Polonia
El pasado, ¿lección o revancha?
La última 'cacería de brujas' patrocinada por los hermanos Kaczynski.
La renovada cacería de brujas recién decretada en Polonia contra los ex agentes del antiguo régimen comunista es vista por los especialistas en Europa como un síntoma del reforzamiento de las tendencias nacionalistas, ultraconservadoras y aislacionistas que animan a la coalición que gobierna el país.
La politóloga checa Vladimira Vondrácova asegura que la ley que endurece las normativas vigentes contra los colaboradores de la antigua policía política comunista, aprobada hace unos días por el Parlamento polaco (Sejm), "va contra los principios de tolerancia y reconciliación que dieron vida en 1998 en Varsovia al Instituto Nacional de la Memoria (IPN)", creado para "buscar la verdad".
De hecho, agrega, las llamadas leyes de "lustración" que se aprobaron no sólo en Polonia, sino también en República Checa, Eslovaquia y otros antiguos países comunistas en los años noventa con la intención de "castigar" a los antiguos agentes de la seguridad del Estado comunista, fueron en su mayoría armas de doble filo que jugaron y juegan aún hoy un papel muy débil en la aclaración de los crímenes.
Esto sucedió porque, en opinión de Leon Kieres, primer director del IPN polaco, "en el caso de los peces gordos los archivos fueron destruidos por el mismo servicio secreto y también quitaron páginas de dentro de los files de mucha gente". O sea, "la verdad requiere de una investigación para que sea esclarecida y pueda servir a las nuevas generaciones".
El doctor Kieres aseguró a Encuentro en la Red que en el Instituto de la Memoria hay tantos files "que puestos en fila ocuparían 95 kilómetros de largo", sin embargo sólo han recibido 10.000 solicitudes de personas individuales para ver sus expedientes y de hecho sólo unas 200 lo han leído. En su opinión, "mucha gente no quiere ver lo que ahí dice sobre ellos, prefieren utilizar su tiempo en mirar hacia el futuro".
Pero ahora, continúa, el gobierno que encabeza el partido de Ley y Justicia (PiS) amplía el castigo desde 27.000 personas, que tenían que someterse al proceso de "lustración" si optaban por un cargo público, a más de 100.000, "algo sin sentido porque en todo caso la primera ley prohibía a esas personas durante 10 años ocupar cargos públicos, pero ese tiempo ya ha pasado".
La raíz del problema
La mayoría de los analistas estiman que el tema de la caza de brujas es sólo uno entre los problemas que está enfrentando el gobierno polaco, sobre todo desde que a principios de julio el presidente Lech Kaczynski nombró como primer ministro a su hermano gemelo Jarowlaw, y con ello acaparó todo el poder para el partido Ley y Justicia, heredero de Solidaridad.
Una encuesta reciente realizada por el prestigioso diario polaco Gazeta Wyborcza muestra que más del 60% de la población teme al grado elevado de poder que han alcanzado los hermanos Kaczynski, cuyo partido ganó en septiembre de 2005, por estrecho margen, con la promesa de eliminar la corrupción. Hoy día, sólo el 21% de los polacos confía en que el nuevo gobierno "hará bien su trabajo", según esta misma fuente.
La gente duda que Jarowlaw haga un buen papel como premier, ya que carece de experiencia en cargos públicos y es neófito en temas económicos. Temen que se convierta en el hilo que permita a su hermano Lech ejercer desde la presidencia el poder absoluto.
Por ejemplo, el presidente Lech, a fines de julio y a pesar de que defiende los valores tradicionales católicos, se manifestó públicamente a favor de la pena de muerte, se quejó de que esta sea una "condición para ingresar a la Unión Europea", y expresó que el tema debía ser discutido en Bruselas.
Otra "debilidad" de los Kaczynski es "su inexperiencia en política exterior y su retórico estilo nacionalista, que está dejando a Polonia en una posición frágil frente a sus aliados". Así lo afirmó Jacek Zakowski, comentarista del semanario local Política, quien agregó que "el pensamiento político de los gemelos está confinado dentro de las fronteras polacas y se muestran desinteresados en el mundo externo, el cual ni les gusta ni comprenden".
De esta manera, las relaciones de Varsovia con Bruselas se han enfriado, así como con sus vecinos más allegados. Por ejemplo, el presidente Kaczynski dejó plantados a sus colegas de Francia y Alemania el pasado 3 de julio, fecha en que tenían programada celebrar una Cumbre, alegando que se sentía indispuesto.
Pero la prensa polaca dijo unánimemente que el presidente no había asistido porque se había puesto furioso debido a las satíricas críticas que un día antes fueron publicadas por el diario alemán Die Tageszeitung, donde se le comparó con una "patata".
