La inaudita condición postcomunista
La inaudita condición postcomunista
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18/02/2008 6:00
Sí
15/02/2008 17:30
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En la caverna del comunismo, un monumental ensayo sobre uno de los tres acontecimientos históricos decisivos del siglo XX.
La publicación de una reciente novela del conocido escritor español Andrés Sorel (En la caverna del comunismo. Sevilla, RD Editores, 2007), me ha hecho reflexionar sobre la condición post del "comunismo" a la cubana.
Su autor, un antiguo miembro del partido comunista español (cayó "en desgracia" con Santiago Carrillo cuando criticó en su juventud la invasión de la Unión Soviética a Checoslovaquia), de inequívoca filiación izquierdista, constante crítico del imperialismo, del mercado y prensa capitalistas y, en general, de las democracias occidentales, ha realizado un inusual ejercicio de revisión y autocrítica históricas y, a diferencia de la amnésica y utópica izquierda contemporánea, ha decidido novelar el origen, desarrollo y final del comunismo real, es decir, aquel que tuvo su inicio en la Revolución de Octubre y luego se extendió a otros países a partir de aquel modelo arquetípico.
El hecho de que Sorel, un ex comunista militante, que encarna eso que se conoce como un intelectual de izquierda, escriba esta historia, le confiere a su novela un alto valor testimonial. No es un politólogo ni un académico ni un historiador quien a través de una "objetiva" investigación científica realiza la hermenéutica de una época pasada, tampoco es un morboso escritor de derechas, quien se ceba en los trágicos errores del comunismo, ni tampoco es un converso: un ex comunista convertido en socialdemócrata, sino que es un escritor que, a la vez que no renuncia a su vocación comunista (humanista, sería tal vez mejor decir), decide "volver a nacer", es decir, ir al origen del fracaso político más espectacular del siglo XX, para intentar preservar para un futuro hipotético el nuevo y necesariamente diferente "comunismo" del porvenir.
Una catarsis cosmovisiva
Su novela, de difícil lectura, de estructura compleja y de franca naturaleza ensayística, constituye desde ya una de las catarsis narrativas contemporáneas más conmovedoras. Pero no es una catarsis simplemente afectiva, con serlo mucho en el fondo, sino cosmovisiva. Sorel quiere exorcizar el fantasma del comunismo real, y para ello le hace revivir al lector una significativa serie de acontecimientos históricos que le permitan, a la vez que explicarse el pasado, comprender el presente y, tal vez, barruntar una actitud para con el imprevisible futuro.
El escritor se vale de una construcción narrativa eminentemente dialógica, como quería el genial teórico ruso Bajtin. Un personaje simbólico, K. (en homenaje al famoso personaje de Kafka), es condenado a construir el palacio de Nicolás Ceausescu, acaso el símbolo más faraónico y teatral del llamado socialismo real. Todos sus compañeros desaparecen con el paso del tiempo, y este "trabajador" alcanza una dudosa inmortalidad para recordar desde el presente todo un pasado ominoso.
Sumido en las catacumbas del palacio, K. es una suerte de recreación contemporánea del hombre de la caverna de Platón: memoria histórica, testimonio ficcional del destino de la persona, del ser humano, dentro de la trágica historia del comunismo, ejemplo de la deshumanización o despersonalización de la Vida, acaso la mayor traición de aquel ensayo histórico del régimen soñado por Marx, como ilustración también de esa historia sacrificial que suplanta a la persona y la vida, en versión de María Zambrano.
La caverna del comunismo funciona como una suerte de aleph de profunda estirpe más que borgiana, skakesperiana, donde se proyectan disímiles imágenes, donde se escuchan diferentes voces más allá de la sucesión cronológica y de la tiranía de un solo espacio. Caverna, pues, ubicua, proteica, como lo es una mente o una conciencia universal. Aparte de K., dos son los personajes con los que de cierta forma se identifica el escritor: Nicolás Bujarin y su joven esposa, Ana Lárina. Bujarin, visto en sus profundas contradicciones, funciona como ejemplo dramático del posible camino que fue cercenado por la reacción estalinista. Lárina es la memoria del sobreviviente. Ambos ilustran también la derrota del amor, de la vida, ante la historia más atroz.
