Actualizado: 31/10/2020 1:43
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EEUU, Elecciones, Trump

Republicanos comienzan a distanciarse de Trump

¿Qué está pasando en el Partido Republicano? Hasta hace poco Trump podía poner fin a las carreras políticas de aquellos que provocaban su ira. Pero ya no es posible

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El férreo control del presidente Donald Trump sobre su partido se está reduciendo, en medio de una reacción violenta del coronavirus y los temores de una desastrosa derrota electoral, informa Politico.

Los legisladores republicanos, temerosos de un posible desastre electoral en tan solo unas semanas, se han lanzado con más seguridad a tratar de disuadir a Trump, o al menos distanciarse de él, en algunas sus decisiones y actitudes más empecinadas.

Un aluvión de comentarios con púas en los últimos días muestra cuán marcadamente ha cambiado el cálculo del temor en el Partido Republicano. Durante gran parte de los últimos cuatro años, los políticos republicanos temían sobre todo provocar la ira del presidente y sus partidarios con cualquier gesto o comentario que pudiera ser considerar no lo suficientemente deferente. Ahora, evidentemente, varios de ellos tienen más temor de no ser considerados por los votantes como suficientemente independientes.

Esto está lejos de ser una insurrección. Los republicanos en general no repudian rotundamente a Trump. Pero efectivamente están poniendo los ojos en blanco con exasperación con él, y especialmente con su manejo de la pandemia de coronavirus. Entre los ejemplos recientes más vívidos:

  • El senador Ted Cruz de Texas reconoció en una entrevista el viernes con Squawk Box de CNBC que está “preocupado” por la elección, que advirtió que podría ser un “baño de sangre de las proporciones de Watergate” para su partido, dependiendo de cómo los votantes vean la pandemia y la economía el día de las elecciones.
  • El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo a los periodistas el jueves que no ha estado en la Casa Blanca en más de dos meses, desde el 6 de agosto, porque no confía en que Trump y su equipo estén practicando una buena higiene contra el coronavirus. McConnell dijo, “mi impresión fue que su enfoque sobre como manejar esto era diferente al mío y lo que insistí que hiciéramos en el Senado, que es usar una máscara y practicar el distanciamiento social”.
  • El senador Thom Tillis, en una peligrosa lucha por la reelección en Carolina del Norte, le dijo a Politico en una entrevista que una razón para votar por él es ayudar a los republicanos a mantener su mayoría en el Senado como “el mejor control para una presidencia de Biden”.
  • La senadora Martha McSally, retrasada en su intento por mantener su escaño en Arizona, se negó a decir en un debate con el retador Mark Kelly, a pesar de ser presionada repetidamente por el moderador, si está orgullosa de ser una defensora de Trump. “Bueno, estoy orgullosa de luchar por los residentes de Arizona en cosas como recortar sus impuestos…”, dijo.
  • El senador John Cornyn, que sigue adelante en las encuestas, pero enfrenta una carrera más dura de lo habitual en Texas, dijo al Houston Chronicle que Trump no practicó la “autodisciplina” para combatir el coronavirus y que sus esfuerzos por señalar prematuramente que la pandemia estaba retrocediendo están creando “confusión” con el público.
  • El gobernador de Massachusetts, Charlie Baker, un republicano en un estado históricamente de tendencia demócrata, dijo esta semana que Trump ha sido “increíblemente irresponsable” con palabras y acciones “para ignorar los consejos de tantas personas en la salud pública y la comunidad de expertos en epidemiología”.
  • Después de que Trump canceló abruptamente las conversaciones sobre un nuevo plan de recuperación económica esta semana, varios republicanos rompieron públicamente con la estrategia de Trump. La senadora Susan Collins de Maine, una de las republicanas más vulnerables candidatas a la reelección, llegó a calificar la medida de Trump como un “gran error”. El representante John Katko de Nueva York, que representa un distrito que Hillary Clinton ganó, dejó en claro que “no está de acuerdo” con el presidente. Y el senador Lindsey Graham de Carolina del Sur, uno de los principales aliados de Trump que está enfrentando la contienda más dura de su carrera política, instó a Trump a volver a la mesa de negociaciones. Ante el alboroto, Trump cambió de rumbo, aunque el lograr un acuerdo sigue siendo muy incierto.

¿Qué está pasando en el Partido Republicano? En el pasado Trump logró de forma efectiva dar por terminadas las carreras políticas de aquellos que provocaban su ira. El exrepresentante de Carolina del Sur Mark Sanford, un crítico ocasional de Trump, se enfrentó a un duro desafío en las primarias en 2018 cuando a última hora Trump intervino decisivamente en su contra. Entonces The New York Times dijo que la pérdida de Sanford demostró que “tener un historial de votaciones conservador era menos importante que demostrar una lealtad total a Trump”. Más tarde, Jeff Sessions, al intentar regresar al Senado desde Alabama después de perder la confianza de Trump como fiscal general, aprendió la misma lección.

Una cosa que ha cambiado, dicen los operativos de ambos partidos, es que ahora hay fuerza en los números. Una lista cada vez mayor de republicanos se está haciendo a un lado o esquivando colocarse bajo la luz de los reflectores para no ser captados como compartiendo igual enfoque que Trump .

Además, Trump está simplemente demasiado consumido por el caos reinante en toda su ala oeste de la Casa Blanca en las últimas semanas, dentro de su propia campaña de reelección, para llevar a cabo medidas punitivas contra los republicanos que considere desleales a sus criterios.

Incluso algunos de los principales partidarios de Trump en el Capitolio reconocen que la epidemia de coronavirus es un factor que para ellos tiene una gran importancia política aún desconocida.

Figuras dentro del Partido Republicano afirman que éste se encontraría en una posición mucho mejor si la elección se centrara en la batalla de la Corte Suprema, en contraposición a un referéndum sobre el liderazgo de Trump durante la pandemia”.

“Me siento más cómodo con la pelea de la Corte Suprema como el tema número uno que con la covid-19 como el tema principal, y eso se debe a que el tema de la Corte Suprema es muy definitorio. Tenemos un nominado, vamos a tener audiencias… y eso es una cantidad conocida”, dijo el senador Kevin Cramer, republicano por Dakota del Norte, En una entrevista con Politico. “Pero la covid-19 no es tan claro”.

Doug Heye, un exdirector de comunicaciones del Comité Nacional Republicano, comparó los movimientos de prominentes figuras del Partido Republicano esta semana con “animales antes de un terremoto” que intentan reposicionarse antes de lo que podría ser “una elección desastrosa para los republicanos”.


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