UNEAC, vejez y desolación

UNEAC, vejez y desolación

UNEAC, vejez y desolación

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José Prats Sariol

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México DF

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14/02/2008 6:00

13/02/2008 16:18

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Opinión

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Casi medio siglo de 'contextualización tiránica' no puede taparlo un congreso.

No entre al sitio web de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba), no se entere de los preparativos para el VII Congreso que empezará el 1 de abril. Vergüenza ajena es nada. Pago el masoquismo de mi curiosidad, tal vez enganchada a nostalgias y afectos hacia algunos artistas y escritores de allá dentro.

¡Dios mío! ¡Cuán obsoleto todo lo que leí! ¿Quién puede revivir una institución que mendiga derechos como si fueran regalos? ¿No ha salido hasta en Juventud Rebelde una fermentada crítica a la tan desprestigiada Unión (Sic.) de Escritores y Artistas Cubanos? ¿Qué podrán resolver las 13 —bonito número— comisiones creadas en casi todas las provincias?

Basta leer la lista de peticiones, envuelta bajo el celofán de "problemas planteados", para que la pena y el pasado se adueñen de nosotros. Da la impresión de que nos montamos en una máquina del tiempo que sólo camina hacia atrás. El Boletín oficial enumera:

-Insatisfacción por las formas de pago, comercialización y el derecho de autor en el sector cultural.

- Crecimiento desmedido de la membresía (de 4.400 en 1995 a 8.400 ahora).

- Necesidad de facilidades para la adquisición de computadoras y otros medios electrónicos.

- Pocos espacios de reflexión y debates.

- Poca participación de los jóvenes.

- Largos períodos sin intercambio sobre la Institución.

- Pérdida de poder de convocatoria.

- Excesiva burocracia en la sociedad en general y en la propia cultura.

- El nivel de la enseñanza artística ha descendido. El MINED y Cultura deben ponerse de acuerdo sobre las escuelas.

- Quejas de la programación televisiva.

- Poca y mala difusión de las actividades.

- Mayor atención a personalidades de la Cultura, retirados por razones de salud o edad.

- Necesidad de redefinir el papel de la UNEAC en la sociedad (Objeto Social).

- Revisar su estructura.

- Revisar a fondo sus estatutos.

A esta lista de calamidades recicladas se agrega una intervención de la profesora de literatura francesa Graciela Pogolotti, donde advierte que sólo 1.112 de los 8.560 miembros son menores de 40 años. ¿Descubre acaso la gerontocracia? ¿Por qué no dice lo mismo del Comité Central del Partido y de la Asamblea del Poder Popular? ¿No sabe que los jóvenes cubanos que gozan de buena salud, nada quieren saber de los recalcitrantes abuelitos que los mal gobiernan?

Y en otro sentido: ¿Habrá tantos artistas en nuestro precario archipiélago o muchos se han colado en la UNEAC para intentar la sobrevivencia? ¿8.560?

Sin esperanza

Las escépticas predicciones que se han desatado —según miembros de la tan zarandeada (movida con violencia) institución— infligen (causan daño) e infringen (quebrantan) las expectativas dictadas por los Castro Ruz y su grupúsculo, cuya edad promedio es mayor de 70 años, aunque lo más grave es que su "ideario" parece un homenaje a Matusalén. "Pasó su hora hace tiempo" —me comenta un novelista desde El Vedado.

La UNEAC enfrenta una crisis de credibilidad, consecuente con la que padecen el aparato estatal y la Constitución. Si alguna de las llamadas "organizaciones no gubernamentales" ha perdido la confianza de sus integrantes es la que fundara Nicolás Guillén en 1961. Muy poco creen que aún sirva para algo pertinente, que responda a las necesidades artísticas y literarias.

En la práctica cotidiana la organización —apéndice también del Ministerio de Cultura— ha devenido club de asistencia social. Sirve a veces para tramitar ingreso a hospitales (Al piso último del Fajardo con sus habitaciones individuales), visas y pasaportes, pensiones en moneda dura y blanda, servicio de autos, acceso a intranet, reservaciones en playas, suscripciones a revistas y periódicos nacionales… Sirve de sitio para comer y beber y conversar con cautela —con muchísima cautela—.

Credibilidad… La única forma de recuperarla es situar la UNEAC en cualquier sitio donde los derechos humanos sean una real lucha porque se respeten, y no el hipócrita chantaje de unos ancianos obtusos (tardos en comprender), aferrados al poder.

¿Cómo hacer creíble que la UNEAC protegerá a sus miembros si se convierten en disidentes políticos al estilo de Raúl Rivero? ¿Que ahora sí el socialismo a la cubana será democratizado por la misma oligarquía (gobierno de pocos) de ordeno y mando? ¿Qué pueden hacer creíble los escasos intelectuales y artistas con que cuenta la tiranía? ¿Condenarán los fusilamientos, pedirán libertad para los cientos de presos de conciencia?

