”

La Alta Comisionada de la ONU para Derechos Humanos llamó a los gobiernos a abolir la discriminación legal contra los homosexuales, incluyendo la pena de muerte por relaciones sexuales consensuales, días después de que el gobierno estadounidense dijese que empleará ayuda exterior y diplomacia para promover igualdad de derechos para el sector.
La comisionada Navi Pillay dijo que los países deben además abolir toda forma de abuso basada en orientación sexual y establecer la misma edad de consentimiento para la actividad heterosexual y homosexual.
Pillay hizo estas recomendaciones a través de un informe dado a conocer ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que en junio aprobó la primera resolución de condena a la discriminación antigay. Esa votación fue calificada de histórica por Estados Unidos, países europeos y otros, pero criticada por algunas naciones africanas y musulmanas.
"Sobre la base de la información presentada (en este reporte), emerge un patrón de violaciones de los derechos humanos que demanda una respuesta'', dijo Pillay.

 

ELEXÉGETA: “Maurice Sparks es un macho sexual y mujeriego”, por Ena Columbié

Hace unos días atrás me llamó la atención el revuelo armado con la salida del libro de Ernesto G. Los relatos de Maurice Sparks. Una buena cantidad de escritores salió a recibirlo con aplausos, expresión poco frecuente en este Miami caliente hasta en los blogs, donde muchos buscan los lunares aún donde no existen. Pero ahora que leo los relatos entiendo a estos hombres que ríen y se regocijan cuando hablan de Maurice Sparks en los videos de la presentación. Es que Ernesto va a lo nuevo y específico de la narración, excitando el interés y manteniendo la atención y curiosidad del lector en todo momento. ¿Que cómo logra esto? El autor se valió tal vez inconscientemente de un arma fundamental y letal en el andamiaje narrativo: El personaje. No hay nada en la narrativa que haga perdurar una obra, tanto como crear un personaje nuevo, armónico, coherente; ahí están Don Quijote y Sancho de Cervantes, el Bazarov que aportó Turguéniev, Goriot de Balzac… y tantos otros que conforman una lista enorme de nombres inolvidables. Ernesto G. dio en el clavo, proveyó de vida a Maurice Sparks, un hombre que puede salvarlo.
Maurice Sparks tiene un nombre que debe haber sido escogido con mucho cuidado, para lograr que funcione tan bien desde todo punto de vista; pero es paradójico que el personaje sea un cubanazo. Esa es la primera novedad que impone el autor, su hombre no se llama Ramón, ni Pancho o cualquier otro nombre común ó terminado en o que se usa frecuentemente entre latinos para imponer hombría. Desde ahí comienza la ganancia. El tipo es un macho sexual y mujeriego como pocos y lo grita a puro pecho. Los que saben de los vericuetos narrativos, estarán de acuerdo conmigo en que un personaje resulta más creíble mientras más se exageren sus límites normales, y Maurice es aparte de todo lo anterior, extremadamente sincero: Soy casado. Un hombre felizmente casado. Mentira. No hay hombre que sea totalmente feliz en su matrimonio. Me gustan las aventuras. Me gusta conquistar a esas mujeres débiles que se dan fácil…

 

