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Actualizado: 22/02/2024 21:06

Scott, Cine, Arte 7

El poder de la pasión y la pasión por el poder

Este es un filme que exige mucho de la fotografía, con tonalidades diferentes para las batallas, que además suceden en diferentes climas y los interiores en diferentes ambientes

El Napoleón de Ridley Scott, que no es una biografía del personaje, sino que se dedica de alguna manera a deconstruir algunos aspectos de la leyenda, de confrontar las fuerzas humanas y psicológicas detrás de la imagen y el mito.

El proemio del filme es una muy bien ejercitada secuencia que muestra el degollamiento de María Antonieta en la guillotina. Luego salta a la batalla de Toulon (1793). Napoleón es apenas un capitán de artillería cuando Paul Barras, el director ejecutivo del régimen del Directorio, le presenta la difícil situación a Napoleón. La ciudad está tomada por la armada conjunta de Inglaterra y España y la flota francesa corre el peligro de desaparecer. El joven capitán, que a la sazón tenía 24 años, urde un plan para atacar por sorpresa el castillo que controla el puerto y de ser exitoso, destruiría a la flota enemiga. El plan se ejecuta triunfalmente y Napoleón es inmediatamente ascendido a brigadier general. Se le crea la fama de gran estratega militar y de ahí en adelante comienza su ascenso a la cima del poder.

Tras la eliminación de Robespierre y el final del llamado “Reino del Terror”, varios líderes republicanos tratan de traer estabilidad a la joven república, pero los monárquicos se sublevan y Napoleón termina la rebelión a cañonazos, lo cual eleva su reputación como un militar de temer y pasa a ser parte del Directorio.

Paralelamente, al finalizar el “Reino del Terror”, son liberados los aristócratas y sus cónyuges que no tuvieron nada que ver con el desastre del reinado de María Antonieta y Luis XVI, pero el fervor de los revolucionarios los llevó a prisión solamente por su pertenencia a la aristocracia. Entre los liberados se encuentra Josefina de Beauharnais (apellido que adoptó de su primer esposo, Alejandro, Vizconde de Beauharnais, decapitado en la guillotina), quien ahora viuda y con dos hijos, regresa a la vida de cortesana y Napoleón la descubre una fiesta de salón donde la orgía era lugar común.

La narrativa va alternando entre la relación de Napoleón y Josefina y el ascenso al poder máximo de este. Durante la Batalla de las Pirámides, le informan a Napoleón que Josefina tiene un amante y este abandona las tropas (hecho disputado) y regresa a Francia para sorprenderla y confrontarla. El Directorio se reúne y le critica su abandono de las tropas en plena contienda y Napoleón conspira y se erige Primer Cónsul. Luego tiene una secuencia excelente en la que monta con espectacularidad la coronación de Napoleón como Emperador de Francia.

El filme tiene momentos excelentes en la reproducción de las batallas, sobre todo la de Austerlitz y la entrada de Napoleón en Moscú (que no es una batalla, sino que muestra la ciudad incendiada por sus propios habitantes antes de rendirse a los franceses). La parte de la relación con Josefina puede ser repetitiva y cansona, no creo que logra su verdadero objetivo, pero es interesante también.

Ridley Scott, el prolijo y respetado director inglés, se burla de quienes les hacen señalamientos históricos a ciertos detalles del filme y les pregunta “¿Acaso estaban ustedes ahí?”, porque lo cierto es que a pesar de un gran cuidado en la producción en el vestuario, en la reconstrucción de hechos, siempre es fácil encontrar fallos.

La figura de Napoleón ha sido llevada a la pantalla múltiples veces, desde el magistral filme de Abel Gance (1927), pasando por Desiré (1954), en donde es interpretado por Marlon Brando, hasta el filme de Stanley Kubrick que nunca se filmó. Pero Scott tiene un enfoque diferente.

Su interés no reside en contar hechos, sino en explorar las pasiones y motivaciones que mueven al personaje. Napoleón, que era corso, se dice que no hablaba bien el francés y era visto como un hombre vulgar. Esto es quizá una de las fuerzas que lo mueven a llegar lo más alto posible. En una secuencia, Talleyrand le dice que los reinos de los otros países europeos lo desprecian y lo consideran un corso de baja ralea y le sugiere que se haga rey, para poder ponerse al nivel de los otros. En las escenas sexuales con Josefina, lo muestran como un inexperto que solo busca su placer y que carece de imaginación. También se muestra su obsesión por tener hijos, que Josefina no le puede dar (era seis años mayor que él) y termina divorciándose de ella para casarse con María Luisa de Austria, Duquesa de Parma, 22 años más joven que él, quien enseguida le da un hijo.

El enfoque que utiliza Scott con la figura de Napoleón, para demostrar su interés por sus pasiones, es que eligió a Joaquin Phoenix, un hombre de 49 años, para que lo interpretara desde los 24 años hasta su muerte a los 51 años, sin hacer cambios significativos en su aspecto físico, o sea muestra su falta de interés en el aspecto externo para centrarse en las fuerzas internas que lo impulsan.

La actuación de Phoenix es impecable, ajusta perfectamente su estilo expresivo de actuación para revelar los demonios interiores que habitan en Napoleón. Vanessa Kirby, como Josefina, quien tampoco envejece en el filme, realiza su papel muy bien, aunque hay un toque de melodramatismo que a veces rompe con el resto de las actuaciones. Un papel preponderante lo juega el general Thomas-Alexandre Dumas, haitiano de nacimiento, padre del escritor Alejandro Dumas, bien interpretado por Abubakar Salim.

La fotografía del polaco Darius Wolski (The Martian, Prometheus, Crimson Tide) es magistral. Este es un filme que exige mucho de la fotografía, con tonalidades diferentes para las batallas, que además suceden en diferentes climas y los interiores en diferentes ambientes. La música es lo menos logrado del filme.

Napoleón es una obra interesante, que entretiene y confronta temas relevantes, aunque, sobre todo en la parte emocional, le falta sustancia.

Napoleón (Reino Unido/Estados Unidos, 2023). Dirección: Ridley Scott. Guion: David Scarpa. Dirección de fotografía: Darius Wolski. Con: Joaquin Phoenix, Vanessa Kirby, Rupert Everett, Tahar Rahim y Paul Rhys. De estreno en todas las ciudades de Estados Unidos. Pronto estará disponible en AppleTV.

© cubaencuentro

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