Protesta masiva en la Universidad de Oriente

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27/09/2007 17:15

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Unos 300 estudiantes se amotinaron en protesta por la decisión de "separar a las mujeres de los hombres" en las residencias.

SE DICE QUE unos 300 estudiantes de la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba, se amotinaron la semana pasada contra las autoridades docentes en protesta por la decisión de "separar a las mujeres de los hombres" en las residencias, es decir, en las becas de Quintero.

En principio participaron unos pocos estudiantes, pero al final la protesta superó la cifra de "unos 300", que se manifestaron contra la rectora de la Universidad, la Dra. Zaida Valdés Estrada.

Según las fuentes consultadas, desde hace varios años los estudiantes cohabitan prácticamente en "concubinato", y han intentado mejorar a su manera las extremas condiciones materiales de las instalaciones. Las becas de Quintero, como los solares y cuarterías, tienen habitaciones divididas por restos de madera, baños insalubres y paredes corroídas por el tiempo.

Tras la inédita manifestación estudiantil contra la medida, conservadora y segregacionista, la solución más inmediata de las autoridades para aplacar los ánimos fue dar "pase" masivo a miles de estudiantes del resto de las provincias orientales que viven en estos edificios.

"Para obligar a los estudiantes a irse a sus casas, cerraron el comedor", aseguraron las fuentes.

La Federación Estudiantil Universitaria (FEU), que apoyó la decisión de la rectora de dividir por sexos la residencia, ya informó desde La Habana que próximamente se efectuará un "acto de masas" en la universidad santiaguera, en el que hablará Carlitos Lage Jr., presidente de la organización.

Este viernes publica Cubanet que además una estudiante sufrió una violación, hecho que ya hemos confirmado. Fue después de los primeros incidentes. Los problemas de iluminación de las áreas externas se han resuelto como por arte de magia. La alimentación, tras reabrirse el comedor, es como en los hoteles. Pero el mal ambiente continúa: la Seguridad del Estado tiene copadas las instalaciones y se desconoce cuántos estudiantes serán expulsados o llevados ante los tribunales por las agresiones sufridas por la rectora.