Actualizado: 20/04/2018 10:20
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

Reagan, Trump, Migración

Toques de retirada: Reagan

El destino manifiesto cubano: al final la administración de Trump el Grande terminará pactando con el régimen de La Habana, como hizo en su momento Reagan el Duro

Comentarios Enviar Imprimir

El 10 de enero de 1989, el presidente saliente Ronald Reagan asentó en su diario de la Casa Blanca la nota última sobre Angola: “450 Cubans are leaving” [1]. Eran las primeras tropas que Fidel Castro retiraba en virtud del tratado de paz que resolvía un conflicto regional en África Suroccidental y distendía de paso las relaciones entre Washington y Moscú.

Así cerró la administración Reagan su ciclo del diferendo Cuba-USA [2], que discurrió marcado por la curiosa entrada del 11 de febrero de 1981 en el mismo diario: “Intelligence reports say Castro is very worried about me. I am very worried that we can’t come up with something to justify his worrying” [3]

La retirada de tropas cubanas de Angola derivó del trajín diplomático de Washington con Castro, que incluyó reafirmar el entendimiento Kennedy-Jruschov (1962) y formalizar un acuerdo migratorio (1987) en contra del clamor del exilio por aplicar a Cuba la Doctrina Reagan, esto es: prestar ayuda encubierta y abierta a los grupos beligerantes enfilados contra los gobiernos pro soviéticos en el Tercer Mundo.

Para consolar al anticastrismo exiliar, USA presentó a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU un proyecto de condena de Cuba, que acabaría siendo rechazado el 11 de marzo de 1987 por votación de 19 contra 18 y 6 abstenciones. Quizás una breve cronología de qué hizo Reagan el Duro contra Castro ayude a levantar todavía más el ánimo de, con que los ataques sónicos o acústicos, la administración de Trump el Grande proveerá la dosis de poder externo que aupará al anticastrismo tardío.

