Actualizado: 20/10/2017 18:43
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Cuba

26 de julio, Castro-salud

Los cubanos creen que Castro no está en condiciones de volver

Enviar Imprimir

Los cubanos recibieron este miércoles la noticia de que Raúl Castro encabezará el acto central del 26 de julio como una señal clara de que Fidel Castro no está listo para volver.

El anuncio de que Raúl Castro hará el discurso en la conmemoración del Día de la Rebeldía Nacional fue publicado en primera plana por los diarios oficialistas Granma y Juventud Rebelde, y difundido desde horas tempranas por los noticieros de radio y televisión.

"Dicen que se está recuperando, pero pienso que está enfermo, tiene que estar enfermo cuando no sale, o no tendría lógica. No acaba de aparecer, entonces la señal está clara, sigue delicado", dijo una joven de 25 años citada por la AFP.

Los cubanos no ven a Castro desde hace justamente un año. El octogenario gobernante hizo su última aparición en actos por el 26 de julio de 2006 realizados en Bayamo y Holguín. El día 27 fue sometido de urgencia a la primera de varias operaciones por una grave crisis intestinal que le ha mantenido bajo extremo cuidado desde entonces.

El anuncio de que Camagüey sería la sede del 26 de julio este año había reducido al mínimo las expectativas de una reaparición de Fidel Castro, y la noticia de que su hermano Raúl será quien pronuncie el discurso del acto central ha terminado de cerrar las especulaciones sobre el tema.

No obstante, muchos no descartan un mensaje o un video de Castro.

Camagüey apuraba la noche del miércoles los últimos detalles para albergar por primera vez en dieciocho años la efemérides más importante de la revolución, que conmemora el asalto fallido al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba en 1953, considerado el inicio de las luchas que llevaron a Fidel Castro al poder.

"Es como la canción de Julio Iglesias, 'la vida sigue igual', unos vendrán y otros morirán, pero la vida seguirá igual", dijo a la agencia EFE Heriberto, un jubilado de 72 años, con pocas dudas de que Castro no estará en la cita.

Heriberto y su amigo Ernesto, de 75 años, asistieron a la celebración de 1989, la última vez que Camagüey fue sede del 26 de julio, en la que Fidel Castro pronunció uno de sus discursos más sonados.

Entonces, cuando todavía no había caído el campo socialista, Castro aseguró que si el socialismo desaparecía de Europa del Este o si la Unión Soviética se veía en peligro de desintegrarse, los cubanos continuarían con su camino socialista.

"Es preferible la muerte a renunciar al socialismo", dijo.

"Yo estuve allí", recordó Ernesto, que no estará en el acto de hoy por "problemillas de viejo", pero no vaciló al señalar que el discurso de Raúl Castro "también será importante".

Desde que su hermano le delegó el poder el 31 de julio de 2006, el ministro de las Fuerzas Armadas, de 76 años, ha expresado su propósito de combatir la corrupción y buscar soluciones a los problemas más acuciantes del país, pero no ha logrado cambios significativos en el día a día de los cubanos.

Pero más allá del contenido del discurso o de que este jueves se cumpla un año desde que Castro intervino en público por última vez, los camagüeyanos han visto rota su rutina en los últimas días.

Yarabela, camarera de un céntrico restaurante de la ciudad, señaló que "en los últimos días se nota mucha más gente, tal vez han venido porque ganamos el 26".

Camagüey ha visto en las últimas semanas como muchas fachadas recibían un lavado de cara.

"Se han hecho una pila de cosas, se han pintado casas, se han hecho obras, se han hecho restaurantes nuevos que se van a abrir, se ha hecho mucho", enumeró Cruz, un hombre de 40 años muy familiarizado con una ciudad que pedalea diariamente para sacarse unos pesos con su bicitaxi.

Para José, de 31 años y pinchadiscos en una bar de moda, aunque "el 26 es lo más grande", la fiesta que continuará en diferentes puntos de la ciudad hasta el domingo es motivo para esperar con ansias la conclusión del acto central.

"Va a estar muy bueno, habrá bebidas en las calles, grupos, aunque las bebidas se venden unas pesos en cubanos y otras en pesos convertibles (un peso equivale a 1,08 dólares)", dijo.