Actualizado: 27/01/2022 17:36
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Religión

«Nuestra historia es la de Moisés y el Faraón»

El rabino Manny Viñas, primer religioso cubano que bendice la Oficina Oval de la Casa Blanca.

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Un grupo de prominentes judíos se reunieron con George W. Bush en la Casa Blanca para conmemorar el Día de los Derechos Humanos. Procedían de diferentes países en los que existe persecución religiosa y política, y entre ellos estaba el cubano Rigoberto Emanuel Viñas, el rabino Manny Viñas, de Yonkers, Nueva York.

¿Qué hace un jubán (judío cubanoamericano), nacido y criado en la Sagüecera de Miami, en el Salón Roosevelt, junto a Jack Abraham, director de la única sinagoga de Afganistán; el presidente del Consejo de Rescate de los hebreos de Siria, el Dr. Mayer Ballas; Maurice Shohet, de Irán; el rabino Gershom Sizomu, de Uganda, y de Yuli-Yoel Edelstein, vicepresidente del parlamento israelí?

Son quince los invitados. El rabino Manny Viñas puede hablar de exilio y represión por partida doble. Sus padres, de ascendencia sefardita, le enseñaron a orar mirando hacia Jerusalén, y a añorar la "tierra prometida"; pero también le inculcaron el amor a la isla que cobijó a su familia por cinco generaciones. Creció hablando en cubano, y anhelando regresar a Cuba.

Viñas advirtió: "Nací americano, pero no puedo dejar de ser judío y cubano, y debo denunciar que la actual comunidad judía de Cuba es una vitrina para aprovecharse de los ricos hebreos estadounidenses que viajan a la Isla llevando dinero, medicinas y alimentos".

Bush le pidió a Viñas que ampliara la experiencia cubana: "Antes de 1980, el gobierno de Castro veía mal que los judíos fueran a la sinagoga. Los que se atrevían a ir los tildaban como sospechosos. Dejó de existir una forma organizada de vida judía. De los 15.000 que vivían en la capital cuando llegó la revolución, la mayoría abandonó el país en los primeros cinco años, a los pocos que quedaron los hostigaron, les hicieron difícil la práctica de su religión", agrega el rabino cubano.

"Pero en las últimas dos décadas, el gobierno cubano descubrió la rentabilidad del turismo religioso, y decidió revivir el judaísmo en Cuba. ¿Cómo lo ha hecho?", se pregunta Viñas: nombraron al frente de la comunidad judía al Dr. José Miller y a la señora Adela Dworkin, militantes del Partido Comunista que nunca habían hecho vida de judíos. Elaboraron listas de cubanos y los conminaron a ir a la sinagoga. Una gran puesta en escena fue montada para que los hebreos estadounidenses que visitan la Isla vean una comunidad judía que crece, que está llena de vida.

¿Han logrado convencer a muchos judíos estadounidenses?

Son tontos útiles, no entienden que van a La Habana a ver una falacia montada por el gobierno, que están llevándole dinero, alimentos y medicinas que no destinan al pueblo, que con su visita se convierten en promotores de derribar el embargo. Es un negocio bien calculado. Fabricaron el Hotel Raquel, decorado con temas hebreos y donde se sirve comida judía. El gobierno cubano se propone que cada día vayan más judíos con dinero a La Habana.

¿Saben los americanos que Cuba sufre una dictadura?

No creo que lo sepan. Los americanos en general no entienden qué es una dictadura, no saben lo que es hambre, ni terror político. Quizá entienden que en Cuba hay escasez, que el pueblo no tiene todos los derechos, pero ellos no han pasado por la experiencia de una dictadura, no saben lo que es vivir con miedo. ¿Sabes quiénes lo entienden? Los que vienen de Rusia, Hungría, Polonia, y aun algunos tratan de olvidar, porque cuando se viene de experiencias tan dolorosas como es vivir bajo el comunismo, el ser humano necesita olvidar.