Otros personajes históricos significativos, entre otros, en primer lugar el propio Stalin (Koba), Ceaucescu, Lenin, Trotsky y Santiago Carrillo (Sanllo), este último para agregarle una profunda crítica al destino del comunismo español. Entre innumerables referencias a importantes escritores y artistas, además de las polisignificativas de Platón, Shakespeare y Kafka, sobresalen Beckett, Kierkegaard, Canetti, Gorki, Robert Walser, Bröch y, sobre todo, Karl Kraus, de quien es la cita que preside la novela, suerte de esqueleto de su mensaje cosmovisivo más profundo:
"El comunismo, en cuanto realidad, sin duda es solamente el compañero de su ideología ultrajadora de la vida, pero tiene un origen ideal que es, por cierto, más puro; es un medio funesto en busca de una meta ideal y más pura. Lleva el diablo su praxis, pero, en cambio, que Dios nos lo conserve como amanecer constante sobre las cabezas de quienes tienen bienes, que, para preservarlos, envían a los otros a los frentes del hambre y del honor patrio, mientras los consuelan diciéndoles que los bienes no son lo más importante en esta vida".
'Después de' y 'en nombre de'
En un sentido profundo, es una novela didáctica, pedagógica. Debería formar parte del canon de todas las universidades. Otros dos personajes, El lector y El escritor, contribuyen, mediante conversaciones, monólogos, flujos de conciencia, lectura de documentos, recreación novelada de sucesos históricos, a romper las tradicionales fronteras entre la tiranía de una voz autoral y un para nada pasivo lector o receptor. Esta suerte de universo participativo, como discurso que acaece dentro de nuestra propia conciencia, es acaso el acierto narrativo y estilístico mayor, con hondas repercusiones cosmovisivas, de la novela La caverna del comunismo.
No quiero (ni puedo) contar la novela al lector. Sólo anticiparle, como sucesos significativos, que en ella se recrea la vida de Bujarin hasta que es sacrificado por Stalin, la larga y penosa supervivencia de su esposa, Lárina, en los gulags del imperio soviético, la ominosa construcción del Palacio de Ceausescu (cuya foto se estampa en la portada de la novela), los trágicos (y acaso poco conocidos) últimos días de Lenin, la propia muerte (casi macbethiana) de Stalin…
Muchos serían los elementos de índole ideológica que son desplegados en la novela: las comunidades entre el fascismo y el comunismo, o entre el comunismo y la inquisición católica; los peligros del populismo nacionalista; la nadificación de la persona; la manipulación del pueblo; el Estado, la Ley o el Dictador como suplantadores de toda democracia popular, y la que es a mi juicio la primordial: la negación de la Vida… Efectivamente, sólo una persona que conoce el comunismo desde dentro podría aportar una visión más certera, por sumamente vital e incluso psicosocial, de la experiencia del comunismo histórico.
Un elemento importante a tener en cuenta es la casi ausencia de ironía. No tiene esta novela ese juego entre irónico y humorístico que preside, por ejemplo, novelas de Bulgakov o Kundera. Su perspectiva es trágica; su saldo, sombrío. Pero sería pueril calificar esta actitud como meramente pesimista. Tiene ese escepticismo lúcido que reclamaba Antonio Machado para el pensador y el escritor. Su complejidad literaria, valga la paradoja, no está al servicio de la literatura, sino de la recreación compleja y profunda de la Historia. Pero tampoco es una novela histórica. En realidad, su apuesta fundamental es, desde la literatura y la historia, por la Vida.
Es acaso un monumental ensayo novelado de uno de los tres acontecimientos históricos decisivos del siglo XX: junto al fortalecimiento del imperialismo y la pavorosa experiencia del fascismo, el surgimiento y fracaso del comunismo. A tal punto, que la frase famosa de Steiner, que parece presidir la llamada postmodernidad, sobre la imposibilidad radical, metafísica, para escribir poesía después de Auswitch, puede refrendarse también, por ejemplo, como "después de Stalin" (¿o de Mao, o de Ceausescu, o de Kim Il Sun, o de Kampuchea?). Un cubano diría, "después de Castro".
