Comentario de Anonymous User (joseluis sito)

Modificado: 03/06/2008 17:37


Hay muchas formas de mentir.
La mentira de este pobre ministro forma parte de esas variedades. Está pagado para decir mentiras principalmente. Esto no quiere decir que mienta deliberadamente, por ganas, mas bien que su cerebro lavado, su miedo y las ordenes recibidas no le dan ninguna otra opción que mentir.

¿Porqué diciendo esa barbaridad bueyesca miente?
El régimen castrista se alimenta de la mentira. Cuando los argumentos lógicos, racionales faltan, se apodera de la realidad para falsificar los datos y los hechos visibles, conocidos de todos. No se puede borrar la realidad, no se puede borrar la realidad de esos bueyes, luego es necesario, imperativo para la dictadura falsificar la significación de esa realidad .
La filosofo Hanna Arendt en su articulo “de la mentira en política” publicado en 1971 por el New York Review of Book explica perfectamente estos mecanismos. Lo mentiroso era lo que se escondía, lo que el Estado y sus responsables políticos escondían, y podía aparecer después de un cierto tiempo, descubierto por los historiadores o los investigadores. Pero lo que es mentiroso hoy ya no se esconde, al contrario. La realidad que antes los dirigentes escondían ahora se acepta, lo que antes se tapaba para no ser descubierto ahora se destapa. Precisamente, es destapando esa realidad que molesta y no se desearía ver, que el castrismo la tapa. La mentira ya no oculta pero destapa, y destapando la oculta. Una operación que pasa desapercibida por la mayoría
Los bueyes son la prueba contundente, exacta, rotunda, en cierto modo cruel, del fracaso del régimen: el paso de un mundo mecanizado moderno a un mundo del arado rustico, medieval. La prueba por los hechos de la realidad de un retroceso gigantesco.
Esa realidad, estos hechos no se pueden borrar burocráticamente, entonces basta con reconocerlos. Pero no se reconocen como la prueba de un fracaso, al contrario, se reconocen como la prueba de una victoria descomunal; la victoria de haber pasado a un mundo bucólico, mas ecológico, mas humano, etc. y si se deja continuar el ministro nos administra un conmovedor discurso poético sobre la belleza de esos bueyes surcando el futuro de Cuba rodeados de una naturaleza salvaje…Se trata de travestir, falsificar, falsear, adulterar con un discurso lo que todos sabemos y vemos.

La realidad es muy terca, es un muro contra el que te rompes la cabeza, pues basta con rodearlo para que esa realidad parezca otra. Parece otra, pero no se ha esfumado como por magia. Los cubanos siguen padeciendo hambre, anemias en los niños y adultos, carencias alimentarias de todo tipo, y sabemos todos que es imposible que estos bueyes den de comer a 11 millones de personas, pero el ministro sabiendo todo esto, sabiendo muy bien y perfectamente que este régimen fue una catástrofe, un rotundo fracaso, trata de ocultarlo. Pero no lo oculta escondiendo la realidad, al contrario, esta realidad la falsifica, la falsea, miente sobre ella destapándola. Los bueyes no los puede ocultar en el paisaje cubano, no puede decir que los bueyes no existen, luego los muestra y trata de ocultarlos con su discurso falseado, mentiroso, que transforma esos bueyes en perfeccionamiento del sistema socialista con el fin de que la prueba del fracaso de la familia Castro y de sus cómplices no se vea, pase desapercibida..
A partir de Hanna Arendt, el filosofo Jacques Derrida (Histoire du mensonge, prolégomènes, Jacques Derrida, L’Herne, Cahiers, entre otros textos)analizó magistralmente estos mecanismos de la mentira moderna, una mentira que los sistemas totalitarios conocen al pie de la letra.

Es esta la mentira abismal. La realidad dice algo claramente, pero el discurso del ministro dice otra cosa, opuesta, claramente mentirosa, destinada a ocultar la verdad.

Si analizamos los discursos del Dictador Máximo, Máximo mentiroso, encontramos el mismo tipo de mentira. Por ejemplo cuando habla del periodo especial. Para este mentiroso abismal, el periodo especial fue una victoria. Una victoria sobre los enemigos que supuestamente asedian Cuba. Cuba resistió a las penurias, las privaciones, las miserias, muchos murieron o padecieron horriblemente, todo esto no lo niega, pero eso fue una victoria del pueblo cubano aguantando. Este es el discurso sobre la realidad. Pero la realidad nos dice que fue él, el Dictador Máximo y sus cómplices que decidieron seguir por esta vía, fueron los castristas los que tomaron la decisión de hambrientar el pueblo con sus medidas. Rechazaron en su época la ayuda de los economistas españoles en tiempos de Felipe González, se negaron a comenzar otro camino para Cuba, donde el pueblo sufriría menos, únicamente para no arriesgarse a perder el poder absoluto sobre todas las cosas. Los bueyes son el resultado de esa política fracasada abismalmente, de un régimen liberticida e incapaz. Son la prueba clara de la resolución patológica de preferir ver morir todo el pueblo de Cuba antes que de renunciar al poder absoluto, a su ideología hundida: Socialismo o Muerte. Pues este fracaso el Dictador Máximo lo torna victoria, la victoria de la muerte, a partir de una manipulación, falsificación de la realidad, de una mentira abismal que consiste en decir: “ es verdad que todo está en ruinas, pero es nuestra victoria el haber resistido a estas ruinas.” Las ruinas ya no son ruinas que el provocó con su régimen: son victorias. Con este tipo de discurso las ruinas desaparecen como ruinas y aparecen como victorias.
Es el mismo tipo de mentira que la mentira del ministro. Este pobre ministro repite el mismo tipo de perversión mortífera mentirosa, falsificadora. Los bueyes ya no son bueyes arando como en el siglo XII, son bueyes ecológicos, humanistas, son otra victoria mas del “socialismo”. Pero no son la victoria del “socialismo”, son la victoria de la muerte.

Lo que se necesitaría saber ahora es si el ministro no hizo nada mas que copiar el sistema perverso y falsificado de su amo Máximo, o si está convencido de lo que dice. Si mientras que habla no está pensando otra cosa radicalmente diferente; es decir si no está metido en una doble moral, un doble pensamiento, una doble mentira.

Es, justamente, cuando sales de esa doble moral o mentira absoluta que te vuelves un hombre libre. Cuando los hechos ya no los falsificas, pero simplemente los reconoces. Es exactamente lo que hizo Yoani Sanchez, se quito esa mentira de encima, y se puso a relatar con sencillez y enorme talento los hechos. Y estos hechos, esta realidad, por mucho que intenten falsificarla, mentirla, ocultarla, salta a la vista.

Hermanos cubanos, fuera y dentro de la isla, cuando esta mentira absoluta que el régimen totalitario castrista vos metió en el alma y cuerpo, cuando esta doble moral desaparezca de vuestras mentes, cuando digáis “ ya no quiero mentir, ni mentirme a mi mismo”, ese dia, entonces, Cuba volverá a la Libertad.
Ese día, despojados de esa doble mentira, seréis unos hombres y mujeres libres. Se puede.

RESISTENCIA ¡! UNION ¡!
VIVA CUBA PRONTO LIBRE ¡!