El concepto de patria…
Jorge Ferrer | 01/10/2008 16:00
UPDATE:
Más Eliécer Ávila en comentario a comentarios en Kaos en la red.
Su profundo resentimiento de clase -eje vertebral de discurso-, su vocación revolucionaria, su amor al socialismo, su certeza de que se habría alzado con una guerrilla si viviera en otro país de América latina.
Y una fotografía como para casting de telenovela.
Tres botones de muestra:
"Si yo viviera en otro país de Latinoamérica ya me hubiese alzado hace tiempo con una guerrilla. Incluso posiblemente con el apoyo de la revolución cubana. Si yo hubiese vivido en la década de los 50, no me caben dudas de que hubiera integrado el ejército rebelde."
"Yo quisiera saber qué cosa es “modestamente” para muchos. Quisiera saber que cosa es una casa modesta, o unas modestas vacaciones. Observo también que los miles de “Lindoros” que denuncia el Humorismo y los intelectuales hace tiempo; no pertenecen a la FEU. Por el contrario la FEU los denuncia en cada asamblea. Sin embargo para muchos las ideas de los jóvenes: son las que hay que revisar."
"Aunque me agrade que mucha gente me entienda o al menos lo intente, lo que realmente quisiera es escuchar los criterios de los que no pueden leer estas discusiones, estos debates. Y su vida transcurre a la sombra de una eterna preocupación por alimentarse y vestirse. Esos que han hecho sus estudios o han trabajado con un calzoncillo puesto y el otro en el cordel, son los que más quisiera escuchar. Sean de Cuba o de cualquier parte del mundo."
El concepto de patria es el más venenoso de los conceptos. "Um, all of them, any of them that have been in front of me all these years." No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Si a mí me aprietan, yo aprieto. The only thing now is to try again - to rescue the rescue. The House of Representatives is taking two days off this week… in the midst of an unresolved financial crisis. Do members of the House take off for every religious holiday?
Internos (vocablo que felizmente surgió para quedarse en el sistema penitenciario cubano): Fue a través de la reproducción de un disco en la pequeña pantalla de un televisor. I don’t know what prayers are worthy of being prayed. "The political landscape here is littered with people who have underestimated Sarah Palin." Estados Unidos está demasiado aislado, y es muy insular. Party cadres follow the principle expressed by their pet phrase “nei jin wai song” (tense within but relaxed without).
La ORI es la candela: I do not agree with your husband about Cuba, I think he is moving into a serious error, but I will vote for him anyway—I think it is more important than ever that he win. It is just that I have now lost much pleasure in my ballot. . . Será un ciudadano estadounidense que aparece en una playa de Cuba sin tener la más remota idea de quién es y de qué hace allí. «Qu'est-ce qu'ils sont allés f... aux États-Unis ?», s'est demandé à plusieurs reprises Nicolas Sarkozy.
De contra:
Fragmentos del reportaje publicado hoy en Juventud Rebelde, donde vuelven a jugar con la cadena. Y sacan buena nota: es muy buen repaso de la situación en los mercados cubanos.
El dilema de los productos agrícolas en Cuba
Por: Marianela Martin, Rocío Trujillo, Amaury E. Del Valle y Luis Raúl Vázquez, fotos Roberto Suárez
«¡He recorrido toda La Habana buscando malanga para un niño, y no hay en ningún lugar!».
Así, colérico a pleno sol del mediodía, se puso el casco y montó en su moto aquel hombre que salió a toda prisa del mercado de 19 y 42 en el municipio capitalino de Playa, sin ni siquiera querer identificarse.
Otros como él llegaron en la mañana de ayer a los diferentes Mercados Agropecuarios de Oferta y Demanda a lo largo del país, y se encontraron con que muchos de los productos que hasta el domingo estaban en «tablilla» ya no aparecían en las tarimas... y sus vendedores tampoco.
A partir de las nuevas regulaciones para estos establecimientos publicadas el lunes por el periódico Granma, comenzó a «toparse» el precio de 16 productos básicos en la alimentación de cada hogar cubano, como vianda, arroz, frijoles y algunas especias.
