Revolución y cubanidad en dos tiempos

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No

Duanel Díaz

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Princeton

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31/03/2008 6:00

28/03/2008 17:47

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Opinión

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De 'Memorias del subdesarrollo' a 'Utopía': La chusmería no es consecuencia de la miseria, sino del régimen impuesto en 1959.

Hay un pasaje de Memorias del subdesarrollo en que el abúlico protagonista va al cine a ver por segunda vez Hiroshima, mon amour. La película lo conmueve de nuevo, y lo hace reflexionar sobre aquel entorno extravagante de "socialismo con pachanga", que es para él lo que el emergente mundo burgués decimonónico para el clásico flaneur.

Después de recordar la célebre frase donde la protagonista de la historia de Marguerite Duras expresa su deseo de tener "une inconsolable mémoire", Malabre apunta en su diario: "Creo que la civilización consiste sólo en eso: en saber relacionar las cosas, en no olvidarse de nada. Por eso aquí no hay civilización posible: el cubano se olvida fácilmente del pasado: vive demasiado en el presente".

Elena, la joven y voluble amante, representa en el relato de Desnoes esa forma de ser "totalmente inconsecuente" que tanto extraña al culto protagonista. Según él, de tanto vivir en el presente, el cubano es incapaz de captar la gravedad de la historia. En medio de la crisis de octubre, Malabre constata con estupor cómo "la gente se mueve y habla como si la guerra fuera un juego". Podría desencadenarse una guerra nuclear, pero ellos, tan campantes, "no saben lo que puede pasar".

Malabre no es en esto nada original, pues la imprevisión ha sido señalada desde comienzos de siglo por escritores y letrados cubanos interesados en la psicología colectiva. "El criollo suele vivir preocupado sólo por el más inmediato presente", dice Carlos Loveira en su novela más famosa, Juan Criollo. Y algunos años más tarde, luego de la caída de Machado, Enrique Gay-Calvó dedicó justamente a este rasgo del carácter nacional una curiosa y hoy olvidada "tentativa exegética de la imprevisión tradicional cubana", titulada El cubano, avestruz del trópico.

Sentimientos subdesarrollados

Ahora bien, entre aquellas obras y la de Desnoes ha ocurrido un acontecimiento fundamental; algo que, en el discurso ilustrado de Malabre, entra en conflicto con aquella idiosincrasia. "Hasta los sentimientos del cubano son subdesarrollados: sus alegrías y sus sufrimientos son primitivos y directos, no han sido trabajados y enredados por la cultura. La Revolución es lo único complicado y serio que les ha caído en la cabeza a los cubanos".

Mientras oye un discurso de Fidel Castro, él siente que por primera vez "estamos a la altura del mundo, no del subdesarrollo". No es sólo porque destruye a la estúpida burguesía a la que pertenece, sino también por esta posibilidad de grandeza histórica, que la Revolución fascina a ese burgués que, para estupor de sus familiares y amigos, decide contra todo sentido común quedarse en la Isla.

Había, pues, una tensión entre la imagen tradicional del cubano y la Revolución, empresa prometeica que pretendía cambiar al hombre y dar un gran salto adelante fuera del subdesarrollo. Al hacer a su antihéroe reproducir los discursos propios de la intelligentsia burguesa, Desnoes no hace sino apuntar la obsolescencia de los mismos en el nuevo contexto político y social.

Tanto su noveleta como la película de Tomás Gutiérrez Alea plantearon de manera ambigua y ejemplar la contradicción, ya señalada por Sartre en su ensayo Ideología y revolución (1960), entre los discursos republicanos y colonialistas sobre la decadencia nacional, los que atribuían al "cubano" una innata incapacidad para la democracia o el progreso, y la realidad grandiosa de una Revolución empeñada en sacar a Cuba del subdesarrollo.

La Revolución era ilustración no sólo por su culto al desarrollo, sino también porque venía a revelar el carácter mitológico, o ideológico, de esos discursos que eran, por decirlo con la jerga de la época, la superestructura ideológica del subdesarrollo; al desarrollo comunista correspondía, en cambio, un pueblo combativo, trabajador, enérgico y constante, justo lo contrario de la vieja imagen del cubiche frívolo, ligero y jugador en su isla de corcho.

'El cubano' como enigma

El nuevo canon marxista que se fue conformando en los años sesenta implicaba necesariamente, aunque no siempre de modo explícito, el cuestionamiento de buen número de aquellos estereotipos tradicionales de la cubanidad.

