Uribe desautoriza la misión humanitaria para nuevas liberaciones de rehenes
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, suspendió el lunes la participación de una misión humanitaria en la liberación de dos políticos secuestrados por las FARC, una decisión que podría dificultar la entrega inmediata de los rehenes, informó Reuters.
El mandatario anunció la decisión después de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaron el domingo en la selva a tres policías y un soldado, secuestrados desde hacia meses, en la primera entrega unilateral en casi un año, que se retrasó por un supuesto intento de sabotaje del Gobierno, según denunció la misión que recibió a los rehenes.
"La necesidad humanitaria de liberar a los secuestrados ha sido utilizada, en contra de lo acordado, en incitación y estímulo al grupo secuestrador, narcotraficante y terrorista de las FARC", dijo Uribe.
"Se autoriza exclusivamente al Comité Internacional de la Cruz Roja y a su apoyo logístico otorgado por la República de Brasil, para continuar en esta operación, lo cual es suficiente para un acto humanitario", dijo el mandatario.
La misión humanitaria, liderada por la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, tenía previsto el lunes recibir al ex gobernador del departamento del Meta Alan Jara y, el miércoles, al ex diputado del departamento del Valle Sigifredo López.
El periodista Jorge Enrique Botero, miembro de la misión humanitaria, aseguró que la entrega de los cuatro efectivos de las Fuerzas Armadas estuvo a punto de abortarse porque aeronaves militares sobrevolaban la zona, situación que demoró la operación.
Uribe admitió que hubo vuelos a alturas permitidas, pero negó operaciones ofensivas para sabotear la operación.
"Hubo vuelos de la Fuerza Aérea Colombiana. Esos vuelos respetaron las alturas mínimas en el área autorizada, no hubo operaciones militares ofensivas. El Gobierno por solidaridad con los secuestrados y sus familias ha facilitado desde un comienzo este proceso de liberación. El Gobierno cumplió con lo ofrecido", dijo el mandatario en una declaración.
Uribe acusó en su discurso a las FARC por la explosión de un carro bomba contra una instalación de la Policía en la ciudad de Cali, al suroeste del país, que dejó al menos dos muertos, incluido uno de los atacantes.
Con las liberaciones, las FARC buscan espacio político e imagen internacional tras recibir varios golpes del Gobierno de Uribe, como la muerte de altos mandos en operaciones del Ejército, el rescate de la política Ingrid Betancourt y la deserción de miles de efectivos.
Los tres policías y el soldado, que formaban parte de un grupo de rehenes que las FARC buscan intercambiar por 500 de sus miembros presos, fueron entregados en un lugar de la selva del sur de Colombia a una misión humanitaria que contó con el apoyo logístico de Brasil.
Los liberados y la comisión humanitaria llegaron el domingo por la noche al aeropuerto de Villavicencio, donde fueron recibidos en medio de aplausos, vítores y claveles blancos.
"Tenemos que luchar por todos los prisioneros que quedan en esa selva", dijo el policía Torres mientras demostraba su felicidad frente a cámaras de televisión y fotógrafos junto con sus compañeros liberados.
Horas después, fueron trasladados a la capital colombiana, donde se reunieron con sus familias y vistiendo uniformes nuevos aparecieron junto a Uribe en la sede de la Presidencia.
"Es lamentable las condiciones en que las FARC mantienen a los secuestrados. Amarrados, peor que si fuéramos animales, encadenados al cuello. Además de una cadena también nos colocan un lazo, atados a un árbol, no tenemos movilidad más de tres metros", dijo el policía Walter José Lozano.
Los efectivos de las Fuerzas Armadas, que llevaban secuestrados entre 19 y 24 meses, parecían estar en buenas condiciones físicas y de salud.
Con esta operación, la cifra de rehenes políticos en poder de las FARC se redujo a 24.
El Gobierno y el grupo ilegal armado mantienen posiciones radicales que han impedido poner fin al drama de los rehenes, algunos de los cuales llevan más de 11 años secuestrados en la selva, en medio del violento conflicto interno que desgasta al país.
© cubaencuentro
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1 Comentarios
1 by Jorge Perez (Usuario no autenticado) 02/02/2009 22:00
Que acto incomparable de nobleza!!! Los angelicales y honorables combatientes de las FARC acaban de premiar con la libertad a cuatro personas. Por lo tanto, solo quedan por liberar alrededor de 896 individuos. Sin incluir los que vayan reteniendo en el futuro. A ese acelerado ritmo (4-6 / ano) de nobles gestos liberadores, los ultimos secuestrados volveran a sus casas de aqui a 200-220 anos. En otras palabras, para la primera mitad del siglo XXIII (2210 - 2230) las gloriosas FARC no tendran a nadie con cadenas de flores en el cuello y disfrutando de las bondades de las selvas revolucionarias. En el mundo, nada se iguala a las acciones de los valientes luchadores marxistas, lo mismo como guerrilleros o como gobernantes.