Lo anterior significa que los precios no podrán exceder las cifras dispuestas, publicadas en cada lugar, y que toman como referencia las tarifas existentes antes del paso de los huracanes Gustav y Ike por territorio cubano.
La medida también supone que se norme la cantidad de libras o unidades de productos que se venden por persona, para evitar el acaparamiento y la especulación. Solo se expenderán diez libras de arroz y vianda por consumidor, cinco libras de frijol y diez cabezas de ajo, para intentar evitar la actuación de intermediarios y revendedores que impiden al pueblo tener en sus manos algunos alimentos.
Ante el déficit de producción que padece la agricultura cubana, y las pérdidas ocasionadas a esta por los fenómenos meteorológicos, el esfuerzo busca un paliativo para la escasez, fundamentalmente de viandas y vegetales, que se extenderá a los próximos meses.
Sin embargo, estas disposiciones no han sido entendidas del todo por muchos vendedores y ni siquiera por algunos consumidores, pues este martes varios mercados de oferta y demanda aparecieron casi desiertos o con una «oferta» muy pobre.
En busca de los porqué de esta situación un equipo de JR recorrió estos centros la semana pasada, antes de las nuevas disposiciones de tope a los precios, y este martes, oyendo opiniones de uno y otro lado.
Pesaje a lo desconocido
El Mercado Único de Cuatro Caminos, si se compara con lo que vimos la semana pasada allí, no era el mismo este martes. Entonces, multitud de vendedores con altos precios, y frijoles que llegaban a costar hasta 17 pesos la libra, asustaban a cualquiera que quisiera hacerse un potaje, que dicho sea de paso ni calabaza podría llevar, porque esta era prácticamente incosteable.
El martes la situación cambió. El mercado comenzó tarde. «Primero tuvimos una reunión con todos los vendedores para explicarles la medida. Algunos entendieron mejor, pero otros no. Después, imagínese, la mayoría abrió. ¿Qué van a hacer?», nos explicó José Bonet, administrador del salón central.
Basta con mirar las instantáneas tomadas uno y otro día desde la altura para darse cuenta que ayer en la mañana, incluso en horario laboral, la concurrencia era mucho mayor que la del viernes o sábado. Pero al acercarnos a las tarimas, el paisaje sí que tenía cambios.
Menos productos, calidad inferior y hasta la «pérdida» de los frijoles y el arroz era la nota predominante, en un panorama donde actuaban los inspectores buscando irregularidades e incumplimientos de lo dispuesto.
«Después del ciclón no hay mucha variedad, pero uno agradece que se le haya bajado el precio a algunos productos porque eso es bueno para nuestro bolsillo», decía María Rodríguez, de 61 años, asidua visitante de Cuatro Caminos.
Otro abuelo, Lázaro Suárez, de 81 años, cree en cambio que si bien los precios «casi» están acorde con la situación, aún hay muchos excesivamente caros. Y no faltan del otro bando los tarimeros como Iván —así a secas, sin querer dar su apellido— que vendía un «rastrojo» de malanga bajo las protestas de los clientes, escudándose en que «ese fue el precio que puso el Estado, así que no tengo la culpa».
Marem Heredia, desde su puesto de venta, se quejaba de que «no se me avisó de esta situación y cuando llegué tuve que poner mis productos más baratos. Es cierto que eso beneficia a la población, pero yo tenía una cantidad de col comprada ya, y esa no me da la misma ganancia, porque la compré a un precio alto; ayer la vendía por unidad y hoy tengo que hacerlo a dos pesos la libra».
Mientras, Maikel Pérez aseguraba que también la medida deja poco margen a «la “gestión comercial”, pues si el ajo de 2 pesos lo quiero vender a 1,50 para salir más rápido de él, no puedo, porque entonces viene un inspector y me multa. Aunque esté beneficiando a la población, la regulación dice que tiene que ser estrictamente a uno, a dos o a tres pesos, y para colmo lo del tamaño es a ojo de buen cubero por parte de los inspectores».
