Ir al menú | Ir al contenido

Actualizado: 24/05/2024 14:27

Manifiesto, 11 de Julio, Sociedad civil

El 11 de Julio y el «Manifiesto de la Sociedad Civil Cubana»

Un documento que expresa que “la nación cubana se extiende más allá del archipiélago a cualquier parte del mundo donde haya un cubano identificado con las aspiraciones colectivas de sus compatriotas”

El Manifiesto de la Sociedad Civil Cubana, ya con más de doscientos firmantes, (https://manifiestodelasociedadcivil.blogspot.com/2022/08/blog-post.html), es la expresión política de las protestas multitudinarias del pueblo cubano iniciadas el 11 de julio de 2021 con gritos de ¡libertad! y de ¡patria y vida!, que no fueron provocadas, en modo alguno, por el mal llamado “bloqueo imperialista”, ni por supuestas conspiraciones urdidas en el destierro, sino una explosión social espontánea, no planificada, en decenas de ciudades del país tras conocerse, por las redes sociales, de la protesta masiva de la población habanera de San Antonio de los Baños. Esas motivaciones fueronconcretadas en un consenso de la sociedad civil, abierto a las firmas de todos los cubanos residentes en Cuba y en el exterior, pues, como bien expresa, “la nación cubana se extiende más allá del archipiélago a cualquier parte del mundo donde haya un cubano identificado con las aspiraciones colectivas de sus compatriotas”.

Entre ellos están, residentes en Cuba, el vicepresidente del Comité de la Transición Democrática de Cuba, Manuel Cuesta Morúa, el Premio Zajarov del Parlamento Europeo, Guillermo (Coco) Fariñas, y cubanos prestigiosos de la Diáspora que han expresado en diferentes momentos, a través del canto, la palabra oral, el cine o la literatura, los anhelos de la nación por una patria digna, entre otros muchos, los cantautores Willy Chirino y Pablo Milanés, los actores y cineastas Andy García y Alexis Valdés, el músico y compositor Paquito D’Rivera, el fundador y líder del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez, y el conocido escritor y miembro de la Real Academia Española Manuel Díaz Martínez, firmante en 1991 de La Carta de los Intelectuales.

Puesto que la sociedad civil es “un cuerpo colectivo constituido por los individuos de una sociedad, que se posiciona fuera de los límites del Estado”, y por tanto, un conjunto de individuos con un arco iris de toda la diversidad de posiciones ideológicas, no se encasilla ni puede enmarcarse en una determinada doctrina, ni propone programas de cambio, sino que va a las raíces de los problemas vitales que han dado lugar a las protestas multitudinarias: “una centralización empresarial del Estado”, cuyos tres poderes principales, ejecutivo, legislativo y judicial, “se hallan bajo el control absoluto de una élite partidista que nadie eligió”, fuente de “ineficiencia y corrupción de unos estamentos burocráticos que han arrastrado a la población por más de seis décadas a una situación calamitosa”, y por otra parte, las violaciones masivas de todos los derechos fundamentales de la ciudadanía, en particular, el de todo un pueblo a determinar sobre su destino, por lo cual demanda el respeto de los derechos de todos los miembros de la comunidad, así como “cambios profundos y urgentes que saquen al país de una crisis sin precedentes y eviten un enfrentamiento entre cubanos con trágicas consecuencias”.

El Manifiesto, del cual no ha faltado quien lo califique de Manifiesto de Montecristi del siglo XXI, no pide, sino que exige el respeto de todos esos derechos, por lo que demanda el sobreseimiento de todas las condenas y encausamientos de los numerosos ciudadanos encarcelados solo por defender o practicarlos, en particular todos aquellos cuyo único pecado fue haber manifestado públicamente sus anhelos y sueños de una Cuba mejor. “Las protestas públicas no se evitan con medidas desproporcionadas de violencia y condenas sobredimensionadas —expresa el Manifiesto—, sino dando pasos que permitan a la ciudadanía desarrollar libremente su actividad artística y productiva”.

El Manifiesto sigue abierto a la recepción de firmas de cubanos “destacados en diversas actividades de la sociedad civil cubana en diferentes momentos, pasados o presentes” y puede plasmar su nombre, oficio, profesión o actividad realizada y ciudad o distrito y país donde reside actualmente, ya sea en el blog indicado al comienzo de este artículo o a la dirección electrónica de concordiaencuba@outlook.com.

Como expresara Pablo Milanés sobre el Manifiesto, “sus planteamientos reúnen los presupuestos de lo que pudiera ser un frente sin partidos, sin tendencias, sin viejas y nuevas rencillas, que solo llevan a la desunión y a la incoherencia de logros futuros que solamente se alcanzarán con la unidad de todos los cubanos”.

© cubaencuentro

En esta sección

La voluntad humana como esencia de los derechos humanos

José Gabriel Barrenechea , Santa Clara | 09/09/2022

Comentarios




La pureza perdida

Alejandro Armengol , Miami | 06/09/2022

Comentarios


Para evitar distorsiones en el voto este 25 de septiembre

José Gabriel Barrenechea , Santa Clara | 05/09/2022

Comentarios


Descolonizar Cuba

José Gabriel Barrenechea , Santa Clara | 26/08/2022

Comentarios



¿Está «salao» Díaz-Canel?

Alejandro Armengol , Miami | 08/08/2022

Comentarios


Sí, si es tu derecho decidir sobre los derechos ajenos

José Gabriel Barrenechea , Santa Clara | 08/08/2022

Comentarios



Subir