Actualizado: 27/01/2023 18:43
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Sociedad

El horario de verano se mantendrá por segundo año para ahorrar electricidad

El inicio de las jornadas laboral y escolar será 30 minutos más tarde, del 14 de noviembre al 25 de febrero próximos.

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Las autoridades cubanas informaron este miércoles que mantendrán por segundo año consecutivo el horario de verano con el fin de aprovechar más la luz natural en horas de mayor demanda y contribuir así al ahorro de electricidad, informó AFP.

"Se ha decidido mantener el horario de verano hasta octubre del 2006", bajo las mismas premisas del año anterior, dijo una nota informativa divulgada en esta jornada por todos los medios oficialistas.

Esas premisas son el inicio 30 minutos más tarde de las jornadas laboral y escolar, que normalmente comienzan a las 8:00 hora local, del 14 de noviembre al 25 de febrero próximos, manteniéndose su final a la misma hora.

En ese período amanece y anochece más tarde, por lo que en ambos casos se utiliza menos la luz eléctrica, aunque nacionalmente se pierden 30 minutos diarios de la jornada laboral.

"Como se conoce, son estos los meses del año en que la demanda eléctrica en el horario de seis de la tarde a 10 de la noche alcanza mayores indicadores", recordó la nota.

La medida fue adoptada en octubre del pasado año dentro de un paquete oficial dirigido a contrarrestar una fuerte crisis eléctrica, cuyas causas se centran en la debilidad del sistema nacional, formado básicamente por siete usinas termoeléctricas y una planta generadora de procesamiento de gas acompañante.

El programa de recuperación eléctrica, que debe concluir en el segundo semestre de 2006 y terminar con los frecuentes e irritantes apagones que aún afectan a la población y la economía, incluye la ampliación y modernización de las usinas generadoras.

También la restauración de las líneas, el cambio de las bombillas incandescentes por ahorradoras o fluorescentes, la sustitución de efectos electrodomésticos antiguos o artesanales por otros más modernos y de menor consumo.

Apagan las luces amarillas

Casa por casa, los delegados de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) sustituyen los bombillos de cálida luz amarilla por la fría luz blanca, como parte del plan de ahorro energético que en La Habana ya apagó 1,1 millón de bujías incandescentes, de alto consumo.

La "redada" contra las bombillas de luz amarilla —que consumen cinco veces más energía que las fluorescentes, según Fidel Castro— se inició hace tres meses en todo el país, y tras una pausa en La Habana, posiblemente para el abastecimiento de las blancas, se reanudará el próximo 20 de noviembre, anunció Inaudis Mora, director de la Empresa Eléctrica de la capital.

Un total de 1.079.300 bombillas incandescentes han sido sustituidas por las "ahorradoras", hasta la fecha, en la capital, y la labor se reanudará en los municipios de Habana Vieja, Marianao, Plaza, Cerro, Centro Habana y Boyeros, anunció Mora.

El reemplazo se realiza luego de que los presidentes de los CDR hicieran un censo, en cada vivienda de su calle, para conocer cuántos bombillos gastadores debían sustituir por familia.

"A mi casa vinieron los del CDR con una caja inmensa de bombillos. No había manera de tumbarlos (hacerles trampa) porque si no les daba uno no me daban el otro", comentó a la AFP un hombre de 40 años que vive en el barrio de Miramar, en La Habana.

Para algunos las bombillas amarillas son más románticas y tenues; pero la mayoría de los cubanos prefiere la luz blanca, tanto por la duración de las lámparas como porque alumbran más.

"Los blancos son mejores, porque los amarillos dan más calor. Además, se cambian con el fin de ahorrar", dijo un ama de casa de 32 años, de un barrio del oeste de La Habana.

En julio pasado, el gobierno cubano suspendió la importación de lámparas y bombillas incandescentes, justificando la medida como parte de su política de ahorro energético.

La decisión oficial de eliminar las bombillas incandescentes y sustituirlas por otras de bajo consumo, fue anunciada públicamente por Castro el 21 abril pasado.

"Se ha decidido no vender más bombillas incandescentes en la red de comercio, tanto en moneda nacional como en divisas, y no hacer más importaciones", dijo Castro en una comparecencia televisiva en esa fecha.

El mandatario añadió que su gobierno está importando de China 1,5 millones de bombillas ahorradoras y dos millones de tubos fluorescentes para sustituir las bombillas incandescentes de forma gratuita y "destruirlas".

"Deberían, según lo que anunció el comandante, destruirlas delante de uno, pero no lo están haciendo", afirmó a la AFP otro vecino del barrio Santos Suárez.

Castro delineó durante el primer semestre de este año una estrategia de ahorro energético, que incluye la reposición de las líneas de transmisión dañadas; la sustitución de electrodomésticos por otros de consumo más eficiente y la reparación y la modernización de termoeléctricas, entre otros pasos.

El plan incluye la instalación de termostatos y juntas magnéticas para los refrigeradores, juntas de goma para ollas a presión y cafeteras, así como la sustitución de viejos equipos caseros por nuevos, para disminuir el consumo de energía eléctrica.

"Los bombillos blancos ahorran más, pero la verdad es que yo hago trampa con el reloj (medidor del consumo de electricidad), entonces pago lo que quiero pagar", dijo el vecino de Miramar, que prefirió no identificarse.