Egipto
La ola de modernidad que recorre el mundo árabe
La falta de una enérgica respuesta de Occidente es muy frustrante para las personas que ahora reclaman democracia y libertad
Inesperadamente en todos los regímenes dictatoriales o seudodemocráticos del Magreb, del Medio Oriente y hasta en la Península Arábiga, lo que constituye una vasta región geopolítica que parecía inmune a los aires de libertad y democracia, ocurre en estos momentos un fenómeno telúrico, apasionadamente popular, extraordinariamente moderno y único en la Historia. Ni siquiera la asombrosa caída en efecto dominó de los países del otrora Campo Socialista se le asemeja en pasión popular y velocidad.
Esos acontecimientos que por estos días se presencian en el mundo árabe han convulsionado a la comunidad internacional, pero no hasta el punto de ignorar o desvirtuar sus extraordinarios medios y objetivos. El movimiento al unísono de grandes masas populares reclamando libertad y democracia desde Marruecos hasta el Yemen es consecuencia de la modernidad que traen consigo las redes sociales, los teléfonos celulares y la Internet , sin olvidar el apoyo que les resulta a todas esas naciones la comunicación en la misma lengua.
La tibieza y extremado escepticismo por parte de Occidente y Estados Unidos a la hora de apoyar abiertamente la naturaleza libertaria y moderna, completamente espontánea, de todos esos millones de ciudadanos árabes, por la preocupación del fantasma de un latente islamismo furibundo no ayuda en nada a consolidar una situación ya lanzada, y más bien contribuye a complicarla.
Principalmente Estados Unidos y la Unión Europea deberían abandonar los temores a los resultados de los valores occidentales que desde hace años fomentan por el mundo. Este acto de osadía popular es un vibrante efecto positivo de la globalización surgido de manera natural. No es una conjura de alguna siniestra agencia de inteligencia, ni un plan secreto de los illuminati, ni siquiera una operación de Al Qaeda, los talibanes o alguna camada de viejos ayatolas.
¿Cómo no identificar en todas sus dimensiones este hecho único? No apoyar abiertamente o descalificar a priori las realidades que han movido estos cambios que desean millones de individuos lo único que demuestra es una penosa y desfasada mezcla de altanera incredulidad cultural, racismo ideológico y menosprecio intelectual ¿Por qué no concebir que los árabes africanos también pueden darle una sorpresa agradable al mundo? Y entiéndase bien, no se propone un intervencionismo extranjero en esas naciones, sino la capacidad de deslindarse por la soberanía popular claramente manifiesta y espontánea frente a la tozudez de un corrompido poder dictatorial.
La falta de una enérgica respuesta de Occidente es muy frustrante para las personas que ahora reclaman democracia y libertad, y representa una mala huella en la memoria para los que en un futuro también las reclamarán.
En caso de circunstancias similares en Cuba, ¿qué podría esperar la nación antillana? ¿Una actitud de recelo ante la acción salida del mismo pueblo? ¿O se buscaría infructuosamente una segunda amenaza oculta y latente antes de pronunciarse por apoyar los justos reclamos democráticos de la nación cubana? Una respuesta de ese tipo podría describirse como “comprar pescado y cogerle miedo a la cabeza”.
Y es que el solo hecho de que en Egipto se haya suspendido la señal de Internet y el servicio de teléfonos celulares, intentando acallar el mecanismo de comunicación y estímulo del pueblo movilizado contra la dictadura, que motivó como respuesta inmediata la capacidad de improvisación tecnológica de las masas amotinadas para saltarse esos obstáculos, son ya prueba fehaciente de la naturaleza profundamente moderna del alzamiento popular.
Y cabe preguntarse, ¿a qué vienen las vacilaciones de importantes naciones democráticas? ¿Por qué se cree que personas que son capaces de utilizar masivamente y con mucho ingenio las herramientas modernas de las comunicaciones, van a permitir luego que las sometan a la condición de víctimas pasivas y tolerantes de un movimiento sedicioso y oscurantista de los islámicos que puedan estar al acecho, y dejarse borrar como protagonistas de los actuales procesos?
