Ir al menú | Ir al contenido

Actualizado: 22/02/2024 21:06

Cine, Cine francés, Arte 7

¿Crimen, castigo o accidente?

Esta es una película que toma su propio paso, ilumina y confunde y mantiene el interés sin necesidad de estruendosos recursos

Anatomy of a Fall, el filme de Justine Triet (Fecamp, Francia, 1978), comienza con una secuencia de apariencia anodina. La novelista alemana Sandra Voyter es entrevistada en su chalet en las afueras de Grenoble, por una joven que desea publicar un trabajo sobre su obra. La sesión es de repente interferida por una música de rap, muy alta, que proviene de uno de los pisos superiores. Sandra desestima la importancia de la intrusión, diciendo que es el esposo, Samuel, que quiere molestar, pero al cabo de un rato propone continuar en unos días cuando ella vaya al centro de Grenoble.

Poco después, su hijo Daniel, que es parcialmente ciego, sale a pasear a su perro y encuentra a su padre muerto, aparentemente recién caído del último piso del chalet. A partir de aquí comienza una investigación policial y un proceso judicial para determinar la causa de la muerte de Samuel.

Sandra es la única sospechosa y comienzan las pesquisas para determinar si la muerte fue homicidio, accidente o suicidio. A medida que avanza el filme, el espectador descubre, junto a los miembros de la Corte y del jurado detalles sobre la vida de la pareja.

La ceguera de Daniel se debe a un accidente del cual Sandra culpa a Samuel. Sandra piensa que la razón por la cual Samuel se irritó y puso la música alta es porque ella es bisexual y él pensaba que estaba flirteando con la entrevistadora. Samuel acusa a Sandra de haberle plagiado su idea para una novela de ella que resultó un éxito de crítica y de ventas. Ella le resiente que dejó Alemania para ir a Londres con él, que allí les iba bien y él hizo que vinieran a Grenoble a cuidar de la casa de su familia y ahora tienen problemas económicos. Y así muchas cosas más que no debo seguir contando.

Aparte del valor narrativo de la trama, Triet utiliza discursos que van del thriller al drama judicial a un enredo matrimonial de carácter existencial, y, aunque incorpora elementos de todos estos géneros, no lo hace con el ritmo comercial al cual estamos acostumbrados en series televisivas o películas de acción. El filme toma su propio paso, ilumina y confunde y mantiene el interés sin necesidad de estruendosos recursos.

Triet, de quien antes había visto la excelente comedia dramática Sybil (2019), dirige con mano segura, usando elipsis con efectividad, flashbacks de forma necesaria (y a veces sorpresiva), sin trucos, con las cartas abiertas frente al espectador. Al final hay que decidir junto al jurado. El proceso ha sido largo, lleno de pistas y decepciones, así como de confusiones y omisiones ¿deliberadas?

Trabaja su propio guion, que ha escrito con su pareja Arthur Harari (Paris, 1981), con quien ha escrito el guion de otros filmes suyos, incluyendo Sybil. Es un guion sólido y bien enhebrado, que parece muy fácil de hacer, pero si se analiza bien, es bien difícil y pudo haber resultado en un desastre en otras manos. Este filme le valió a Triet, muy merecidamente, la Palma de Oro del festival de Cannes de este año.

La actuación de Sandra Huller, a quien pronto veremos en el filme The Zone of Interest, que ganó también un premio importante en el mismo festival de Cannes arriba mencionado, como la novelista, es extraordinaria. Apenas parece que hace esfuerzo para desarrollar su personaje. Da todos los matices necesarios con un dramatismo comedido. Tal y como requiere el filme. El joven Milo Machado Graner, en su papel de Daniel, personaje que a medida que avanza el filme se vuelve cada vez más importante y fundamental para la resolución de la trama, es excelente. El resto de los actores, quienes tienen menor participación, aunque no por ello son menos cruciales, asumen sus roles muy bien.

La fotografía de Simon Beaufils, quien también trabajó anteriormente con Truit, se ajusta perfectamente a las diferentes ambientaciones, ya que la película se desarrolla en la claridad de las montañas nevadas de los alrededores de Grenoble, en la semioscuridad del chalet, la oscuridad de los tribunales y los flashbacks a sueños o recuerdos. Por otra parte, hay que resaltar la edición de Laurent Senechal. El trabajo de edición es importante (y siempre subestimado) en cualquier filme, pero en éste toma un papel preponderante.

Al final, toca al espectador decidir las motivaciones del hecho, si fue un crimen de venganza, un ataque de celos que llevó a un accidente o el resultado, premeditado o no, de una relación dañada.

Anatomy of a Fall (Francia, 2023). Dirección: Justine Triet. Gion: Justine Triet y Arthur Harari. Dirección de fotografía: Simon Beaufils. Con: Sandra Huller, Milo Machado Graner, Swann Arlaud y Antoine Reinartz. Se exhibe limitadamente en ciudades selectas de Estados Unidos.

© cubaencuentro

En esta sección

La ceguera de quienes no quisieron ver (II)

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 10/11/2023


Elogio de la poeta y el cronista

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 09/11/2023

Comentarios


Loar a dictadores y genocidas (I)

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 04/11/2023


«Boleros prohibidos»

Juan Cueto-Roig , Miami | 03/11/2023

Comentarios


«Lovely», de Miguelo Valdés y The Feeling Messengers

Carlos Olivares Baró , Ciudad de México | 03/11/2023

Comentarios


Bayly, «Los genios», México y las dictaduras de Cuba y Venezuela

Carlos Olivares Baró , Ciudad de México | 27/10/2023

Comentarios


Narrando con sentimiento de culpa

Roberto Madrigal , Cincinnati | 27/10/2023

Comentarios


Anuncia Mario Vargas Llosa que dejará de escribir novelas

Carlos Olivares Baró , Ciudad de México | 26/10/2023

Comentarios


Jorge

Manuel Rivero de León , Daytona Beach | 20/10/2023

Comentarios


Un contemporáneo llamado Shakespeare

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 20/10/2023


Subir