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Opinión

Una lección para todos

Sólo una Cuba que destierre la violencia política, refuerce las instituciones democráticas y proteja las libertades puede llevarnos a la reconciliación.


El arzobispo emérito de Santiago de Cuba, Pedro Meurice Estiú, llamó "una lesión antropológica" el miedo y la impotencia que mantienen paralizada a la mayoría de la gente en la Isla. Si pudiera añadir algo a la observación perspicaz de Meurice, diría que esa lesión también lleva consigo una ira profunda —manifiesta o latente— que persigue a los cubanos por doquier.

No hay nada malo en sentir ira, más si esa ira está tan justificada como en el caso cubano. Sin embargo, hay un problema si la ira se transforma en odio. Entiéndase bien, no particularizo sobre alguien o algún grupo de cualquiera de los dos lados del Estrecho de la Florida, digo que muchos, entre nosotros —aquí y allá—, sienten odio y eso sí es un problema de todos.

El libro de Kay Abella, Fighting Castro: A Love Story, rinde homenaje a Lino Fernández y a Emilita Luzárraga de Fernández. A finales de la década de los años cincuenta se enamoraron, se casaron y establecieron una familia. La lucha por una Cuba libre y democrática —ya fuera contra Fulgencio Batista o contra Fidel Castro— fue una causa que también unió a Lino y Emilita. Tanto que, después del arresto de Lino en 1961 y antes de que lo pudiera ver, Emilita le pidió a sus padres que llevaran a sus tres hijos a un exilio que brindara seguridad mientras ella se quedaba en la Isla por él. En 1979, Lino y Emilita pudieron, al fin, reunirse con sus hijos en Miami.

Hay, claro, muchas otras historias cubanas de nobleza y valentía, pero ninguna otra me atañe de forma tan personal.

Conocí a Emilita en 1975, en casa de mi primo en La Habana. Para Lino ya había pasado lo peor de su encierro, aunque aún no estaba libre. Yo era joven, apoyaba la revolución y, por consiguiente, no estaba bien preparada para hacer justicia a la ordalía por la que había atravesado Fernández o la generosidad de Emilita al aceptarme, a pesar de cómo yo pensaba en esos tiempos. En 1978 conocí a Lino, libre al fin, y pasé una tarde con ellos y mi primo, en La Habana. Recuerdo bien la expresión en sus rostros aun cuando pasaran muchos años hasta que lograra identificarla como "de paz interior".

"Tuvimos que escoger entre vivir el trauma o vivir nuestras vidas", me dijeron Lino y Emilita hace poco. Pasábamos muchas tardes, los sábados, hablando sobre Cuba, su pasado y futuro. Lino había aceptado mi invitación para integrarse al grupo Memoria, Verdad y Justicia, que trataba de responder la interrogante de qué debería hacer una Cuba democrática en relación con los abusos pasados en materia de derechos humanos. En el año 2003, elaboramos el informe La reconciliación nacional en Cuba (http://memoria.fiu.edu).

El tono de nuestra reunión nacional

Son innumerables las causas que han provocado el dolor y las heridas que los cubanos han sufrido por décadas y en todos los lugares. Pero el rencor y la venganza no pueden marcar el tono en nuestra reunión nacional. Sólo una Cuba que destierre la violencia política, refuerce las instituciones democráticas y proteja las libertades ciudadanas, puede llevarnos a la reconciliación. En este trayecto, hay cubanos, en las dos orillas, que han hallado ya la fuerza para dar paz a sus vidas. El caso de Lino y Emilita es un extraordinario ejemplo.

Cuba tiene que sanar de nuevo. Se impone dar voz a las memorias silenciadas, develar las verdades, buscar la justicia (lo que no significaría, necesariamente, hacer juicios). En 1963, cuando Cuba estaba atenazada otra vez por la guerra civil, Marcelina Chacón dijo: "Dos de mis hijos murieron luchando por la libertad de Cuba: uno con una idea, el otro con otra". Ella y su esposo, José Tartabull, encuadraron las fotos de sus hijos en un marco común, lo rodearon con la bandera cubana y lo colgaron a la entrada de su bohío en las montañas del Escambray. Como nación, ¿será capaz Cuba de seguir el ejemplo de Marcelina y José?