Es conocido que organizaciones como la Hermandad Musulmana, extendidas por todo el Medio Oriente, tienen un programa anti moderno de gobierno y de organización de la sociedad, apostando por teocracias intolerantes para dirigir a los pueblos. El peligro que pueden representar esos extremistas se hizo valer hace más de veinte años en Argelia. De hecho, es bueno tener en cuenta que su tipo de programa para gobernar no significa en absoluto una realidad inamovible.
La pujante capacidad de trasmisión de valores occidentales de los medios masivos de comunicación modernos sorprendió a todos. Se han extendido firmemente por amplias capas de la población árabe y musulmana, los que con entusiasmo se identifican con sus propuestas de progreso, democracia y libertades. Es probable que con estas acciones libertarias una porción significativa de una amplia masa de ciudadanos árabes de poca cultura, víctimas preferidas del oscurantismo de los extremistas islámicos, se sientan amenazados en sus tradiciones y normas de vida. Pero no son fuerzas que tengan la capacidad de movilización y firmeza ante objetivos permanentes de desarrollo que son, a su pesar, necesarios para sacar a esos países de la precaria situación económica, social y política establecida por el inmovilismo instaurado por sus regímenes decadentes y represivos.
La presente Administración Obama ya debía estar más que pasada del concepto rooseveliano referido a los dictadores aliados de EEUU: “Es un H. P., pero es nuestro H. P.” En tal sentido, no hay diferencia entre Trujillo o Mubarak. Con tristeza se recuerda la frustrante actitud pasiva y titubeante del Gobierno estadounidense frente a los sucesos de rebeldía democrática ocurridos el pasado año en Irán, como resultado de las fraudulentas elecciones, hecho que debería haber dejado una lección conclusiva para la actividad e influencia exterior de ese gran país: la política y la ética no marchan por distintos caminos.
Más lamentable aún es la miope reacción del Gobierno israelí de apoyo a un tirano en caída como Hosni Mubarak, ignorando completamente los justos reclamos del pueblo egipcio. El premier Netanyahu se conduce por estrechos intereses geopolíticos mal encaminados, pese a todo lo justificado y oportuno que parezcan para los intereses de su nación. Esa decidida apuesta por Mubarak solo puede calificarse de frustrante y nada coincidente con los valores democráticos que pretende defender para su propio pueblo.
El lastre de las indecisiones provenientes de naciones democráticas claves en la arena internacional le han dado un aire extra a Hosni Mubarak para intentar resistir y no soltar el poder. Las tropas del ejército egipcio, hacen lo posible por dar la impresión de que son testigos imparciales y garantes del orden, pero lo cierto es que por estos días están permitiendo el desplazamiento por las carreteras que controlan y el acceso a las plazas tomadas por el pueblo egipcio a fuerzas paramilitares simpatizantes del dictador, armadas con objetos contundentes y presurosamente agrupadas en sitios distantes.
Varios choques sangrientos entre esas fuerzas represoras y los manifestantes que piden la renuncia del dictador se han producido ya en determinantes centros urbanos como Alejandría, Port Said y El Cairo. Con estas acciones organizadas por el régimen se hace evidente que la dictadura egipcia se dispone a vender cara su vida, perfilando una situación de guerra civil inminente. Occidente y los Estados Unidos en particular deben convencerse de que la dilación de los disturbios e inestabilidad en la nación egipcia, que hace rato debería estar resuelta con la salida de Mubarak del poder, es justamente secuela de la poca energía al reclamar esa solución con sus medios diplomáticos y de presión económica.
Permitirle a Mubarak permanecer más tiempo en la silla presidencial sólo traerá una situación caótica, muy peligrosa para la región debido al peso geopolítico de Egipto, justamente lo mismo que ahora pretenden evitar con su desafortunada prudencia.
En lo que a Cuba toca, los acontecimientos que se desarrollan en el mundo árabe demuestran otra lección muy importante que ha quedado en evidencia: los pueblos de esta Era de la Internet ya no toleran dinastías familiares que pretenden pasar el poder absoluto de padres a hijos, como si se tratara de un negocio familiar. Si los Castro continúan empeñados en ese tenebroso asunto, que contemplen cómo en Egipto y Yemen han quedado desguazadas intenciones parecidas.