Ni estas opiniones ni las situaciones allí vividas fueron exclusivas del céntrico mercado habanero. Si la semana pasada la oferta estaba deprimida por el paso del huracán en mercados como 19 y 42, de Playa; 19 y B, en el Vedado; Egido y Zulueta, en La Habana Vieja; la Plaza de Marianao; el de Tulipán; o el mercado de Santo Suárez, este martes en la mayoría las tarimas amanecieron casi desnudas.
Julia Elena Sigler miraba a un tablero del mercado capitalino de 19 y 42, cuando nos confesó que todavía lo que se vende es caro, pero peor es que casi no hay productos. «Yo sé las causas objetivas de la carencia, porque de los ciclones se ha explicado todo, y ayer mismo dijeron en la televisión que el 70 por ciento del plátano fue perjudicado y que a la yuca también le ocurrió algo parecido. Sé que han pasado huracanes de punta a punta, pero desde antes los precios estaban en el cielo. Soy jubilada, con 200 pesos. Y eso no alcanza para nada».
Una cosa esta tablilla y otra la tarima
También en otros lugares del país la situación era similar. El sábado último —por ejemplo— en un recorrido por nueve puntos de venta de la agricultura urbana en la ciudad de Ciego de Ávila, excepto en uno (en el centro de la ciudad, a dos cuadras de la Terminal de Trenes) todos los demás tenían un buen nivel de surtido, con bastante variedad.
No faltaban, eso sí, algunas triquiñuelas para burlar las regulaciones establecidas. Al igual que en el mercado de oferta y demanda, el listado en pizarra en los estatales no se correspondía con el precio que se vendía al cliente.
La guayaba oscilaba entre 2 y 3 pesos la libra (en pizarra era a 45 centavos), el boniato a 2 (40 o 45 en pizarra), yuca a 1,50 o 2 pesos (cuando es a 65 centavos), la malanga a 4 pesos y el plátano lo ofertaban a 3 o 4 por peso y no por libra.
En el mercado de oferta y demanda ubicado bajo los Elevados de Ciego de Ávila, la mayoría de los puntos estaban cerrados, y en los abiertos se ofertaba ajo (muy pequeño, diminuto) a 2 pesos, y cebolla (por el mismo estilo) a 2 pesos en pizarra y 3 en la tarima.
Una mujer protestó y el vendedor, con toda desfachatez, le dijo que él cambiaría el precio «cuando le dieran una tiza y un borrador».
En un punto de la agricultura urbana en el centro del pueblo, en calle Honorato del Castillo entre Serafín Sánchez y Bembeta, nuestro reportero intentó comprar dos libras de boniato a 40 centavos, como aparecía en tablilla. Cuando fue a pagar con 2 pesos, la muchacha que vendía le dijo: «El boniato es a 2 pesos». Y ante su cara de asombro y la pregunta sobre el precio a 40 centavos en pizarra, un señor que estaba allí se echó a reír y le aclaró: «El boniato a centavo hace mucho tiempo que desapareció».
En los demás puntos se observó la misma situación: unos precios en tablilla y otros en tarima, que son los reales. En el único que estaba desabastecido, el de la Terminal de Trenes, explicaron que no podían vender porque se regían por un precio oficial más bajo y la yuca, por ejemplo, se la ofrecían a peso la libra.
Luego de publicado el editorial de Granma se revisaron otra vez los nueve puntos. Dos estaban cerrados y excepto uno, el resto estaba muy desabastecido. La variedad de oferta no se apreciaba. Tal parecía que se habían convertido en puntos de venta de flores, debido a la cantidad de girasoles y gladiolos que ofertaban.
Uno de estos, en el Reparto Ortiz, cerca de la ESBU René Ramos, tenía cierta variedad, pero ofertaba la yuca por encima del precio oficial de un peso: a una mujer que compró cerca de cinco libras le cobraron seis pesos.
Completo aquí.