Pero Susana Feldman y Gerald y Joan Schwab, sobrevivientes del Holocausto, presentes en la Casa Blanca, no han olvidado. ¿Por qué olvidar los horrores del comunismo y no los del nazismo?

Los que sobrevivieron el Holocausto están alertas a cualquier manifestación de antisemitismo. Feldman Naim, nacionalizada venezolana, denunció en la reunión con Bush cómo Chávez comienza a mostrar sus garras antijudías. Pero Yuli Edelstein y Vladimir Kvint comparten el dolor de los cubanos porque lo sufrieron en la Unión Soviética. Aunque es triste reconocer que muchos judíos no saben el monstruo que fue Stalin. ¿Por qué? Por política: los primeros sionistas de Israel eran socialistas.

¿No será que muchos cubanos se meten a judíos con tal de poder escapar de la Isla a Israel?

Se aprovechan de que el gobierno está promoviendo conversiones porque necesita los números. En el año 1980, decían que sólo quedaban 1.500 judíos en La Habana. Hace menos de 10 años se fueron 400 para Israel y todavía reportan que hay 1.500 judíos en la capital. A cualquiera le llaman judío, yo diría, judío para turistas.

Hay disidentes cubanos que argumentan que el embargo no funciona, que sólo sirve para justificar el desastre económico de la Isla…

Cuando Castro tiene dinero, lo usa para exportar la revolución, para apoyar el terrorismo internacional. Existe una conexión entre los Castro y el terrorismo islámico. Fidel entrenó cientos de terroristas palestinos y árabes en Cuba, entre estos a George Habash y Abu Nidal; en 1973, en la guerra del Yonkipur, envió soldados cubanos a pelear junto al ejército sirio contra Israel.

Millonarios israelitas controlan la producción citrícola de Isla de Pinos y Matanzas, pagan bien al gobierno, sabiendo que sus peones cobran un equivalente a ocho dólares al mes; y consienten que estudiantes de secundaria trabajen gratis para ellos…

Es dolorosamente cierto, y yo los denuncio por cometer un acto criminal, por violar los derechos humanos y laborales del pueblo cubano. Lo que está ocurriendo es que internacionalmente hay judíos que no se comportan según la cultura y la fe judías.

En 1948, el gobierno de Grau San Martín votó en la ONU contra la constitución del Estado de Israel, porque pensaba que traería conflictos con sus vecinos. ¿Cómo concilia los derechos de los judíos con el de los palestinos que viven en esa misma tierra desde hace mil años?

Los palestinos en Israel no pierden sus derechos. Viven, trabajan, estudian, mantienen sus casas, sus negocios, hay partidos políticos árabes. Cuando los judíos fundaron Israel, no expulsaron a nadie. Muchos palestinos se fueron porque los árabes los incitaron por radio a que se fueran, porque iban a hacer una gran matanza de judíos. ¿Qué pasó? Se refugiaron en los países árabes pensando que estos iban a ganar la guerra, y que regresarían en poco tiempo. No fue así, y ahora ellos quieren quitarle el derecho a los judíos sobre la tierra de Israel, llamarla Palestina, y expulsar a los hebreos.

Bush estuvo en Israel, forzando la creación de un Estado palestino, pidiendo a Olmert que se retire de los territorios ocupados. ¿Cree que tenga éxito?

No lo creo. Los judíos no pueden ser relegados a un espacio tan pequeño. Además, los palestinos no quieren que Israel exista. Si aceptaran la creación del Estado palestino, les quedaría el deseo de conquistar a todo Israel. Ni judíos ni palestinos han renunciado a esa tierra.

Usted es ciudadano estadounidense. Si llegado el caso, Estados Unidos, por petróleo o estrategia política, apoyara al mundo árabe en contra de Israel, ¿a quién defendería?

Haría todo lo posible para convencer a mi país que debe cambiar esa posición. Me mantendría leal como americano, pero estaría en la posición minoritaria.

