Actualizado: 14/10/2019 9:31
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Religión

Monseñor Meurice se despide con un llamado a 'luchar por la reconciliación'

Durante su última homilía como titular de la Arquidiócesis de Santiago, el prelado exhortó a la 'renovación' de la Iglesia.

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El arzobispo emérito de Santiago de Cuba, Pedro Meurice Estiú, encomendó a los católicos "trabajar y luchar por la reconciliación de todos los cubanos", en una eucaristía de despedida celebrada el domingo último en la Catedral Metropolitana.

"Llegará el día en que tanto dolor y tanto sufrimiento, tanto trabajo, tanto sudor, no serán en vano, darán su fruto y fruto abundante. Y todos podremos gozar de alegría, de paz, de unidad", dijo Meurice en su última homilía, distribuida este miércoles por la oficina de prensa del Arzobispado de Santiago de Cuba.

El que fuera por 37 años arzobispo primado de la Iglesia Católica cubana espera que "vendrá un día esplendoroso" para "todos los cubanos, piensen como piensen; crean o no crean en Dios; estén donde estén, dentro de Cuba o fuera de Cuba; todos sufriendo por Cuba y esperando por Cuba".

Durante su homilía, documento al que tuvo acceso Encuentro en la Red, añadió: "Eso supone un trabajo previo que se está haciendo y que de manera especial les encomiendo ahora, que es el trabajar y luchar por la reconciliación de todos los cubanos. Y se cumplirá lo que dicen hoy las escrituras".

Pedro Claro Meurice renunció al gobierno de la arquidiócesis de Santiago de Cuba en cumplimiento del Código de Derecho Canónico. El papa Benedicto XVI nombró el pasado 10 de febrero a monseñor Dionisio García Ibáñez nuevo arzobispo metropolitano.

"Estoy tan emocionado que debo terminar ya, no quiero llorar, ni quiero que otros lloren. Quiero en el día de mi jubilación, júbilo y alegría", dijo Meurice sobre su partida, ante una Catedral abarrotada de fieles y en medio de largos aplausos, de acuerdo con una nota de la Iglesia local.

"Me voy, pero no me voy de Cuba. Estoy sembrado aquí gracias a Dios, porque aquí nací (…) y no me voy de aquí, ni aunque me arranquen", advirtió el prelado.

Lamentó que a él le formaron en el seminario y después en la universidad, pero no le enseñaron "cómo sería después".

"Yo fui (a la universidad) y regresé a Cuba el 28 de octubre de 1958, y en un año y medio me cambiaron las cartas de la baraja. Y para qué voy a hablar si ustedes saben mejor que yo", dijo, en una referencia velada al cambio producido en la Isla con la llegada de Fidel Castro al poder, el 1 de enero de 1959.

El prelado reconoció que el mundo de hoy ha cambiado, "aunque no tengamos mucho acceso aquí a eso", y lanzó un llamado a la renovación de la institución a la que pertenece.

"Y nosotros, la Iglesia Católica, si queremos cumplir la misión que Dios nos encomienda en el mundo, tenemos que renovar mucho, mucho, mucho nuestra Iglesia (…) nuestras prácticas pastorales. Y aun en nuestra misma formación tenemos que poner muchas cosas al revés de como están ahora", exhortó.

Durante la eucaristía Meurice entregó a varias personas la distinción Honorificencia Pontificia, enviada por Benedicto XVI para ser conferida a ciudadanos "comprometidos en el servicio y amor a Dios".

La Arquidiócesis de Santiago de Cuba informó además que la toma de posesión de su nuevo titular será el sábado 24 de febrero, a las 10.00 horas en la Catedral.