Actualizado: 17/10/2017 10:31
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Washington acusa a La Habana de violar 'todos los derechos' de los cubanos

El Departamento de Estado dijo en un informe que los opositores al régimen sufrieron un mayor hostigamiento durante 2006.

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Estados Unidos acusó este martes al gobierno cubano de continuar "virtualmente" violando "todos los derechos" de sus ciudadanos, al acosar a los disidentes y mantener encarcelados a cerca de 300 prisioneros políticos, informó EFE.

En su informe anual de 2006 sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, el Departamento de Estado afirmó que el régimen cubano, encabezado temporalmente por Raúl Castro, viola derechos fundamentales de los cubanos, como el de cambiar de gobierno de forma pacífica o el de criticar a la revolución.

Agregó que durante 2006 los opositores al régimen de la Isla sufrieron un mayor hostigamiento.

La Habana "aumentó su acoso a los disidentes y a otros ciudadanos considerados una amenaza para el gobierno, a menudo mediante operaciones llamadas actos de repudio que incluyen insultos verbales y ataques físicos", dijo el Departamento de Estado, según citó la AFP.

"También se pegó y se abusó impunemente a detenidos", añadió.

De acuerdo con el informe, el régimen cubano se endureció desde que Fidel Castro delegó el poder en su hermano el 31 de julio, tras una complicada operación intestinal.

En la Isla se constataron también "graves limitaciones" de las libertades de expresión y prensa, restricciones a la libertad de movimientos y condiciones penosas en las prisiones, donde miles de personas cumplen sentencias bajo el cargo de 'peligrosidad'", afirmó el Departamento de Estado.

Otros de los "problemas" señalados en cuanto a Cuba son el turismo sexual, la discriminación de los ciudadanos negros o las limitaciones de los derechos laborales.

El año pasado, según el Departamento de Estado, no se constató ningún asesinato por razones políticas a manos de representantes del gobierno o de sus agentes, ni tampoco hubo informes sobre desapariciones.

"No publicamos estos informes porque nos consideremos perfectos, sino porque nos sabemos profundamente imperfectos", dijo la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, al presentar el documento.

El Departamento de Estado reconoció que "el propio balance" de Washington en el ámbito de los derechos humanos ha sido severamente criticado, por el trato infligido a acusados de terrorismo prisioneros en centros de detención como el de Guantánamo, Cuba, o la cárcel de Abu Ghraib, en Irak.

"Reconocemos que escribimos este informe en un momento en que se cuestiona nuestro propio balance y las medidas que hemos tomado para hacer frente a los ataques terroristas contra nosotros", afirmó el gobierno estadounidense.

Washington dijo que su "sistema democrático no es infalible, pero sí debe rendir cuentas".

En su informe de este año, el Departamento de Estado adicionó a Eritrea a su lista de los países que menos respetan los derechos humanos: Cuba, Corea del Norte, Birmania, Irán, Zimbabwe, China y Bielorrusia.

También criticó a Venezuela, aunque el gobierno de Hugo Chávez no ha sido incluido en la lista negra a pesar de sus deterioradas relaciones con Washington.

El gobierno venezolano "siguió hostigando a la oposición y Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y debilitando la independencia judicial", dijo el informe, aunque admitió que "observadores internacionales juzgaron generalmente libres y justas" las elecciones ganadas por Chávez en diciembre.

Respecto al "acoso y intimidación de grupos de la sociedad civil", el Departamento de Estado destacó el ejemplo de la ONG opositora Súmate, una organización de observación electoral que promovió en 2004 un referéndum contra Chávez destinado a revocarle su mandato.

En el resto de América Latina, Estados Unidos elogió a Colombia, su principal aliado en la región: "A pesar de que persisten serios problemas, el respeto del gobierno de los derechos humanos ha siguiendo mejorando", afirmó.

En cambio, Washington criticó la persistencia de la "cultura profundamente arraigada de impunidad y corrupción, especialmente a nivel estatal y local" en México.

Asimismo, censuró el "fracaso" guatemalteco en investigar los crímenes perpetrados por las fuerzas del orden, y "serios problemas de derechos humanos" en Honduras "exacerbados por la corrupción del gobierno", la impunidad y la violencia pandillera.