Opinión
Fausto y Mefistófeles
El polémico vínculo entre los intelectuales y el poder: De los 'tontos útiles' a los detractores.
El vínculo entre política y literatura es muy antiguo y se manifiesta de múltiples maneras. Platón escribió el libro más politizado de la historia: La República. Aristóteles fue el maestro de Alejandro Magno. Séneca fue tutor de Nerón. Petronio también formó parte de la corte neroniana. Tanto el filósofo estoico como el primer novelista terminaron mal: suicidándose.
Goethe admiraba tanto a Napoleón que se convirtió en su candoroso propagandista. En este sentido, fue el primer "tonto útil" de la historia. "Tontos útiles" llamaba Lenin a los intelectuales simpatizantes de los bolcheviques que no eran comunistas, pero que apoyaban su causa en un derroche de credulidad. Chateaubriand odiaba a Napoleón, pero al mismo tiempo lo admiraba y le dedicó un libro entero.
Durante la Edad Media la Iglesia ejercía el mecenazgo, al igual que en el Renacimiento lo fomentaron familias como los Médici. En busca de patrocinio, o agradeciéndolo, abundan las dedicatorias halagadoras. Por ejemplo, la de Cervantes en El Quijote al Duque de Béjar, a quien también Góngora dedicó sus Soledades.
Hasta cierto punto todo esto es normal. Los escritores y los artistas (también los científicos) necesitan apoyos para realizar sus sueños, sobre todo si carecen de recursos.
En 1920, H. G. Wells se entrevistó con Lenin en Moscú. Ambos sufrieron un amor a primera vista. Wells fue otro "tonto útil", sonreiría Lenin para sus adentros.
Quien no hizo el papel de "tonto útil" fue André Gide. Invitado a la Unión Soviética por Stalin en 1936, cuando volvió a París publicó un libro muy crítico con la dictadura del proletariado titulado Regreso de la URSS.
En 1932 el gran poeta Ezra Pound se acercó a Mussolini, hizo programas radiofónicos a favor del fascismo, contra Norteamérica, y terminó enjaulado —como una fiera salvaje—, acusado de loco y de traidor por sus compatriotas.
Otro gigante, César Vallejo, puso su pluma al servicio de la España republicana.
Casi todos los escritores evolucionan en sus relaciones con la política. Unos se desplazan de la izquierda a la derecha, otros van en dirección contraria, otros zigzaguean. Jorge Luis Borges publicó en 1920 un par de poemas a favor de los bolcheviques. Luego se volvió conservador hasta el final de su vida.
Pablo Neruda —conocido por sus ditirambos a Stalin y a Lenin— publicaba el 27 de noviembre de 1944, en el periódico El Siglo, un texto titulado "Saludo a Batista", en el que lo cubría de elogios. Más tarde encumbraría a Fidel Castro en su Canción de gesta (1960).
La diferencia entre el chileno y el argentino es que cuando Borges escribió sus versos utopistas tenía 21 años mientras que Neruda compuso su alabanza a Batista a los 40 años y su Canción de gesta a los 56.
Una máxima muy conocida afirma que "quien no es revolucionario a los veinte años no tiene corazón y quien lo sigue siendo a los cuarenta, no tiene cabeza".
En ocasiones, estas alianzas con la política —o pactos diabólicos— pueden llegar a costar la vida. Los poetas rusos Maiakovsky y Esenin, después de estar comprometidos con el ideal comunista, entraron en contradicción con sus "camaradas" y fue tanta la hostilidad y la decepción que sufrieron que terminaron suicidándose.
En 1941 la poetisa rusa Marina Tsvetaeva se ahorcó después de que su hermana fuera enviada a un campo de trabajos forzados, su esposo fusilado y el hijo arrestado. Osip Mandelstan terminó sus días camino de un campo de concentración en Siberia por escribir un poema contra Stalin, y al narrador Isaac Bábel —injustamente acusado de espía— lo fusilaron en 1940 tras un juicio que duró veinte minutos.
Todas estas muertes fueron políticas, pero casi nadie las conoce. ¿Por qué? Porque fueron víctimas de una dictadura de izquierdas, y en tal caso, se suele echar un tupido velo sobre el tema. Por ejemplo, todo el mundo sabe que los franquistas fusilaron a Federico García Lorca durante la Guerra Civil Española, pero casi nadie sabe que también el bando republicano fusiló al ensayista Ramiro de Maeztu y al dramaturgo Pedro Muñoz Seca en aquel fatídico año de 1936.
Unamuno apoyó al principio la sublevación de Franco, pero no tardó en desengañarse al ver tanto horror. Tras enfrentarse valientemente al general Millán Astray, perdió su cargo de rector de la Universidad de Salamanca y murió a los pocos meses en arresto domiciliario.
