Actualizado: 03/06/2020 20:08
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Castrismo en México

Sobre quienes en la ciudad de México, y en otras partes del país azteca, apoyan al gobierno de la Isla por diversos medios

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En la ciudad de México quizá haya más castristas “reales” que en Cuba. Si agrego “reales” es porque ya sabemos que en la Isla muchos lo son por conveniencia, porque no les queda otra salida o porque ya le han tomado el gusto a la burguesía comunista, y esto tienen que defenderlo.

Si atendemos al hecho de que esta ciudad consta, según un censo aproximado, con 19 millones de habitantes, y consideramos asimismo la cantidad de “amigos” de Cuba que se expresan en ella, ya sea por la vía del verbo callejero o en alocuciones públicas –amén del periodismo–, yo me atrevería a quitar el “quizá” de la primera línea.

No poco hemos tenido que luchar por acá contra estas personas que defienden la dictadura cubana a todo tren. Y a veces evadirlas, por cansancio o porque la integridad física (la nuestra) podría estar en peligro. No han faltado compatriotas que han visto censurados sus artículos con mano de plomo, o aun, que hayan perdido alguna posibilidad de empleo o de ingresos debido a su condición de “gusanos”.

Y muchos de los castristas aztecas están organizados. La más notoria, o al menos la más pujante de estas organizaciones –la cual utiliza con denuedo la vía internet– es el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba: es decir, Solidaridad con la dictadura de Cuba y por tanto, “solidaridad” contra el pueblo de Cuba. No es primera vez que escribo estas dos líneas finales, ya se las he enviado varias veces a estos señores del Movimiento, pero nada.

Alguien podría pensar que los miembros de la organización en cuestión no son entes pensantes, ni se instruyen, ni conocen la verdadera historia de Cuba, ni la realidad del cubano de hoy. Es posible. No sé. ¿Pero cómo, si la verdadera realidad de Cuba se conoce más en el extranjero que “dentro” de la Isla?, sería una réplica atendible. Otros podrían apostar a que, simplemente, en algún momento de sus vidas se fanatizaron y, como dicen en México, “de ahí no salen”.

Bueno, yo los he visto arrear con la bandera cubana –en México, mexicanos, portando una bandera cubana– en una y otra manifestación en “defensa” de Cuba, y resultan frenéticos; me recuerdan a aquellos que participaron, en 1980, en los actos de repudio contra la “escoria” que había decidido abandonar la patria.

Estos señores –y señoras– del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba llevan a cabo mítines de apoyo a la dictadura castrista no sólo en el Distrito Federal: en marzo pasado, durante los días 6 y 7, realizaron el XV Encuentro Nacional de Solidaridad con Cuba en la ciudad de Morelia, capital del estado de Michoacán. Esta reunión la llevaron a cabo en la casa de Cultura de aquella ciudad y rezaban en la invitación previa los enlaces para coordinar la transportación, el alojamiento y otros detalles. Alguien podría preguntarse de dónde sale el dinero para costear estos eventos, de dónde para pagar los gastos de teléfonos, internet, blogs y otros servicios. Buena pregunta. Yo sólo me atrevo a asegurar que, al menos la CIA, no debe ser quien corra con los gastos.

Decía que son pertinaces vía internet. En la segunda quincena de abril, sólo para invitaciones y divulgar documentos para “dar a conocer la realidad cubana” (como si no bastara el Granma para desinformar sobre esa “realidad”) hemos recibido cinco mensajes electrónicos de ellos; mensajes que siempre terminan con las exclamaciones “¡Viva Fidel!” “¡Viva Raúl” “¡Viva Cuba!” (Lo de “¡Viva Raúl”! lo agregaron hace algún tiempo).

En el primero, con fecha 17 de abril, nos convocan a celebrar el 49 aniversario de la victoria de Girón y anatemiza a la secretaria de Estado de EE. UU, Hilary Clinton, “quien recientemente cínica y absurdamente declaró” que se mantiene la política “que aunque no ha logrado su objetivo de hacer rendir su independencia soberanía y libertades al pueblo cubano sí le ha costado muchos sufrimientos, desgarramientos y la posibilidad de un mucho mayor desarrollo económico”.

El segundo mensaje, fechado día 21, tiene como título “El país real vs. el país inventado”, que nos remite al artículo homónimo de Y.P. Fernández, publicado en el semanario cultural oficialista de la dictadura cubana, La Jiribilla. En este texto se resalta que “Cuba se encuentra bajo el asedio de otra campaña mediática” y asimismo replica el hecho de que algunos medios extranjeros hayan calificado como “hordas” a quienes reprimieron a Las Damas de Blanco. (Dice la RAE: horda.2.f. Grupo de gente que obra sin disciplina y con violencia.)

El día 24 el Movimiento circula otro mensaje electrónico con el mismo título que el anterior, pero ahora con ciertos agregados sobre la inobjetable democracia existente en Cuba.

