Actualizado: 23/10/2017 19:18
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Opinión

Iroel Sánchez, La Joven Cuba, Blogs

Las plañideras de Troya

Sobre un intercambio de comentarios entre el autor de este trabajo e Iroel Sánchez, en el blog de este último: La Pupila Insomne

Comentarios Enviar Imprimir

Hace unos días anunció el desgobierno cubano que ya no se construirá en la Zona Económica Especial del Mariel una fábrica de tractores con inversión y tecnología estadounidense, alegando extraños motivos que van desde la ecología hasta ideología (más detalles sobre el tema en CUBAENCUENTRO)

A raíz del suceso, me tropecé con un escrito en un blog llamado La Pupila Insomne, blog que es publicado por un escribidor oficialista cubano llamado Iroel Sánchez.

El escrito en cuestión se titula Los tractores de Troya en Washington DC.

No acostumbro a leer ni comentar en ese sitio —la verdad, es un ejercicio estéril y no hay tiempo para eso—, pero me llamó la atención lo pedestre y absurdo de los argumentos del artículo en cuestión, y así se lo hice saber al autor en un comentario, que escribí con poca esperanza de que fuera publicado.

Pero, para mi sorpresa, Iroel Sánchez publicó mi comentario, que reproduzco a continuación:

“Eso que Usted escribe es precisamente la mentalidad que mantiene la no-economía cubana exactamente donde está: en el más improductivo y desesperanzador tercermundismo. Iroel, en serio a veces me pregunto si Usted se cree las cosas que escribe o si es solo su tarea…”.

Al parecer, el señor Sánchez dejó pasar mi comentario para apabullarme de inmediato con argumentos elaborados nada menos que en La Joven Cuba, un sitio cuasi oficialista cubano y de pésima hechura.

Iroel, entonces, me respondió:

“Gracias, te recomiendo responder estas tres preguntas en un post de Osmany Sánchez en La Joven Cuba: ¿En qué país de nuestra área donde hay capitalismo tercermundista se pueden encontrar los logros que aparecen en nuestra lista de lo positivo de Cuba? ¿En cuál de ellos no existe lo que aparece en nuestra lista de lo negativo de Cuba? ¿Tenemos más razones para cambiar nuestro sistema social que para mantenerlo?”.

Después de leer un par de veces esa “respuesta” decidí responder a mi vez y escribí lo siguiente, que esperaba que el señor Sánchez también publicara, lo que hasta el momento en que comencé a escribir este texto —viernes 4 de noviembre de 2016— no había ocurrido.

Decidí también que, ya que me tomé el trabajo de escribirlo, pues que debía publicar mi respuesta.

Admito que no hay ningún mérito particular en intentar debatir con Iroel; ahí no hay argumentos ni idea, solo facción, panfleto y arenga vacía, lo que, por demás, no sorprende: no hay manera de defender lo indefendible.

Pero, por lo que valga, aquí está el texto que le envié.

***

No sé qué tiene que ver esta respuesta tuya con lo que comenté anteriormente. Pero voy a responder:

Primero: ¿“nuestra área”?, “¿capitalismo tercermundista?”. Y, como si fuera poco, ¿La Joven Cuba?

La verdad, debería detenerme aquí mismo, agradecerte por la atención, y seguir mi camino. Vamos: eso no es serio, Iroel. Pero veamos:

En esta vida, en este mundo, te comparas con los mejores, tratas de ser como ellos, o te quedas empantanado en la mediocridad.

¿Qué mérito tiene compararse con Haití, o con países centroamericanos?

¿O acaso prefieres comparación con Costa Rica, México o Chile?

¿O, para el caso, con una Venezuela desmoronada por el socialismo chavista?

Y para colmo de absurdos, ¿logros?, ¿de veras?

¿Cuáles?

¿Un sistema de educación mediocre?

¿Un sistema de salud en ruinas?

¿Deporte estatal en franco declive en todas sus disciplinas?

O vamos a mencionar aquel cuarto “logro” que se acostumbraba a citar con los anteriores: “¡Eliminamos la prostitución!”, decía aquel. Pero, oficio ancestral y pertinaz al cabo, regresaron las putas y sus proxenetas, esta vez para quedarse.

¿O quieres hablar de la no-economía?