Y no es difícil deducir que el impacto liberador de los incidentes del norte africano más tarde o más temprano se propagará por otras latitudes. El efecto tremendo que traerá la caída o amansamiento de los regímenes dictatoriales árabes producirá un fenómeno de sacudidas sociales a nivel mundial. Los pueblos oprimidos serán estimulados a aprovechar cualquier migaja de Internet, cualquier espacio de modernidad comunicacional que les caiga en las manos para movilizarse y quitarse de encima a cúpulas de aberrados abusadores que se creen inamovibles. Y ocurrirán inesperados derrumbes en sitios espantosos y oscuros como Corea del Norte, Myanmar o Cuba.
Es el signo de los tiempos de libertad que nos han traído los medios modernos de comunicación y las redes sociales que se van creando. A esta Isla del Caribe también le corresponderá pronto su hasta ahora negado pedacito de cielo.
© cubaencuentro
11 Comentarios
11 by mirta balea (Usuario no autenticado) 15/02/2011 17:21
Para empezar, hay una gran diferencia política entre las convulsiones egipcias y lo ocurrido en Europa del Este. Los europeos lucharon por implantar la democracia en sus países y con imperfecciones indudables lo lograron.Occidente -no es un hecho nuevo- siempre va a la saga de los cambios, sobre todo porque, a pesar de los sofisticados sistemas de Inteligencia que tienen, no son capaces de prever estos acontecimientos. Me pregunto cómo podemos saber la fuerza o capacidad de movilización qe tienen, por ejemplo, los Hermanos Musulmanes. Netanyahu no tiene que defender nada, tiene que esperar, porque la desaparición de Israel está en los programas de muchas organizaciones que se mueven con éxito en Oriente Próximo.
10 by Esopo (Usuario no autenticado) 14/02/2011 22:20
Para Ana Renema, Ana estoy de acuerdo contigo que son los de dentro de Cuba los que tienen que ser los protagonista de los cambios y nosotros, los de las diáspora, lo que nos tocas es alentarlos apoyarlos y utilizar nuestra solidaridad y nuestras influencias sea con opiniones o con las relaciones políticas que seamos capaces de desarrollar en nuestros respectivos países, pero lo que no podemos es querer imponerles nuestra voluntad que muchas veces está permeada de todas nuestras frustraciones como pueblo, tampoco nadie es dueño de la verdad. Simpatizo mucho contigo por tu manera de ver las cosas relacionadas con Cuba e intuyo que eres una persona tolerante y democrática. Te recuerdo que la democracia es para todos los cubanos, incluso para los castrista, por eso pienso que tenemos que buscar una formula que realmente nos conduzca a la reconciliación, recuerda que en esto 53 años el totalitarismo castrista ha involucrado muy bien al pueblo cubano en sus desmanes. El castrismo muchas veces le ha achacado a los que ellos han declarado como enemigos sus propios métodos y desmanes, siempre me recuerdo de la película El Hombre de Maicinicú, que cuando el jefe de los alzados manda a ahorcar al supuesto agente de Maisinicú hace que todos los miembros de la tropa, antes de llevarlo a la horca, lo golpeen para que todos carguen con el muerto, eso es lo que el castrismo ha hecho con la mayoría de la población cubana.
9 by ana renema (Usuario no autenticado) 12/02/2011 20:01
Gracias, Esopo, por su "feedback" positivo. Nosotros los cubanos en el exilio o "emigrantes", solamente podemos participar en el proceso de libertad que eventualmente va a formarse en Cuba de una manera parcial, en mi opinion. Ese es el problema, muchos querran regresar a Cuba a formar un gobierno democratico, o no, eso esta por verse, y le negaran el derecho de participacion a muchos cubanos que se han estado sacrificando todos estos años. Desde luego que , los que abirtamente son miembros de Partido castrista, no se les debe permitir una parte activa, pero debe evitarse sangre derramada, como hizo Fidel, Raul y Che: ya vemos lo que esos hechos sanguinarios sembraron, cual era la intencion de ellos: eliminar toda posible oposicion. Debemos ser democraticos, al que cometio crimenes, juzgarlos con la ley, como a los Nazis en Nuremberg, NO como che y sus juicios sumarios y fusilamientos al amanecer. Que ese barbarismo no suceda NUNCA jamas en Cuba.
