Represión
Pequeños viajes a la libertad
El preso político Horacio Piña Borrego imaginaba atajos para engañar al tiempo y contaba con la voz de su madre, que ahora ya no está.
Horacio Piña Borrego descubrió en la cárcel una vía rápida para alcanzar unos minutos de libertad. Con una armoniosa combinación de memoria e imaginación, convidaba a otros presos a comer en su casa, en Las Martinas, en el extremo occidental de Cuba, donde los guajiros juran que en las noches claras ven las luces de México.
En la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila, donde cumplió los dos primeros años de su condena de 20, Piña invitaba a la gente de su galera a la mesa que servía su madre, Ada Borrego.
En medio de las hambres viejas que ataca en las celdas, el hombre describía con deleite los manjares criollos que preparaban allá, en Pinar del Río, y un grupo de reclusos, incrédulos y silenciosos, asistía al banquete de aire y delirio que Piña cerraba siempre con un café carretero que se podía oler por encima de las tres cercas de seguridad y de la garita de los guardias.
Piña, un activista de derechos humanos, fue trasladado después hacia la cárcel de Kilo 5½, de su provincia natal, y para allá se llevó esa trampa y muchas otras que inventaba, día a día, para que el tiempo rompiera la extraña velocidad que asume detrás de las rejas.
Para la nueva celda se llevó todos los achaques de sus enfermedades, un padecimiento fatal que le produce sordera y, es verdad también, el amor de una muchacha, más vivo en la papelería de su correspondencia que en ninguna otra parte de la Isla.
Con el traslado de su hijo, Ada Borrego se evitó los largos viajes, las caminatas por La Habana, las noches de espera en terminales de trenes y ómnibus, y estancias en habitaciones prestadas por amigos o instituciones caritativas.
Pero ella siguió con las jabas al hombro rumbo a la cárcel, cada día de visita, con las cartas y las llamadas telefónicas para saber de su hijo y de sus compañeros de viaje, y con las visitas a La Habana para reunirse y trabajar con el grupo de las Damas de Blanco.
Ada era la voz de Horacio, y de ella es este texto que envió a la prensa: "Yo, Ada Rosa Borrego Aragón, madre del sindicalista y bibliotecario independiente, Horacio Julio Piña Borrego, quien cumple condena en la prisión Kilo 5½, en Pinar del Río, denuncio al mundo las arbitrariedades que sufre mi hijo en ese penal y cómo su joven vida se consume sin una asistencia médica adecuada, por lo que está casi postrado, y necesita la ayuda de su compañero de litera para poderse incorporar de la litera, además de que oye muy mal del oído izquierdo".
Piña Borrego tuvo esa voz en lugar de la suya hasta marzo de este año, que se va a acabar dentro de pocos días. El 2 de marzo pasado, Ada se murió en su casa de Las Martinas, víctima de un cáncer.
Tres días antes, recordó hace poco la periodista Miriam Leiva, la señora Borrego le había dicho por teléfono que trataba de reponerse, pero que creía que no podría asistir ya a la próxima visita de su hijo. Y no pudo ir.
Horacio Piña Borrego entrará ahora en su sexto año de prisión. Como es un hombre que tiene confianza y fuerza, seguirá con sus pequeños viajes imaginarios a la libertad, mientras llega la verdadera, la definitiva.
Esta es una nota para recordar con afecto y respeto a Ada Borrego. A todas las mujeres que trabajan, se arriesgan, sufren y luchan en Cuba por la libertad de sus familiares presos, a las Damas de Blanco.
Hoy no se conmemora ninguna fecha relacionada con estas personas y estos hechos. Es un día más, un día cualquiera que cada uno vive y acepta a su manera, y que los presos políticos tienen que pasar encerrados por una dictadura extenuada y, por eso mismo, peligrosa.
© cubaencuentro
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8 Comentarios
8 by casimiro suarez (Usuario no autenticado) 03/12/2008 8:20
abajo la dictadura. hasta cuando seguira esa tirania
7 by Augusto Antorcha (Usuario no autenticado) 30/11/2008 12:20
ABAJO LA DICTADURA DE LOS CASTRO!! VIVA LA LIBERTAD!!
6 by Apoya a las dams de blanco (Usuario no autenticado) 29/11/2008 21:00
www.damasdeblanco.com
5 by un defensor de los derechos humanos (Usuario no autenticado) 29/11/2008 9:20
Llevo algunos años colaborando con Amnistía Internacional y me gustaría que noticias como ésta fuese acogida por ese organismo para recabar firmas de apoyo a estos presos de conciencia de las cárceles de Cuba, la isla convertida en cárcel por una dictadura que pronto cumplirá 50 años.
4 by Rafael Francisco (Usuario no autenticado) 29/11/2008 9:20
Que en paz descanse Ada Rosa. Y a Horacio su hijo y sus compañeros de prisión todo mi agradecimiento por guardar prisión para defender mis derechos.
3 by Julio (barcelona) (Usuario no autenticado) 28/11/2008 20:20
Raul escribes que partes el alma, ó mejor dicho, escribes muy claramente como nos parten el alma a todos los cubanos dia a dia, el dia que podamos buscar las informaciones nosotros mismos y no tragarnos la propaganda del regimen los cubanos de la isla podran abrir los ojos, por pensar diferente el gobierno cubano castiga con 20 años de prision, y por asaltar un cuartel y matar a muchos guardias el asesino de batista solo tuvo 18 meses preso a fidel con todas las comodidades posibles, el que no lo crea que se lea el libro "La prision fecunda", escribo fidel con minusculas porque no es nombre propio, es una actitud ante la vida.
2 by Guacanayabo (Usuario no autenticado) 28/11/2008 20:20
Me quito el sombrero ante tu narrativa tan repleta de sensibilidad y de esas interioridades que nos llevan hasta lo mas intriseco de la tragedia; Pocos como tu Raul muestran la solidaridad y brindan tanto apoyo a los que quedaron detras; Eres un excelente cubano y una magnifica persona; Que Dios te siga iluminando para que con esos lindos articulos les haga llegar a esos que se pudren en las mazmorras del castrato un rayito de amor. Gracias Raul;Gracias!!
1 by Leonora del Monte (Usuario no autenticado) 28/11/2008 14:00
Raúl gracias por refrescarnos la memoria, por hacernos pensar en la cotidianeidad de los que sufren, en la perseverancia de nuestras heroicas madres cubanas, en el amor, que es infinito y se levanta por encima de las cercas,las rejas y las dictaduras...espero que un día ese amor sirva a todos los cubanos para rehacer nuestras patria mil veces maltratada.