Ahora bien, al inicio de este comentario me refería a mi experiencia "post" de lector, porque ¿cómo no reconocer que la vivencia del "comunismo" de la revolución cubana tiene algo de sombra, de mala copia o lectura (lo que la hace desde cierta perspectiva casi inaudita) de una experiencia previa arquetípica o primordial?
Quienes hemos vivido, desde dentro, la experiencia de la revolución cubana, encontraremos en este libro de Andrés Sorel una inevitable y rotunda constatación: su falta de originalidad y de creatividad históricas; su entonces casi sinsentido histórico profundo. ¿Cómo es posible que "después de Stalin" pudiera repetirse y prolongarse, aunque en tono menor y con las variaciones de rigor, una experiencia estalinista en Cuba?
Porque… no encontrará ciertamente el ávido lector cubano muchas referencias puntuales a su isla en esta novela de Andrés Sorel. Y sin embargo, y sin embargo (como reiteraba o enfatizaba Borges en una ocasión), todo en ella le hará revivir Cuba (los mismos argumentos, las mismas frases, la misma naturaleza perversa del poder, la eterna posposición de la vida, el sacrificio como meta, ser sólo medio y nunca fin, etcétera), lo que posibilita hablar ya de una mentalidad o psicología o trauma postcomunista.
Ah, pero ser "post", que haya sucedido todo lo que conforma nuestras vidas "después de" y, sobre todo, "en nombre de", ¿no es acaso eso el mayor y más inexplicable o kafkiano sinsentido histórico?
Sí
por (Usuario no autenticado) 18/02/2008 16:00
El comentario de Dario es ridículo por lo falso. ¿De dónde saca que el mundo va al socialismo? ¿o qué socialismo? si pensamos en A.Latina pues hay distintas perspectivas. La de Chavez al estilo cubano que ya está destruyendo su economia y que el NO le dio una bofetada a su Socilaismo del siglo XXI. O el de Chile que va por otro lado que es un socialismo democratico.
¿Dónde están las guerrillas de Che para hacer del continente todo un territorio socialista? Y Cuba, ¿será el ejemplo, cuando alli se vive en una caverna, en otro Muro de Berlin amurallando toda la isla?
Los muchacho de la UCI pusieron en aprietos con algunas preguntas que no tenian respuesta para Alarcon, sabio del Parlamento cubano pero incapaz de salirse de la retorica comunista que viene desde la Rev. Rusa.
¿Por qué no seguir recuperando la memoria de la vida bajo el comunismo si se siguen sacando memorias sobre otros gobiernos militares (Pinochet, Videla,etc)? Ya saldrán ciento más de testimonios cuando caiga El Muro de Cuba bajo la vida secreta del comunismo cubano.
por (Usuario no autenticado) 18/02/2008 16:40
Interesante, el tema es y será un camino infinito de analisis sobre todos y cada una de las variables que tomó cada pais que de una manera u otra ha aplicado una modalidad socialista ó comunista o si tal o cúal fúe mas o menos cruel, eficiente o ineficiente en fin el sistema fúe, es y será un fracaso como se ha demostrado y se han refugiado cuanto autócrata o dictador ha existido porque él sistema se presta para dar abrigo a los intereses mas mezquinos de ególatras que detrás de la supuesta justicia divina del estado como máximo administrador de todo se hacen las mayores atrocidades en nombre del bien de todos y del socialismo, exterminando a su paso su propio objetivo tanto cacareado del derecho y el bienestar de las personas en realidad el sistema debería recordarse como la modalidad mas cruel de explotación, o sea "la explotación del hombre por el estado", o mejor dicho en beneficio y para beneplacito de un grupo de hombres que se ocultan en él o sobre él y al que nadie puede cuestionar ¡QUE ASCO!.