8 by ana renema (Usuario no autenticado) 12/02/2011 20:01
REJOICE! Felicitaciones al pueblo egipcio, con el deseo de cambio y libertad de todo un pueblo nada ni nadie puede. ahora le toca el turno a Cuba. Yo creo que lo unico bueno de una larga dictadura es que el pueblo aprende y se cansa tanto, que no permiten que otra igual suba al poder. Vean como paises con tradicion de dictadores, Portugal , Grecia, Brazil, Chile, ahora Egipto han adoptado un patron democratico. Esperemos que pronto cuba siga ese camino tambien. No mas dictaduras !!!!
7 by Esopo (Usuario no autenticado) 11/02/2011 5:00
Siguiendo el mismo razonamiento del amigo Julián Jiménez, en este y otros foros me he referido, a que no podemos salir de un totalitarismo de izquierda para entrar en un totalitarismo de derecha, ni tampoco entrar en otro totalitarismo disfrazado de socialismo democrático, el resultado de toda esta lucha debe de ser un sistema de democrático multipartidista, existiendo la posibilidad de la implantación de un modelo Liberal-Social que fue bien sucedido en la Alemania de Postguerra y actualmente en Brasil. Esto no contradice otras referencias en la que he afirmado, que tenemos que luchar porque las mínimas reformas económicas que se están implantando en Cuba se profundicen y se hagan irreversibles, esto es independientemente de lo que piense el castrismo y sus aliados involuntarios, que ahora dicen que los que tenemos estos criterios estamos apoyando los lineamientos del próximo congreso del PCC.
6 by Esopo (Usuario no autenticado) 10/02/2011 18:41
Para Julián Jiménez: Julián a tu comentario se podría agregar que inicialmente en Rusia Zarista se inició una revolución democrática y que con el oportunismo genial de Lenin proclamando “todo el poder para los Soviet” cambio el Rumbo de Rusia y toda la humanidad, porque no es menos cierto que esta pesadilla de la Guerra Fría que aún estamos viviendo los cubanos, de cierta manera, tuvo sus raíces en aquellos acontecimientos de 1917. Cuando leí el articulo Darsi pensé hacerle un comentario pero por consideración a su persona me abstuve, porque en aquella ocasión me vino a la mente, que aunque entendía sus puntos de vista, este articulo me olía a una cortina de humo, porque los problemas en el Medio Oriente son inmensamente grande e inmensamente complejos comparado con la cuestión cubana, pero Darsí y la disidencia interna en general deberían de estarse replanteando la cuestión de Cuba bajo las nuevas condiciones que varían día a día y dejar que sean los egipcios, los americanos, los israelís etc los que resuelvan tamaño problema. Todo esto no quiere decir que esté de acuerdo con tus planteamientos, más bien coincido con los criterios de la amiga Ana Renema. Porque precisamente lo que hace falta es evitar que pase lo que en Rusia Zarista, que la revolución democrática Lenin la convirtió en unos de los retrocesos peores que ha sufrido la humanidad, lo que pasó en Irán que tu bien ha relatado y lo que pasó en Cuba, que sacamos a Batista del poder a tiros y bombazo e instalamos una dictadura totalitaria por más de 50 años. Por eso Darsi debería de darse cuenta, porque los recelos del primer ministro israelí, que por cierto no es santo de mi devoción, y la prudencia del presidente Obama. Me gustaría leer un artículo de Darsí analizando la cuestión cubana y los pasos que debia dar la disidencia interna para encajarse en un proyecto político que tenga en cuenta realmente las aspiraciones y los anhelos de los cubanos y como la disidencia lograr una unidad que le permita ser reconocida por la sociedad e coordinar mejor sus acciones para lograr la democratización de Cuba.
