Literatura, Crítica y Revolución. Homenaje a Salvador Redonet III
Dennys Matos | 11/11/2008 14:25
Carpentier y otras etcéteras.(Primera Parte).
Entrevista inédita a Salvador Redonet.
¿Por qué sería de aparición tan tardía o reciente?
Por muchas razones que sería extenso enumerar ahora- se supone que esto sea una entrevista y no una (auto) biografía – yo llegué bastante tarde (¡Casi no llego!) al forcejeo con la literatura.
El hecho de haberme graduado en Lengua y Literatura Hispánica en 1975 a los veinte y nueve años, eso es lo de menos: el título no hace al monje, ni es necesario -hay más de un ejemplo- haberse graduado para escribir un libro, por supuesto. Pero en comparación con otros coetáneos míos, mis primeros encontronazos con la docencia, la crítica, la investigación y hasta con la ficción fueron (son) tardíos (o recientes, según se vea). En realidad, lo más probable es que hasta entonces no haya tenido nada realmente interesante que decir; lo cual, si no es un gran motivo para callarse, lo es para no publicar un libro (que es casi lo mismo).
Entonces ¿La llegada tardía de tus libros lo justifica, en cierto modo, el hecho de haber entrado algo atrasadamente, según tú mismo, en un ambiente literario propicio para ello?
Nada justifica nada. Por ese forcejeo tardío le dediqué (y le dedico), con gran placer, bastante tiempo a los temas que imparto en la docencia, que –yo casi no sé bien cómo- se han fundido armónicamente, para suerte mía, con mis intereses en la investigación, en la crítica, de lector, y en la vida cotidiana. Y le dedico bastante tiempo no solo porque sé que todavía soy (y lo seré hasta el final de mi vida) un gran ignorante; sino porque pretendo que quienes me escuchen lo sean cada vez menos; y eso se logra enseñando a pensar que uno siempre es un gran desconocedor; es decir, enseñando a pensar con cabeza propia (y ello incluye la cabeza ignorante de los demás).
Eso quizás explique en parte (no justifica) un poco la “recientez” o “tarditud” de esos libros; que –para ser sincero- a mi no me preocupa en lo más mínimo (lo reciente o lo tardío). Hay cosas más importantes por las cuales preocuparse. Quizás esté equivocado; porque desde hace tiempo más de uno siempre me pegunta cuándo voy a publicar un libro y pensándolo bien: la parición de estos libros ahora (sobre todo, los de investigación) se debe –entre otras cosas, que no viene tampoco al caso enumerar ahora – a que distintos compañeros (y, en su aplastante mayoría, alumnos y exalumnos míos) me dando la cuerda (y la he asimilado, parece) sobre su probable utilidad.
De todos modos, no hay arreglo: sigo prefiriendo –hasta hoy (subrayado el hasta hoy) 26 de julio de 1989- de todos los libros (como decía Martí) “el de la vida, que es también el más difícil de leer” y para serte más sincero todavía, si tengo que escoger entre un diálogo vivo – de cualquier tipo- y escribir ( o leer) una línea de cualquier cosa, prefiero lo primero – aunque don Juan Manuel afirmaba que "es mejor el tiempo de facer libros que en jugar a los dados o facer otras cosas viles" -, creo que siempre es mejor, cuando la escritura y la lectura se produzcan post diálogo ( o post monólogo): ambas, cada una a su modo, no son sino una manera de re-crear(se) (en) la vida; no la vida. Puede ser que también esté equivocado: entre los seres humanos y los libros prefiero –hasta ahora- a los seres humanos (Subrayado lo de humano). No todos, por supuesto, y no a toda hora; pues la gente (uno incluido) cambia y acaba siendo como en realidad es; y entonces a veces hay sobradas razones para quedarse en casa (o en una biblioteca) escribiendo o leyendo un libro. O mirando al techo. Parodiando algo conocido: en ocasiones después de alguna humana experiencia (con otros) o después de tirarse uno un buen vistazo por dentro, se termina prefiriendo ciertos libros o una reconfortante soledad humana unamuniana.
Pero, no obstante, en estos años has publicado, aquí y allá algunos trabajos. ¿No?