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 01/10/2008 20:46
Eliécer Ávila, un freak
Jorge Ferrer | 30/09/2008 14:41
He leído la entrevista que Eliécer Ávila concedió a Alberto Méndez Castelló para Cubaencuentro. Leí también su carta que publica hoy el mismo portal con el título «Aclaraciones necesarias».
A quienes llevamos unos cuantos años fuera de Cuba y nos hemos saltado el surgimiento de la generación a la que pertenece Eliécer Ávila, ambos textos, como aquella intervención en la UCI que dio la vuelta al mundo, nos hacen correr el riesgo de pensar que ese joven dotado de un envidiable sentido común para describir la situación del país «representa» a alguien, que por su voz habla su generación, que su capacidad para interrogarse sobre la realidad cubana es la de sus condiscípulos en la UCI y el resto de jóvenes que lo igualan en edad.
La mala noticia es que no es el caso. La generación de Eliécer es la de una desideologización rampante, jóvenes ajenos a la política, desencantados de todo y de todos, animados por un individualismo cerril que excluye toda forma de participación política, salvo la imprescindible para mantener el equilibrio que les proporciona estudio o trabajo bajo un régimen totalitario. Muchos de ellos suscriben las palabras de Eliécer en la entrevista, pero lo hacen con el mismo deseo de emularlo que el que me produce a mí el paseo espacial que hizo anteayer un astronauta chino. Que Eliécer Ávila quiera hablar, discutir y cuestionar poniendo en juego su propio futuro les parece el comportamiento de un demente o, dicho en cubano, de un comemierda. (Recuerdo, por cierto, trance parecido en el Moscú de 1989, cuando un estudiante de filosofía de Baracoa y tan humilde como Eliécer sostuvo en una reunión de la UJC, y ante dirigentes llegados desde La Habana, que acababa de detectar que en Cuba existía culto a la personalidad y se lanzó con larga, y bien fundamentada, perorata sobre el asunto. «¡Qué manera de embarcarse por gusto!», decía todo el que se enteraba del caso, a la postre desactivado.)
Eliécer Ávila es el freak del mes, aunque bien distinto de aquellos «friquis» que poblaron la geografía urbana de la Cuba de los ochenta y protagonizaron una interesante cultura de la apatía y la resistencia. Un freak, entiéndase, y pongo el parche antes de que aparezca el descosido, donde la denominación no contiene matiz peyorativo alguno.
Un muchacho con orígenes sociales humildes, educado en esa escuela de honestidad que son tantas familias pobres y rurales, que se define como revolucionario, sostiene estar dispuesto a ir a la guerra por su país y preferiría morir antes que aceptar la ayuda humanitaria de los EE.UU. Y, a la vez, quiere hablar, denunciar, dialogar con la mediocre y corrupta elite política de su país. Ese es el cocktail. Y no habrá nadie que quiera bebérselo allá.
Ha sido en tanto freak que lo han apartado en la UCI, como él mismo denuncia. Y su friquismo lo condenará a la desactivación que lo espera. La valentía, las ganas de escapar del redil totalitario, no se premian nunca en el país de las sombras breves y escasas.
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 30/09/2008 14:58
Manifiesto: Operación Almohada
Jorge Ferrer | 29/09/2008 18:35
Manifiesto: Operación Almohada
1) Quienes abogamos por la Operación Almohada no entramos en el debate acerca de la eutanasia. Lo nuestro es la euforia.
2) Quienes abogamos por la Operación Almohada no descartamos otras vías. Somos sectarios pero tolerantes con la diferencia. De hecho, siempre preferimos que le metieran un tiro, pero el tiempo nos ha negado el olor de la pólvora. Los años y la ocasión nos han convertido en devotos de las almohadas. Somos un grupito como cualquier otro. Fueron los cátaros y son los otakus. También los abogados de la Operación Almohada somos orgullosos sectarios…
3) A las almohadas les contamos los sueños, dicen los líricos. Pero ¿y si también las almohadas quisieran hablar?