Bonito regalo le han hecho a los designados para dirigir las cinco asociaciones de la UNEAC. Otra función de circo —de un circo surrealista de carpa raída y payasos cansados—, mientras el entretenimiento propiciado por los maquiavelitos del Palacio de la ex revolución, es como siempre en asuntos periféricos: Noticias sobre si Omar González sustituye a Abel Prieto en el Ministerio de Cultura, golpes bajos en la Academia Cubana de la Lengua entre aspirantes a ser el nuevo presidente, declaraciones de Alfonso Borges y de Eliades Acosta donde prometen menos latigazos sectarios, nado sincronizado de coleópteros en el Palacio del Segundo Cabo, ocho onzas semanales de pollo en el comedor de 17 y H…

Omito, desde luego, injurias a individuos-funcionarios y su calidad artística, que me llegan desde ciertas casas salobres o de El Hurón Azul. A las personas decentes se nos enseñó a no maldecir o calumniar, mucho menos desde el anonimato; aunque debo admitir que Miguel Barnet, sustituto de Sergio Corrieri, lleva décadas al frente de los que reciben "caramelos" y "bombones". Si por fin lo "eligen" presidente le auguro toneladas de "melado de caña".

Pero el tema no son las personas que por convicciones o por oportunismo o por miedo aún se mantienen sumisos —al menos en público— a lo que Octavio Paz llamó "el cielo ideológico".

De hoy al 1 de abril correrá mucha saliva y correos y polémicas en blogs. Lo que no podrá ni caminar es la esperanza de que en la actual situación del país —caracterizada por un cruel inmovilismo— la UNEAC y su VII Congreso solucionen las tantas hipotecas impagables que padecen no la cultura cubana, engrandecida con el exilio, sino sus creadores; no las obras, sino los circuitos de difusión y promoción. Casi medio siglo de "contextualización tiránica" —tan "orgánica" como la retratada por Antonio Gramsci— no puede taparlo un congreso.

Antes de retirarse, Sergio Corrieri afirmó en una asamblea precongreso: "Sin UNEAC no hay cultura". ¿Se puede añadir algo a tan "brillante" reflexión?

UNEAC

Miguel Barnet, el nuevo presidente de la comisión organizadora del VII Congreso de la UNEAC.

por Emlio Cardoso (Usuario no autenticado) 14/02/2008 16:20

¡ Tremenda envidia¡ Por estar Fuera del plato.¿Donde publica Nuñez Sariol? y donde aparece sino es aqui, a que congreso va, donde imparte sus conferencias ¿ Que periodico habla de él? Solo en la rejuvenecida, vital, actualizada y prestigiosa disidencia.
Emilio Cardoso.


por magda arrocha (Usuario no autenticado) 14/02/2008 19:20

Estimado Prats: Su articulo, si en algo peca, es porque hace un retrato fidedigno,descarnado, al oleo y sin retoques superfluos, del presente y el ¿futuro? de la desgastada UNEAC.Pienso que hay enfermos tan graves que ni con trasplantes medulares (que no de medula) se pueden salvar, como la susodicha subalterna del MINCULT.


por Fray Franelo (Usuario no autenticado) 14/02/2008 19:20

Pepe, deja ya esas ingenuidades. No se trata de oligarquía, sino de oligofrenia. Y no es que la Uneac del 61 fuera mejor porque estuviera Guillén, según deja entrever tu artículo; era que entonces las migajas alcanzaban a más y era que la era estaba de parto.

Los escritores ---algunos con obra irrelevante, que de otro modo hubieran permanecido inéditos--- empezaron a ser publicados a manos llenas. Y ya eso es bastante para comprar a cualquier escritor (y no sólo en Cuba). Nuestros intelectuales se pusieron un precio muy bajo, y cuando algunos se han atrevido a subirlo, lo han pagado caro.

Atrévete de una vez a decir alto y claro que en un país libre (donde la libertad no sea una retorcida metafóra silviana) no tiene por qué haber ninguna unión de escritores controlada por el gobierno, sea del signo que sea.

Yo hasta voy más lejos. Ni siquiera debe existir un Ministerio de Cultura, ya sea al estilo soviético o socialista francés. Mira lo qué pasa en España y te darás cuenta.

Los problemas de Cuba, en lo referente a la cultura, la economía y a todas las esferas de la vida, no dependen de quiénes sean los que dirijan la Uneac (que al final no es sólo una dependencia del Mincult, sino también del Minint, no se nos olvide).

Los problemas de Cuba son de carácter sistémico. Se trata de un sistema disfuncional, valga la obviedad, al que hay que agregarle todas las veleidades de un tirano caprichoso.

No son simplemente un cojunto de problemas (eso que unos llaman 'problemática' y otros 'envolvencia'). Es un sólo problema --un problema de problemas-- que tiene dos nombres pero un solo apellido, como leí no hace mucho en un blog.