GENERACIÓNY: “Entre bromas y muertos”, por Yoani Sánchez

La nada, la abulia, el muro de la esquina para sentarse por siempre a perder el tiempo. El protagonista del filme “Juan de los muertos” ya se comportaba como un cadáver antes de que los zombis invadieran La Habana, una ciudad de por sí amortajada y difunta. Este antihéroe de ficción apela a la creatividad y al ingenio -en medio del caos- para fundar un negocio espeluznante. “Matamos a sus seres queridos” reza el slogan de la empresa creada junto a otros compinches tan disfuncionales como él y cuyo nicho de mercado es cazar a los muertos vivientes. Se disfruta así de un simpático guión que mezcla el humor y lo fantástico, los efectos especiales y la realidad sin retoques. Del lado de acá de la pantalla, los espectadores quedan atrapados entre el terror y la burla, ante la imagen del capitolio destruido por un helicóptero y del emblemático edificio Focsa reducido a escombros. Se ríen y se estremecen al mismo tiempo.
Dirigido por Alejandro Brugués, “Juan de los muertos” está causando furor en la capital cubana. Ha provocado larguísimas filas en las afueras de los cines, algunas de las cuales terminaron con la policía golpeando y los sprays irritantes cayendo sobre decenas de ojos. Pero la curiosidad ha sido en este caso mayor que la cautela. Más que asomarse a una historia de entes sacados de nuestras peores pesadillas, el público quiere descifrar las segundas lecturas que el filme encierra. Especialmente en esas escenas de cientos de desesperados saltando el muro del Malecón –hacia el mar- para escapar de un país donde lo putrefacto va ganando espacio.
Algo del automatismo de la tropa de choque y de la turba preparada para atacar al diferente exhiben también esas criaturas de miedo que el protagonista enfrenta y a las que sólo se les puede vencer “destruyéndoles el cerebro”. Y mucho de personaje irreverente tiene Juan, quien –según sus propias palabras– ha sobrevivido “al Mariel, a la guerra de Angola, al Período especial y a la cosa esta que vino después”.

 

CUADERNODECUBA: “Nuestros 'líderes' nos han fallado”, por Alejandro Armengol

El Nuevo Herald debe tener cuidado con titulares como el que tiene la noticia principal de su edición online: todavía pueden producir algún infarto en ciertos reductos de la Calle 8. Por supuesto que los líderes a que se refiere la nota son los que están a cargo de las negociaciones presupuestales, pero nada garantiza que alguien aquí considere que la mención es a los ´´líderes´´ del patio. Porque entonces, nuestros ´´líderes´´ nos habrían fallado. De nuevo.
Aunque la información es lo suficientemente zalamera como para intentar cubrir el fracaso local con cierta bravuconería y dejar bien parados a ´´nuestros líderes´´.
Una muestra: ´´Pero si el entendimiento Rogers-Reid fracasa, la mayoría republicana de la Cámara de Representantes podría presionar a favor de su propia versión de la iniciativa de gastos, que retendría aún el lenguaje sobre Cuba´´. O esta otra, en que señala que no se sabe cómo los cuatro cubanoamericanos impulsores de la medida en la Cámara ´´votarían sobre ella. Entre los tres republicanos y el demócrata se encuentra la representante Ileana Ros-Lehtinen, la poderosa presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes´´.
Pese al fervor de ´´nuestros líderes´´ y los buenos deseos en secundarlos de ciertos reporteros locales, la medida estaba destinada a no prosperar más allá de cierto punto. Hay que reconocer que bastante lejos llegó. Pero relativamente. Ninguna medida que no ascienda de la penúltima línea del penúltimo párrafo en una información de The New York Times alcanza su destino, si éste se convierte en un destino difícil.

 

PENÚLTIMOSDÍAS: “Nacionalismo y pragmatismo: una argumentación”, por Ernesto Hernández Busto

En el entretenido libro de Simon Garfield sobre fuentes tipográficas y su historia, me he tropezado con una anécdota reveladora.

En los primeros tiempos del Tercer Reich la letra gótica (hoy acorralada en algunas cabeceras de periódicos famosos o camisetas de grupos deheavy metal) dominó todos los impresos de la propaganda nazi. La letra misma formaba parte del mensaje: “Siéntete alemán, piensa alemán, sé alemán incluso en tu escritura”. A diferencia del fascismo italiano y su creativo uso de la tipografía, los nazis creían que el texto romano era una degeneración y opinaban que sólo el gótico tradicional, que se remontaba al primer Gutenberg, expresaba la pureza de la nación aria. Fueron los años gloriosos de la fuente Franktur, con su imagen angular, agresiva, y militarizada (no por gusto fue apodada “gótica con botas militares), que se consagró en la portada del Mein Kampf.