No siempre son malas las consecuencias inesperadas. Cuando reuní a los integrantes de Memoria, Verdad y Justicia, sabía que estaba pisando un terreno delicado. Sin embargo, no había advertido que ese terreno estaba también dentro de mí. Aunque ya hacía mucho que había dejado de apoyar a la revolución, al parecer, no había reconocido en su totalidad los costos humanos. Hacerlo fue algo liberador.

Lino y Emilita Fernández han sido todo el tiempo una presencia tranquila en mi vida. Identificar, finalmente, la expresión en sus ojos, que yo guardaba en mi memoria, como "paz interior" fue un hito significativo para lograr la mía.

© cubaencuentro

10 Comentarios


10 by Luis Aguilé (Usuario no autenticado) 19/09/2007 21:30

Saben porqué Cuba está como está y así seguiremos till the ends of time? Por los HP que nos gastamos por acá. Aquí todo el mundo es guapo. Todo el mundo tiene el derecho a criticar a quienes escriben la verdad sobre el sufrimiento del pueblo cubano. Eso no es un secreto para nadie. Los Estados Unidos no acoge, nos da la oportunidad de ser personas otra vez y tenemos a HPs criticandolos. Aquí todos somos guapos y habladores- en Cuba nos metiamos la lengua ya saben donde.

9 by Don Quijote de la Mancha (Usuario no autenticado) 01/09/2007 10:10

Los cubanos de la isla han sangrado mucho más: La explosión del buqué francés La Coubre, la epidemia de Dengue hemorrágico, la fiebre porcina, EL AVION DE BARBADOS, Playa Girón, los que han asesinado en la frontera de Guantánamo, Rolando Pérz Quintosa y muchísimos crímenes más que no caben en esta página.Y todo por la arrogancia de el más grande que no soporta ver al pequeño levántandole la voz y manteniéndose firme. Basta de poner a Fidel y su tiempo en el poder como pretexto, ni que quieren la democracia y la libertad para los cubanos, eso no les interesa , porque a los paises que sí violan todos los derechos más esenciales pero que son fieles al imperio nunca le han hecho la mas minima critica, HIPOCRECIA es la palabra de orden de la política estadounidense, HIPÓCRITAS son todos los cubanos que en el 59 abandonaron la isla y perdieron sus riquezas y se la han pasado hablando de democracia y libertad en la guarida de Miami pero nunca le interesó, mientras amasaban su fortuna, que Batista estuviera al mismo tiempo bañando en sangre a Cuba, ni mucho menos a los grandes defensores de la democracia universal , que hubiese llegado al poder por un violento Golpe de Estado en el 1952 cuando Chivás estaba a punto de ganar las elecciones.Nada importaba si seguían haciendo dinero, pero al acabársele aquello en el 1959 entonces Cuba dejó de ser un país democrático , HIPOCRECÍA.

8 by Don Quijote de la Mancha (Usuario no autenticado) 01/09/2007 0:20

Quien dijo que el problema lo comenzó Cuba.Cuando en el 59 Fidel nacionalizó los negocios de las transnacionales los norteamericanos comenzaron su guerra económica contra el país y Cuba lo único que ha hecho es contraatacar para no perecer, tuvo que aliarse a los rusos porque fueron los únicos que le tendieron una mano, tuvo que proclamar su carácter socialista ante las víctimas del bombardeo de la capital por aviones piloteados por cubanoamericanos, además no han sido los cubanos del norte los que han sangrado más en esta confrontación

7 by Mario Faz (Usuario no autenticado) 15/08/2007 16:20

Hasta cuando la intelectualidad cubana:del pasado republicano y del reciente sea "revolucionario" o "contrarrevolucionario" su posicion seguira mencionando a los Estados Unidos en sus analisis de la realidad. Contribuyen a perpetuar la presencia infinita del mito "nacionalista" y la "dependencia a los dictados de la politica de Washington. Basta ya de intelectualidad irresponsable.

6 by Juan Antonio Blanco (Usuario no autenticado) 15/08/2007 12:00

Uno de los mayores honores que he tenido en mi vida ha sido el conocer a Lino y Emilita cuya historia de amor, relatada en este libro, es tan conmovedora como el hecho de que sus corazones no alberguen odio hacia quienes apoyamos el sistema del que fueron victimas. Si es posible mirar el futuro con optimismo se lo debemos a la inmensa humanidad y decencia de cubanos como ellos.

