Actualizado: 17/10/2017 10:31
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Meteorólogos pronostican que la primera tormenta tropical de 2006 se formará a fines de junio

Los estudios sugieren que un 75% de las 15 tormentas tropicales previstas para este año atravesarían Cuba.

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Alberto, la primera de las 15 tormentas tropicales que azotarían este año el Caribe, Centro y Norteamérica, aparecerá en los radares entre fines de junio y comienzos de julio, dijo el martes el Instituto de Meteorología de Cuba, informó Reuters.

Según la meteoróloga Maritza Ballester, autora del modelo de prevención de huracanes de la Isla, los habitantes de esas regiones deben prepararse para una temporada casi tan intensa como la de 2005.

"Todo parece indicar que será una temporada activa. El modelo nos dio la cifra de 15 ciclones tropicales, nueve de los cuales alcanzarían la categoría de huracán", dijo en declaraciones a la agencia Reuters.

Las tormentas tropicales se transforman en huracanes cuando sus vientos sostenidos superan la velocidad de 119 kilómetros por hora.

Los pronósticos sugieren que un 75% de las 15 tormentas tropicales previstas atravesarían Cuba.

"La razón de esta intensa temporada es que las aguas del Atlántico tropical, el Caribe y del Golfo de México se mantienen cálidas y eso ayuda a la génesis e intensificación de ciclones en el área", explicó.

Ballester detalló que 10 tormentas tropicales deben surgir este año en el Atlántico, tres en el Golfo de México y dos en el Caribe.

Los científicos cubanos dudan que se repita la devastación del pasado año, cuando, según el gobierno, los huracanes causaron destrozos por más de 2.000 millones de dólares en la Isla.

El 2005 batió todos los récords, con 28 tormentas tropicales, 15 de las cuales se transformaron en destructivos huracanes, como Katrina, que devastó el sur de Estados Unidos, o Wilma, que arrasó con la península mexicana de Yucatán.

"Lo del año pasado fue extraordinario. Ningún modelo daría ese tipo de actividad. Pensamos que esta temporada será activa, pero no se debe comparar con el 2005. Aquello fue una anomalía", dijo Ballester.

Además de batir el récord histórico en cantidad de huracanes e intensidad, en 2005 se registró la temporada más larga de que se tenga memoria: desde el 8 de junio hasta el 6 de enero.

Los meteorólogos cubanos creen que Alberto, la primera tormenta tropical de 2006, se formará entre fines de junio y comienzos de julio. La última, que según los pronósticos cubanos debería llamarse Oscar, se disiparía en noviembre.

Normalmente la temporada de huracanes en el Atlántico va del 1 de junio al 30 de noviembre.

La intensidad es algo a lo que los habitantes de la región no tendrán más remedio que acostumbrarse, dijo Ballester.

"La actividad ciclónica tiene períodos de altas y bajas frecuencias. A mediados de los noventa salimos de uno de baja frecuencia y entramos en este período activo que debe durar de dos a tres lustros más", explicó.

Según Ballester, la única solución serían las bruscas alteraciones en la temperatura de la superficie del agua del Pacífico, conocidas como el fenómeno de El Niño/Oscilación del Sur (ENSO, por sus siglas en inglés).

"Lo que limitaría la temporada sería el desarrollo de un ENSO o Niño, algo que no se prevé que vaya a ocurrir", dijo la meteoróloga.

Naciones Unidas calcula que los huracanes mataron el año pasado a más de 3.000 personas y causaron destrozos por decenas de miles de millones de dólares en Centroamérica, el Caribe y la costa sur de Estados Unidos.