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Actualizado: 20/05/2019 15:52

Cine británico, Cine cubano, Arte 7

¿Quién eres, Lili?

El que quiera ver una alegoría entre esta familia y Cuba, puede hacerlo, no es muy difícil, pero esto no es lo más importante del filme

Eduardo es un zapatero remendón que parece ejercer un control total sobre su esposa, su hija y su ayudante. Vive en una casa destartalada, en una región pobre del campo. El campo es cubano, aunque no se dice nunca, pero no hace falta. Un juego de pelota, gente que camina al parecer sin rumbo y calles desoladas son señales suficientes. Eduardo controla las conductas y las emociones de su familia. Su esposa se mantiene atada en la casa, con una atadura que no parece difícil de romper, pero que parece aceptar con resignación, su ayudante apenas le habla, lo evade y su hija, por quien parece profesar un amor totalitario, parece más su sombra que una persona real. Es obediente a pesar suyo.

Alina, la esposa, se pone de acuerdo con Carlos, el ayudante, para tratar de fugarse. Todo sale mal. Lili, la hija de trece años (lo cual se sabe porque cumple catorce hacia el final del filme), se va enterando de todo y procesa los hechos. Se decide a tomar acción para que la casa y el núcleo se mantengan bajo el control del padre (¿o para ella tomar control de la familia?). Tras una serie de incidentes, el padre muere a manos de Carlos (¿o de Alina?) y la verdad se le oculta a Lili. Entonces aparece Caridad, una “espiritista” que le da consejos y recetas a Lili para hacer que su padre regrese de donde esté.

Es difícil seguir contando la trama de ¿Eres tú, papá? sin de alguna manera avanzar el desenlace, pero basta con decir que a partir de este momento se suceden transformaciones en la personalidad de Lili que son clave para entender el filme y hacen que la trama no resulte previsible ni ordinaria.

El que quiera ver una alegoría entre esta familia y Cuba, puede hacerlo, no es muy difícil, pero esto no es lo más importante del filme. Lo que parece interesarle más al realizador es el desarrollo psicológico de los personajes, que no se presenta con antecedentes, sino que se produce a medida que se desarrolla el argumento.

Hay una coreografía muy precisa en la forma en que los personajes se mueven, se enfrentan ante la cámara y se comunican (apenas) entre si. Los movimientos son lentos y letárgicos, los diálogos breves, casi telegráficos y las emociones tan contenidas que pudiera decirse que están ausentes. Son autómatas a la deriva, solamente con sentido de la inmediatez, pero con poca brújula.

Rudy Riverón Sánchez, director y guionista del filme, es un holguinero que estudió cine en el Instituto Superior de Arte en Cuba y vive en Gran Bretaña desde el año 2002. Obtuvo una maestría en cine de la Northern Film School en Leeds, dirigió cortos y videos y ahora ha logrado realizar su primer largometraje.

Con ¿Eres tú, papá? ha logrado no solamente sobreponerse a los escollos que usualmente enfrentan los realizadores en su ópera prima, sino que ha hecho un filme inteligente, que nunca se le va de las manos. Es, además, una obra que rompe con los estereotipos culturales y de la proyección de la identidad nacional. Técnicamente un filme británico, ya que la producción, el sonido, la musicalización y el apoyo técnico procede de Gran Bretaña, es un filme tan cubano como cualquiera, no solamente por ser filmado en la Isla con actores cubanos, sino por su estilo y su temática. Riverón Sánchez muestra influencias del Polanski de The Tenant, sobre todo en el tema, y de Bela Tarr, ya que los encuadres, la iluminación y los paisajes, a pesar de suceder aquí en el trópico, recuerdan las imágenes de Werckmeister Harmonies y The Turin Horse, sin embargo, son influencias bien digeridas y no se le ven las costuras.

Para su trabajo ha contado con la fotografía de Raúl Pérez Ureta, un destacado veterano del cine cubano (Papeles secundarios, Un paraíso bajo las estrellas, La vida es silbar, Suite Habana), que ha manejado a la perfección los encuadres requeridos y la iluminación precisa para crear el ambiente que visualice la idea del director. Crea un ambiente de horror que enseña mucho sin mostrar nada. Es una película en la cual la violencia y el horror están presentes en cada plano, pero no hay trucos, ni escenas violentas u horribles. Edición, fotografía y guion se combinan para producir los efectos deseados sin concesiones convencionales, a pesar de que se mantiene una narrativa lineal.

Gabriela Ramos, de cuya actuación también depende mucho el éxito del filme, ya que su personaje es en realidad el centro del argumento, está excelente en su rol de Lili. Gabriela esta muy lejos de tener trece años, pero puede hacerlo creer. Su hieratismo controlado resulta perfecto para proyectar el personaje en sus detalles más íntimos y da los matices necesarios en las diferentes transformaciones de su personaje. Ya había hecho un papel destacado en Últimos días en La Habana, casi robándose el filme en un papel secundario, con esta actuación confirma su talento. Lynn Cruz (Larga distancia, Nadie) desempeña muy bien el papel de la pasiva y sojuzgada Alina, quien sin saberlo se deja devorar por sus demonios interiores. Es capaz de trasmitir erotismo detrás de una imagen de deterioro y cansancio. Jorge Enrique Caballero (Larga distancia), está bien en su rol de Carlos, el ayudante. Para mi, la sorpresa fue Osvaldo Doimeadiós (Habana Blues, Personal Belongings, Lisanka), un buen comediante que ha sido usado en el cine cubano mayormente en papeles de una sola cuerda, quien aquí despliega su talento histriónico como el padre controlador, en un personaje mas complicado y muy opuesto a lo que le he visto hacer.

El quinto personaje, la espiritista Caridad, encarnado por Eslinda Núñez, de larga trayectoria en el cine cubano, es el único papel que, aunque breve, me parece gratuito en este filme. Pienso que es un personaje innecesario, aunque bien interpretado por la veterana actriz, le da un toque de pintoresquismo a la trama que me parece superfluo en el contexto del argumento. Solo logra desviar la atención de la médula dramática del filme. Esto es cine de horror psicológico (de hecho, se ha dicho que es la primera película cubana de horror psicológico) y la presencia de la espiritista se me antoja como un truco que falsea un poco lo que sigue a continuación.

¿Eres tú, papá? es un filme muy bien hecho, sin considerar que sea ópera prima o cubano, vale por sus propios méritos.

¿Eres tú, papá? (Reino Unido, 2018). Guion y dirección: Rudy Riverón Sánchez. Director de fotografía: Raúl Pérez Ureta. Con: Gabriela Ramos, Lynn Cruz, Osvaldo Doimeadiós, Jorge Enrique Caballero y Eslinda Núñez. De momento, anda por el circuito festivalero internacional.

© cubaencuentro

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