Actualizado: 23/04/2024 20:43
cubaencuentro.com cuba encuentro
| Encuentro en la Red

Por eso la sangre no llega al río

Existen razones serias y problemas urgentes en la Isla. Es ahí donde verdaderamente se han fraguado (se fraguan) las vejaciones.

Enviar Imprimir

Iban desapareciendo de la diapositiva original de uno en uno. Según la secuencia del explote. Ahora no. Ahora recurren a la antigua instantánea, donde el ex funcionario participaba. Donde el actual exiliado, se sentaba (antes) al lado del ministro. Con Edel Morales.

Yo tengo una foto con Edel Morales, con algunos más. Leyendo poemas en el Capitolio de La Habana junto al poeta Miguel Algarín. Si la muestro, ¿perjudico a Edel M. o a mí?

Tratar de desvirtuar el presente de cualquier persona mediante el chantaje con su pasado, es un método no inmoral —pues no hay moral en la mierda de Revolución cubana, al menos en la parte de la revolución que yo viví—, sino, lo que es peor: fascista, estaliniano. Otro giro de tuerca hacia el pasado, que es donde viven esos "revolucionarios" isleños.

La vieja noria de las analogías

Mientras no se muere, seguimos en el debate. En el último número de la revista Foreing Policy, en su edición en castellano, los intelectuales Ignacio Ramonet y Carlos Alberto Montaner, defendieron el Sí, bueno Fidel, y el No, malo para Cuba, respectivamente.

Continuamente se refieren a EE UU. Regresan a la vieja noria de las analogías entre un sistema y otro. Entre las barbaridades de un gobierno y el otro. Llega a sostener el fanático Ramonet: "los intelectuales importantes siempre han estado de parte de los acosados por la arrogancia de los poderosos enemigos de la Cuba de Fidel Castro". Bueno, ya sabéis el resto, intelectuales de poca monta.

El descaro con que gente como el señor Ramonet defiende las virtudes del gobierno de la Isla y a su líder me deja cara de tonto. Parece que yo hubiera vivido en otro país casi toda mi vida.

Por otra parte: ¿no le conviene al político Montaner despegar —un poquito— a EE UU del contexto cubano?

En mi caso está bien. Lo comprendo, pues hasta llego a considerar la idea de un Estado libre asociado. ¡Compadre: eso de andar libre por el mundo tiene que ser tremendo!

Pero entiendo que son más las estupideces, los desaciertos, los insondables errores históricos que han caracterizado a la política, a los políticos, de EE UU con respecto a Cuba, hasta situarlos, convertirse por oposición en perfectos aliados. Cómplices.

Por otro lado, la reputación que han dejado los últimos mandatarios yankys para con su país, su gente, no es de mucho desear. Sus pasaportes sí, pero sus políticas exteriores y su desenvoltura para con temas trágicos en su propia casa, no mucho.