Actualizado: 12/08/2022 22:26
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Cumbre del G-8

Rusia reafirma su rechazo a la independencia de Kosovo y al escudo antimisiles de EE UU

Condoleezza Rice calificó de 'ridículos' los temores rusos respecto al escudo antimisiles.

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Rusia reafirmó este jueves ante los países más industrializados del mundo su oposición a la resolución de la ONU sobre Kosovo, que propugna una independencia tutelada, y al despliegue en Europa del Este del escudo antimisiles estadounidense, informó EFE.

La reunión que los ministros de Exteriores de los siete países más industrializados y Rusia (G-8) mantuvieron este jueves en Potsdam (Alemania) reflejó las fuertes diferencias que existen en el grupo ante el problema de Kosovo y el escudo antimisiles, y se realizó de cara a la Cumbre del grupo, que se celebrará del 6 al 8 de junio próximos.

En la rueda de prensa final del encuentro, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, criticó con vehemencia los planes de Washington de establecer un escudo antimisiles en el este de Europa y rechazó someterse a las presiones de sus colegas del G-8 para sacar adelante una resolución sobre Kosovo en el Consejo de Seguridad de la ONU.

"Los temores de Rusia no son ridículos, es un problema muy serio", dijo Lavrov, respondiendo unas declaraciones previas de su colega estadounidense, Condoleezza Rice, quien calificó de "ridículos" los temores rusos respecto al escudo antimisiles.

Según Lavrov, no se trata sólo de crear pilares en Polonia y la República Checa, sino que "lo que Estados Unidos está intentando es establecer un sistema de defensa antimisiles completo contra una amenaza supuesta de Corea del Norte e Irán".

Lavrov afirmó que la amenaza de Corea del Norte está siendo eliminada a través del diálogo a seis bandas y añadió que todos los informes coinciden en señalar que Irán "no tiene misiles del alcance que puedan suponer una amenaza" para Estados Unidos y Europa.

Rice, por su parte, aludió a unas declaraciones del presidente ruso, Valdimir Putin, en las que dijo que su país tiene la capacidad suficiente para anular cualquier sistema antimisiles, a lo que su colega ruso respondió: "nos gustaría no tener que demostrarlo".

En el toma y daca entre ambos, Rice contradijo la versión optimista de Lavrov sobre las negociaciones con Corea del Norte y añadió que no hay que cantar victoria anticipadamente.

En respuesta a sus declaraciones sobre Irán, Rice dijo que a tenor de la evolución actual, no puede excluirse que ese país pueda disponer de misiles en una década, por lo que, argumentó, "tenemos que planificar y anticiparnos al futuro".

En relación con el problema de Kosovo, calificado por los ministros como el último pendiente en los Balcanes tras la disolución de Yugoslavia, las diferencias entre Rusia y el resto de sus colegas fueron también notorias.

"Kosovo puede ser el último problema de los Balcanes, pero también el primero de otros problemas. Rusia no asumirá esa responsabilidad", dijo Lavrov, quien a la pregunta de si Moscú ejercerá el derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, respondió: "espero que no tengamos que hacerlo".

El ministro dijo no entender las prisas de sus colegas por adoptar una resolución sobre Kosovo.

"El destino de Serbia, el destino de Kosovo no debe ser decidido en Nueva York, en Potsdam o en otro tipo de reuniones sino en negociaciones directas entre las dos partes afectadas", dijo.

Rusia defiende que el estatus de Kosovo, con un 90 por ciento de población albanesa, no puede ser decidido en contra de la voluntad de los serbios, que han rechazado el plan elaborado por el mediador Martti Ahtisaari, que prevé su independencia bajo control internacional.

Mientras Lavrov abogó por seguir negociando, su colega estadounidense, tras precisar que en este caso no es un problema entre Rusia y Estados Unidos, explicó que el proceso de negociación ya ha tenido lugar y el resultado no será muy distinto si se prolonga.

"Creemos que Kosovo, independiente de facto, no volverá a incorporarse a Serbia, y desde esa perspectiva hay que encontrar una solución que se traduzca en la estabilidad de los Balcanes", señaló.

A la pregunta de cuándo se pronunciará el Consejo de Seguridad respecto a Kosovo, los otros ministros del G-8 que son miembros del Consejo dijeron que no hay fecha, pero hablaron de "días o semanas".

En la reunión sí hubo, en cambio, consenso al analizar la situación en Irán, Oriente Medio, Irak, Afganistán y Sudán.

Respecto esto último, el ministro francés, Bernhard Kouchner, propuso a sus colegas combinar la presión política al gobierno de Jartum con medidas humanitarias que alivien el sufrimiento de la población civil, así como la apertura de un corredor humanitario a Darfur desde algún país vecino como Chad.

Según Kouchner, sus colegas fueron receptivos a esa idea que dijo haber consultado previamente con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon.