Actualizado: 06/04/2020 20:21
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Ecuador

Correa amenaza al Congreso y aviva la pugna política

El presidente convocó a movilizaciones para presionar a favor de la aprobación de sus iniciativas.

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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, planteó por primera vez el fin de semana la posibilidad de disolver el Congreso y llamó a marchas que previsiblemente reactivarán la lucha entre poderes cuando restan tres meses para la elección de la Asamblea Constituyente, informó la AFP.

Molesto por el rechazo de sus proyectos contra el contrabando de combustible y para reducir el costo del crédito, Correa consideró que la Asamblea que redactará una nueva Constitución "va a tener que disolver el Congreso" unicameral.

"Creo que la Asamblea va a atener que disolver el Congreso, porque con esta clase de Congreso no se va a poder hacer nada", señaló en su programa semanal de radio, cuando restan más de 90 días para la elección de los 130 miembros que integrarán ese órgano dotado de plenos poderes.

Al reiterar que también pondrá su cargo a disposición de los asambleístas, el mandatario recordó que en campaña fue partidario de que el Legislativo continuara fiscalizando mientras la Asamblea funcionaba, pero que la actuación de los diputados lo hizo cambiar de opinión.

Sus declaraciones fueron interpretadas por los opositores como una amenaza susceptible de ser sancionada por el Legislativo, en el que Correa cuenta con partidos aliados pero no tiene representante directo.

"Con esas demostraciones lo que hace el presidente es sacarse la máscara e ir hacia una dictadura", señaló a la AFP Luis Almeida, diputado del Partido Sociedad Patriótica (PSP).

Según el dirigente, "éste es un claro llamado e insinuación a desestabilizar la democracia y eso es penado. Creo que con sus declaraciones, Correa puso un pie fuera de la democracia y eso tendrá que discutirlo el Parlamento".

Al mismo tiempo que puso sobre la cabeza del Congreso una espada de Damocles, el presidente convocó a movilizaciones para presionar a favor de la aprobación de sus iniciativas.

"Le pido a todo el pueblo ecuatoriano que con movilizaciones presione para que estos seudo-representantes de la ciudadanía no obedezcan los intereses económicos, no obedezcan los mezquinos intereses políticos, sino que obedezcan a sus mandantes", advirtió.

Al respecto Ángel Yánez, diputado del Partido Social Cristiano (PSC, derecha), previó que tras ese llamado "las turbas y garroteros" intentarán tomar el Congreso, con sede en Quito, lo que a su juicio obligaría a un traslado de las sesiones a otra ciudad.

El dirigente invocó en declaraciones a la AFP al Congreso y a la democracia.

"Si el Congreso se disuelve prácticamente estaríamos consolidando el proyecto totalitario de Correa y sería un grave error que la oposición no puede permitir", enfatizó.

Correa se refiere a la elección de los asambleístas, el 30 de septiembre, como "la madre de todas las batallas" y ha insinuado que su proyecto socialista podría venirse abajo si la mayoría queda en manos de la derecha.

El mandatario promueve una Constitución que refuerce el papel del Estado en la economía, recorte los poderes del Congreso y aumente el control sobre los medios de comunicación, entre otras medidas.