5 by ana renema (Usuario no autenticado) 09/02/2011 15:20
Julian Jimenez: Desde luego que la historia a veces enseña que donde hay un dictador y lo quitan, otro dictador(mucho peor) sube, como es el caso de Cuba e Iran. Pero eso no debe ni puede parar las ansias de libertad de los pueblos. Este alzamiento del pueblo egipcio es genuino y popular y no se va a borrar tan facil. Es cierto que EUA apoya a aliados que son dictadores, esa es la piedra en el zapato. Es la controversia, estabilidad o democracia, la cual es caotica sobre todo es paises sin tradicion democratica como son los arabes y los suramericanos. Pero con mucho cuidado, EUA tiene que apoyar un gobierno que sea popular y democratico. Eso ya paso con Saddam, lo apoyaron y los traiciono como la rata que era, eso fue, creo yo la razon sicologica de la guerra en Iraq. Mubarak ha sido hasta ahora un aliado fiel y util, sobre todo con la alianza que tienen con Isreal, pero la historia marcha a su propio ritmo, no se puede cortar por los que le conviene a algunos. paso en europa con la caida del blok sovietico, admirabel sin sangre derramada: por que no en Egipto? Por que no en Cuba? Paso en España, despues de Franco, una transicion completamente sin sangre ni violencia ni mayores problemas.
4 by ana renema (Usuario no autenticado) 09/02/2011 15:20
En el mundo hay dictaduras malas y buenas, si es puesta o apoyada por la Union Sovietica ( nuestro cerebro) es buena. Fidel Castro dicho en uno de sus peroratas interminables.
3 by Julian Jimenez (Usuario no autenticado) 09/02/2011 8:00
Darsi Ferrer no se acuerda que las demostraciones que pusieron fin a la dictadura del Sha de Persia (Irán) tenían el mismo aura de genuino clamor democrático que las protestas actuales en Egipto (o aún más: en Irán había una clase media super preparada y occidentalizada que fue la cara más visible de aquel alzamiento, que contó con grandes simpatías y apoyo moral en Occidente). Y sin embargo fueron los islamistas extremistas del Allatolah Khomeini los que se hicieron con el poder, abortando todo sueño democrático, persiguiendo y eliminando con saña a contrarios, instaurando un sólido régimen de terror que perdura hoy día. Un régimen oscurantista y medieval en Egipto con gran certeza provocaría a corto o mediado plazo una guerra con Israel que muy fácilmente puede devenir una guerra nuclear. Por eso no sólo los gobiernos occidentales sino muchos ciudadanos de occidente (me incluyo) miramos con extremo recelo y duda la "revolución democrática" de Egipto, y nos preguntamos: lo que viene, será mejor que la porquería de régimen autocrático y corrupto de Mubarak? Desgraciadamente la Historia ha demostrado que la respuesta muy probablemente sea: NO, lo que viene va a ser mil veces peor que Mubarak.
2 by Uno que no es idiota (Usuario no autenticado) 08/02/2011 11:02
HAVANABLOG no tiene credibilidad alguna pues siempre habla en defensa de la tirania. Si apoya a una tirania con que moral puede opinar sobre justicia y decoro en en este mundo. Havanablog por mucho que lo intente no puede enganar a nadie, es un empleaducho DOR del CC del PCC. O lo que es peor, es el MININT. Y punto. Basta ya de hacer el payaso
1 by Havanablog2059@yahoo.com (Usuario no autenticado) 07/02/2011 17:21
Es muy bueno que los cubanos y el resto de los ciudadanos del mundo tomen conciencia de la situacion de Egypto y vean si hay o no justicia social en este mundo. El imperio rescuscita las palabras de Barack Obama en su segundo debate presidencial con el Senador McCain, cuando dijo: " En el mundo hay dictaduras malas y buenas, si es puesta o apoyada por los EE.UU es buena". Y donde quedan los intereses de los pueblos???? Al imperio eso no le importa, solo sus intereses.