En lugar de asistir a la Cumbre, Lech Kaczynski confirmó que Polonia mantiene su alianza con Estados Unidos y que su país "no es una nación de desertores". En cambio, hizo declaraciones reprochando a Bruselas que debía respetar los valores católicos tradicionales de Polonia.
Ley y Justicia encabeza desde la primavera de 2006 una coalición de mayoría integrada por el partido agrario populista Partido de Auto Defensa y el partido nacionalista de extrema derecha Liga para la Auto Defensa de la Familia Polaca. Los dos líderes de estas agrupaciones, Andrzej Lepper y Roman Giertych, ocupan el puesto de viceprimer ministro en el actual gobierno. Estos dos partidos también se oponen al estatus de Polonia como miembro de la Unión Europea.
¿Qué es el Instituto Nacional de la Memoria Polaca?
Fue creado en diciembre de 1998 para reunir y administrar los expedientes de la policía secreta del período entre 1939 y 1989, los 50 años más trágicos de la historia moderna polaca, con el objeto de investigar los crímenes nazis y comunistas, encontrar a los culpables vivos o muertos y esclarecer los hechos a fin de educar a los jóvenes. Esos archivos, colocados en fila, harían una hilera de 95 kilómetros de largo.
Su fundador, el doctor León Kieres, dijo a Encuentro en la Red que "estos archivos están sirviendo para tres cosas: estudiarlos y buscar a los culpables de delitos si los hay; dárselos a leer a toda persona mayor de edad que lo solicite (menos los ex miembros de la seguridad) y rescribir la historia para educar a los jóvenes". La historia fue falsificada, desfigurada. La tarea del Instituto de Memoria Nacional es buscar la verdad para el futuro.
Kieres fue perseguido durante el comunismo. Estuvo en la cárcel, su mujer perdió su puesto, no podían viajar al extranjero. En los años ochenta se hizo miembro de Solidaridad y la policía obligó a la universidad a despedirlo.
¿Qué siente un hombre cuando se entera que en el pasado perdió su trabajo y tuvo que ir a la cárcel porque sus amigos y colegas le denunciaron? ¿O cuando sabe la identidad de aquellos que fabricaron en su contra evidencias falsas o testificaron por miedo u obligados por la policía secreta?
El aspecto sentimental de esta tragedia no debe impedirnos comprender que lo principal es rescatar la verdad, saber cómo fue el pasado, que los crímenes no queden impunes, que podamos rescribir la historia y que los jóvenes la conozcan. Y admite: 'Pero no voy a negar que es una tarea terriblemente dolorosa'.
¿Qué le diría a otros pueblos que tienen una situación parecida?
Que no tengan miedo en descubrir su historia. Mi experiencia es que si quieres ser honesto no pases a otro tu responsabilidad, porque se corre el riesgo de una falsificación y confusión.
¿Se han interesado muchas personas en ver sus expedientes?
Hasta el presente hay más de10.000 solicitudes, aunque sólo unas 200 lo han leído.
¿Qué hay en esos files?
Allí la gente descubre por qué lo echaron del trabajo o lo detuvieron una vez, tratan de averiguar qué hizo la policía secreta con sus vidas.
¿Sabe de algún caso?
Si. Vladyslaw Bartoszewski fue dos veces ministro de Exteriores (1998 y 2000). Vino y vio su file, luego escribió sus impresiones.
¿Qué dijo?
Se sentía deprimido, no comprendía por qué amigos y colegas lo denunciaban. Estuvo varios años en la cárcel.
¿Cómo operaban los esbirros?
Falsificaban documentos, encarcelaban a los que no estaban de acuerdo.
¿Cómo trabaja el INP?
Cuenta unos 1.000 empleados, entre ellos 94 abogados. Su objetivo es descubrir los crímenes contra la nación polaca, incluso si los culpables están muertos, a fin de esclarecer para la historia qué pasó. Hay tres oficinas principales: la Comisión para la Investigación de los crímenes contra la nación, los archivos y el departamento de educación.
Si los abogados encuentran a los culpables vivos, los llevan a juicio. Hay juicios contra personas que procesaron a inocentes sin evidencias o con evidencias falsas. Los testigos eran obligados a declarar contra su voluntad, estos casos son muy tristes.
El Instituto también publica libros, organiza conferencias, exhibiciones, colabora con el Ministerio de Educación en la elaboración de los programas escolares, organiza seminarios para los profesores y alumnos. También colabora con el Museo del Holocausto en Jerusalén y Washington a través de las universidades. La tarea educativa es lo más importante.
¿Usted leyó su file?
Por ahora no. No quiero que me vean como un vengativo. Además, no estoy especialmente interesado en saber qué dijeron o quién lo escribió. No quiero saberlo ahora, quizás en el futuro, cuando me jubile, quién sabe.
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