Si, como explicó Ambrosio Fornet en uno de los ensayos medulares de la década, la revolución del treinta había vuelto "superficiales y precarias" las definiciones positivistas del cubano, produciendo, entre los intelectuales incapaces de explicar la realidad en términos de clases, nuevas indagaciones influenciadas por el raciovitalismo orteguiano, la de 1959, triunfante a diferencia de aquella, ¿no venía a manifestar a su vez la obsolescencia de estas otras nociones sobre el carácter nacional?

Así las cosas, carecía de sentido aquella pregunta por la cubanidad que había animado, desde los tiempos de Francisco Figueras hasta los de Jorge Mañach, toda una tradición intelectual definida por las ideas de la decadencia nacional y la frustración republicana. Y no es hasta la llegada del "período especial", cuando la ideología oficial se desplaza desde el marxismo hacia el nacionalismo, que aquella vieja interrogante reaparece en las reflexiones intelectuales y las obras de arte.

"El cubano" resurge como enigma, mientras el cuerpo y la violencia ocupan el lugar antes reservado a la ideología. Así es notable en una obra como El rey de La Habana, de Pedro Juan Gutiérrez, que lleva, significativamente, un epígrafe de Memorias donde se define el subdesarrollo como la "incapacidad para acumular experiencia". Reynaldo, personaje sólo movido por necesidades fisiológicas —el hambre y el deseo sexual—, está lo más lejos posible del ideal civilizatorio de los años sesenta: él representa la barbarie, alguien totalmente al margen de la ingeniería social comunista.

Otra cara de la barbarie muestra Arturo Infante en su cortometraje Utopía. Aquí, en lugar del realismo sucio, se apela a la comedia y el absurdo, en una aguda e hilarante sátira del discurso según el cual el cubano es "el pueblo más culto del mundo". Estos cubanazos típicos —hombres tomadores de ron y jugadores de dominó, mujeres en licra que acuden a la manicura— no son incultos, como Rey, pero su insólita cultura no alcanza a marcar un espacio de civilización; sus querellas, sazonadas con "malas palabras", sobre temas de alta cultura o de academia, pasan de la violencia verbal a la física y, en uno de los casos, terminan en sangre.

Las preguntas surgen: ¿es la violencia, en curiosa dialéctica, una consecuencia de la ilustración comunista? ¿O estamos aquí ante un fondo propio del carácter nacional que, refractario a la paideia revolucionaria, regresa como un extraño atavismo?

La chusmería

Utopía puede leerse, con Memorias como trasfondo, en dos sentidos diferentes. La primera lectura vería en la obra una demostración de que es el carácter nacional, aquel sustrato de imprevisión y de barbarie que se manifiesta en la chusmería cubana y en la incapacidad para dialogar civilizadamente, lo que resiste una utopía hermosa y da al traste con loables empeños culturales. La segunda lectura destacaría, en cambio, el horror de la utopía totalitaria y consideraría la chusmería y la violencia como consecuencias antes que causas.

Creo que la primera interpretación, que recupera el potencial crítico del cortometraje de Infante, recuerda no poco aquel socorrido argumento que justifica los horrores del socialismo, alegando que el problema no está en el sistema, que sería bueno en sí mismo, sino en el hombre, que con su natural egoísmo y falibilidad entorpece su funcionamiento.

Frente a esta lectura conservadora, pienso que sólo se hace justicia al radicalismo de Utopía si lo entendemos como una crítica del sistema antes que del carácter nacional. La chusmería, uno de los aspectos más pintorescos de la cubanidad contemporánea que este filme muestra, no es, evidentemente, una consecuencia de la miseria económica, pues no se halla entre los sectores marginados de otros países de América Latina, pero no es tampoco un componente esencial del "carácter nacional", sino más bien un producto del régimen impuesto en la Isla desde 1959.

¿Habrá que atribuirla, como querría una mentalidad conservadora, al encumbramiento de la "canaille" por la desjerarquización que conlleva la revolución? ¿Debemos buscar su génesis en las consignas de los primeros años, cuando la espontánea alegría del triunfo fue cediendo paso a la manipulación estatal de la ingenuidad y la estulticia? ¿No mostraba ya Memorias del subdesarrollo algo del vínculo entre la revolución y la chusmería?

