Actualizado: 13/12/2019 11:14
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

Sociedad

Úteros remisos

La Habana no tiene respuestas ni 'plan b' para el bajón de natalidad. Cada vez nacen menos y la crisis demográfica se avecina.

Enviar Imprimir

Los demógrafos tendrán mejores explicaciones, pero para el cubano común es así de simple: la gente no pare porque la cosa está difícil.

Por primera vez en un cuarto de siglo, la población de la Isla decreció en términos absolutos. El pasado año se registró una disminución poblacional de 4.300 personas con respecto a 2005. ¿Números rojos?

Juan Carlos Alfonso, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas, no tuvo más remedio que ir más allá de la puntualidad de los dígitos si quería explicar la noticia.

Factores como el cambio "favorable" registrado en la condición de la mujer cubana, dentro de la sociedad, y otros de naturaleza material asociados a las limitaciones económicas (crisis recesiva de los noventa), inciden en el mantenimiento de esta situación, explicó el funcionario.

"Mi hijo duerme con su prima en el único dormitorio que tenemos, la abuela de los dos en la sala, y mi marido y yo en un cuartito hecho a machetazos en el patio, y mira, no soy palestina" (emigrada del oriente de la Isla). Así habla Genoveva, una tecnóloga que durante años planificó una familia de tres hijos.

"Ya no tengo edad ni ganas para tener el segundo. En este cucurucho es imposible, pero aparte, ¿cuánto cuesta tener un niño ahora?", alega mientras se abanica en un viejo sillón de madera. El calor es tal que el barniz de los muebles se vuelve pegajoso.

"A vox pópuli, ellas expresan su deseo de tener un poco más de condiciones materiales, como una casa independiente a su familia, en la que hoy viven varias generaciones a consecuencia de la situación económica del país", escribió recientemente Yurién Portelles, de la agencia oficialista Prensa Latina.

Aritméticas obstinadas

En la promisoria década de los años sesenta nacieron como promedio unos 250.000 niños cada año. En 2006 sólo poco más de 110 mil bebés.

Hace cuarenta años la población cubana no rebasaba los siete millones. Con poco más de once millones en 2006 se registran menos nacimientos que entonces, con cuatro millones de personas más. Las aritméticas suelen ser obstinadas.

Cuando los barbudos tomaron el poder en 1959, la familia cubana procreaba entre cinco y seis hijos por cada matrimonio.

"Pero eso es historia antigua", ataja Juan Carlos Alfonso.

Desde hace más de treinta años el índice de fecundidad en Cuba está por debajo del nivel de reemplazo generacional, al quedar menos de una hija por mujer en edad reproductiva. Un temible 0,7 parece anclado a perpetuidad en los anuarios.

Las estadísticas, dadas a conocer en un taller por el Día Internacional de la Familia, igualmente disparan otras alarmas: el número de nacimientos también se redujo de manera significativa, pues si en 2005 ocurrieron 120.716 alumbramientos, un año después la cifra bajó a sólo 111.084.

"Hay muchos abortos hoy en día", afirma un anciano que esperaba para llamar por teléfono en un estanquillo de periódicos ubicado frente a una maternidad habanera.

"Las veo todos los días salir dando pasitos, con el brazo doblado para que no se les caiga el algodón de la anestesia", dice en tono melodramático.


« Anterior12Siguiente »