  • 20 de enero de 1981. Reagan toma posesión y encara dos graves cubicherías, que apunta en su diario: “Nicaragua transferring hundreds of tons of arms from Cuba to El Salvador” (31 de enero) y “what to do with 1000’s of Cubans —criminals and the insane— that Castro loaded in refugee boats & sent here” (18 de mayo). La Oficina de Asuntos Cubanos (Departamento de Estado) había declarado ya —tras arrestar el FBI a siete comandos de Alpha 66— que la administración entrante no toleraría acciones terroristas contra Cuba (New York Times, 17 de enero de 1981, 8).
  • Por primera vez en casi 20 años, la Casa Blanca invita a recepción diplomática a funcionario cubano: Ramón Sánchez-Parodi, Jefe de la Sección de Intereses en Washington (The New York Times, 28 de enero de 1981, 3). El vicepresidente y ex director de la CIA, George Bush, toca a retirada en Miami (“Opuesto Bush a que la CIA Reclute a Exiliados Cubanos”, Diario las Américas, 18 de marzo de 1981, 1). Sin embargo, “Castro acusa a Reagan de fascista” (Miami Herald, 16 de septiembre de 1981, 1) por apoyar a los gobiernos de Israel y El Salvador. A la semana Reagan firma la orden ejecutiva 12323 para abrir el camino hacia Radio Martí. El Secretario de Estado Alexander Haig se reúne el 23 de noviembre en Ciudad México con Carlos Rafael Rodríguez para conversaciones secretas que no arrojaron otro acuerdo que el acuerdo de volver a conversar [4].
  • Así lo hace el general Vernon Walters con Castro y Carlos Rafael Rodríguez el 5 de marzo de 1982 en La Habana, pero al regreso diría a Reagan: “We don't have anything Fidel wants” [5]. Reagan repica “We don't have any dealings with Cuba” [6] tras restringir al ámbito familiar la libertad de viajes a la Isla decretada por Carter en 1977 (Miami Herald, 20 de abril de 1982, 1). Castro replica cancelando el acuerdo de cooperación guardacostera contra el narcotráfico (Miami Herald, 28 de abril de 1982, 1). El 5 de noviembre, un gran jurado federal formula en Miami acusación de narcotráfico contra cuatro altos funcionarios castristas [7].
  • Hacia abril de 1983 se reinician los vuelos del avión espía SR-71. Los ejercicios militares Solid Shield incluyen la base naval de Guantánamo y Castro contrarresta con las maniobras Bastión. Así y todo, las relaciones mejoran en otros ámbitos de la cultura. La poeta Nancy Morejón pasa dos meses de gira en USA y el escritor Norberto Fuentes viaja también al imperio; la Universidad de Florida (UF) acomete el primer programa de intercambio académico; tres conjuntos musicales cubiches actúan en Puerto Rico y USA continental; un equipo cubano de campo y pista compite en Puerto Rico y uno americano de boxeo sube al ring en Cuba. El FBI neutraliza al grupo anticastrista Omega 7 (“FBI Finds Weapons Cache at Site of Omega 7 Arrest,” Miami News, 23 de julio de 1983, 1). El periodista Tomás Regalado toca a degüello contra el entendimiento Kennedy-Jruschov en medio de conferencia de prensa de Reagan y este reconoce que las armas ofensivas soviéticas emplazadas en Cuba burlan el pacto (“Reagan: '62 Cuba Pact Flouted”, Miami Herald, 15 de septiembre de 1983, 1)., pero el vocero Larry Speakes toca retirada con que Washington seguirá cumpliendo su parte del acuerdo. Reagan reitera la invitación a Castro de salir de la órbita de Moscú (“Reagan: Cuba Would Be Welcome if Castro Abandoned Soviet Union”, Miami Herald, 23 de septiembre de 1983, 5), pero el coqueteo se corta el 25 de octubre con la invasión a Granada, que Castro calificaría de “una victoria militar pírrica y una profunda derrota moral” [8].
  • 20 de enero de 1985. A poco de ser relecto Reagan, el acuerdo migratorio Cuba-USA entra en vigor con la repatriación de 2.746 marielitos indeseables, al ritmo de 100 mensuales, a cambio de 20.000 visas anuales [9]. Radio Martí no sale al aire el 28 de enero, como estaba previsto, y Castro elogia a Reagan (“Cuban Leader Sees Positive Signs for Ties in Second Reagan Term”, Washington Post, 3 de febrero de 1985, 1). Al preguntársele si apoyaría una revuelta interna contra Castro, Reagan toca retirada con que algo así sería una tragedia y aboga por mejorar las relaciones (“Reagan Balks at Supporting Future Castro Overthrow”, Miami Herald, 12 de marzo de 1985, 1). Al cabo Radio Martí sale al aire el 20 de mayo y Castro monta un berrinche. Suspende el acuerdo migratorio, se plantar con sus tropas en Angola y acusa a Washington de guerra sucia en Centroamérica (“Radio Free Cuba Stirs Quick Retaliation,” Washington Times, 22 de mayo de 1985, 1). Regalado vuelve a la carga por radio (WRHC, Miami, 24 de agosto de 1985), pero Reagan tocar otra vez retirada: se atiene al pacto Kennedy-Jruschov y descarta derrocar a Castro por las armas [10]. Ni con eso Castro reanuda el acuerdo migratorio. Reagan suspende entonces los visados a funcionarios y otros viajeros oficiales cubanos (Proclamación Presidencial 5377, 4 de octubre de 1985).
  • Al año siguiente Reagan aprieta la tuerca negando la entrada a cubanos desde terceros países (Proclamación Presidencial 5517, 22 de agosto de 1986). Incluso endurece el embargo [11], pero su enviado Kenneth Skoug discute tras bambalinas con funcionarios de Castro la renovación del acuerdo migratorio, que viene a cuajar el 20 de noviembre de 1987 (“Deciden Reanudar Acuerdo Migratorio Cuba y Estados Unidos”, Resumen Semanal de Granma, 28 de noviembre de 1987, 1). El “Representante de EE.UU. en Cuba [es] invitado a recepción de Castro” (Diario las Américas, 15 de enero de 1988, 8) y el Departamento de Estado afloja las restricciones de visado. El elenco de Tropicana actúa en EEUU (“Cuban Troupe Granted Visas for Shows in U.S.”, Miami Herald, 30 de abril de 1988, 1). Washington conversa con La Habana sobre el jelengue en Angola [12] y da pie al Acuerdo Trilateral [Cuba, Sudáfrica y Angola] de Nueva York (1988] que incluye la retirada de las tropas cubanas.

