Actualizado: 21/11/2019 17:15
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

San Lázaro, Religión

Pagadores de promesas

San Lázaro, al que los creyentes atribuyen poderes milagrosos, principalmente la cura de enfermedades contagiosas como la lepra, es objeto de una adoración especial en Cuba

Comentarios Enviar Imprimir

Decenas de miles de personas se congregaron el viernes 16 de diciembre y el sábado 17 en el santuario del Rincón, en Santiago de las Vegas, provincia de La Habana, para llevar ofrendas y pagar promesas al milagroso Babalú Ayé, conocido así en el sincretismo religioso afrocubano, y que representa al San Lázaro de la religión católica.

El santuario, enclavado a unos treinta kilómetros de la capital, atrajo a devotos, religiosos, cumplidores de promesas, curiosos y vendedores de todos tipo. La peregrinación al Rincón se ha convertido en una tradicional fiesta de la religiosidad en Cuba y el 17 de diciembre es el día de más concurrencia en el año.

San Lázaro, al que los creyentes atribuyen poderes milagrosos, principalmente la cura de enfermedades contagiosas como la lepra, es objeto de una adoración especial que mezcla al Lázaro harapiento que aparece en la Biblia —se le representa mal vestido y acompañado de unos perros—, y el conocidísimo orisha Babalú Ayé, de la religión afrocubana.

Desde la víspera del 17 de diciembre, las autoridades interrumpieron el servicio de transporte debido a la gran concurrencia de fieles que realizan el peregrinar a pie hasta el lugar. La iglesia y sus áreas aledañas estaban colapsadas. Los cumplidores de promesas dejaban sus ofrendas por doquier: velas encendidas, flores, bolsitas de saco con monedas de un centavo fundamentalmente, tabacos y obras de santería. También ofrecían prendas de vestir confeccionadas en tela de yute, muletas y sillones de ruedas.

Muchos de los cumplidores de promesas llegaron desde muy lejos, caminando descalzos, arrastrándose de rodillas durante considerables distancias, lo cual hace más agónico el momento. Algunos llevaban cadenas, objetos de hierro y hasta piedras atadas a los pies.

Desde la medianoche del propio día 17 y hasta las primeras horas de la mañana, tiempo que permanecí en el santuario, muchos fueron los momentos impactantes. Aún no logro apartar de mi mente el suplicio de una escena protagonizada por la joven Yunislaisis Ávila Leyva, quien se arrastraba de rodillas y acompañada de su hijo de tan solo cuatro años. Dijo que cumplía una promesa por la salud del pequeño: “Ha sido un verdadero milagro, después de nueve intervenciones quirúrgicas aquí lo tengo y vengo a cumplir lo prometido…”.

El joven Duvier Lázaro Dios Biscet llegó a la puerta de la Iglesia arrastrándose en posición cuadrúpeda, pasadas las doce de la noche y venía acompañado de sus familiares. Estos cantaban de manera ininteligible, como muestra de agradecimiento “al viejo Lázaro”. “Estuve casi al borde de una insuficiencia renal y de ser hemodializado, pero mi Babalú me escuchó…”, expresó Duvier.

Debo confesar que otros peregrinos que se acercaron al santuario también me conmovieron con sus promesas, aunque de estos solo aportaré algunas fotos. Lamento sobremanera no haber podido asistir en años anteriores a esta celebración —una de las más concurridas de Cuba— por el mero hecho de encontrarme privado de libertad. He escuchado relatos de otros capítulos igualmente escalofriantes y espeluznantes protagonizados por los cumplidores de promesas, que resultan casi increíbles.


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.