Actualizado: 16/05/2022 14:14
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Opositores piden a la comunidad internacional no bajar la guardia ante los 'intentos de continuismo totalitario'

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Opositores al gobierno cubano advirtieron este lunes en Madrid que el traspaso provisional de poder de Fidel Castro a su hermano Raúl hace seis meses no ha traído una mejora de la situación de los derechos humanos en la Isla.

Miembros de la disidencia interna en Cuba, organizaciones en el exilio y defensores de los derechos humanos consideraron que la represión continúa, aunque ahora el régimen está cambiando de estrategia y empieza a sustituir las largas condenas de cárcel de los disidentes por acciones más puntuales, como detenciones de corta duración, allanamientos, confiscación de publicaciones y medios de trabajo, actos de repudio o intimidación policial, informó el diario español El País.

El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), Elizardo Sánchez Santacruz, y el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá, llamaron a la comunidad internacional "a no dejarse llevar por la inercia" y a no bajar la guardia ante "los intentos de un continuismo totalitario" en Cuba.

Sánchez Santacruz y Payá participaron vía telefónica en un encuentro realizado en la Asociación de la Prensa de Madrid, durante el cual se hizo un balance de la situación actual en la Isla.

Según el escritor exiliado Carlos Alberto Montaner, líder de la Unión Liberal Cubana, Fidel Castro se encuentra muy afectado por las sucesivas operaciones y presenta alteraciones afectivas —"llora constantemente"— y de comunicación.

"Raúl dice que Fidel sigue tomando las decisiones. En realidad, Fidel impide que se tomen decisiones. El hecho de que respire en una habitación hace que, en una estructura como ésa, nadie se atreva a dar ningún paso", a pesar de que "las circunstancias están dadas" para iniciar un cambio articulado "por los reformistas del sistema y los demócratas de la oposición", afirmó Montaner.

Por su parte, Rafael Rubio, presidente de la Asociación Española Cuba en Transición (AECT), dijo que, al parecer, el temor a que los movimientos democráticos tomen fuerza ante la "ausencia" de Castro ha hecho que el gobierno aumente los controles "represores".

"De acuerdo con lo que nos han expresado los opositores que viven en Cuba y los disidentes cubanos, con la llegada de Raúl Castro el aparato represor se hizo cada vez más fuerte para impedir que los ideales de democracia tomen la ventaja ahora que Fidel (Castro) no está asumiendo el mandato", indicó Rubio, reportó Europa Press.

Elizardo Sánchez Santacruz reiteró que es "muy revelador" que Cuba tenga "la cifra de presos políticos más alta de Iberoamérica", porque esto demuestra que en la Isla "existe un régimen dictatorial que encarcela a sus ciudadanos por sus opiniones".

También destacó las migraciones "masivas" de cubanos hacia Estados Unidos, "una señal" de descontento por lo que se vive en este país "cuando quien debe marcharse es el gobierno".

Según la CCDHRN, el 31 de diciembre de 2006, las cárceles cubanas albergaban a 283 presos políticos, la cifra más alta del hemisferio occidental. Las siete liberaciones que se produjeron el segundo semestre de ese año se vieron contrarrestadas por las condenas de 10 nuevos disidentes.

El sistema carcelario, formado por más de 200 prisiones y campos de trabajo, permanece intacto, y el gobierno continúa impidiendo el escrutinio de la Cruz Roja Internacional y otras organizaciones humanitarias.

La situación de represión y persecución contra los disidentes podría empeorar durante 2007, según la perspectiva de las organizaciones que participaron en el encuentro de Madrid.

No obstante, Natalia Bellusova, directora de la Asociación Iberoamericana por la Libertad (AIL), señaló que los movimientos internos a favor de la libertad han tomado fuerza en los últimos años.

De acuerdo con las estadísticas que maneja AIL en su informe Pasos a la libertad, en el año 2005 se produjeron 3.322 "acciones cívicas" en contra del régimen de Castro, en las que participaron una 36.727 personas. Además se efectuaron más de 2.000 vigilias por la liberación de los presos políticos.

Bellusova destacó que también se han producido otras expresiones de desobediencia como el aumento de carteles "antigubernamentales", la solidaridad de los vecinos hacia los activistas políticos y la "indisciplina laboral" —mal profundamente enraizado en Cuba— por la que han optado algunos trabajadores.