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Quisiera dirigirme a la dirección de la redacción de Cubaencuentro, soy un asiduo lector de este diario digital y debo señarles que el motivo principal de buscar información en el mismo por mí y otros muchos cubanos que conozco y les he recomendado yo el diario, es en primera instancia el tema de Cuba y sus principales temas de actualidad lo cuál no he visto reflejado en los últimos dias con la prioridad que a mi juicio corre en estos momentos dado los supuestos cambios que se avecinan en nuestro país y de los cuales todos queremos estar informados, analisís y temas relacionados de los cuales estamos avidos los cubanos y que disparan una friolera de comentarios muchos de ellos muy buenos que en los últimos dias se han visto disminuidos, ello para mí significa que los temas no encienden el interes de los lectores que a su vez enriquecen con sus comentarios este diario magnífico e ideal para la comunidad cubana en el exílo, por ejemplo ha habido excesivos temas de literatura en los últimos dias que pueden esperar, no tienen tiempo ni se vencen por este, y además no olvidemos que estos temas los leen tambíen en la isla, aunque pocos tienen acceso pero es algo de contribución a reducir el bloquéo de información estatal hacia el pueblo de Cuba.
Muchas gracias
por (Usuario no autenticado) 18/02/2008 17:20
Co-lectores (debe existir esta palabra, ¿verdad?) de EER. Si obviamos, no le hacemos caso, ignoramos, nos limpiamos el c..., con lo que el "compañero" Darío garrapatea aquí como parte de su agenda de provocación que ya es evidente, poco a poco desaparecerá de estas páginas. Os convoco, pues, a no hacerle caso a Darío, que despotrique todo lo que quiera hasta que se canse o no se canse, eso es su problema, pero mientras reaccionemos a su provocación va a seguir y a seguir y a seguir...queriendo jo...
por (Usuario no autenticado) 18/02/2008 21:20
No he leído la novela y por tanto no me creo en condiciones de opinar al respecto, pero lo que si es cierto y no cabe la menor duda es que el comunismo es el sistema mas justo que puede haber, solo que ni el mundo ni los seres que lo habitan, están preparados para construirlo y desarrollarlo, esto también esta mas que demostrado, el ser humano tal y como es hoy por hoy, no se conformara nunca con las cosas necesarias, siempre querrá tener mas y mas. Por ello, hoy por hoy lo mas justo debían ser las democracias, pero estas no lo llegan a ser. ¿Conoce alguien de los que aquí escriben a algún político de una de las llamadas democracias que sea pobre?
Por el momento solo deseo que en ese caimán caribeño, las cosas cambien y ese llamado muro de Berlín que lo rodea, deje de existir y aunque no sea el sistema perfecto, pero que el pueblo que lo habita y que tanta alegría siempre regó por el mundo, pueda vivir con mas paz y tranquilidad y no rompiendo record de exiliados que si seguimos así dentro de poco habrá mas cubanos regados por el mundo que chinos.
por (Usuario no autenticado) 19/02/2008 9:20
Algún día el gusto por el comunismo será tratado como una patología psiquiátrica. O quirúrgica. Al menos en la clínica. Un comunista será mirado como personalidad entre histérica y sadomasoquista, con tendencia al abuso, al robo, al homicidio, a la mitomanía, la manipulación, el egotismo, el egocentrismo y la puerilidad con una fácil tendencia a la fantasía. Serán tratados con antisicóticos, quizás con electroshock o, quién sabe si con modernísimas técnica quirúrgicas donde se le extirpe la metástasis de fecaloma cancerígeno comunístico. La humanidad, en su máximo esplendor, habrá desarrollado las más perfectas técnicas para mantener el equilibrio en la tierra donde cada ser humano podrá vivir en su país de origen sin temores a los espantos causados por ese mal antiguo del comunismo y todos los enfermos que los padecieron. Decir esa palabra bastará para ser inmediatamente ingresado y tratado para evitar que se expanda como hoy se hace cuando se descubre, en una nación desarrollada, digamos un caso de malaria, tisis. O ántrax maligno.
por (Usuario no autenticado) 19/02/2008 9:20
Es muy cierto, camarada, pero que digo camarada, camaradisimo, dario, que ya se divisa alla, en el lejano horizonte, casi al alcance de nuestras manos, el futuro luminoso del comunismo.
Real diccionario de la media lengua cubana:
HORIZONTE. Dicese de una linea imaginaria que separa el cielo del mar y la que siempre se te aleja en la misma medida en que te le acercas.
