Actualizado: 25/10/2021 18:08
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Internacional

Argentina

Desacuerdos con Kirchner llevarían a la dimisión del ministro de Economía

Las discrepancias entre Roberto Lavagna y el presidente radicarían en cómo hacer frente a síntomas inflacionarios que han reaparecido en el país.

Enviar Imprimir

Versiones sobre la renuncia del ministro de Economía, Roberto Lavagna, han inundado a los medios políticos y empresariales de Argentina, fundadas en supuestos desacuerdos con el presidente Néstor Kirchner, informó la AP.

Al presentarse ante un foro de empresarios en la ciudad de Mar del Plata, Lavagna dijo el viernes que su permanencia en el gabinete "depende del presidente, que tiene todo el derecho de elegir sus colaboradores, y de cada uno de los ministros, que deciden si comparten o no comparten lo que dice el presidente y si tienen espacio para cumplir sus funciones".

Para muchos observadores, gravitan en estos problemas las fuertes personalidades de ambos protagonistas.

Según los rumores, las divergencias entre Kirchner y Lavagna radicarían en cómo hacer frente a síntomas inflacionarios que han reaparecido en la economía.

También habría diferentes criterios sobre cómo mantener el actual sostenido crecimiento de la economía argentina, y al mismo tiempo revertir los altos índices de pobreza y marginalidad social.

Lavagna, la figura más respetada del gobierno, cuya popularidad es solamente superada por la de Kirchner, es el ministro con mayor margen de independencia. Fue designado titular de economía por el anterior presidente provisional Eduardo Duhalde, en 2002, y confirmado por Kirchner cuando asumió el gobierno al año siguiente.

Se le reconoce el mérito de haber manejado con éxito, junto con Kirchner, el complicado proceso de salida de Argentina de la peor crisis de recesión de su historia contemporánea.

Los desacuerdos asomaron a comienzos de la pasada semana cuando Lavagna propuso públicamente reducir los gastos gubernamentales en obras públicas, que Kirchner considera como el principal factor multiplicador de la reactivación económica.

Poco después, el presidente, en lo que se consideró como una respuesta a su ministro, dijo que el gobierno de ninguna manera recurrirá a recetas ortodoxas de "enfriar" la economía para superar crisis, y volvió a fustigar los programas "neoliberales" de la pasada década.

El dirigente y diputado electo socialista Hermes Binner dijo a la prensa que la renuncia de Lavagna sería "preocupante". Calificó al ministro de "un economista sólido, que muestra resultados convincentes".

El alcalde de Mar del Plata, Daniel Katz, dirigente de la opositora Unión Cívica Radical (UCR), dijo que "sería deseable" que Lavagna siga en su cargo, pues "es una garantía de bastante equilibrio".

Luis D'Elía, líder del sector de "piqueteros" (desempleados) que apoya a Kirchner, dijo no creer "que Lavagna sea el ministro para esta nueva etapa".

En tanto Hugo Moyano, secretario de la Confederación General del Trabajo (CGT), declaró que el problema de la inflación "hay que resolverlo de cualquier manera, no importa con quién".