Actualizado: 27/01/2022 17:36
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La opinión de...

«Raúl no será Gorbachov, pero podría ser Andropov»

Jorge G. Castañeda, Manuel Cuesta Morúa y Pablo de Cuba Soria. Analistas opinan sobre la situación actual en Cuba.

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Manuel Cuesta Morúa
Disidente, portavoz del Arco Progresista.

Estamos ante una delegación gradual, más que provisional. Para alguien que ha demostrado una voluntad tan fuerte de poder, no es fácil renunciar a sus atribuciones. Incluso en el caso de que se restableciera Fidel, ya nada volverá a ser como antes. Su capacidad disminuida no le permitirá gobernar al mismo ritmo. Su posible regreso no obstaculizaría la sucesión. En la reunión del Comité Central del 14 de junio, que restableció el Secretariado del Buró Político del Partido Comunista cubano, Raúl afirmó que el PCC es el único heredero de Fidel. Al mismo tiempo, el periódico Granma se esforzaba por construir una imagen positiva de Raúl, "el mejor intérprete" de su hermano.

La única manera de institucionalizar políticamente "la revolución" es pasarle el relevo al partido. El PCC es una máquina de burócratas que jamán han leído un libro de marxismo. No obstante, algunos sectores debaten los medios de darle una consistencia ideológica, sobre un espectro que va del maoísmo al trotskismo, del modelo yugoslavo al "socialismo con rostro humano" de la Primavera de Praga.

Los seis dirigentes a los que Fidel Castro delegó sus atribuciones son hombres de una lealtad a toda prueba. José Ramón Balaguer, José Ramón Machado Ventura y Esteban Lazo son viejos dirigentes del partido. Los ministros Carlos Lage y Felipe Pérez Roque están encargados de la economía y de la diplomacia. En fin, Francisco Soberón sin duda conoce bien su oficio en el Banco Central. Pero la sucesión institucional reposa únicamente en Raúl. Los otros asumen "tareas de choque", como se dice en La Habana, es decir, los programas que Fidel controla personalmente y que escapan a la lógica institucional.

A Raúl se le asocia con el modelo chino, y a Fidel con el albanés. Raúl introdujo en las empresas militares el "perfeccionamiento empresarial", inspirado en los métodos de gestión capitalista, y traspuestos después a otros sectores económicos. La empresa Gaviota, que controla el turismo, es un poder aparte en la economía, manejado como empresa de la Riviera francesa. Su frase: "los frijoles cuentan más que los cañones" expresa cierto pragmatismo. El lanzó la "agricultura urbana", que autoriza una pequeña explotación de tres o cuatro personas cuya producción puede venderse en el mercado. Raúl podría impulsar reformas económicas estrechamente controladas por el poder político, a la china.

No tener el carisma de Fidel podría ser una ventaja, pues deberá utilizar su capacidad de organizador eficaz para gobernar de manera más racional y desplegar su sentido de la negociación tanto al interior como al exterior de Cuba. No creo que pueda mantener la alta tensión que implica la confrontación con Estados Unidos, alimentada por una retórica agresiva. La amenaza de una agresión estadounidense esgrimida por los oficiales no tiene ningún sustento, sobre todo ahora que EE UU está empantanado en otra parte.

Fidel ha combinado el mito, la historia, el poder, la palabra y la represión. Con un liderazgo menos evidente, Raúl tendrá la tentación de inmovilizar y consolidar sus poderes, para no favorecer los intereses de Estados Unidos. Pero tiene un lenguaje menos belicoso. Una de sus hijas defiende a las minorías sexuales (hasta ahora reprimidas), lo cual supone que hay palabras tolerantes en el círculo familiar.

El 80% de los cubanos nació después de 1958, durante el actual régimen, y no tiene ninguna otra referencia. Pero la aspiración al cambio es real, aunque no encuentre medios de expresarse. Algunos quedarían satisfechos con que la tarjeta de racionamiento alcanzara para los productos que había antes de la crisis provocada por el hundimiento de la Unión Soviética, mientras que otros quisieran crear su pequeña empresa. Muchos desean poder elegir la educación que reciben sus hijos.


Raúl Castro, junto al general ruso Hurov Alexander y a una diputada de la DUMA, en La HabanaFoto

Raúl Castro, junto al general ruso Hurov Alexander y a una diputada de la DUMA, en La Habana. (AP)