4) Quienes abogamos por la Operación Almohada somos pragmáticos. Ya no buscamos soluciones, porque no las hay. Tampoco buscamos venganza, porque por no tener, no tenemos ni ganas de cobrárnosla. Lo nuestro son las matemáticas: queremos se despeje la primera ecuación del poscastrismo: Castro II - Castro I = x.
5) Quede claro que no representamos a fabricante de almohadas alguno. Nos da igual cuál se utilice, quién la fabricó, que goce o no de patente, que sea ortopédica o blasone de ergonómica. Una almohada queremos, cualquiera. O dos.
6) Quienes abogamos por la Operación Almohada no pedimos el levantamiento del embargo. De hecho, buena parte de los cofrades llama «bloqueo» al expediente de restricciones. (Porque, sépase, la Operación Almohada es requerimiento que viene de la Isla de Cuba. ¡De allá viene!) Exigimos, no obstante, a los gobiernos de Cuba y los EE.UU. el levantamiento de toda restricción a la importación de almohadas. Creemos que a más almohadas circulando por el país, mayor posibilidad de que la Operación sanitaria se lleve a cabo.
7) Por último, quienes abogamos por la Operación Almohada, ¡novedad!, no pedimos firmas que la apoyen. Pedimos almohadas, y edecanes, randys -¿o será randies?- enfermeras y guardias dispuestos a apretarlas con firmeza.
De contra:
Por cierto, y a propósito de Randy.
Me han contado anécdota deliciosa sobre el bueno de Randy, el aquiescente Randy. No es nueva, pero no la conocía y supongo otro tanto ocurra con muchos lectores. La fuente es de primera mano, y me la callo por razones comprensibles.
Se casó Kcho el pasado febrero. (No lo anoté, pero juraría que fue el 22 de febrero.) Raúl Castro le deja su casa en Varadero para fiesta y posteriores.
Se reúne allí toda la jet set del castrismo tardío. Todos y todas las luminarias.
A Randy, sin embargo, no lo invitan, pero él, ay, se aparece solito, y ya que fue no era cosa de hacerle el feo al feo Randy, de manera que lo dejaron pasar.
Ron por aquí, whiskey por allá: la fiesta del inefable Kcho fue todo un «suceso», que dirían del otro lado del Atlántico.
Y llegó de pronto Castro II. Los invitados se ponen en fila para darle la mano. También Randy.
Raúl avanza, saluda, abraza, y le llega el turno a Randy en la cola del besamanos.
Randy sonríe con esa sonrisa tan suya y extiende la mano.
¡Y OCURRE LO QUE SIGUE!
Raúl lo mira y le dice alto y delante de todo el mundo:
–A ti yo no te doy la mano porque tú eres un mentiroso.
Fotos: La de Randy Alonso mostrando carta de su Jefe es de Claudia Daut para Reuters. La de la almohada forma parte del muestrario guardado en la sede de la Operación Almohada.
UPDATE:
La Cámara de Representantes dice NO al plan de rescate propuesto por el presidente George Bush.
Por cierto, Lincoln Díaz-Balart, Mario Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen votaron NO.
Así reaccionó el Dow Jones. Se están acabando las últimas migajas de pan de piquitos...
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 29/09/2008 21:14
Comité de Vigilancia Revolucionaria
Jorge Ferrer | 28/09/2008 20:08
A mí siempre me gustó más el nombre que les dio Fidel Castro, mientras los entusiasmados cubanos aplaudían a rabiar: Comités de Vigilancia Revolucionaria.
Porque el otro, el que acabó imponiéndose, Comité de Defensa de la Revolución, diluye la función primigenia.
Encima, se inventaron aquel logotipo misleading: un tipo con la cabeza gacha, suerte de sombrero alón que le esconde los ojos, y blandiendo un machete que más bien parece una mocha. Hay algo guajiresco en esa imagen, cuando en realidad se trataba de poner a trabajar al lumpen urbano y los enanos burgueses, que decía Cabrera Infante, en la trinchera de la chivatería.