En Japón, Yukio Mishima adoptó posturas nacionalistas a favor del resurgimiento del Imperio Japonés. En 1970 intentó dar un golpe de Estado que fracasó. Mishima se suicidó mediante el ritual del seppuku.
Jean Paul Sartre, a pesar de su inteligencia, fue otro "tonto útil", fascinado con Fidel y con el Che. Hemingway cayó en la misma trampa carismática. Thomas Mann —mucho más lúcido— emitió un montón de charlas radiofónicas contra Hitler invitado por la BBC londinense.
Vender el alma al diablo o engañarlo
El polémico vínculo de los escritores y artistas con los políticos a veces se debe a la ingenuidad de los primeros, ya sea por convicción o por conversión. En ocasiones, no es más que un pecado de juventud, bien sea por idealismo, por romanticismo ideológico, o por despiste político. En unos casos esa relación es fruto de la coacción, en otros pareciera obnubilación ante el poder; o una mezcla inextricable de todas estas circunstancias…
Hitler —él mismo pintor fracasado— no careció de "tontos útiles". Tuvo a su lado al arquitecto Albert Speer, quien escribió: "Como Fausto, habría vendido mi alma por hacer un edificio. Ahora había encontrado a mi Mefistófeles". El dictador alemán también contó con la colaboración de la excelente cineasta Leni Riefenstahl y con la guía intelectual del periodista Dietrich Eckhart. La poetisa norteamericana Gertrude Stein —que era judía— llegó a proponer por escrito a Hitler para el Premio Nobel de la Paz. No faltaron en las letras francesas los colaboracionistas: Céline, La Rochelle, Brasillach, este último condenado a muerte por orden directa de De Gaulle.
Muchos escritores han sido diplomáticos: Rubén Darío, José Martí, Alfonso Reyes, Pablo Neruda, Alejo Carpentier, Paul Claudel… André Malraux llegó a ser ministro de Cultura. Sarmiento en Argentina y Rómulo Gallegos en Venezuela fueron presidentes en sus respectivos países. Nada de esto es malo, ni censurable, en sí mismo… siempre y cuando uno sea capaz de renunciar cuando el asco resulta insoportable, como hizo Octavio Paz en 1968.
Frente a Satanás —que adopta los más disímiles disfraces para tentar y seducir— se pueden hacer dos cosas: venderle el alma para siempre, o engañarlo con sus mismas artes durante un tiempo, hasta que uno pueda escaparse de la Isla del Diablo.
* Publicado en la revista Día Siete , del diario mexicano El Universal .
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11 Comentarios
11 by uno Ke mira (Usuario no autenticado) 17/10/2008 12:20
el que en la lista del artículo falten nombres de "útiles", aunque no tontos, no deslegitima el argumento, ya vendrá el tiempo de los que han ido orondos a la habana a recibir medallas, las escondan avergonzados, algunos de los cuales han confesado en la intimidad que de ser cubanos estarían presos o exiliados o como expresó una célebre anarquista uruguaya que es inconcebible como la izquierda latinoamericana defiende el régimen castrista o el propio Tabaré Vázquez diciendo en un círculo privado que "este hombre habla y no escucha a los demás", riéndose del que ha sido realmente el tonto útil que le ha hecho el trabajo sucio a los caballeretes izquierdosos del sur y les ha prestado (con la sangre del pueblo cubano) el pretexto antimperialista, claro disfrutando de los pasajes gratis a la isla, las invitaciones al Riviera, Varadero, recepciones etc etc o como en la tv uruguaya expresos tupamaros descalificaban a presos políticos cubanos (apresados en el mismo 59) con estar pagados por la cia, escondiendo cínicamente quién les pagaba a ellos sus viajecitos por detrás del telón de acero o sus entrenamientos en pinar del río, disfrutando de las mansiones de miramar ¿es éticamente superior estar pagado por el kgb o la seguridad del estado que por la cia? ..... PERO TODO A SU TIEMPO ... QUE A CADA CERDO LE LLEGA .... COMO AL PUERCO OCTOGENARIO
10 by la verdad os hara libres (Usuario no autenticado) 11/10/2008 22:00
Manuel Pereira le felicito por el repaso a la Historia de Fausto y Mefistofoles en los tiempos modernos, hay una pelicula hungara que se titula Mefisto por cierto creo que la pusieron en Cuba porque habla en contra del fascisco pero todos sabemos que son hermanos del comunismo y asi vamos con la historia, tambien me alegra que haya otros internautas que completan la historia con Gabriel Garcia Marques del cual me niego a comprar un libro o leer quieron ser ignorante, de Unamuno lo recuerdo con mucho afecto cuando vivi en Salamanca alli tiene un templo, y esta historia me recuerda a los tiempos de Giordano Bruno que fue quemado por defender sus ideas, sin embargo el cientifico que postulo la idea salvo la vida al adjurar, pero dice que antes de morir dijo aun se mueve.
