Actualizado: 03/08/2020 19:56
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Venezuela

Crece el número de venezolanos que huye a Estados Unidos

Algunos observadores comparan la situación con lo ocurrido en Cuba en los años sesenta.

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Un aumento notable en el número de venezolanos que buscan asilo en Estados Unidos ha llevado a algunos a ver paralelos con lo que ocurrió con Cuba a principios de la década de los años sesenta.

En la medida que el presidente venezolano, Hugo Chávez, aprieta cada vez más su control sobre la nación petrolera, ciudadanos ricos y de clase media están emigrando del país, tal como hicieron los cubanos hace más de 40 años, informó Reuters.

En 1998, cuando Chávez fue elegido por primera vez, sólo 14 venezolanos pidieron asilo en Estados Unidos. La cifra se elevó a 1.086 en los doce meses que terminaron el 30 de septiembre, según los últimos datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.

Quienes buscan asilo son sólo una parte de un éxodo mayor, según activistas de Venezuela en el estado de Florida, quienes dicen que hay unos 160.000 venezolanos viviendo en Estados Unidos ilegalmente o con extensiones de sus visas.

Los críticos de Chávez dicen que el fenómeno podría propagarse en la medida que el mandatario venezolano se empeña en su proyecto de una revolución socialista del Siglo XXI.

"No tengo duda que la clase media y aquellos que tenían participación en la antigua Venezuela tiene preocupaciones legítimas sobre sus condiciones de vida a futuro y en algunos casos por su seguridad, en cuanto el régimen se endurece y el Estado se mueve hacia las esferas económicas y sociales", dijo Riordan Roett, director de estudios de América Latina de la Universidad de Johns Hopkins.

"Si tienes niños, jóvenes, quieres salir. Si tienes bienes que han sido confiscados, o que podrían confiscarse, quieres salir lo antes posible", agrego Roett. "Si tienes tierras que serán expropiadas, mejor irse pronto que tarde. A medida que la alta burguesía se convierte más y más en un objetivo, más se quieren ir antes de que Hugo Chávez cierre la puerta", añadió.

El número de asilos concedidos pone a Venezuela en un undécimo lugar, muy por detrás de su vecino Colombia o Haití.

Sin embargo, más venezolanos recibieron asilo en comparación con personas que llegan a Estados Unidos de lugares conflictivos como Irak.

El asilo se concede en Estados Unidos a las personas que no pueden regresar a sus lugares de origen por temores razonables a una persecución. Los casos pueden ser presentados por familias o individuos.

La alta tasa de aprobación de asilos a postulante venezolanos ha enfurecido al gobierno de Chávez y a quienes lo ven como una puñalada de Washington a las políticas socialistas y su desafío a Estados Unidos.

El enojo ha crecido por el hecho de que legisladores estadounidenses anticastristas de Florida se han convertido en destacados apoyos de los venezolanos que se han exiliado y en críticos de Chávez por su vínculos cercanos con La Habana.

"Los Estados Unidos politizaron la aplicación de ese principio sacrosanto de asilo político", dijo en una reciente entrevista concedida a Reuters el embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Álvarez. "En Venezuela no hay persecución política", afirmó.

Los críticos están, sin embargo, en desacuerdo y dicen que quienes piden asilo protestan legítimamente contra un presidente que está actuando como un dictador y llevando a Venezuela a un comunismo al estilo cubano.

"Nadie se toma la molestia de emigrar a otra país si está bien en el suyo", dijo el opositor venezolano Carlos Fernández, quien fue detenido en Venezuela en febrero del 2003.

"El hecho de que haya tanto venezolano aquí buscando la protección es una muestra clara que hay persecución", añadió.

Fernández de 57 años fue acusado de rebelión civil y traición por encabezar una huelga entre diciembre del 2002 y enero del 2003 que sacudió a la economía venezolana.

El ejecutivo del transporte lideró la cámara empresarial Fedecámaras antes de viajar a Estados Unidos, donde residente en el suburbio de Westom, en Fort Lauderdale, conocido por sus habitantes como "Westomzuela."

Horacio Medina de 54 años, fue líder de una agrupación de trabajadores petroleros de Venezuela antes de huir del país en diciembre del 2004, por amenazas de muerte y por una orden de detención por su papel prominente en una huelga de dos meses.

Medina también está en Weston y dijo que es uno de los cientos de trabajadores formados por la estatal Petróleos de Venezuela que ahora están desempeñándose desde Alberta, en Canadá, hasta Argentina.

"Chávez nos había acusado de terroristas", dijo Medina.

"Yo soy capaz de hacer todo lo que yo tenga que hacer con mucha dignidad siempre y cuando sea algo limpio, que no sea nada turbio", dijo Medina, quien ha sido en Estados Unidos desde inspector de casas hasta repartidor de pizzas.

"Yo no estaría dispuesto jamás a trabajar para un régimen de gobierno como ese de Chávez", añadió.