Actualizado: 13/12/2019 11:14
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

Tribunales

Anticastrista se declara 'no culpable' de la posesión de un arsenal clandestino en Miami

'Hoy comienza formalmente la batalla' para 'comprobar su inocencia', dijo uno de los abogados de Santiago Álvarez.

Enviar Imprimir

AFP/ Miami. El activista anticastrista Santiago Álvarez y su empleado Osvaldo Mitat, se declararon este martes no culpables de la posesión de un cargamento de armas y municiones, y tratarán de que se les juzgue en esta misma ciudad, bastión del exilio cubano, a lo que se opone la Fiscalía federal.

Álvarez, de 64 años y principal acusado, es un prominente miembro del exilio, promotor de bienes raíces y benefactor del presunto terrorista Luis Posada Carriles, detenido actualmente en Estados Unidos y buscado por Venezuela.

Osvaldo Mitat (63 años), fue detenido el pasado 18 de noviembre con un arsenal de armas automáticas, algunas con números de serie alterados, granadas y lanzagranadas que supuestamente le pertenecían a su jefe, quien fue arrestado un día después.

Ambos se declararon este martes no culpables de la posesión de las armas y sus abogados señalaron que saldrán absueltos en un eventual juicio.

"Hoy comienza formalmente la batalla" para "comprobar su inocencia", dijo uno de los abogados de Álvarez, Arturo Hernández.

Álvarez genera gran simpatía entre líderes del exilio cubano, quienes han logrado movilizar decenas de personas y familiares a cada una de las audiencias judiciales, y han publicado anuncios en diarios pidiendo que los acusados sean juzgados en Miami y no en la vecina Fort Lauderdale, como ha pedido la Fiscalía.

Hernández dijo que en dos o tres semanas pedirán el traslado del caso a Miami.

Dos jueces federales, por su parte, han negado la liberación bajo fianza de los acusados, quienes podrían pasar las fiestas tras las rejas, aunque la decisión fue apelada ante el Circuito de Apelaciones de Atlanta por los abogados de los detenidos.

Álvarez es un íntimo amigo del anticastrista Posada Carriles, y fue quien le financió su defensa legal en Panamá cuando fue acusado y posteriormente convicto por "conspirar para asesinar" a Fidel Castro en 2000.