Hilda Molina teme represalias del gobierno cubano
El caso de la neurocirujana cubana creó una fuerte tensión entre Kirchner y Castro durante la Cumbre del Mercosur.
La doctora cubana Hilda Molina afirmó este lunes que siente temor de que el gobierno de Cuba tome represalias contra su familia a raíz de la petición que el presidente argentino, Néstor Kirchner, reiteró a Fidel Castro para que permita a la neurocirujana y a su madre salir de la Isla.
"Me preocupa que la reacción de ira de Castro lleve a una reacción contra mi familia. Me gustaría que esta violencia termine ya, yo me siento enferma y cansada. Quisiera que mi pobre madre pueda morirse tranquila", dijo Molina en declaraciones a la emisora argentina AM 950.
"No sé si es que estoy nerviosa, sé que me he puesto paranoica, yo ya no puedo dormir ya que tengo un terror con respecto a mi familia. Cuando uno vive en un sistema como éste, vive siempre exaltado. Yo tengo miedo por mi familia, no por mí", agregó la neurocirujana, según citó Europa Press.
No obstante, Molina, que desde hace más de una década solicita al régimen de Castro viajar a Argentina para reencontrarse con su hijo, agradeció esta segunda gestión de Kirchner. La primera la realizó el presidente argentino a finales de 2004.
En esa ocasión, Castro le respondió que fuese el hijo de Molina, Roberto Quiñones, el que visitara la Isla.
Quiñones, médico casado con una argentina, tiene dos hijos que Molina no conoce. Ha descartado viajar a Cuba por temor a que el gobierno de la Isla no le permita regresar a Buenos Aires.
Kirchner decidió volver a interceder por la doctora cubana durante la visita de Castro a Argentina para la Cumbre del Mercosur, y el asunto desató fuertes tensiones entre ambos gobernantes.
Según el diario argentino La Nación, Castro estuvo incluso a punto de ordenar el regreso de su avión a Cuba cuando volaba el pasado jueves a la ciudad de Córdoba, donde se realizó la Cumbre.
El gobernante habría recibido en el avión la noticia de que Kirchner quería plantearle el caso de Molina en una reunión a solas. Castro no aceptó tal intención.
Kirchner propuso luego la entrega de una carta, pero Castro tampoco aceptó.
De acuerdo con las versiones de prensa, el presidente argentino amenazó entonces a Castro con hablar de Hilda Molina delante ante la Cumbre del Mercosur y con no firmar el Acuerdo de Complementación Económica entre el bloque y La Habana.
Tras esta advertencia, Castro habría ordenado al canciller cubano, Felipe Pérez Roque, que recibiera la carta de Kirchner, entregada por el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Jorge Taiana.
"Como usted bien conoce, es de mi mayor interés posibilitar el reencuentro entre la doctora Hilda Molina y su familia residente en nuestro país", dice Kirchner en su carta y repite su petición de que sea permitido a la neurocirujana salir de la Isla.
Castro tropezó también con el caso Molina en encuentros con la prensa. El periodista exiliado cubano Juan Manuel Cao, del Canal 41, de Miami, le preguntó: "¿cuándo va a permitir a la doctora Hilda Molina salir de Cuba y ver a su familia?"
"¿Quién tú eres?", le respondió el gobernante. Cuando el periodista reveló que era cubano, Castro le gritó: "Dime quién te paga a ti para que hagas estos escándalos".
Molina fue fundadora y directora del Centro Internacional de Restauración Neurológica (CIREN), una institución insignia de la medicina cubana, luego de alcanzar fama mundial por ser la primera mujer del mundo en llevar a cabo un transplante de tejido cerebral con éxito.
Militó en el Partido Comunista y fue diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Pero renunció a sus funciones por discrepancias con procedimientos utilizados en el sistema de salud cubano y fue apartada de su trabajo y de la vida pública.
Reside en La Habana con su madre, octogenaria y enferma, y ha sido objeto en los últimos meses de "actos de repudio" protagonizados por seguidores del régimen.
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