Actualizado: 19/10/2017 11:37
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Derechos Humanos

«Gustavo es una fuente de inspiración»

Martha Frayde y Ricardo Bofill hablan en exclusiva para 'Encuentro en la Red' sobre la muerte de Gustavo Arcos Bergnes.

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De pérdida irreparable para el movimiento opositor y de derechos humanos fue calificada la muerte de Gustavo Arcos Bergnes, este martes 8 de agosto en La Habana.

Martha Frayde y Ricardo Bofill, fundadores del movimiento de derechos humanos en Cuba, le recuerdan desde Madrid y Miami, las respectivas ciudades donde viven exiliados.

¿Qué significa la desaparición de Gustavo Arcos Bergnes?

Martha Frayde: La desaparición de Gustavo Arcos es para nosotros, los luchadores del Comité Cubano Pro Derechos Humanos, una pérdida muy grande porque él fue un ejemplo de firmeza ideológica, de fortaleza espiritual frente a las adversidades. Era un ejemplo de moralidad, de transparencia. Un hombre muy sincero en el que no había ninguna maldad. Algunas veces creo que era hasta inocente.

Ricardo Bofill: Ante todo, Gustavo era una de esas personas que se ganaba el cariño y el aprecio de quienes lo tratábamos de cerca. Era un caballero, una persona muy entrañable. Esto no quería decir que no fuera una persona muy recta en materia de disciplina, sobre todo en estos ambientes carcelarios que eran lugares de horror y de relajamiento de la conducta de algunas personas. Le conocí en el presidio, en los años sesenta. Yo era muy joven, apenas tenía 28 años. Gustavo tenía quizás 16 años más que yo y había entrado allí en el año 1967.

¿Qué recuerdan de aquellos años?

Martha Frayde: Conocí a Gustavo desde la lucha prerrevolucionaria. Yo no era una persona que fuera de su más íntima amistad ni confianza. Más bien diría que Gustavo no tenía una gran simpatía por mí, pero en el decursar de los acontecimientos en Cuba, tanto uno como el otro, nos unimos para luchar por una democracia, por una libertad, por principios que nos unían por encima hasta de las simpatías personales. Se fraguó una gran amistad que ha durado hasta su muerte.

Ricardo Bofill: Para nosotros fue una profunda significación moral el apoyo de alguien conocido, con historia. Las denuncias que él firmaba dentro del presidio en los años ochenta, cuando yo estoy ya en una segunda oportunidad de la cárcel y coincidimos los dos, alcanzaron enseguida una credibilidad extraordinaria en el exterior.

¿Se queda inconclusa la obra de Arcos Bergnes?

Martha Frayde: No. El Comité Pro Derechos Humanos, como en todo país totalitario, se ve obligado a tomar una serie de medidas de precaución para que no vayan a parar todos sus miembros a la cárcel, como ha pasado otras veces en Cuba. Ha habido mucha discreción con la gente que ha estado trabajando en toda la Isla con Gustavo.

El Comité queda ahora en manos de un abogado que estaba próximo a Gustavo; pero nosotros, los que estamos fuera, hemos decidido que los que están dentro decidan qué organización le darán para que continúe.

Ricardo Bofill: El ha dejado un ejemplo extraordinario. Ahí está Guillermo Fariñas, el periodista independiente que sostiene una huelga de hambre reclamando Internet. En estos días lo entrevistaron y dijo que Gustavo Arcos fue una fuente de inspiración y así lo han dicho otros prisioneros, como Jorge Luis García Pérez (Antúnez).

Eso, esencialmente, es una fuente de inspiración para el resto de los activistas cívicos de oposición de la Isla, que enfrentan cada día muy adversas condiciones.