Actualizado: 27/05/2024 0:05
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Jaime Ortega dice que la Iglesia Católica 'jamás' apoyaría una intervención extranjera

Grupos del exilio criticaron un mensaje de los Obispos Católicos por considerar que obvió 'el dolor' del pueblo de Cuba y 'los crímenes que se han cometido contra él'.

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El cardenal cubano Jaime Ortega y Alamino dijo este domingo en La Habana que la Iglesia Católica "jamás" respaldaría ni aceptaría una intervención extranjera en Cuba, informó la AFP.

"Jamás la Iglesia en Cuba estaría, no solamente respaldando, sino ni siquiera aceptando mínimamente cualquier intervención extranjera, eso jamás", respondió enfático el cardenal a preguntas de la prensa.

Ortega conversó con los periodistas en la Catedral de La Habana tras oficiar una misa donde leyó el mensaje de la Conferencia de Obispos Católicos, la cual pidió a las comunidades religiosas rezar para que Dios ayude a Fidel Castro en su enfermedad e "ilumine" a sus sucesores transitorios.

El lunes de la semana pasada, Castro delegó provisionalmente sus principales poderes en su hermano Raúl, segundo hombre de la jerarquía, debido a una crisis de salud y una cirugía intestinal que lo obligará a guardar varias semanas de reposo.

Ortega dijo que otros obispos cubanos han tenido contactos con las autoridades de la Isla a propósito de varios temas, entre ellos la salud del gobernante.

Interrogado si había recibido algún mensaje del Papa sobre el tema, el cardenal cubano dijo: "nosotros no, no sé si el gobierno cubano habrá recibido, pero tengo la impresión de que hay muchos mensajes que no se han publicado todavía".

Ortega declinó comentar sobre la situación en la Isla.

Los católicos cubanos "oramos por la Patria, oramos por Cuba en estos momentos y por quienes la dirigen, es nuestra forma de poner el futuro en manos del Señor, en estos momentos es lo que le corresponde a la Iglesia", dijo.

El cardenal y arzobispo de La Habana recalcó la importancia de la petición que hacen en su mensaje los obispos de "que nada rompa la concordia de los cubanos y nada perturbe la paz" en la Isla.

"Es evidente que cualquier cosa que fuera de ese estilo no solamente es rechazada, sino que realmente sería muy lamentable", añadió Ortega.

Grupos del exilio criticaron el mensaje de los Obispos
En Miami, grupos del exilio criticaron el sábado el mensaje enviado por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba a las iglesias de la Isla y participaron en una vigilia en el restaurante Versailles para mantener viva la llama de "un cambio hacia la democracia en Cuba", informó EFE.

"Aquí hay felicidad no porque Fidel Castro se esté muriendo, sino porque (la enfermedad) separó a un dictador del poder", afirmó Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia.

Sánchez cuestionó la oportunidad del mensaje de la Iglesia católica.

Como institución religiosa, afirmó, la Iglesia católica debe transmitir un mensaje "consolador", pero éste ha obviado "el dolor que vive el pueblo de Cuba y los crímenes que se han cometido contra él".

"Con todo respeto", sostuvo Tomás Rodríguez, director de Agenda Cuba, la Iglesia Católica Cubana debía haber mantenido una posición de "reserva o silencio".

Para Daniel Hernández, catedrático de Estudios Religiosos de la Universidad Internacional de Miami (FIU), la Iglesia católica de Cuba "puede orar por el alma de Castro", pero el mensaje de la "jerarquía" no toca un aspecto fundamental: "la identificación con la libertad del pueblo de Cuba y no tener miedo a hacerlo".

"Este no es un momento de cobardía sino de valentía e integridad y la Iglesia católica debe posicionarse al frente de la libertad y la democracia en Cuba", subrayó Hernández.

El catedrático opinó que, aun reconociendo "el mensaje de perdón", es una obligación de la Iglesia valorar que se trata de "una dictadura, de un sistema totalitario".

En declaraciones enviadas a Encuentro en la Red, Marcelino Miyares, presidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba opinó que "la jerarquía eclesiástica no debió hacer el tipo de declaración hecha".

"Considero que lo 'correcto políticamente' hubiera sido un llamamiento a la salud de la nación y una exhortación al cambio en paz y armonía", dijo Millares.