Pertenezco a la clase de los seres (no sé si humanos) imperfectos y por tanto no he podido escapar, hasta ahora, a las tentaciones. De ahí que haya publicado algunos trabajos; fundamentalmente sobre el cuento y sobre la narrativa de Carpentier. Con parte de ellos armé ese Vivir del cuento; y con otra tengo medio armando algo que debe aparecer en algún momento bajo el título de Textos carpenterianos y otras etcéteras, que incluyo especulaciones elaboradas entre 1982 y 1985, y otros que espero incluir –tiempo mediante- antes del noventa.
¿Por qué tu interés en la obra de Carpentier?
Desde hace un buen tiempo la narrativa de Carpentier –y específicamente sus relatos breves- ha sido otro de mis medios de supervivencia en la docencia y en la investigación. La “culpa” la tiene sobre todo (Ella, quizás, no lo sabe) Mercedes Santos Moray: allá por el año 73- si mal no recuerdo- ella impartía en la Facultad de Artes y Letras, el curso de investigación literaria en que debía presentar tres trabajos sobre “El camino de Santiago”. Desde entonces hasta la fecha la obra narrativa de Carpentier ha sido una de las constantes en mi trabajo; y –hasta ahora-no me arrepiento.
¿Y qué específicamente abordas en el tema de Doctorado?
La candidatura de Doctorado – de la cual quizás salga (vamos a ver cómo) en septiembre o diciembre de este año- trata especialmente los relatos breves que Carpentier escribe entre 1944 y 1965, y en particular: “Los fugitivos”, “Semejante a la noche” y “El derecho de asilo”. Me interesa sobre todo estudiarlos desde el punto de vista composicional. En realidad, en esta investigación trato de combinar el estudio mismo de estos textos carpenterianos con una proposición (especulación) sobre la indagación composicional del texto narrativo en prosa. Para mi este tipo de acercamiento es un placer, una fiesta y un medio de llegar –con la mayor justeza y objetividad- a las proposiciones, de todo tipo, de una obra. Y no me han logrado convencer de lo contrario, hasta ahora.
¿Por qué ese interés especialmente en los relatos breves de Carpentier?. ¿Por qué no las novelas?
Como ya te dije, una buena novela es una buena novela. Me ha interesado por más de una (incluidas algunas de Carpentier). Pero con los años se me ha enraizado –como ya te dije también- un interés particular por los relatos breves (sobre todo, los muy breves) en general y en particular por la cuentística.
En un libro marcadamente singular que me prestaron hace poco La letra G (Fragmento de un diario) Agusto Monterroso dice con gran razón (creo yo) que:
“Un libro es una conversación. La conversación es un arte, un arte educado. Las conversaciones bien educadas evitan los monólogos muy largos, y por eso las novelas vienen a ser un abuso del trato con los demás. El novelista es así un ser mal educado que supone a sus interlocutores dispuestos a escucharlo durante días”.
Claro, a nadie le puede pasar por la mente que a Monterroso no se le ocurra aclarar y matizar (“Que sea mal educado no quiere decir que pueda ser encantador [...]”) y más adelante ejemplifica: “Bien por la mala educación de Tolstoi; de Víctor Hugo”. Uno podría ampliar la lista de los buenos novelistas “mal educados” y también ofrecer millones de ejemplos de malos novelistas mal educados. Pero aunque no faltan los cuentistas (y no sólo por un problema de extensión) mal educados, no es menos cierto que la mala educación en el cuento es más perdonable – a fin de cuentas la extensión del cuento es menor y uno sale rápido del mal rato- que en la novela. Ese es quizás uno de los motivos de mi preferencia por el cuento.
Pero, además, prefiero – sin desdeñar las novelas (sobre todo El arpa y sombra y El siglo de las luces y también El reino de este mundo, El recurso del método) de Carpentier- sus relatos breves por varias razones.
- Las particularidades artístico-literarias (ideotemáticas y composicionales) y las polémicas que aún se dan en torno al significado de los textos breves que integran Guerra del tiempo
- Las constantes y variables que, en relación con los relatos precedentes, pueden observarse en los escritos en 1965 (“Los advertidos” y “Derecho de asilo)
- Y los aciertos que hay, indudablemente, en sus primeros relatos, que han sido descuidados, por la crítica, guiada tal vez por el hecho de que el mismo autor solía dejarlos en el desván del olvido (me refiero a “Oficio de tinieblas” y “Los fugitivos”)
Algunos de nuestros estudiantes universitarios, sin embargo, en sus trabajos de curso y diploma se han interesado por estos y otros relatos de Carpentier. Precisamente, “Composición e ironía en Oficio de tinieblas” es el título de unos de los premios de ensayo “13 de Marzo” de 1985, de Alejandro Cánova, cuyo trabajo de diploma está dedicado al análisis de este y otros dos relatos carpenterianos (“Los advertidos” y “El derecho de asilo”).