P.e/
Y no te pongas didáctico definiendo términos entre paréntesis, que los lectores de EER no somos tan tontis.


por la loca de la casa (Usuario no autenticado) 14/02/2008 19:20

No se quien puede envidiar a esos pobres viejecillos SR Cardoso...ud.no conoce la obra de Sariol ni la de nadie al parecer para estar hablando....Todos los intelectuales cubanos saben que la UNEAC esta muerta en vida hace mucho tiempo y que es un centro de generacion de corrupcion,de compra sutil o descarada de viajes,de poder publicar....la Uneac deberia desaparecer,es lo mas parecido a la nada,al cero,al infinito.


por Para Emilio Cardoso sobre la UNEAC y José Prats Sariol (Usuario no autenticado) 14/02/2008 19:20

No conozco a José Prats Sariol, aunque lo leo con frecuencia en los artículos que publica. No hay que pertenecer a institución alguna para ser reconocido. Le doy tres o cuatro nombres. Miguel de Cervantes, Sor Juana Inés de la Cruz, William Shakespeare y Jorge Luis Borges, nunca lo necesitaron. Estoy convencido, eso sí, de que Prats Sariol pertenece a una fundación que es la más importante de todas para un autor: la LIBERTAD. Ésa que no tiene la desprestigiada asociación que usted defiende. Ésa que apoya el totalitario y fascista pensamiento de “Con la revolución todo, sin la revolución nada”, que es lo opuesto al papel de cualquier creador, los verdaderos, de transformar la sociedad, de HACER sin traba alguna, menos gubernamental. La UNEAC es como una dama, prostituta y decrépita, que acuna lo peor de Cuba, sobre todo a aquellos que siguen apoyando a ese desgobierno que ha destruido a nuestro país. Por mencionarle sólo uno: ¿recuerda, usted, el Caso Padilla? Por favor, a estas alturas. Ninguna establecimiento que respalde a un tirano es digno de alabanza. Hasta que Cuba no sea libre y democrática no habrá instituciones de vergüenza y de dignidad en la Isla. Hasta ese momento ningún creador podrá escribir con decencia lo que desee so pena de ostracismo y encarcelamiento. ¿Quiere nombres? Heberto Padilla, Reinaldo Arenas, Raúl Rivero. Y no sigo. La UNEAC es una ignominia, una deshonra. Y pertenecer a ella, el más abyecto baldón que puede mostrar un autor o un artista si es cubano. Entonces, ¿envidia de qué? De ese indecente y bochornoso organismo? Please, no me haga usted reír.


por sin comentario (Usuario no autenticado) 14/02/2008 19:40

A lo anterior, exactamente eso: sin comentario.


por elena (Usuario no autenticado) 15/02/2008 0:20

Pues no, señor Prats Sariol. No se le puede añadir nada a la reflexión de Sergio Corrieri. Es concluyente y deja muy en su lugar al hombre que la oralizó.

Como dice un escritor, también nacido en la isla: UNEAC cuac,cuac...

Reír por no llorar.


por Julio Antonio Estrada (Usuario no autenticado) 15/02/2008 9:40

Comparar a Prats Sariol con ¿Cervantes, con Shakespeare y con Sor Juana? ¡Apretaron¡
Lo que pasa es que aqui no aceptan al que escribe en Cuba, al que canta en Cuba o al que pinta y al que baila. Y en cuanto pone un pie en Miami lo bañan de reconocimiento y la consagraciòn del talento por obra y gracia de la fuerza.
Julio Antonio Estrada


por Para leer en cubano libre. O sea para Julio Antonio Estrada (Usuario no autenticado) 15/02/2008 14:20

Señor, le aconsejo que lea sobrio. O descansado. Porque su interpretación es un disparate. Uno comprende mejor a la izquierda cuando ve desatinos como el suyo. Lo que dice esa nota es que ninguno de esos grandes necesitó de institución alguna para que todavía nos llenemos los ojos, la boca, y el alma, leyéndolos o hablando de ellos. O sea, que ninguna fundación es necesaria para alcanzar la grandeza. Esa latitud a donde se llega solo con la ayuda de lo que Dios, el destino o la naturaleza nos dotó. En otras palabras, además de hablar muy mal de la UNEAC, explica, y bien, que la libertad total y absoluta es necesaria para la gran creación. No tiene usted ni hetera, o hetaira, vocablo que se acerca más al original griego, idea de lo que ha dicho.


por La Avellaneda (Usuario no autenticado) 21/02/2008 9:00

Para Emilio Cardoso
Imagino habrá tenido un lapsus con el primer apellido de Sariol, pero gracias por recordar - aunque involuntariamente - al Dr. Nuñez Sariol, era un excelente dentista y un buen actor (el chino de San Nicolás del Peladero), pero sobre todo, un excelente ser humano. Que en Paz Descanse! Sus amigos le recordaremos siempre.
Por cierto, el nunca fue admitido en la UNEAC.
A estas alturas ha quedado más que demostrado que en la UNEAC: no están todos los que son, ni son todos los que están.