5 by Oscar Visiedo (Usuario no autenticado) 14/08/2007 20:50

Sin duda, Emilita y Lino son un ejemplo de consagración a una noble idea, que les ha dado fuerza y sentido a sus vidas. No importa el alto precio que tuvieron que pagar. Gracias a Marifeli por esta reflexión sobre el libro.

4 by J. M. PÉREZ GÓMEZ (Usuario no autenticado) 14/08/2007 20:50

Es sabido que el Régimen es el máximo responsable de todos los desmanes sociales, políticos y económicos que imperan en la Isla. Estoy de acuerdo que para que en Cuba vuelva a respirarse aires de tranquilidad, serenidad, honestidad, hermandad, familiaridad, esperanzas, debe desaparecer la violencia política - con ella todas las entidades militares, paramilitares y civiles utilizadas en la burda y sutil represión y manipulación- , crear instituciones democráticas y protejer las libertades ciudadanas. Es un reto dejar de hacer el juego al Gran Circo que encabezan los geriátricos dirigentes con sus anquilosadas y dementes ideas maquiavélicas, franquistas y hitlerianas. !Que cese la dictadura castrista, nada proletaria por demás, Abajo el Castrismo y sus secuases, que Viva el Pueblo cubano, hagamos votos para que se recupere la libertad, la paz, los sueños, la iniciativa privada y familiar, la unidad de la familia cubana. Ese Sr. y sus payasos y marionetas lo que han hecho es repartir miseria, acabar con la riqueza en todos los aspectos, y generalizar la miseria, la envidia, la pobreza. Ahí radica una de las grandezas de este demente: haber empobrecido a una otrora nación floreciente....

3 by Carlos Gardel (Usuario no autenticado) 14/08/2007 15:30

La actitud beligerante siempre vino desde la Habana, la cual nunca le interezo un acercamiento al exilio. Para que? Si el proposito del nuevo regimen dirigido por Raul Castro es mantener el poder de la Nomenklatura Castrista, que beneficio hay en un acercamiento. El termino "economico" esta mal usado para describir a los los emigrantes, el mismo le cae mejor a los lideres del regimen e Cuba que solo quieren potenciar sus logros economicos personales. Tango

2 by Elekue (Usuario no autenticado) 14/08/2007 13:50

El que diga que la mayoría de los emigrados entre 30 y 50 son económicos no conoce lo que sucede en Cuba ni la ha vivido. En la Isla todo tiene un trasfondo político fascista. El miedo, el terror institucional, la inutilidad del hombre de no poder hablar, disfrutar, buscar su felicidad, ser un individuo libre, dueño de sí mismo y de sus propios pasos son el motor que impulsa al exilio. El comentario anterior, admitido por encuentro, es irrespetuoso de todas las víctimas y violaciones a los cubanos, dentro y fuera de la isla y quien habla lo hace usando vocablos injertados por el sistema Castrista. Siquitrillados, titiriteros, por sólo poner dos ejemplos, es léxico de una vileza tal que no entiendo que encuentro lo permita. No se logra el amor mientras este tipo de opiniones, que mucho concuerdan con la izquierda latinoamericana, dañen los ojos y los sentidos de quienes hemos tenido que salir de Cuba con una sola hambre: la de justicia. No hay clonación sino respuestas de los organismos amenazados hacia el mismo mal. Se ignora los datos económicos anteriores a 1959 no contados sino estudiados y leídos. El exilio histórico es digno. Mucho que luchó, y sangró, y murió, y merece un tributo como todo el que lucha hoy por la libertad nacional. La emigración económica viene a Estados Unidos o se dirige a otros países provenientes de otros países que no voy a nombrar. En Cuba hay un comunismo y es a él de quien se huye y a quien hay que combatir.

1 by Elgentleman (Usuario no autenticado) 14/08/2007 11:50

El asunto es que el rencor se ha clonado en generaciones jóvenes, y clonado como algo postizo porque a esa generación a que me refiero (30-50 años)le suena falso justificar su postura de siquitrillados de fantasía cuando mayoritariamente son emigrados económicos. Se ve en algunos blogs que no logran romper el círculo vicioso de las añoranzas sin vivencias de épocas que les contaron,inducidas por ciertos titiriteros desacreditados del llamado exilio histórico. Se impone una reflexión autocrítica,seria y profunda, de mucho altruismo,para superar esa actitud beligerante hacia todo lo que provenga de la isla, de su gente que allí vive y trabaja con la esperanza de una reconciliación cubana sin sectarismos de nuevo cuño y sin distinción de credo o generación.

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