Actualizado: 06/07/2020 17:11
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Reportaje

El censo de Oz

Encuesta nacional de población: Vivienda, espectro racial y situación económica destapan las contradicciones de las estadísticas.

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¿Un país de blancos?

Por su trascendencia política y social, el irresuelto problema racial cubano y su tratamiento en el censo, ha sido objeto de inquietud por parte de investigadores y expertos en el tema. Una vez más, las cifras y la realidad callejera transitan por sendas paralelas, sin tocarse en algún punto medianamente sensato. ¿Quién desmiente a quién?

La investigación del gobierno afirma que de los 11.177.743 de residentes, 7.271.926 (65%) son blancos, 1.126.894, negros (10%), y 2.778.923 (24,9%), mulatos y mestizos.

El sociólogo Miguel A. García Puñales, director del Centro de Información y Documentación de Estudios Cubanos (CENINFEC), con sede en Madrid, introduce, además del elemento de la "manipulación estadística", una "falta de calidad espectacular", al examinar el mismo tema.

"Hemos alertado con anterioridad que absolutamente ningún censo en Cuba ha podido tomar con certeza el dato referente a la raza, toda vez que los encuestadores nunca han sido entrenados para ello", señala García Puñales.

El director de CENINFEC explica que, en un país donde se cuentan alrededor de "20 fenotipos raciales diferenciados", sería necesaria la "intervención de encuestadores especializados en antropología física" para poder tomar un dato aproximadamente exacto.

"Nótese que en los datos del presente censo sólo se conciben la raza blanca, la negra y sus mezclas. Se ignora el componente asiático y por supuesto el amerindio", expresa el sociólogo, y agrega que el último componente "jamás ha sido tenido en cuenta en censos cubanos, a pesar de la relativamente importante incorporación de etnias yucatecas durante el siglo XIX, principalmente en las provincias orientales".

La versión de la economista y líder disidente Martha Beatriz Roque Cabello coincide básicamente con las anteriores, pero aporta un detalle nuevo: "Nos asombró mucho que los gráficos sólo muestren un 10% de población negra. Nosotros deducimos que el otro por ciento está preso, y no fue incluido en el censo. Otra cosa es imposible. Ciertamente la población penal, en su mayoría, es negra. Y te lo puedo asegurar yo, que he estado presa en dos ocasiones".

Apología del pleno empleo

De acuerdo con los datos oficiales de la encuesta, Cuba tiene una tasa de desempleo del 3,0%, situación puesta en duda por economistas independientes en más de una ocasión.

Consultado sobre el tema, Carmelo Mesa-Lago, profesor de la Universidad de Pittsburg, nos remite a su artículo "Problemas sociales y económicos en Cuba durante la crisis y la recuperación" ( Revista de la CEPAL, No. 86 agosto 2005), donde considera que la tasa de desempleo cubana fue de un 21% entre 1998 y 2000.

Mesa-Lago recuerda que el ex presidente de la Junta Central de Planificación de Cuba, Manuel García Díaz (hoy catedrático en la Universidad de Granada), maneja en su más reciente libro una cifra de entre el 16% y el 28% en el período 1994-2000.

El economista Tomás Muñoz va, incluso, más allá. Plantea un "desempleo real de 2,2 millones de personas (33% de paro)", tomando en consideración la diferencia entre Población en Edad Laboral (PEL) y Población Económicamente Activa (PEA); aunque matiza que, para ser justos, es mejor analizar la PEL desde los 21 años, y no desde los 16. Con este nuevo enfoque, Muñoz fija en un 29% el desempleo en Cuba.

El tercer Censo de Población y Viviendas de la era Castro, luego de haberse "cocinado" durante tres años, es todavía hoy un misterio. A la espera de que se publique íntegramente, los investigadores consultados han debido hacer peripecias informáticas para acceder al sitio web de la Oficina Nacional de Estadísticas.

El diario oficial anunció que toda la información estaría disponible on line, aunque 48 horas después fueron bloqueados los accesos. ¿Por qué? ¿Porque son datos manipulados? ¿Porque son auténticos pero esconden algunas situaciones desagradables?, o ¿porque de ellos se pueden extraer tantas conclusiones como realidades posibles?

El cubano de a pie, lejos de toda ilusión computacional, y ajeno al imprescindible contraste de números y criterios, ha tenido que conformarse con la predecible opinión de Granma: "el censo valida los logros de la revolución". ¿Habrá que leerla entre líneas o tomársela al pie de la letra?


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