Ciertamente el fenómeno merece una indagación tan acuciosa como la que Mañach le dedicara al choteo, pero no es mi intención emprenderla ahora. Sólo afirmo que, destruidos los antiguos valores de la educación formal propios de la sociedad republicana y erosionados los que promovía la cultura socialista, sólo queda en Cuba la chusmería, que no está desvinculada, por cierto, de ese otro fenómeno digno de un estudio sociológico que es la profusión de nombres inventados en las más recientes generaciones: no por gusto el único nombre propio que aparece en el tercer cuadro de Utopía, el de alguien que cogió la gripe popularmente apodada "La Traviata", es justamente "Yoyanka".

Memorias del subdesarrollo es, a pesar de sus ambigüedades, una obra que expresa la confianza en el desarrollo que caracteriza los años sesenta; se trataba de captar un momento y una idiosincrasia que serían necesariamente superados por el progreso revolucionario; la lucidez de Sergio es la que tienen ciertos enfermos en su etapa terminal, pues él representa a toda una clase en extinción.

Utopía refleja, en cambio, el fracaso de aquel proyecto desarrollista, al mostrar al hombre nuevo como espantoso Golem donde coexisten explosivamente la vulgaridad cubana con la educación artística.

Golem y utopía

Fotogramas de 'Memorias del subdesarrollo' (T. G. Alea) y de 'Utopía' (Arturo Infante)

por defensor de pueblo (Usuario no autenticado) 31/03/2008 9:00

Duanel Díaz, ud. debe ser muy "fisno".
Siempre lo he leído y le chocan las manifestaciones populares del cubano actual. Son chusmas porque siempre fueron chusmas, pero antes tenían la contención de la sociedad de clases. Los propios burgueses cuando tenían que explayarse lo hacían.
Es una herencia muy española, que no son nada "fisnos" por cierto.
Coincido que hay exceso de vulgaridad sobre todo en las dos ciudades más importantes de Cuba, pero algo subyacía que el período revolucionario y sus necedidades materiales exacerbaron.
Pero ahora son más instruídos, culturalmente hablando.


por Armando Valdés Zamora (Usuario no autenticado) 31/03/2008 9:00

Las Gracias otra vez a Duanel Diaz por este articulo.
Se impondrian algunas reflexiones sobre algunos conceptos del mismo. Como delimitar, por ejemplo Cultura/Desarrollo/Civilizacion, sin confundirlos?, entre otras cosas.
Pienso que uno de los hallazgos del articulo es la interpretacion de la "cubanidad" actual a través de la lectura de "Utopia": esa mezcla aterradora de (falsos) eruditos y chusmas que uno cruza cada vez con mas frecuencia.
Sin embargo, otro punto de vista puede prevalecer si se considera, como es mi caso, como intrascendente e incompleta la vision de la cultura "debida" o "adoptada" que se asume en ese cortometraje.
Las "revisiones" nacionalistas de Duanel Diaz (pienso en su libro "Los limites del originismo") y sus reflexiones en general sobre la cultura cubana, compartidas por muchos o no, llenan un espacio mucho tiempo empobrecido por el marxismo y las mediocridades intelectuales que este engendra, incluso, en el exilio.


por María González (Usuario no autenticado) 31/03/2008 10:00

Para una visión complementaria y adicional acerca de estos temas recomiendo la lectura de la novela Espacio vacío, de Daniel Iglesias Kennedy, donde el protagonista y la sociedad en la que viven se rechazan mutuamente; un ambiente donde impera la desconfianza y la traición contra un "elemento conflictivo" que nunca llega a adaptarse a su entorno.


por Como si fuera MACHETICO (Usuario no autenticado) 31/03/2008 10:00

Marguerite es con una sola t.


por REVER (Usuario no autenticado) 31/03/2008 11:40

El lenguaje es la expresión del pensamiento. Si piensas mal, hablas mal y viceversa.

Pero incluso dentro de la clase culta, el cauteloso "pensar" y el "expresar" - dentro de la Revolución todo, fuera de la Revolución nada - va unido al uso de eufemismos, aliteraciones, falta de coherencia la cual dificulta o imposibilita la crítica a lo establecido. . . NEWSPEAK -como dijera George Orwell en 1984

La fórmula es tan simple como efectiva:

1. Reduce las opciones de acción = reduce las opciones pensables = reduce lo discutible.
2. Establecimiento de un sistema de valores y causalidades que elimine la libre decisión conectando emociones y necesidades primarias (seguridad, alimentación, procreación, identidad, etc) a ser leal a la clase dominante.
3. Asociación de la cultura disidente -intelligentsia - con la clase enemiga
4. Sistema de represión desequilibrado, con enfásis en la represión idelógica (aquí se puede meter la mano pero no la pata).

