Actualizado: 20/08/2019 5:32
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Internacional

Perú, Humala

Humala jura como presidente

Promete acabar con la exclusión y la pobreza en Perú

Comentarios Enviar Imprimir

Ollanta Humala se ha convertido este jueves en el nuevo presidente de Perú para un período de cinco años y se ha comprometido a acabar con la exclusión y la pobreza en esa nación sudamericana, durante un discurso en el Congreso que se vio empañado por los gritos y las polémicas que estallaron cuando el líder nacionalista juró por la Constitución de 1979 y no por la vigente de 1993.

Humala, un militar retirado de 49 años, tomó posesión de su cargo en una sesión solemne de la que estuvo ausente su antecesor, Alán García, quien decidió romper con la tradición y no asistir a la investidura del líder nacionalista para evitar ser abucheado.

Pero esto no evitó las controversias que surgieron por la repentina decisión de Humala de salirse del protocolo gubernamental y jurar como jefe de Estado sobre una Carta Magna que no está en vigor desde hace más de 18 años, en un claro desaire a las políticas instauradas por el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).

La Constitución de 1993 —que sustituye a la de 1979— fue redactada por el Congreso Constituyente Democrático después del famoso “autogolpe” con el que Fujimori disolvió el Parlamento, uno de los hechos históricos más polémicos de la historia reciente de Perú. La nueva Carta Magna —vigente todavía— fue aprobada en 1993 en un referéndum con el 52,24 % de los votos.

“Ejerceré fielmente el cargo de Presidente de la República, que me ha confiado la Nación por el periodo presidencial 2011-2016 (…) honrando el espíritu, los principios y los valores de la Constitución de 1979”, ha leído Humala.

Estas palabras generaron una atmósfera de confusión en el Parlamento por los gritos y aplausos de los legisladores y miembros de la coalición que el jueves asumió el poder —liderada por la alianza Gana Perú— y por las protestas de los congresistas del “fujimorismo”, que no tardaron en levantar la Constitución en vigor y mostrarla a todos los presentes.

Los ánimos se caldearon hasta tal punto que el titular del Congreso, Daniel Abugattás, tuvo que exigir orden a todos los presentes, aunque sin mucho éxito porque los vicepresidentes Marisol Espinoza y Omar Chehade también invocaron la Carta Magna de 1979 cuando juraron ante la nación enardeciendo aún más a los “fujimoristas”.

Una vez superado estos incidentes, Humala se dispuso a dar su primer discurso a la nación como presidente de Perú proclamándose “soldado de la República” y “celoso guardián del Estado de Derecho, los principios democráticos y la libertad de expresión”, al tiempo que ha decretado “el inicio de una nueva época” y de la “gran transformación”.

Al igual que durante su campaña, el mensaje del líder nacionalista estuvo enfocado en hablar sobre los graves problemas derivados de la pobreza y la exclusión social en esa nación sudamericana, a pesar del inédito impulso que ha tomado su economía en los últimos años.

“Dedicaré mi energía para asentar las bases para que borremos definitivamente de nuestra historia el lacerante rostro de la exclusión y la pobreza, construyendo un Perú para todos”, ha prometido frente a jefes de Estado de más de una decena de países.

El nuevo mandatario ha garantizado que los cambios serán para favorecer a los más pobres y no trastocarán el exitoso rumbo que ha mantenido la economía peruana. “Tendremos una economía de mercado abierta al mundo y el Estado será el promotor del progreso social”, ha asegurado.

Humala, un político de izquierdas, es ahora presidente de una de las economías que más prospera en el mundo gracias a las políticas puestas en marcha por sus antecesores, las cuales abrieron la puerta a millonarias inversiones en sectores clave como la minería.

El crecimiento medio anual de la economía de Perú es de un 7 % con un máximo histórico del 10 % en 2008. Los ministros entrantes se han comprometido a trabajar para que este año sea de un mínimo del 6 %.

Los esfuerzos del nuevo Gobierno estarán dirigidos a “los más frágiles” porque “la democracia peruana será plena cuando la justicia y la paz social, la soberanía nacional y la seguridad en nuestras familias constituyan el zócalo de nuestra nación, cuando la igualdad sea patrimonio de todos y la exclusión social desaparezca, aún de los lugares más remotos del país”, ha dicho.

Asimismo, Humala ha aclarado que su administración cumplirá con los acuerdos comerciales suscritos “con países y bloques amigos”, aunque esto no quiere decir que imitará a otros gobiernos. “No habrá calco ni copia, sino creación heroica”, ha subrayado.

Durante su campaña y después como presidente electo, Humala intentó convencer a los peruanos y a la opinión pública internacional de que su gobierno se alejará de los modelos instaurados por Hugo Chávez en Venezuela y Raúl y Fidel Castro en Cuba y se inclinará más hacia la izquierda que tanto éxito dio a Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil.

Humala se ha mostrado a favor de tomar medidas para que no prescriban los delitos de corrupción, uno de los principales retos que han tenido que afrontar los jefes de Estado peruanos en las últimas décadas y una de las principales críticas y preocupaciones de la población.

“Defiendo la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción en agravio del Estado y la inhabilitación a perpetuidad contra sus autores o cómplices para evitar el perjuicio futuro de la gestión pública”, ha manifestado el nuevo Presidente.

En este sentido, ha sugerido revocar las penas condicionales en estos casos para que la prisión se cumpla de “manera efectiva” y ha abogado además por eliminar los beneficios penitenciarios para los corruptos, lo que podría interpretarse como una alusión a Fujimori, quien disfruta de ciertas ventajas en la prisión donde cumple una condena de 25 años por delitos de lesa humanidad.

Uno de los primeros anuncios ha sido el aumento del 25 % del salario mínimo, comenzando el próximo agosto con incremento del 12,5 %, es decir, 75 soles (19 euros). El sueldo base actualmente es de 600 soles (unos 152 euros).

“Los aumentos deberán propiciar un proceso continuo de revalorización del salario básico ligado a la productividad del crecimiento económico”, ha enfatizado el militar retirado.

También ha anunciado la puesta en marcha de programas sociales como Pensión 65, Cuna Más y Beca 18, como parte de su política de inclusión social. Según Humala, este tipo de estrategias permitirán al Gobierno llegar a los más necesitados.

“Los adultos mayores, pobres y sin beneficio del Estado recibirán la solidaridad de la nación. Esas personas mayores en pobreza exigen la acción social impostergable (…) Y su implementación será inmediata y progresiva”, ha declarado.

Así, ha sintetizado su plan de gobierno en “reforma, democracia, libertades, inclusión, redistribución, crecimiento, paz con justicia, seguridad, descentralización, transparencia, soberanía y concertación”.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.