En eso, concedámosle al régimen anterior, al menos, la claridad en la expresión. El BRAC, por ejemplo: Buró de Represión de Actividades Comunistas. ¿Claro? Sí, señor: prístino y diáfano.
CDR, en cambio: ¡vaya mariconada! Defensa de la revolución: una bella excusa para amparar moralmente la delación y el acoso. Ese gusto revolucionario por el eufemismo, la mentira, la tramoya verbal. Y esa habilidad para generar instrumentos que permitan medir la antipatía hacia el sistema.
Ay, la revolución… Una máquina perfecta, tanto que no hay imperfección que la haya hecho implotar en medio siglo. Ni la rotunda fealdad de los murales del CDR, ni la estúpida costumbre de hacer aquellas guardias en el portal de la bodega, ni la recogida de papel y tubitos de Perla ya vaciados con la fanática saña que infunde la escasez, ni los pioneritos que aporreaban tercamente las puertas de quienes se resistían a ir a votar… Sólo la naturaleza se le opuso siempre: el sol y la lluvia decoloraban los murales. Dejaban cualquier Fidel en un Fi el, como en el magnífico documental Fiel Fidel, de Ricardo Vega, que hoy he tenido ocasión de ver por enésima, siempre iluminadora, vez.
Y resiste también gracias, cómo no, a los artistas cubanos, a los cotizantes de la UNEAC. Hace unos años componían e interpretaban esta bonita canción dedicada a los Comités de Vigilancia Revolucionaria en ocasión de otro aniversario: Razones para un sueño, la titularon. ¡Y todavía hay quien se sorprende de lo que aquello dura!
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 28/09/2008 20:21
¿Quién ganó el debate de anoche?
Jorge Ferrer | 27/09/2008 18:46
–¿Viste el debate de anoche?
–Sí.
–¿Y?
–Y, ¿qué?
–¿Quién ganó, coño?
–McCain.
–¿McCain? ¡Que va! ¡Ganó Obama de calle, asere!
–Ganó McCain, porque cuando dos contendientes empatan, gana el más viejo por razón tan sencilla como que le quedan menos años de vida para decir estupideces.
–Oye, ¿estamos hablando del mismo debate?
–Ah, no sé, yo me eché uno en la Fox a las tres de la mañana entre un monigote de cabello blanco que no dejaba de blasonar de las millas que lleva viajadas y un mulato orejón que se cree que puede reinventar la política.
–…
–El saldo: a ninguno de los dos le gusta la codicia y ambos odian a una Rusia de la que no tienen ni idea. En realidad, el debate me puso algo sentimental porque me recordó a mi abuela, que en paz descanse.
–¿A tu abuela?
–Sí, porque esos dos extremos eran el fundamento de su ideología: cero codicia y desprecio a los rusos. ¡Coño, pensar que esa obrera de la Textilera Ariguanabo pudo haber sido candidata a la presidencia de los EE.UU., tú!
–Bueno, ok, admito que fue un empate.
–No, mira, ahora que lo pienso mejor: el debate lo ganó mi abuela.
–Estás del carajo, socio.
–It’s not true, que repetía ayer Obama cada vez que le recordaban sus propias palabras… o… bueno, imagíname haciendo la muequita deslabiada con la que McCain manifiesta desacuerdo…
Por despreciar ayuda, Castro I, ensoberbecido, indolente, miserable, desdeña hasta la ayuda de Venezuela. Sólo cabe la Operación Almohada.
¡La Operación Almohada es imperativa!
«Mis conversaciones con él se caracterizan por el punto de vista que sostengo de que en este instante lo más importante es salvar a Venezuela de la embestida política del gobierno de Estados Unidos. Durante su última visita discutimos sobre la magnitud del apoyo que ya nos brinda y el que desea brindarnos, y nuestra sugerencia de que concentre el máximo de recursos posible en la batalla interna que hoy libra contra la ofensiva mediática y los reflejos condicionados sembrados durante muchos años por el imperialismo.»
Enlace permanente | Publicado en: El Tono de la Voz | Actualizado 28/09/2008 2:26
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