No es casual el interés que en los últimos años han despertado los relatos breves de Carpentier: una gran parte de los trabajos enviados al concurso “Letras y Solfa”, en su última convocatoria, estaban dedicados a ellos. Uno de los tres premios –el trabajo de Olga García Yero-se centra precisamente en Guerra del tiempo.
Sé también que hay compañeros de en la Universidad de Las villas dedicados al estudio de los primeros relatos de Carpentier.
A propósito de esto último. ¿Cuál es el estado actual de la bibliografía nacional sobre la obra de Carpentier?
Para ser exactos habría que rastrear la Bibliografía de Alejeo Carpentier, elaborada por Araceli garcía-carranza y publicada en 1984, y también las bibliografías de críticos cubanos que se publican en la Revista de Literatura Cubana, las distintas publicaciones periodísticas y especialmente el anuario Imán y la revista de la Universidad de La Habana, nº 223 dedicada casi toda a Carpentier.
Lo interesante es lo siguiente: junto a los nombres de investigadores que desde hace tiempo se han dedicado de un u otro al estudio de la obra de Carpentier (Grasiella Pogolloti, Salvador bueno, Ambrosio Fornet, José Antonio Portuondo, Roberto Fernández Retamar, Leonardo Acosta, Mercedes santos Moray, Ana Cairo, Denia García, Lisandro Otero, Ángel Augier, Rogelio Rodríguez Coronel y otros), desde finales de loa años setenta y a lo largo de los ochenta aparecen nuevos nombres, entre los cuales hay jóvenes estudiosos ( Leonardo Padura, Lucía López Coll, Frank Padrón, Osmar Álvarez Calvel, Aída Bahr, Enrique Soldevilla, Virgilio López Lemus, Mirta Perras...y otros no tan jóvenes: en primer lugar (y el día que él los publique se verá porqué Luis enrique Rodríguez -que anda combinando (y con gran acierto) sintaxis, estilística y computación-; Luisa Campusano, Dolores Nieves, Gloria Barredo, Amaury Carbón,...). hay indiscutiblemente más nombres y trabajos. Del mismo modo, hay diferencias, por el grado de profundidad entre los trabajos – tanto de los “viejos” investigadores como de los “nuevos”: por su carácter: informativo, descriptivo, reseñas, investigación, ensayo...; por el enfoque investigativo, etc.; pero esto puede dar así sea una vaga idea de o que viene ocurriendo en los últimos años: un interés crítico –en ascenso- por la obra de Alejo Carpentier; y en gran medida, lo mismo ocurre con la de Lezama y Piñera; sobre todo entre los jóvenes, cuyos trabajos veremos ir apareciendo, y con enfoque que irán desvelando nuevas aristas den la obra de estos tres grandes narradores.
En todo esto no ha sido desdeñable el peso de la labor del Centro de Promoción cultural “Alejo Carpentier”; el premio “Letras y Solfa” que este convoca; la re-edición de los textos narrativos de Carpentier, la promoción y la divulgación de sus obra a través de los club de lectores que llevan su nombre, los trabajos (de curso y de diploma) de los estudiante universitarios. Por los trabajos presentados en diferentes concursos en los talleres literarios, es evidente que con el tiempo y otras etcéteras, muchos lectores han ido venciendo esa especie de temor al barroquismo sintáctico y cultura carpenteriano.
¿Piensas que en realidad resulta difícil leer a Carpentier?
Lo que en realidad resulta difícil es leerse muchos textos y no precisamente de Carpentier que andan por ahí. La diferencia entre la lectura de algunos autores y la de Carpentier, es la misma que existe entre el tránsito por una vía de un solo sentido de dirección y por una autopista con una alta densidad de circulación. ¿Me explico?
Hay una característica señalada por los estudiosos de la novelística carpenteriana: la poca presencia de diálogos. Ocurre esto también en sus cuentos?. ¿Responde ello en general a alguna razón de naturaleza contenidista o formal?