Coda

Al filo de la desunión post-soviética, el exilio cubano se embulló tanto que pidió al sucesor de Reagan anular el entendimiento Kennedy-Jruschov y permitir la oposición armada contra Castro. Dizque la petición fue avalada por 300 mil firmas, pero el presidente “Bush Rechaza Petición de Exiliados” (El Nuevo Herald, 8 de mayo de 1992, p. 1B) aunque había largado ya —el 4 de marzo de 1992— en discurso de campaña de reelección: “I believe I am the first President to visit Hialeah (and) I’m looking forward to being the first President of the United States to set foot on the free soil of post-Castro Cuba”. Once presidentes americanos se han retirado así, con ataques sónicos o acústicos al sentido común.Trump será el duodécimo.

Notas

[1] The Reagan Diaries, HarperCollins, 2007, 687.

[2] El historiador Antonio de la Cova estudió a fondo este ciclo en “U.S.-Cuba Relations during the Reagan Administration”, President Reagan and the World, Greenwood Press, 1997, 381-91.

[3] The Reagan Diaries, ed. cit., 4.

[4] Vid.: Transcripción (Archivo Digital Wilson Center).

[5] Georgie Anne Geyer: “Fidel Castro Will Always Reject U.S. Overtures”, Universal Press Syndicate, Febrero 1, 1999.

[6] Weekly Compilation of Presidential Documents, 26 de abril de 1982.

[7] Aldo Santamaría, Jefe de la Marina de Guerra; René Rodríguez, Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP); Fernando Ravelo, Embajador de Cuba en Colombia; y Gonzalo Bassols, Consejero en dicha embajada (EE. UU. v. Jaime Guillot-Lara et al., No. 82-643 Distrito Sur de Florida)

[8] Ver el folleto homónimo (Editoria Política, 1983, 27 pp).

[9] Departamento de Estado: “U.S., Cuba Resume Normal Migration”, febrero de 1985.

[10] Weekly Compilation of Presidential Documents, 2 de septiembre de 1985.

[11] Departamento de Estado: “Cuba: New Migration and Embargo Measures”, noviembre de 1986.

[12] Documentos sobre reuniones [Nueva York, 6-9 de octubre de 1988] (Archivo Digital Wilson Center).


Los comentarios son responsabilidad de quienes los envían. Con el fin de garantizar la calidad de los debates, Cubaencuentro se reserva el derecho a rechazar o eliminar la publicación de comentarios:

  • Que contengan llamados a la violencia.
  • Difamatorios, irrespetuosos, insultantes u obscenos.
  • Referentes a la vida privada de las personas.
  • Discriminatorios hacia cualquier creencia religiosa, raza u orientación sexual.
  • Excesivamente largos.
  • Ajenos al tema de discusión.
  • Que impliquen un intento de suplantación de identidad.
  • Que contengan material escrito por terceros sin el consentimiento de éstos.
  • Que contengan publicidad.

Cubaencuentro no puede mantener correspondencia sobre comentarios rechazados o eliminados debido a lo limitado de su personal.

Los comentarios de usuarios que validen su cuenta de Disqus o que usen una cuenta de Facebook, Twitter o Google para autenticarse, no serán pre-moderados.

Aquí (https://help.disqus.com/customer/portal/articles/960202-verifying-your-disqus-account) puede ver instrucciones para validar su cuenta de Disqus y aquí (https://disqus.com/forgot/) puede recuperar su cuenta de un registro anterior.

Ronald Reagan visita el restaurante La Esquina de Tejas en La Pequeña Habana. La imagen pertenece al libro Images of America, Little Havana, del historiador surfloridano Paul GeorgeFoto

Ronald Reagan visita el restaurante La Esquina de Tejas en La Pequeña Habana. La imagen pertenece al libro Images of America, Little Havana, del historiador surfloridano Paul George (cortesía de Arcadia Publishing)