El 28 hacen llegar, por la misma vía, la invitación para un acto en la embajada de la dictadura cubana en México, el día 29, “a todas y todos quienes defendemos el derecho de la República Cuba (sic) a la soberanía y autodeterminación, al acto de entrega de una carta en respaldo al pueblo y gobierno cubano en su lucha contra el bloqueo económico y comercial y en respuesta a la campaña de difamación desatada en su contra”. Aquí agregan una entrevista con un escritor cubano, Enrique Ubieta (que, creo, debe formar parte de la masificación llevada a cabo por la Uneac, puesto que he preguntado por su obra literaria y nadie sabe decirme), en la cual el entrevistado afirma que el disidente cubano Guillermo Fariñas, en huelga de hambre, está alentado por los enemigos de la revolución para persistir en esta acción, y dice más: cuando se le pregunta qué ocurriría si Fariñas muere, Ubieta responde: “A nivel interno absolutamente nada. Esto puede sonar insensible, pero en el momento en que salí de Cuba, mientras él estaba en el hospital de Santa Clara, todo el pueblo de la ciudad (sic) estaba en la final del Campeonato Nacional de Pelota (béisbol) y en La Habana había 200 mil personas bailando en el concierto de Calle 13”. Sí, tiene razón el escritor Ubieta: por lo menos a mí me suena insensible. Y aquí alguien podría preguntarse: ¿sabrían esas 200 mil personas que estaban bailando en el concierto, que uno de sus compatriotas se hallaba en huelga de hambre precisamente para que ellos, los que estaban en el concierto, entre otras cosas, pudiesen algún día asistir a los conciertos que les diera la gana, no sólo a los que les toque en suerte? No, no lo sabían –y esto lo sabe el escritor Ubieta–: no tienen cómo saberlo en un país donde los medios de información son todos del gobierno.

En esta entrevista el escritor Ubieta –y perdonen que cite en extenso–, cuando se le pregunta por las Damas de Blanco, responde “Las Damas de Blanco son un montaje escenográfico. La derecha ha aprendido a tomar fórmulas de expresión de la izquierda como las Madres de la Plaza de Mayo, auténticas luchadoras por la memoria de sus hijos y nietos, torturados, asesinados,... En Cuba no hay ni torturados ni asesinados. Las personas que están encarceladas fueron juzgadas por tribunales según leyes. Toman mujeres de personas que trabajaron para subvertir el orden constitucional (…) -, las visten de blanco -un color asociado con la paz y la pureza-, les colocan un gladiolo y las llevan a la iglesia católica que es un escenario perfecto para que las vean en Europa. Ya cuando las tienen preparadas, dicen: "cámaras, ¡acción!" y ahí está la CNN, la TVE... Ustedes [los españoles, porque la entrevista la concedió el escritor Ubieta a un medio español y el Movimiento se encarga de que la conozcamos por acá] lo que están viendo es una película de ficción que tiene en la acera de enfrente, fuera de pantalla, a los diplomáticos europeos y estadounidenses, que son en definitiva los que pagan, los productores de la película”.

Afirma además el escritor Ubieta que la oposición en Cuba está compuesta por personas que no “están enraizadas en la población “, “individualidades que se reúnen en las embajadas extranjeras” y financiadas “con fondos declarados del gobierno de Obama, 200 millones dólares”. Asimismo, el escritor Ubieta alaba el “sistema electoral cubano”, y deja claro que en Cuba “no hay dictadura”.

Ojalá no se agoten, me falta poco. El envío del 26 de abril es un poco más retórico, se ciñe a una de las reflexiones de la máxima autoridad de la dictadura cubana (no olvidemos que, según la “Constitución cubana”, quien gobierna al país es el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, cargo que aún ostenta Fidel Castro); esta reflexión, en la cual Fidel Castro avisa sobre el Armagedón irremisible, curiosamente comienza “No queda más remedio que llamar las cosas por su nombre”.

El que hacen circular el día 28 vale la pena transcribirlo íntegro:

“Fecha: miércoles, 28 de abril de 2010, 18:12 Invitamos a todos y a todas quienes defendemos el derecho de la República Cuba (sic) a la soberanía y autodeterminación, al acto de entrega de una carta en respaldo al pueblo y gobierno cubano en su lucha contra el bloqueo económico y comercial y en respuesta a la campaña de difamación desatada en su contra. La cita es el día jueves 29 de abril a las 17 hrs. en la Embajada de la República de Cuba en México, ubicada Presidente Masaryk 554, Col. Polanco. Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba”.

Y ya terminamos la letanía, un poquito de calma, por favor. Llega otro, ya el 1 de mayo: una invitación para un acto el día 5, en la embajada de Castro en México, donde se realizará un homenaje “a nuestros 5 hermanos cubanos presos en cárceles de los Estados Unidos”. Se trata, claro, de los cinco espías descubiertos in fraganti en tierras estadounidenses.

Aquí alguien podría objetar algo elemental: un espía puede ser un héroe, y aun comportarse como tal, para la nación a la que responde. Para la nación espiada es un agresor de un gobierno enemigo, es un enemigo que, sorprendido in fraganti, merece sanción. Es así, no de otra manera. Pero bueno, son “hermanos” del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, y el asunto entre hermanos es entre hermanos.

Este último mensaje lo firman, además de la embajada castrista y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, la Asociación de Cubanos Residentes en México.

Nadie se asombre. Esta asociación de cubanos existe. Está compuesta en su mayoría por intelectuales de la Isla –periodistas, profesores, historiadores, etcétera– protegidos por la embajada comunista y apoyados por ésta para cualquier tipo de gestión en tierras aztecas. Ya una vez, en un diario de este país, les hice saber que, en mi opinión, cuando uno ama a una mujer, se quedaba con ella en las buenas y en las malas, igual quien ama a una revolución se queda junto a ella, bajo ella, sobre todo en las malas. ¿Cómo sería posible –les preguntaba en el artículo en cuestión– que vengan a México a beber cantidades insondables de Coca-Cola y consumir océanos de gasolina, a la par que se autoproclaman revolucionarios de patria o muerte, y como tales actúan, pero lejos de la metralla?

Bueno, hasta aquí llego. Aún me quedan muchas dudas. Entre otras, ¿serán estos de acá, en verdad, castristas “reales”, desinteresados?




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