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Venezuela

Chávez enfrenta una ola de conflictos laborales


El presidente Hugo Chávez, fortalecido tras el referendo que le abrió las puertas a un tercer mandato en Venezuela, enfrenta una ola de protestas de miles de trabajadores que exigen mejores condiciones, en un contexto de austeridad por la caída dramática de los ingresos petroleros, reportó la AFP.

 

Las marchas y paros escalonados se acentuaron tras la victoria de Chávez en la consulta del 15 de febrero y afectan a sectores públicos clave como el petróleo, la energía eléctrica, las industrias básicas y el Metro de Caracas.

 

"Las empresas básicas están casi paralizadas. Más allá de que los trabajadores paren, no hay insumos por las deudas con los proveedores. El rezago tecnológico es muy grande, lo mismo que el pasivo laboral", aseguró Pastora Medina, congresista disidente del oficialismo.

 

Los conflictos laborales se multiplican cuando el precio del petróleo, principal recurso venezolano, apenas supera en este momento los 38 dólares, frente a un promedio de casi 90 dólares en 2008 y a los 60 calculados en el presupuesto oficial de 2009.

 

Ante esta situación, Chávez, cuyo segundo mandato finaliza en 2012, endureció su postura.

 

"El que pare aquí una empresa del Estado se está metiendo conmigo, eso es sabotaje y no lo voy a tolerar. Es un mensaje para quienes están politiqueando en las empresas diciendo que son un desastre y están desplomándose", advirtió el mandatario.

 

Chávez amenazó incluso con militarizar el Metro de Caracas si hay una huelga y pidió a la inteligencia que investigue casos de corrupción en industrias como la del aluminio, señalando que los privilegios de ejecutivos y líderes sindicales a veces "rayan en lo obsceno".

 

En 2009, Venezuela recibirá entre 35.000 y 40.000 millones de dólares menos que en 2008, cuando los ingresos petroleros rondaron los 95.000 millones de dólares, dijo a AFP el analista José Manuel Puente.

 

Es decir, los ingresos serían inferiores al total estimado para las importaciones venezolanas.

 

El problema se agrava por una inflación que en 2008 llegó al 30,9%, la más alta del continente, y que produjo que los salarios perdieran un 10% del poder adquisitivo, observó el experto.

 

"Muy difícilmente el gobierno podrá hacer ajustes por encima de la inflación", afirmó Puente, previendo un año de "mucha conflictividad laboral".

 

De hecho el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, anunció un recorte del gasto público y un plan de austeridad, que en el caso de la estatal PDVSA prevé revisar a fondo las tarifas de los contratistas.

 

Pese a esta situación, Chávez aseguró que no habrá despidos ni recortará sus programas sociales, en los cuales basa gran parte de su popularidad.

 

En este momento, habría que renegociar los contratos colectivos de unos dos millones de empleados, que en algunos casos vencieron hace cuatro años, dijo a la AFP Froilán Barrios, de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).

 

También es necesario solventar un pasivo laboral que ronda los 20.000 millones de dólares y data de 1997, según estimativos sindicales.

 

Pero las discusiones chocan con otro obstáculo: la división de las uniones obreras entre oficialistas y opositoras.

 

"Impera una práctica en la cual los decretos sustituyen el diálogo", acusó Barrios, cuya asociación pasó de tener 1,3 millones de afiliados en 2001, a 500.000 en la actualidad.

 

En la otra orilla, Franklin Rondón, presidente de la Federación de los Trabajadores de la Administración Pública, que dice representar a 400.000 empleados, aseguró que "hay grupos opositores impulsando conflictos" contra el gobierno.

 

Rondón afirmó que el ejecutivo "ha mejorado el pago" del pasivo y que se debe empezar por reducir los sueldos de los gerentes, los cuales pueden llegar a 20.000 dólares mensuales, según dijo.

 

Barrios coincidió con ese pedido, pero cuestionó que Chávez haya dejado pasar la bonanza petrolera sin ponerse al día con sus servidores.

 

"Ahora que vienen las vacas flacas pretenden que los trabajadores paguemos los platos rotos", lamentó.

© cubaencuentro

2 Comentarios


2 by Gradelio Pérez Romero (Usuario no autenticado) 12/03/2009 18:40

LA CAPITAL DE VENEZUELA NO ES LA HABANA Y SU PRESIDENTE NO SE LLAMA FIDEL CASTRO. Ni estamos en la década de los 60, con La URSS protegiendo a su satélite en el Caribe en medio de la confrontación Este-Oeste, en plena Guerra Fría. Ni Chávez ha conseguido demoler por completo las únicas armas de genuina oposicón democrática que pueden desarrollar un frente común: el movimiento estudiantil y los sindicatos libres. Todos estos factores mancomunados harán estallar la caldera del descontento popular cuando los precíos del petróleo continuen cayendo, como consecuencia de una hábil política americana de distensión en el Medio Oriente, unido a los planes para la aplicación de las enrgías renovables en USA. Si a esto se une los probables contratos de EE UU con Brasil para desplazar la demanda del crudo venezolano a un proveedor más fiable y con más calidad ... la debacle del flamante guacamayo caraqueño, que soñaba el sueño del poder eterno, está al doblar del año 2010. Ahora sólo falta que los lidercillos dela dispersa oposición aprendan el compás y se sumen al coro de las protestas (propuestas) populares en un cressendo fortissimo (¿se escribe así?) que dejará sordo y mudo y maniatado al infeliz aprendiz de fidelito. Gradelio dixit.

1 by Chaves che te acabó el dinero. (Usuario no autenticado) 12/03/2009 14:01

Ya se te acabaron lo petrodolares y tambien te quedas con muchos kilos de mas y todas las tuberias tapadas. A ver como te las arreglas sin poder desatar tu histeria(la de tu lado femenino), que por cierto es tan gorda como tu carota.

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