EL resultado es lo que existe hoy:

1. Si eres culto no puedes expresar tu disentir. Sabes pero no puedes hablar…la elección es Mazorra o dejar de querer saber.. Dejar de indagar y pensar críticamente = muerte intelectual.

2. De ahí que la gente prefiere ser identificados con la clase "obrera". Para eso de desmarcan de la jerga de la clase dominante y se marchan el exilio intelectual ahogandose en la chabacanería.

El cambio lo pueden ver en el exilio. La gente habla mejor tan pronto les va el bienestar material en ello y tienen la libertad para hacerlo.


por Lourdes (Usuario no autenticado) 31/03/2008 11:40

No puede decirse que la chusmería fuera una característica cubana, pues hasta hace ya varios años, siempre se manifestaba en cotos bien definidos de la sociedad, ésos en los que, en cualquier país, se encuentran.

Lo terrible del caso cubano es que tal forma de ser es hoy generalizada. La encuentras a cualquier nivel y en cualquier lugar: incluso, y cada vez más, en Miami, corazón del exilio.


por knock out (Usuario no autenticado) 31/03/2008 12:40

el corto es muy interesnate...por qué siempre pensar que por ser chusmo no puedes ser culto? y el título genial....lo raro es que no se pelearan por ver quien se comió un bistec o cualquier otra tontería.hay gente en cuba muy preparada y muy desperdiciada.
lástima :-(


por Hace años Cheo Malanga (Usuario no autenticado) 31/03/2008 12:40

era un personaje costumbrista, hoy dia, lo contrario contrario de Cheo Malanga es el personaje. Basta escuchar cómo habla el cancillen cubano que no s'a dao' cuenta de que esiste' laj ere ni laj ele ni laj ese, hatta la mijmísima infanta Mariela habla con ese asssento que se ha intaurado en la "jai" cubana como de veddulera fina que lo que da e beggüensa ajena.

Mal que nos pese, el pueblo cubano, gracias a la revolución y a equivocarse mas que la paloma de Alberti se ha vuelto infinitamente chusma. Pero bueno, pol-lo meno sabemo leen y ecribin y tenemo sapato como Nemesia.


por La bella del bosque (Usuario no autenticado) 31/03/2008 14:40

Daniel, no te repitas mas! por que siempre dices lo mismo. Esto lo dijiste hace un anio y lo sabe todo el mundo. Lo vuelves a decir ahora como si alguien no lo sabe o se le olvido. ?te estas quedando sin gasolina o sin ideas? Vamos trata de ser original, al menos una vez.


por Mario Faz (Usuario no autenticado) 31/03/2008 17:00

Senor articulista: mas que ser un articulo es un germen de ensayo de psicologia social que desde hace mucho tiempo nos lo debia la intelectualidad nacional. Ella dentro y fuera de Cuba solo escarba en causas y razones del porque del cambio revolucionario de 1959; a mi entender manidos y superficiales porque no disectan los planteamientos y razonamientos de la intelectualidas de la Primera Republica.

Esa intelectualidad exceptuando unos pocos estaba pergenada de un patriotismo vacio, de un nacionalismo de opereta, de un culto desmedido a heroes y martires y lo que es mas danino de un antiamericanismo estupido.

El reflejo del individualismo criollo se limitaba a himno, bandera y poesia de versos sencillos en efemerides del calendario. El advenimiento de Fidel Castro al poder no refleja un cambio al nacionalismo propio sino a un internacionalismo que mas que sentimiento solidario obnubila el caracter nacional.

La dependencia economica y politica de la URSS, la servidumbre a ella para y por la Guerra Fria en guerras extraterritoriales y guerrillas. Ademas de una intelectualidad callada en actitud complice hizo que el cubano ya desde las emigraciones y exilios de burguesia y clase media removiera el germen del nacionalismo de la Isla. Hoy que queda con la dependencia a Chavez y sus envios de petroleo? La misma posicion dependiente de cuando la URSS!

En cuanto a un exilio que en territorios adversos cuando no hostiles ha creado comunidades o "ghettos al decir de algunos", economicamente pujantes y politicamente fuertes en medio siglo y renovado y alimentado dia a dia por nuevos emigrados o exiliados. El gobierno cubano sabe esto y aunque no lo reconoce ha dependido y depende del exilio. No solo son las remesas y los viajes el sabe que el exilio es el unico capaz de crear puentes a inversiones y tecnologias de los Estados Unidos hacia Cuba.