¿Qué opina de la santería cubana?

Es una forma de idolatría. El gobierno de Fidel la ha permitido porque no es una religión jerárquica, no tiene una organización, no constituye un peligro político.

Y el catolicismo, arrodillarse ante los santos, ¿no es también una forma de idolatría?

El catolicismo es una religión monoteísta. Cree en un solo Dios, que llaman el Padre. La religión católica usa a María, Jesús y los santos como intermediarios para llegar al Padre. No es idolatría, porque no los considera dioses. Yo no considero el cristianismo una idolatría, como tampoco acepto tener intermediarios para orar al padre que me creó.

¿No le parece que sus diferencias de juicio para católicos y santeros son prejuicios porque la santería viene de los negros?

Mi congregación contiene un gran número de negros judíos. Han venido de todas partes del mundo, de Etiopía, Uganda. El judaísmo no reconoce color ni raza, sólo el espíritu humano. Mi juicio sobre la santería se basa en su fe en múltiples dioses. El monoteísmo puede ser el gran remedio contra el racismo. Si hay un sólo Dios, es el mismo que nos creó a todos y el que nos ama a todos iguales, judío, gentil, blanco, negro, chino, árabe y japonés.

Pero las religiones monoteístas que parten de Abraham, la judía, la cristiana y la musulmana, consideran un pecado contranatura el homosexualismo. ¿No fueron los homosexuales creados por Dios?

No sería al homosexual a quien juzgaría primero. Antes hablaría con los hipócritas, con los asesinos, con los corruptos, con los que explotan a sus semejantes. Hay tantas cosas prohibidas en la Biblia, ¿por qué excluir a los homosexuales, y no a los adúlteros, o a los que comen puerco?

¿Cómo ve el judaísmo en una Cuba Libre?

Anhelo regresar a Cuba y establecer una sinagoga, que los judíos formen parte del renacimiento de Cuba. A los cubanos nos llaman los judíos del Caribe, y los judíos hemos sufrido dos mil años, y siempre nos levantamos. El pueblo cubano también se levantará. Es la historia de Moisés y el Faraón. Y no puedo separar la personalidad del Faraón de la de Fidel Castro.

¿No es traer la historia por los pelos?

La esclavitud a la que el Faraón sometió a los judíos es la misma a la que Fidel sometió a los cubanos. Es la misma represión política y religiosa que viene a través del miedo y la violencia, la que el pueblo judío sufrió en Egipto y de la que Moisés nos liberó.

Pero los cubanos no contamos con un Moisés, la disidencia está dividida…

Faraón se dice en hebreo eraá, que quiere decir boca mala. Viene del miedo que se mete dentro hasta desconfiar unos de otros, hasta denunciar a nuestros semejantes, perder toda esperanza, y creer que no hay vida fuera del Faraón. Pero la Torá nos dice que tenemos que superar el miedo al faraón, que podemos ser libres, que podemos escoger nuestros propios líderes.

Cuba está en ruinas, hay que reconstruirlo todo…

Como judío cubano, sé que la experiencia del pueblo judío al escapar de la esclavitud y fundar su nación sobre un desierto, será la de los cubanos. Vamos a dejar atrás los miedos que nos inculcó este faraón y a construir el futuro. Cuando un pueblo sufre esclavitud, como los cubanos han sufrido bajo Fidel Castro, tiene que escoger entre ser la víctima que se quedó atrás, o tomar el sufrimiento como impulso para el desarrollo.

Judea y Ruth Pearl, los padres de Daniel Pearl, periodista del diario The Wall Street Journal decapitado en Pakistán por terroristas de Al Qaeda, encendieron el 10 de diciembre de 2007 las velas de la Menorá en la Casa Blanca. Luego, el presidente Bush y su esposa pidieron al rabino Manny Viñas que bendijera la Oficina Oval. Nunca antes un religioso cubano había recibido tal encargo. De ahí esta entrevista.


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