Es verdad que el mismo Carpentier se alertaba a si mismo (y alertaba a los demás) sobre la falsedad de los diálogos. “Los diálogos novelísticos me horrorizan (contesta en una entrevista) porque no corresponden a ninguna realidad: me parecen tan falsos como los del teatro de un Victorien Sardou y como creo que sus mecanismos ilógicos no han sido lo suficientemente estudiados, trato siempre de evitarlos”.
Esta idea la repetirá una y otra vez en entrevistas, encuentros...Sin embargo, convendría quizás precisar que cuando Carpentier habla de diálogo, está reduciendo el término al diálogo directo (es lo que todos normalmente entendemos por diálogo) y no incluye otras variantes como son: el diálogo indirecto, el diálogo indirecto libre y el diálogo narrado. Es cierto también que en lo referente a la utilización de diálogo directo, a partir de su primera novela puede observarse un viaje que va: desde la prácticamente ausencia de diálogo directo (tíresele un vistazo a “Oficio de tinieblas” y se podrá apreciar esto. Me atrevería a afirmar provisionalmente que no se hallan allí ni las restante variantes del diálogo), pasa por una moderada utilización del directo y la mayor utilización del indirecto hasta llegar a partir de 1965 un notable incremento de todos los tipos, y en el especial del directo (en comparación con los momentos precedentes).
Las razones son de dos tipos: contenidistas y formal. Creo que cuando retrospectiva y autocríticamente Carpentier analiza las deficiencias de Ecue-Yamba-o , se estaba refiriendo, entre otras cosas, al narrador y a los diálogos de la novela. Escribió el mismo Carpentier: “Creí conocer a mis personajes, pero con el tiempo vi que, observándolo superficialmente, desde fuera, se me había escurrido el alma profunda [...]. Además el estilo mío de aquellos días”
Continuará
Publicado en: Paisajes (Im)personales | Actualizado 13/11/2008 2:20






9 Comentarios
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9 by orlando coré (Usuario no autenticado) 29/11/2008 7:24
En 1980, yo pedí la baja de la universidad de la Habana (Facultad de Filología) para abandonar el país y me despidieron con un acto de repudio. Entre las pocas personas que supieron lo que yo iba a hacer estaba Salvador Redonet, amigo y profesor, quien me pidió la víspera aceptara su invitación a su casa de Marianao donde vivía con sus padres, personas de una finura que no olvido a pesar del tiempo y de haber sido aquella creo la única ocasión en que les ví. Subimos a su cuartico de miniatura, de orden y pulcritud también inolvidables...y estuvimos toda la noche en vela hasta el amanecer conversando. Cada cierto tiempo me cambiaba el vaso de leche que se había "calentado" y me ofrecía algo de comer ligero y exquisito. Y sobre todo no me presionaba, apenas hablaba él, quien sólo con mucha delicadeza y respeto me trataba de hacer ver si estaba seguro del acto suicida que iba a cometer (esta frase desde luego es mía). Después de abandonar la universidad, me refugié en la cueva de la pintora Clara Morera -que Arenas ha recreado tan bien en "Antes que anochezca", y en aquella misma boca de lobo se apareció un día Redonet a dejarme un recado, es decir, a demostrarme que podía seguir contando con él. Una verdadera prueba de amistad que podía haberle costado caro. Algo similar hizo por mí mi amiga Minou Tabares Mirabal antes y después de mi expulsión: me aconsejó como Redonet y se me apareció un día en Holguín adonde yo tuve que regresar "bajo la rueda".
8 by orlando coré (Usuario no autenticado) 29/11/2008 6:44
En el año 1994 ó 1995, Casa de las Américas (la española, la buena?) de Madrid acogió un encuentro de escritores cubanos de ambos exilios (intra/extra isla) al que Redonet debía haber asistido y fue de los que no merecieron visado; me quedé esperándolo, pero me hizo llegar una nota en la que me pedía un cuento para la antología que andaba preparando y que no le mandé por considerar que le pondría en aprieto; después comprendí que muy probablemente lo habría publicado. Sin saber que nuestro amigo y profesor había muerto, le pedí a mi hermana, en la Habana, que fuera a la Facultad y localizara a Redonet para que me ayudara a conseguir las notas de mi carrera trunca...Cuando ella preguntó por Redonet, me contaba en la carta que recibí en una ciudad de España, no sabían cómo darle la tardía noticia. Dicen que era una bella persona o alguien muy querido, recuerdo que terminaba más o menos así mi hermana aquella anécdota que me conmovió.