9 by Santiago Martin (Usuario no autenticado) 11/10/2008 21:40
Voy a hacer un comentario sobre el mio anterior, que ahora que lo lei me parecio un verdadero ladrillo; perdon a los lectores victimas del mismo. Hablando en buen cubano, si hay bastantes artistas en Cuba que le han vendido el alma al diablo, y yo no le hallo justificacion posible. Que Cintio, Fina,Barnet,Leo,Senel, Alicia y Martha Valdes hayan firmado la famosa carta apoyando los fusilamientos de los tres negritos es una ignominia que ha dejado chiquita a la de otros intelectuales que cita el articulo de Pereira. Lo de Garcia Marquez tampoco tiene nombre, o mejor dicho, si lo tiene, pero es impublicable. Dulce Maria nunca se vendio, y eso la hace mucho mas grande todavia. Yo no descalifico la obra artistica de nadie porque su autor sea un neo-doctor Fausto, pero si critico al ser humano que lo hace. Hay plumajes que pasan por el fango sin mancharse, como Titon, pero son las excepciones. Tomas no firmo la carta ignominiosa, ni tampoco Pablo Milanes. Al que de verdad simpatiza con el sistema y lo apoya hay que respetarlo, pero.... ¡son tan pocos! La mayoria de los que mencione son unos cara de guagua que lo que estan es luchando los 100 miserables chavitos que les pasan mensualmente( y no a todos, por cierto), el carrito ruso de quinta que parece hecho artesanalmente, como los Moscovich, y la Internet vigilada y censurada por la KGB tropical. De nuevo pido perdon por el ladrillo que les mande por la cabeza en mi comnetario anterior, y en este si me deje de boberias eruditas para llamar a las cosas por su nombre, al duro y sin guante. Y para finalizar, un poema que le dedique a Miguel Barnet, el peor de todos a mi modesto juicio: Poema al cimarrón Sé que debes estar perplejo ante la paradoja: la pluma hermafrodita que parió tu historia se regodea, fatua y oronda, con un kimono rojo y chancletas de geisha, de arriba a abajo por el barracón.
8 by Santiago Martin (Usuario no autenticado) 11/10/2008 12:40
El parto de las manifestaciones que hoy llamamos “artísticas” se produjo de la mano de las supersticiones y de la religión, continuando siempre en función de ésta hasta que en la Grecia Antigua se produce un distanciamiento de los dioses que permite llamar arte por primera vez a lo creado por el hombre en pos de la belleza perfecta, sin las funciones religiosas de rigor, proceso que se repite en la Roma conquistadora de Grecia hasta su conversión al Cristianismo, donde la religión católica revierte todo lo avanzado en el culto a la razón para sumergir a la Humanidad en la oscuridad del Medioevo, donde la pintura, la escultura y la música vuelven a tener una función exclusivamente religiosa, proceso que se mantiene así prácticamente hasta el Renacimiento, importantísimo paréntesis en esa estrecha función religiosa del “arte”, que continúa en el Barroco, respuesta de la Iglesia Romana al Protestantismo para atraer e impresionar a los fieles, pobres en su mayoría, que encuentran en el oropel de las iglesias barrocas el palacio que añoran y que no pueden tener. Sólo a partir del Siglo XVIII, con la Ilustración, el hombre occidental se reencuentra, ya sin interrupciones, con el ideal de belleza del Renacimiento y de la Grecia Clásica, no por gusto la cuna de nuestra civilización. El arte como tal, libre de sus implicaciones religiosas y funcionales, no sólo nos ofrece un placer estético, sino también una descarga emocional. El arte enriquece esencialmente la suma de conocimientos que el hombre tiene sobre su medio, ampliando su propia experiencia individual con la experiencia más rica e indirecta de los artistas, la cual está reflejada en las obras creadas por ellos. El artista como tal es un individuo absorto en sí mismo y en su obra, con un ego enorme, muy consciente del don maravilloso que Dios y los genes le han dado, donde no queda espacio para casi nada más. Esto puede sonar como de un egoísmo muy grande, pero ejemplos son los que se sobran, tanto en el mundo como en Cuba, de donde no mencionaremos nombres para no ofender a nadie. La obra del Picasso artista exonera al monstruo que sus allegados dicen que fue, porque sus pinturas y esculturas son como la voz de Dios a través de una garganta imperfecta, pero ungida para esa misión por designio divino. Teóricamente, sólo la libertad de pensamiento, de