Agarralo dario, que se te va!!!!!!
por (Usuario no autenticado) 19/02/2008 9:20
Por que una caverna termina en una superficie. El comunismo es un hueco que atraviesa un universo kafkeano. Es algo inflado en el vacío. Una oquedad vana. Un hoyo o abertura galáctica llena de gases infernales y nauseabundos. Guarida de diablos fatuos. Es algo huero. Un agujero transparente donde puede caerse y de donde es difícil salir. Un orificio. Un pozo sin fondo. Es humo de sombra, es polvo de ruina. Y es fantasma. Y es nada. Y es una pesadilla de maraña. Y es que se me subió el espíritu barroco de Góngora y Sor Juana.
por (Usuario no autenticado) 19/02/2008 9:40
Caballerooo...!
¡Qué envidia le tienen al Darío ése por aquííí...!! Na más que porque él fuma de la buena, de la que fuma Chávez y de la que aspira Evo (que dice que la mastica en hoja, como si uno fuera comem...).
No se dan cuenta que hay gente que dirá y hará cualquier cosa con tal de coger un "vuele" bien sabroso y ponerse como un zapato.
Y ahora un poco más en serio, quiero decirle al
CUBANO NEUTRAL (que por cierto, no es neutral en lo absoluto) que:
Ustéd podrá creer todo lo que quiera que el Comunismo es el sistema mas justo que puede haber, y caerá en una de las tres combinaciones posibles entre Honesto Inteligente y Comunista, pero no será nunca las tres a la vez. Es simplemente imposible.
Este mundo y los seres que lo habitan son REALES. Siempre lo han sido y siempre lo serán. La naturaleza del comportamiento humano está definida por su esencia animal. Y sus motivaciones esenciales están definidas por las eras de evolucion y la lucha por la supervivencia como cualquier otro organismo. Si a menudo nos place la idea de que somos algo mejor que éso, es precisamente porque el resultado del trabajo nos dió un cerebro capaz de abstraernos de la realidad.
El Comunismo, el Fascismo, el Socialismo, el Anarquismo y otros tantos sueños de organización (o desorganización) social SON para personas INEXISTENTES, precisamente porque son creadas por personas reales, que asumen que tienen la respuesta a todas las preguntas, y asumen que merecen decidir por los demás. Incluso ni la Iglesia escapa a esta condición, pues si hubo un Jesús que alucinó con basar las relaciones sociales en el desinterés por lo material y amar al prójimo, bien habrá tenido que hacer "milagros" para (con panes y peces) alimentar a sus seguidores.
Insistir en la creación o la existencia (teórica hasta ahora) de un sistema donde todo el mundo tenga lo que necesita con el mínimo o ningún esfuerzo, es tan inútil como dañino. Porque desgraciadamente, ambiciosos, ególatras y megalómanos que saben perfectamente lo que quieren, siempre estarán listos para forzarnos a escucharlos y al final ayudarlos. Tienen nombres y apellidos reales a lo largo de la Historia. Mueren y nacen otros nuevos. Siempre los habrá. Se aprovechan de la siguiente generación de ingenuos y desposeídos (reales o aparentes) que no ha tenido tiempo de sufrirlos en carne propia. Les dicen: Los "ricos" (ó simplemente "ellos") tienen mucho y ustedes nada. Es la hora de hacer un "cambio". Y luego del "cambio", los que pusieron los muertos se encuentran conque todo sigue igual ó peor. El único "cambio" que ven es que ahora son más viejos y han aprendido (ó no) la amarga lección.
La naturaleza humana no ha cambiado en 20 mil años y no cambiará jamás. Y hasta ahora, la única forma de producir bienes y satisfacer necesidades a escala social de forma mas o menos eficiente (no perfecta) es protegiendo y regulando legalmente la propiedad de aquellos pocos individuos cuya ambición insatisfecha los hace producir más.
Lo demás, mi amigo, son anuncios comerciales.
por Dario L Machado (Usuario no autenticado) 18/02/2008 15:00
Ni siquiera hay una caverna del comunismo, sino una gran avenida que conduce al futuro. Autores como este destilan su rabia escondidda en una vulgar sapiencia a la que contribuyen los lectores incautos y resentidos. Si al menos hubiera escrito esto en 1991, se entenderia, pero ya todo ha cambiado, y e socialiomo avanza inclaudicable por todo el mundo.