Chile

Las dos Bachelet

Violaciones de los derechos humanos en el mundo: La presidenta parece dispuesta a mirar hacia otro lado.

He escrito muy elogiosos comentarios en este periódico sobre Michelle Bachelet. Guiado por sus declaraciones en torno al respeto de los derechos humanos, llegué a asegurar que en caso de una decisión sobre Cuba en la ONU, su gobierno votaría en contra de La Habana y se pondría al lado de los isleños que anhelan la democracia. Hoy descreo, abjuro de esta opinión.

En la práctica política, La Moneda parece establecer distinciones entre la exigencia de ese respeto en su país y en el extranjero. Tal distinción ya ha traído los primeros roces con un aliado tan importante como el Partido Demócrata Cristiano, cuya rama juvenil convocó recientemente una conferencia de prensa donde se pidió al gobierno que explicara, porque ya es hora, cómo votó respecto a la incorporación de China, y en especial de Cuba, en el nuevo Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En este caso, muchos democratacristianos —y la oposición en pleno—, creen legítimo que el pueblo chileno conozca las posturas que en política exterior adopta el ejecutivo, con independencia de que el voto en la ocasión se haya pactado secreto. Y fue precisamente en este acuerdo, durante la negociación en la ONU, en el que se ampara La Moneda, responsable constitucionalmente de la política exterior, para poner punto final a la demanda.

Rebelión democristiana

En declaraciones para Encuentro en la Red, el presidente de la Juventud Demócrata Cristiana, Marcelo Chávez, lamentó con razón que aún no se conozca la índole del voto, y añadió que "falta coherencia dentro de la coalición de gobierno".

También consultada por este periódico, la senadora y presidenta de la Democracia Cristiana, Soledad Alvear, señaló que "realidades como la golpiza propinada a Martha Beatriz Roque y la existencia de centenares de presos de conciencia, no admiten exceptuar a Cuba de una condena".

Recordó la también canciller durante el mandato de Ricardo Lagos, que hasta Pinochet admitió la inspección de la ONU en cuanto a derechos humanos, y "si —como Cuba asegura— no viola estos derechos, nada tendría que temer", precisó.

El partido que encabeza Alvear es el que más se preocupa en la nación austral por la libertad del pueblo cubano, y es el único que creó un grupo para esta tarea. Con un presidente chileno, la ODCA —Organización Demócrata Cristiana de América— ha llevado a cabo más de un acto de limpia solidaridad con la disidencia en la Isla.

Pero un fugaz análisis de las opiniones del senador Jorge Pizarro —integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores— permite aquilatar ambivalencias que no faltan tampoco dentro de la democracia cristiana: "Se trata de una decisión del gobierno que yo respeto, sin embargo, uno siempre aspira a que haya mayor transparencia en las decisiones que se adoptan pero, en materia de política exterior, el ejecutivo ha tenido algunas razones de peso, o de fondo, o de estrategia diplomática y es perfectamente posible que no dé a conocer cuáles fueron sus votos".

Precisamente son esas razones de peso, de fondo o de estrategia diplomática, las que desean conocer importantes actores de la realidad chilena y todos los interesados en el tema. En asuntos donde intervienen humanidad y ética no pueden existir secretos eternos.

Para evitarse problemas

Entre los varios actores de la política austral con los cuales se entrevistó Encuentro en la Red, ninguno respondió a derechas —o dijo no saber— por qué Chile no optó por un puesto en el Consejo de Derechos Humanos.

Gabriel C. Salvia, director de CADAL (Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina), sí respondió a la interrogante de manera directa: "La Moneda no quiere problemas ni con Cuba ni con China". CADAL ha realizado importantes investigaciones sobre los mecanismos utilizados en la ONU sobre derechos humanos.

En este sentido, no queda más que recordar las declaraciones que, pocos días después de la asunción de la mandataria en marzo pasado, generara el embajador saliente de Chile en Cuba, Celso Moreno, en cuanto a que los encontronazos entre La Habana y Santiago cesarían con el cumplimiento del período chileno en la extinta Comisión.

Al parecer, desde entonces se había trazado una estrategia que al Consejo se podía postular sin que importaran períodos anteriores de cumplimiento, pero La Moneda no iba a hacerlo.

De acuerdo con el diputado opositor Marcelo Forni, de la Unión Democrática Independiente, se "percibe un doble standard en el ejecutivo, pues mientras defiende a todo trance el respeto de los derechos humanos en el plano doméstico, no hace lo mismo en el ámbito foráneo".

En un régimen presidencialista como el chileno, apenas dejan eco acciones como el proyecto de acuerdo que la oposición intentó en el Senado, el pasado 16 de junio, para exigir al gobierno que mostrara cómo votó o explicara las bases sobre las que fundó su postura con respecto a la entrada de Cuba y China en el Consejo, entre las 47 naciones que componen esta instancia.

En declaraciones a Encuentro en la Red, Marcelo Forni indicó incluso la discriminación que sufre el embajador de Taiwán en Chile y aseguró que el tratado de libre comercio con China condiciona numerosos espacios en las relaciones exteriores, y en particular hacia los derechos humanos.

Habría que tener en cuenta, por otro lado, que la presidenta no recibió en su reciente visita a Chile a un líder del prestigio de Dalai Lama, porque, se dijo oficialmente, tenía mucho trabajo. La negativa fue criticada tanto por la oposición como por prominentes aliados del gobierno.

Además del ya prácticamente firmado convenio de libre comercio y de redondear un negocio fundamental respecto al cobre, la diplomacia hacia China se coloca detrás de estos pasos que manchan aquella imagen que no hace mucho elogié.

Como en los tiempos del Tercer Reich

Quizá tiene razón el catedrático que recordó a Encuentro en la Red que ante situaciones complicadas, Chile sigue hoy una estrategia tradicional: abstenerse. Esto fue lo que hizo —agregó Samuel Vial, de la Universidad de los Andes— en relación con el Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial. ¿Causa?: la numerosa comunidad germana asentada entonces en este país.

Las sospechas, y las acciones que la soportan, son bastantes como para afirmar que hay dos Bachelet: una que guarda en su memoria la represión de que fueron objeto ella y su familia durante la dictadura de Pinochet, y otra que hace lo posible por evitar obstáculos en materia internacional. Esta última olvida que otros seres humanos sufren desde hace muchas décadas una opresión moralmente similar a la que ella y su pueblo padecieron.

© cubaencuentro

En esta sección


Supermaduro

Jorge Dávila Miguel , Miami | 11/01/2023

Comentarios


El invierno decisivo

Rafael del Pino , EEUU | 30/12/2022

Comentarios


La mala hora del Gallo Zamora

Julio Aleaga Pesant , Manzanillo | 23/12/2022

Comentarios



El arrepentimiento del verdugo

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 26/11/2022


Un mito fundado en la mentira

Carlos Espinosa Domínguez , Aranjuez | 18/11/2022


El chantaje nuclear

Rafael del Pino , EEUU | 14/10/2022

Comentarios



Pensando en Alan García

Julio Aleaga Pesant , Manzanillo | 05/09/2022

Comentarios


La iniciativa estratégica

Rafael del Pino , EEUU | 18/08/2022

Comentarios


Subir