expresión y de acción hacen factible el enriquecimiento artístico y la constante reinterpretación de lo que se ha heredado, pero en las sociedades totalitarias siempre han existido artistas, que desde su libertad mental, han podido ser los cronistas de ese mundo adverso, como Milán Kundera en la Checoslovaquia Socialista, de igual modo que otros han preferido seguir creando en su país, sin entrar en contradicciones con el sistema imperante, con tal de poder realizar sus proyectos artísticos, lo cual es también muy respetable y de agradecer por su gran aporte a la cultura nacional, como Tomás Gutiérrez Alea, el destacado cineasta cubano ya fallecido, pero imprescindible como cronista de la sociedad cubana desde los 60’s hasta los 90’s. El hecho de que un creador indiscutible como él, director de películas memorables para el cine cubano como “Memorias del subdesarrollo” y “Fresa y chocolate”, se haya mantenido hasta el último minuto de su vida en Cuba, formando parte del propio sistema que criticó en sus películas, es el mejor ejemplo de que el arte debe estar por encima de la política para poder cumplir su rol de cronista de la cultura de un país. La cultura es la máxima expresión de la creatividad del ser humano, y a ella le ha correspondido siempre la restauración constante de la unidad de la vida de una nación y su participación en la dinámica pluricultural del mundo. Entonces, en el arte, ¿el fin siempre justifica los medios, y la obra con el tiempo hace olvidar los defectos personales de su autor y sus veleidades políticas, si las hubiera tenido? La vida ha demostrado que es así, y que lo importante es la Venus de Milo y no su autor, la Torre de Pisa y no su arquitecto, la música de Pablo Milanés y no el apoyo de éste a Fidel durante largo tiempo.
7 by Roberta la Camajana, Habana Vieja (Usuario no autenticado) 08/10/2008 21:40
AY!, COMANDANTE veneno; ay!, ruso; ay de tu insolaciones...!!! Es no ético hablar de un asunto tan delicado y complejo mucho MÁS cuando fuimos favorecidos por el poder con dádivas de viajes, embajadas y publicaciones...No cabe dudas que Manolo olvida muchas cosas del pasado. EL sol, "ese enemigo" le hace daño y esta en insolación mental...Ay!!! Pereira!!! ay!!! DIOS SANTÍSIMO!!!!
6 by De preguntas y algunos ¿olvidos? Ausencia quiere. (Usuario no autenticado) 26/09/2008 10:20
Ven acá, dime una cosa, Manuel Pereira, ¿Cuál es el motivo para que entre tanto tonto útil, como tú le llamas, no has nombrado al Nóbel más rastrero, vil y miserable de la literatura hispanoamericana de todas las épocas? ¿O es que como vives en México, le tienes miedo a Gabriel García Márquez? También se te olvidaron: Julio Cortázar, Mario Benedetti y otros etcéteras. E incluso muchos en Cuba que, sin ser grandes, aunque sí reconocidos, le han cantado al comandante de los huevos de oro falso: loas, ditirambos, de todo: los Cintio Vitier, Fernández Retamar y otros Fernández, Rodríguez de azotea, y otro grupo de etcéteras. Hay que tener agallas
5 by Desde la Yuma (Usuario no autenticado) 25/09/2008 19:40
¿Un tiempo o bastante tiempo?
4 by robinho (Usuario no autenticado) 25/09/2008 18:00
adriano, ¿los crimenes de bush? ay papito, refresca la muela comunista anda. tu eres de los que se cree que como fidel es emperador bush tambien emperador.
3 by María Luisa (Usuario no autenticado) 25/09/2008 14:40
¿Y acaso Manuel Pereira olvida también que el mismo fue un "tonto útil"? ¡Pero si él tiene el tejado de vidrio cómo se pone a tirar piedras! Si fuera honesto lo reconocería, que no se iba a caer el mundo. Pero es un renegado, y ahora no es capaz de reconocer que creyó en la utopia, y que en esta vida todo es politica.
2 by Adriano (Usuario no autenticado) 25/09/2008 13:00
¡Qué casualidad que para el "rusito" de Pereira son sólo "tontos útiles" aquellos que le dan la mano a la gente de izquierda y no quienes aplauden los crímenes de Bush! Dime a quién atacas y a quién encubres, y te diré de la pata que cojeas...
1 by pobres intelectaules (Usuario no autenticado) 25/09/2008 9:00
Los pobres... que ingenuos son... se dejan engañar...que malos son los políticos... Creo que llama ingenuidad a lo que en realidad debería llamar EGO. Sí, un ego tan grande como el de los políticos. Per en esto pasa como con la corrupción, la gente cree que los unicos corruptos son los políticos.