Le tomó más de medio siglo a tu Gobierno destruir la industria azucarera, la agricultura, los servicios, quebrantar la minería, minimizar el níquel, desaparecer la pesca, el ganado, la producción de leche, de cárnicos; logró destruir la infraestructura urbana, los acueductos, las calles, las casas, la urbanidad, la industria ligera, la industria pesada. Vamos: no son capaces ni de colectar suficiente agua de lluvia.

Llevar comida a la mesa, a la usanza de las sociedades más primitivas, se convirtió en la prioridad primera. El país apenas exporta, sobrevive de la caridad chavista —que ya toca a su fin—, turistas de medio pelo, y de las remesas de nosotros, los cubanos exiliados.

Mientras los mercados en Estados Unidos están abarrotados de productos del agro, que vienen de esos países capitalistas y tercermundistas con los que ustedes se pretenden comparar, los ingenuos y emprendedores empresarios estadounidenses van a Cuba a tratar de vender... productos del agro.

¿Y qué decir de los profesionales cubanos, educados en ese cerrado y desconectado-del-mundo sistema educacional?

Los bioquímicos cubanos llegan a EEUU y se encuentran que su título y preparación alcanzan apenas para un técnico medio avanzado. Los médicos tienen que reinventarse, empezar casi de cero, pues no están a la altura de la medicina de vanguardia. Los ingenieros tienen que someterse a exámenes de tal rigor que muchos prefieren reperfilarse y convertirse en cualquier otra cosa.

De otros, como economistas, abogados, artistas, o periodistas, mejor ni tocar el tema.

Cuba, efectivamente, “exporta” profesionales que pueden, con suerte, ubicarse en un mercado tercermundista, pero no en los ámbitos académicos o tecnológicos que han traído al planeta a este milenio, a esta era de prosperidad e hiperconectividad.

Los invito, a ti y a tus fuentes, a que consulten la composición étnica de hospitales, universidades, finanzas, o alta tecnología en Estados Unidos. Sin querer estropearles la sorpresa, verán muchos asiáticos, y prácticamente ningún latino o cubano.

He ahí “los logros”.

Pero el logro mayor es, decía, que le tomó más de medio siglo a tu Gobierno —tan ineficiente hasta en la demolición— destruir la nación, pero al fin lo logró.

Cuba, no digo nada nuevo, es además un país en bancarrota, emisor de emigrantes. Y nadie se va de donde le va bien. Nadie.

De Cuba se marchan decenas de miles de personas al año, por las más inverosímiles vías. Y digo mal; no se marchan: huyen.

Entonces, después de exponer este breve recuento de algunas de las “razones” para cambiar ese sistema social, espero que, en caso de una respuesta, no sea automática, que sea inteligente y que, por favor, mejores tus fuentes de referencia,

Gracias por tu atención.

Alex Heny

PD: Y, como te darás cuenta, ni una sola vez mencioné la necesidad de un proceso renovador, democrático, que tanto les urge, ni regresé a esa idea fija con el monstruo imperialista que les manda tractores troyanos para que cultiven boniatos disidentes.

***

Y entonces, Iroel Sánchez publicó finalmente mi comentario, y respondió (sic):

Sr. Disculpe la demora en responder, no he tenido tiempo su extenso comentario.

1. Costa ica no tiene mejores indicadores sociale de Cuba.

2. Es el capitalismo transfiera la explotación de los países centrales a las periferias pero sigue siendo capitalista la inmensa mayoría de la humanidad que viv en la pobreza fuera de esos centros.

3. La salud y educación “mediocre” y “en ruinas” son reconocidas mundialmenter como ejemplares y el sistema.

deportivo sigue dando deportistas de primer nivel mundia, todo eso con una economía bloqueda por el país mas poderoso del mundo.

4. Cuba es el país con menos desnutridos de Amèrica Latina.

5. Puerto Rico, donde no gobierna el gobierno cubano y se aplican todos los métodos que usted quisiera ver en Cuba, sino el de EEUU tiene el doble de emigrantes que Cuba, quedan en la Isla 3 millones de los 7 millobnes de boricuas.

6.El bonieto disdidente tal vez pudiera habitar en su cabeza.

Saludos

***

Bueno, después de tal respuesta, obviamente, aquí me bajo del tren.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.