Cual debe ser la actitud del exilio, irse a la Habana y entonar loas y ditirambos a una figura de un fracaso politico, economico y social exigiendo el levantamiento del "Bloqueo", el derogamiento de la "Ley de Ajuste" y la "Liberacion de los 5"; esto seria demasiado poco y demasiado sencillo.

La actitud a tomar es la negociacion directa de los cubanos de Miami con el gobierno cubano en un toma y daca que permitiera poco a poco a los cubanos tomar el poder politico y economico de su pais y de una vez por todas empezar a tener una conciencia nacional sin sonar despiertos con el "imperialismo yanqui" y el mandatario de USA o mirar a Noviembre para ver quien sale de Presidente en los USA.

Piensen y analicen la oportunidad la pintan calva.

Mario Faz
mariojfaz@gmail.com


por Daniel Rodriguez (Usuario no autenticado) 31/03/2008 17:00

Y tu estas en Princeton...Y ademas de tus capacidades propias, me imagino que viniste con una formacion universitaria que te dieron en Cuba apta para que te admitieran en una universidad como esa...no? Comparate con los puestos de trabajo que tienen los dominicanos o puertoriquenos que vienen de inmigrantes y viven en NY como tu....Osea, que algo habra que agradecer a la formacion educativa cubana, no?


por Preciso (Usuario no autenticado) 31/03/2008 17:40


Es Enrique Gay Calbó, con b alta.


por Ebenecer McDonald (Usuario no autenticado) 31/03/2008 18:20

Duanel: ademas de la chusmeria deberias haber escrito aqui de la comemierderia tipica de los cubanos. Este texto tuyo es un magnifico ejemplo.


por Mario Faz (Usuario no autenticado) 31/03/2008 19:00

CITO TEXTUALMENTE AL SENOR DANIEL RODRIGUEZ:

"Y tu estas en Princeton...Y ademas de tus capacidades propias, me imagino que viniste con una formacion universitaria que te dieron en Cuba apta para que te admitieran en una universidad como esa...no? Comparate con los puestos de trabajo que tienen los dominicanos o puertoriquenos que vienen de inmigrantes y viven en NY como tu....Osea, que algo habra que agradecer a la formacion educativa cubana, no?...

Si de algo tiene que enorgullecerse cualquier cubano es que un compatriota suyo sea profesor en la misma Universidad en que Albert Einstein brindo sus conferencias hasta el dia de su muerte. Derivar su comentario a que si esa educacion se la dieron en Cuba o no es totalmente irrelevante pues de una Universidad cualquiera se egresa con un titulo el cual si el graduado no tiene la inteligencia o el afan de superarse profesionalmente es solo un papel mas.

Senor mio: para que Ud sepa la admision a una Universidad norteamericana, sea Princeton, Harvard o cualquiera de menor renombre y categoria no se la dan a un fulano cualquiera venga de Cuba o de la Cochinchina sino por su "curriculum" y si ha publicado tantos o mas cuantos trabajos cientificos originales, no se la dan porque sea militante del Partido Comunista o la UJC y si ha realizado tantas o tales jornadas de trabajo voluntario como sucede en Cuba. La cosa aqui es por verdaderos meritos profesionales. Quedamos?!

Aqui en los Estados Unidos en un sistema tan execrado por Uds. existen leyes que prohiben la discriminacion por sexo, raza u origen nacional y lo que es mas la militancia politica no es una pregunta que hacen. Puede uno ser de derechas o de izquierdas, gustarles democratas o republicanos. Aceptar a Hillary u Obama y odiar a Bush o McCain es totalmente irrelevante a la hora de optar por una catedra o un empleo.

Lo mismo pasa con portorriquenos, dominicanos o de cualquier pais de origen. Es mas, hay representantes en el congreso desde judios hasta mexicanos y si vas a las Universidades pasa lo mismo.

El problema suyo es que tantos anos de propaganda barata te han carcomidio las entendederas y lo que te mueve es la envidia de tu mediocridad. Quiza algun dia puedas valorar lo que significa vivir en un pais donde hay instituciones, tribunales y leyes que no discriminan. Ah! y sin tener un dictador que me dice lo que tengo que comer y como debo vivir, donde trabajar y cuanto ganar para satisfacer sus suenos de Napoleon enano.

Finalmente te digo....PORQUE NO TE CALLAS?!


Mario Faz
mariojfaz@gmail.com