Actualizado: 23/04/2024 20:43
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

Actualización, Cambios, Reformas

Por fin, ¿tomamos en serio la actualización?

Los dirigentes cubanos no cesan ni un momento en blasfemar contra lo que son reales avances y minimizarlos

Comentarios Enviar Imprimir

Siempre me quedan dudas de hasta donde los dirigentes cubanos saben de que están hablando y desde donde comienzan a hablar tonterías. Y para bien del país, quiero decir para bien de la gente que día a día tiene que hacer su vida en la Isla, a veces quisiera que esos dirigentes fueran mentirosos compulsivos en aras de una agenda oculta, pero que saben de que hablan. Porque de lo contrario, si estas criaturas creen realmente lo que dicen, entonces no me quedan dudas de que la suerte de mis compatriotas “insiliados” no es nada envidiable.

Hace algunas semanas el gobierno decidió autorizar las cooperativas urbanas de servicios. Un tema interesante que ha encendido los ánimos de algunos izquierdistas críticos del patio, quienes no acaban de entender que las cooperativas no son per se de izquierdas o de derechas, sino solo espacios de gestión cuya orientación depende de cómo se relacionan con el resto de la sociedad. Cuestión esta última que los diseños cubanos empujan estrictamente hacia una relación de mercado, y por tanto a la derecha, pues el sistema de dominación no resiste relaciones horizontales más allá de la compraventa. Y con la gobernabilidad autoritaria no se juega.

No obstante, en cualquier circunstancia el paso es positivo, porque ayuda a desestatizar la sociedad, permite a la gente mejorar sus existencias y hace más fácil y eficiente la vida cotidiana, entre otros factores. El problema radica en que a pesar de que los dirigentes cubanos no tienen otra opción que hacer esto, y otras cosas que no hacen por miedo a sus propias debilidades, no cesan ni un momento en blasfemar contra lo que son reales avances, minimizarlos, y finalmente situarse en ese umbral que comparten el disparate y la alevosía. Y de paso, desorientan a toda la sociedad, o al menos a la parte de ella que aún le escucha.

Ahora tocó el turno a una señora llamada Grisel Tristá Arbesú, y que funge como jefa del Grupo de Perfeccionamiento Empresarial de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, un título largo que, de ser cierto, implica responsabilidades y habilidades.

Según la Sra. Tristá, se habían creado 124 cooperativas, la mayoría entidades previamente existentes como unidades estatales. “Con esta medida —dijo— estamos apostando a gestionar, de forma cooperativa, actividades que estatalmente no han sido eficientes. Ello, además, le permite al Estado irse desprendiendo de asuntos que no son trascendentales en el desarrollo de la economía”.

Es decir que para esta funcionaria las cooperativas —e imagino que todo el sector privado de pequeña escala— sirven para hacer el trabajo sucio a la gestión estatal, ocupándose de “lo ineficiente”, que ya el Estado no quiere y que además no es importante.

Una visión muy particular, no solamente de las cooperativas y el sector privado, sino también de lo que es importante. Porque si la memoria no me traiciona la estrategia gubernamental para resolver el grave déficit alimenticio del país es traspasar a privados y cooperativas la producción de alimentos. Pero la propia inauguración de las cooperativas urbanas tiene lugar precisamente en el manejo de los mercados agropecuarios. De manera que para esta funcionaria producir comida y administrar el acceso de la población a ella es un tema secundario, diríase que no estratégico.

Pero al final, y de manera aún mas sorprendente, aclaraba que “ellas están llamadas a ocupar un lugar importante en la economía del país” pero no porque se trate de un proceso de privatización. “Las cooperativas —aclaró emulando las encuestas que hacía Opinión del Pueblo— no son resultado de un proceso de privatización, sino que administrarán la propiedad estatal que es, en definitiva, de todo el pueblo”.

En fin, aquí les dejo el asunto. ¿Lo tomamos en serio?


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.