7 by orlando coré (Usuario no autenticado) 28/11/2008 13:41
He enviado 2 mensajes más que no me han publicado (sin embargo no censuran ese "aviso") A estas cosas ya nos hemos acostumbrados, querida Tere...Hasta harían sonreir a nuestro Redonet.
6 by Yania Suárez (Usuario no autenticado) 27/11/2008 19:02
Sí, tere, tarde o temprano aparecemos ... Pero sobre el anónimo del "Aviso" quiero aclarar que yo siempre he estado muy en contra de que pongan una computadora con acceso en Mazorra. Gracias al redonetiano. Yania
5 by UN AVISO (Usuario no autenticado) 17/11/2008 17:26
Tu de anticomunista no tienes un solo pelo, ni eres persona. Eres un Chivatiente, son, el instrumento de la Propaganda del Castrismo que utiliza toda la Confusión Represiva para penetrar y crear contradicciones. En todas partes el grupo anticomunista enredando la expresión con multidiomas está, y en apariencia es esta desvergüenza, con nick anticomunista, falso y absurdo. Realmente Comunismo en Cuba no ha existido nunca, de ser hubiera terminado con el Muro de Berlin, o desmontado por los propios Comunistas que lo inventaron y establecieron como ocurrió en la URSS y en toda la Europa del Este. Después de muchas penas y desgracias los verdaderos Comunistas tienen mucha más vergüenza y principios que Fidel Castro y sus favorecidos. Llamo la atención, observen que estos denominados anticomunista, que ya con ese Nick pretenden que como Comunista y Represivo no se le asocie, y ser leído por Democratas y confundir, a toda hora aparece, cambia de blog, con independencia a otros inducidos que con Nicks nuevos, o de tontos aparecen para apoyarle. Ej el Español. Como imbéciles fáciles, el G2 y todo su andamiaje utiliza el Internet que no puede confiscar. Así contrarrestar la información libre y espontánea de opinión que llega a los pocos Cubanos que pueden hacer uso de un ordenador e Internet. Mientras todos accedemos a los blogs cuando podemos, sacrificando tiempo de descanso estos individuos no trabajan, este es su trabajo. Nacionalizaron la prensa hace 50 años, suprimiendo la libertad de expresión, pero surge Internet. Del atraso, la Dictadura tiene necesidad de incorporarse a la informática, llega tarde como cuando la inquisición prohibió la entrada de la Maquina de Vapor en España. Castro se ha gastado miles de millones en interferir publicamente, sin esconderse, emisiones radiales y televisivas que llegan a Cuba. 49 años prohibiendo, reproductores de vídeo, la entrada al país de Publicaciones, controla llamadas telefónicas de afuera a dentro y de dentro a fuera. Ahora se la juega todo por la expresión libre que entra y sale de Cuba. Obama en su campaña presidencial utilizo Internet, se considera la mejor campaña electoral articulada y ellos se debe a Internet, De información confiable de dentro, les puedo decir que corriendo y a toda prisa se han establecido 11 centros de Intrusión Informática en Cuba, de ellos 2 en la Habana. Se han entregado 5000 ordenadores gratuitos con acceso a banda ancha y 20 Mb de velocidad, lo que ninguno de nosotros tenemos. Estos aparentemente privados forman parte de una red, de propaganda e interferencia, hacen blogs propios aparentemente disidentes dando aires de expresión y reformas permitidas. Los 11 centros con personal altamente calificado y preparado trabajan en turnos las 24 horas. Los privados personal de alta confianza tiene marcados accesos especificos donde aparecen y figuran con nicks autorizados. Existe el propósito de invadir Internet, sembrando confusión y haciendo desconfiable toda expresión libre que se escribe. Estén vigilantes, lean y observen esta aparentemente inocente libertad de expresión. Es inconfundible hasta ahora por grosería y ataques a todo criterio o carácter contrario al Castrismo. Tratan y aprovechan la soberbia de la discrepancia entre los opositores a la Dictadura de Castro, para introducirse,ensuciar y crear la contradiccion Politica. Insignificantes son si mantenemos nuestra convicción personal, pero cuidado si se meten dentro, perderemos aquí la pequeña bertas de expresión entre nosotros y la que reciben los Cubanos. El remedio no hacerles juego, descubrirlos en el momento que lo hacen y distinguir sin culpar a otros que no pertenecen a ello, y al que tratan de penetrar.
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